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El Demonio más Poderoso de la Zona Este - Capítulo 10

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  4. Capítulo 10 - 10 Maestro del Gremio
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10: Maestro del Gremio 10: Maestro del Gremio A la mañana siguiente, Yaal había hecho una vez más, preparativos a futuro que facilitaban las cosas para su familia.

Como tenían a dos niños sensibles, era mejor idea quedarse más tiempo en Nicel, así que, rentó a su nombre la residencia del antiguo curandero del pueblo, ya que de todas formas se quedaban ahí.

No podía comprarla porque por desgracia, sólo podía usar su cuenta personal y no los fondos del gremio, que correspondían más a su rol en el gremio.

Le habían contado anteriormente que una vez que Kenneth despertara, podían partir con moderación, pero era mejor no arriesgarse, en especial con Emily, pués la última vez tuvieron que traerla y abrigarla hasta los dientes, además de no exponerla al frío en todo momento, excepto cuando bajó con ellos a la casa de Abraham.

Aurora se enteró de estas decisiones por parte de su hermano, y junto con Agnes, estuvieron de acuerdo en quedarse un poco más.

Muchos en el pueblo, en especial los más cercanos a Abraham, ya sabían de su viaje y ahora sabían que alguien más vivia en su casa.

La mayoría estaban contentos con estos nuevos vecinos, más aún al saber que uno era un cazador, que junto con su gremio habían venido a ayudarlos cuando hubo una ola de goblins repentina.

Aunque muchos no los conocian tanto, la popularidad del gremio de los lobos negros y de Yaal que era un cazador de rango A en la Zona Este, era conocida en muchos lugares de la Zona Este, porque eran logros y niveles muy emocionantes para alguien de su zona y edad.

Si estuvieran en otra zona como en la Zona Norte, estos logros serían vistos como algo casi común.

Aurora estaba preparando el desayuno junto con Agnes en su ahora cocina, con la que estaba familiarizada porque se había quedado ahí primero, mientras Yaal estaba hablando con los miembros del gremio que se quedaron con él.

“Vice Maestro, ya nos tenemos que ir, recibimos órdenes de la casa principal otra vez… de dejar el lugar.” Decía medio nervioso, un joven despertado que se había unido no hace mucho, frente a la carpa que construyeron anteriormente.

Yaal llevó su mano a su cien y se la frotó con amargura.

“Su maestro sigue haciendo lo que quiere.” “No lo escuche, señor, es un novato, aún no entiende al maestro del gremio.” Dijo otro miembro que se unió a la conversación, arrastrando al nervioso miembro reciente.

“Es eso así.” Dijo Yaal, suspirando.

“Escuchen, ya habíamos planeado ir de camino al gremio después de quedarnos un tiempo en Nicel ¿Por qué sigue insistiendo?

No propuso otro trabajo en sus cartas.” “E-eso… No lo sé.” Se encogió de hombros el nuevo.

“¡Yo sé!” Dijo otro que había estado hablando con una persona del pueblo, ya que últimamente, se acercan más a ellos al saber dónde se quedan y que son despertados.

“Dime.” Dijo impaciente.

“El Maestro tiene otra misión personal señor.

Además, creo que escuche que asaltaremos una mazmorra en Leioa.” Dijo el miembro, que en realidad era conocido por ser algo chismoso.

Yaal suspiró y volvió su mano a su cien.

”De acuerdo… Preparen todo lo necesario que se puede obtener de Nicel, partiremos a Leioa mañana cuando se ponga el sol, si no encuentran lo suficiente pararemos en un puerto en Sinas, ¿entendido?” “¡Si, señor!” Respondieron al unísono y se fueron a repartir la voz a los demás miembros.

Habían venido con él, desde la expedición a la cueva del Dreo por tesoros del duende, hasta el pueblo de Prude, luego al pueblo de Nicel, veinte miembros sin ningún problema.

Pero desde que había recibido una carta del maestro del gremio, le siguió otra, luego otra el mismo día, y al día siguiente volvió a insistir que vinieran.

Además, no recibió respuesta de la carta que había enviado.

¿Acaso me estaba ignorando?

Le empezó a dar dolor de cabeza.

Más adelante, Yaal estaba de vuelta en la casa, al entrar en la sala vio a Emily escabullirse con una figura de oso de madera de vuelta a su habitación con mucha rapidez, como si no debería estar ahí.

Pero no le dio tanta importancia.

Aurora estaba en otra habitación y Agnes estaba lavando platos.

Al escuchar la puerta principal abrirse, Aurora salió de su habitación y lo llamó.

“¡Yaal!

¿Podemos hablar?

“ “Claro, yo también quería hablar contigo.

“ En otra habitación.

“Veras… Es sobre Kenneth, sabes sobre la condición en la que está… “ “Lo sé.

¿Quieres curarlo?” “Quiero, pero no puedes ya que no es un despertado, pero aun así… ¿No hay algo que podamos hacer?

¿Una poción o algún hechizo?

Porqué es muy pequeño y aunque esta curado desde hace un tiempo, aún le duele mucho la zona herida.” “¿No le estabas dando tratamiento?” “Algo así.

Abraham me dio vendas dermatologícas y un ungüento medicinal que se supone que alivia el dolor y trata la piel dañada… Pero hasta ahora no veo mucho resultado.

Seguro es porque es un demonio.

¿No sabes de algo que pueda ayudarlo?” “Bueno, realmente no lo sé.

No existen pociones para curar cicatrices viejas o condiciones genéticas.

Las pociones y hechizos son para heridas del momento y por lo general para despertados.

No soy un experto en demonios.

Ni en niños con su estado, lo siento.” “De acuerdo… “ Al verla deprimirse, y yendo contra sus instintos negativos, dijo.

“Aunque… conozco a alguien… que sabe de demonios pequeños.” “¿En serio?

¿Quién?

¿Lo conozco?

¿Es de tu gremio?” “Bueno… Sí.” Suspiroó, sintiendo la ola de estrés que sentiría después.

“Veré si puede… ayudarnos.” Esa última frase, lo irritó un poco.

En serio no quería pedir ayuda a esa persona.

“¡¿De verdad?!

Eso es grandioso.

Dime todo en el momento de verlo por favor, yo tambien ire contigo.” “De acuerdo… “ “Por cierto, ¿Que querías decirme?” “Bueno… tiene que ver con la persona a la pediré ayuda… En realidad, Aurora, me iré mañana, tengo que volver al gremio.” “¿Eh…?

¿Tan pronto?” Como aceptando lo inevitable, suspiró y sonrió amargamente.

“Esta bien.

Ya pasamos mucho tiempo juntos, eso no era normal.” “Lo siento, es trabajo.” Suspiró.

“No te preocupes, ya tengo listo todo lo necesario para adoptar a Kenneth, solo tengo que enviar la carta al marquesado.

Y sobre lo demás yo me encargaré de todo antes de irme, así no tendrás de qué preocuparte.

Los preparativos para ir a Prude también los haré… “ “Sí… Muchas gracias.

Siempre eres de confianza.” La conversación terminó con una incomodidad inconfundible en el aire.

Habían pasado más tiempo de lo normal juntos desde que el duende del cielo anunció su nueva búsqueda.

Y aunque Aurora lo comprendía, muy en el fondo, deseaba que pasaran más tiempo en familia, como cuando eran niños.

Agnes estaba preparando un plato de galletas para los niños en la cocina.

Ponía en secreto un poco de su magia curativa élfica en ellas, que obviamente no podía curar las condiciones de los niños, pero al menos los harían no sentir dolor.

Al entrar Aurora, vio la espalda de Agnes sobresaltarse, luego, Agnes giró hacia ella.

“¿Qué estás haciendo?” “Galletas para los niños.” “Ya veo… “ Su estado deprimido no se iba, y Agnes pudo verlo desde su lugar.

“¿Peleaste con tu hermano?” “Nada de eso, solo se irá mañana… de nuevo.” “Oh… “ Entonces estás triste por eso, pensó.

“Es difícil ser cazador.” “Lo es.” Suspiró.

Y se sentó en la silla frente a la mesa donde estaba Agnes.

“A veces desearía que tuviera un trabajo normal, así podríamos ser como antes y vernos todos los días.” Apoyó su barbilla sobre su mano.

“Debían ser muy cercanos.

Pero según mi perspectiva, aún lo son, tu hermano te quiere mucho.” “Lo sé, pero a veces su cariño es más como una madre para mi que como un hermano, suele ser molesto… Pero supongo que por eso confío tanto en él.” “Jajaja, ¿Madre?

¿No debería ser padre?” Se sentó junto a ella.

“Lo digo en serio, es un hombre muy maternal.” Ambas se rieron juntas.

“…

Supongo que era inevitable.” “¿A qué te refieres?

Oh… “ Agnes recordó que ambos eran huérfanos.

“Lo siento, no quería sacar a relucir el pasado.” “Esta bien… Es bueno recordar.

Yo no recuerdo a nuestra madre, él es mi primer recuerdo… pero él sí la recuerda, era más grande que yo cuando la perdimos, así que supongo que de alguna forma, su rol se impregnó en él.” Agnes se puso incómoda y con ganas de disculparse de nuevo.

“Debería… llevar esto a los niños.” “No quise incomodarte, solo me puse algo nostálgica después de tanto tiempo.” “Esta bien, se lo importante que es la familia.” Se levantó de su lugar y sonrió.

Otra vez, el ambiente volvió a volverse incómodo.

Agnes salió de la cocina a dar las galletas a los niños, mientras Aurora solo suspiraba en su lugar de antes.

¿Qué tan pesimista habre sonado?

Agnes llevó con diligencia las galletas a la habitación de Kenneth, pero cuando entró, encontró a Emily y Kenneth jugando en el piso, cuando los dos deberían reposar.

Todas las sábanas estaban tiradas por la habitación y esos dos niños revoltosos sostenían figuras de un oso y un dragón.

“¡¿Qué creen que hacen?!” “¡Nos atrapo, corre!” Emily, tomó a su oso de madera y como el viento corrió en dirección a la puerta, aprovechando que Agnes tenía una bandeja en las manos y no podía atraparla con facilidad.

Kenneth, por el otro lado, se sobresaltó y soltó de inmediato su figura de dragón.

Con los ojos busco un lugar para esconderse.

Como no era tan rápido como Emily solo tomó una manta que estaba cerca de él y se cubrió torpemente con ella, dejando al descubierto partes de su cuerpo, pero tapando su cabeza.

“¡Ustedes!

¡Mocosos!” Mientras en la habitacion del nuevo miembro de la familia se desarrollaba el caos, en el campamento temporal del gremio de los lobos negros, que actualmente se estaba desarmando de a poco y llenaban caravanas de materiales para su viaje, una carta infundida con magia de teletransporte llego a las manos del vice maestro del gremio.

Yaal la sostuvo con fuerza, las venas de su mano palpitaban de ira, mientras leía el trozo de papel que tenía una terrible caligrafía.

Sabía quién se lo había dado aunque no tenía el nombre del emisor.

Después de un tiempo, al fin había recibido una respuesta del maestro del gremio.

[No lo permito y ya.] “¡Maldito seas!” Yaal se frotó la sien y sentía que su cabeza le dolía de nuevo.

¿Cómo alguien como él es maestro del gremio?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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