EL CONSORTE DEL DRAGÓN IMPERIAL - Capítulo 42
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- Capítulo 42 - 42 Capítulo 12 – Bajo la Lluvia de las Mil Linternas
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42: Capítulo 12 – Bajo la Lluvia de las Mil Linternas 42: Capítulo 12 – Bajo la Lluvia de las Mil Linternas El segundo día en el Jardín del Jade Lunar amaneció con una niebla suave que acariciaba los techos curvados de tejas rojas.
Las ramas del cerezo ancestral dejaban caer pétalos como bendiciones.
Jin Long y Suwei se despertaron envueltos en un silencio que no era vacío, sino profundo y lleno de significado.
—¿Te gustaría ver el estanque de las almas?
—preguntó Jin Long, mientras ayudaba a Suwei a vestirse con una túnica de lino claro.
—Contigo, iría al fin del mundo —respondió Suwei, sin dudar.
Caminaron entre senderos rodeados de faroles apagados, cada uno marcado con un símbolo antiguo.
Al llegar al estanque, se encontraron con un círculo de agua plateada rodeado por estatuas de antiguos consortes imperiales, todos mirando hacia el centro.
En el medio, flotaba un único loto azul.
—Aquí vienen las parejas imperiales a dejar una linterna y un deseo —explicó Jin Long, extendiendo una pequeña linterna de papel blanco.
—¿Qué deseaste tú la primera vez que viniste?
—preguntó Suwei.
—Que un día pudiera venir contigo.
Suwei sonrió y dejó caer la linterna sobre el agua.
La llama interna se encendió sola.
Una brisa la empujó hasta el centro, donde el loto azul se abrió lentamente… como si lo hubiera estado esperando.
Esa noche, el emperador había preparado una sorpresa: el Festival de las Mil Linternas solo para ellos.
El cielo del jardín se oscureció por completo… y luego comenzaron a elevarse, una a una, linternas doradas, violetas, rojas y plateadas.
Volaban en silencio, como sueños liberados.
Suwei miraba hacia arriba, con lágrimas en los ojos.
—Nunca vi algo tan hermoso.
—Tú lo eres más —susurró Jin Long.
En medio del jardín, una plataforma de madera crujía levemente bajo sus pies.
Jin Long extendió la mano.
Suwei la tomó.
Y ahí, bajo la lluvia de luces flotantes, bailaron.
Sin música.
Solo con el pulso del mundo girando alrededor suyo.
El emperador acarició la mejilla de Suwei.
—¿Te da miedo lo que viene?
—Un poco.
Pero contigo, todo tiene sentido —respondió Suwei, apoyando su frente contra la de él.
Y justo entonces, en lo más alto del cielo, una linterna no se detuvo.
Siguió ascendiendo, más alto que todas… hasta desaparecer en el firmamento.
—Una señal —murmuró Jin Long—.
Algo ha sido aceptado.
Y en ese instante, Suwei sintió un calor suave en el pecho.
El sello imperial, que llevaba oculto entre sus ropas, vibró.
El loto de cristal que guardaba desde su juventud —herencia de su madre— se iluminó con un tenue resplandor.
Los hilos del destino se estaban moviendo.
Y el amor entre un emperador y su consorte no era solo emoción… era parte del equilibrio del Imperio.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES kiroblack Cuando dos almas se encuentran bajo la luz de mil linternas, incluso el destino guarda silencio para escucharlas.
El amor no solo ilumina corazones, también guía imperios y transforma mundos.
Su regalo es mi motivación de creación.
Deme más motivación
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