El Demonio más Poderoso de la Zona Este - Capítulo 13
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- Capítulo 13 - 13 El robo
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13: El robo 13: El robo Al entrar las dos mujeres, regañaron a los niños.
Esta vez se debía cumplir con el reposo adecuado de ambos, ya que ambos, de alguna u otra manera estaban mal por el clima.
Las mujeres, se quedaron conversando severa pero suavemente con los niños, mientras que Yaal escuchaba desde su cuarto, que estaba relativamente cerca de los regaños, junto a las súplicas de la niña ‘ porqué estaba aburrida’.
El decidió salir un momento para verlas ya que estaba aburrido.
Pues ahora se encontraba en una especie de vacaciones forzadas a cuestas de su jefe, pero no es como si a su jefe realmente le importara lo que hacía, y no podía despedirlo ya que de una forma u otra, él era el cofundador del gremio y tenía derechos de líder también, igual que el super libertino líder actual.
Al llegar frente a la puerta de su sobrina se sorprendido al ver a Agnes sacar a Kenneth de la habitación.
“…
Eres un buen chico y entiendes las cosas un poco, no como tú hermana.
Así que hablaremos un rato con ella y luego la dejaremos reposar.
Jugaremos contigo más tarde si.
Porque tú también tienes que reposar.
¿Qué te parece?
“ Kenneth la miró con sus grandes ojos y asintió ligeramente, lucía un poco decaído.
Agnes iba a acompañar a Kenneth a su habitación pero luego noto a Yaal ahí parado escuchando la conversación.
Le llegó una idea.
“Oh, señor Kamei.
Ya que está ahí, le molestaría acompañar a Kenneth a su habitación?” Dijo con una sonrisa.
Como si no esperaban tal cosa.
Ambos se sobresaltaron y se incomodaron ligeramente.
En especial el niño, que a diferencia de ya haberse acostumbrado a Agnes, aún no lo había hecho con su tío.
Agnes sonrió con buenas intenciones y entró a ver a las niñas, dejándolos solos en el pasillo.
Fue tan repentino, que Kenneth no noto que no tenía lugar para esconderse.
Uno miraba nervioso por todos lados y el otro lo miraba rascándose la cabeza.
“Tú… Entonces… Eh ¿Nos vamos?” Kenneth entró en un mini pánico.
Yaal no era particularmente bueno con los niños, no es que no les agradará sino que pasaba tanto tiempo en su trabajo que apenas recordaba cómo conversar con uno y aunque tenía una sobrina que quería, el número de interacciones que tenían aún se contaban con sus manos.
En ese sentido, Aurora tiene razón, tengo que pasar más tiempo con ellos.
Con mucho esfuerzo, dio muchas sonrisas al pequeño, haciendo que le dolieran las mejillas.
No era la primera vez que lo veía, pero la vez en que entró a su cuarto en busca de rastros de su núcleo despertado aún carcomía su mente.
Luego de un tiempo, con más de un halago de lo normal saliendo de su boca, Yaal logró convencer y tranquilizar a Kenneth y ahora el que antes estaba nervioso, se mostraba normalmente, como si no tuviera nada en la cabeza, frente a su habitación y parpadeando lentamente en frente de Yaal.
Yaal sonrió.
“Ya llegamos, este es tu cuarto.
Sabes… que este tu cuarto?” Agh mi boca, ya no sé lo que digo.
Kenneth solo se tomó su tiempo como siempre y asintió.
“Entonces entra… “ Kenneth: o_o “Bien… Eh… ¿quieres que me quede pequeño?” Ah no entiendo a los niños.
Luego, él hizo algo que Yaal no esperaba, extendió su manita y tomó un extremo de la ropa de Yaal, después lo arrastró dentro de habitación.
Yaal solo se dejó llevar y al entrar fue sorprendido porque Kenneth comenzó a mostrarle las figuras de madera de Emily que ella le había dado.
Con ojos brillantes Kenneth los mostraba y apuntaba a cada parte que le parecía fascinante, como si nunca los hubiera visto y fueran cosas increíbles que valían la pena compartir.
Supongo que quiere que seamos cercanos.
Yaal se quedó con él un tiempo, mientras él seguía entusiasmado pese a su apariencia mostrándole cosas y haciendo gestos con los brazos, era… lindo.
Al caer la noche, todos estaban dormidos plácidamente mientras una pequeña nevada volvía a caer, engordando más las capas de nieve que había sobre todos los caminos, tejados y árboles.
Una sombra de un hombre vestido de negro se movía cuidadosamente destacando entre la blanca nieve iluminada por un cielo gris.
Cada paso que daba, creaba un crujido y dejaba marcas profundas en la nieve.
Al acercarse sigilosamente a una hilera de ventanas, con esfuerzo usó sus manos para empujarlas hacía arriba, para su suerte, tras un rato de esfuerzo, se escuchó un tuk y abrió la ventana por completo.
¡Eso es!
Primero metió un pie y luego metió sus brazos hacía el interior de forma rápida y algo descuidada por la emoción de que el robo iniciará bien.
Se había pasado un tiempo observando la casa y noto que además de muchas habitaciones, solo ha observado a dos mujeres entrar y salir de vez en cuando para apartar algo de nieve de la entrada, cosa que no era muy laboriosa ya que sabía que la casa contaba con un círculo mágico y piedras de maná de fuego que la protegía del frío, la cuál fue algo afectada pero sin muchos daños tras la ola de goblins.
Al no haber rastros del supuesto familiar cazador y saber que ellas tenían muchas provisiones, probablemente mucho dinero, tanto su motivación como emoción crecieron y el tiempo de observación cesó en un santiamén.
Ahora había entrado en la total oscuridad de una habitación desconocida, pero como era muy listo, fue antes a la basura a buscar una lámpara vieja y velas desaprovechadas.
Colgó su bolsa que antes estaba en su espalda, a su brazo y con agilidad prendió la vela, iluminando una habitación llena de cajas y en muchos estantes.
Guau ¿Esto es un almacén?
¿Por qué necesitan tantas cajas?
Dio un vistazo alrededor y decidió acercarse a una que estaba abierta.
Una vez cerca, se sorprendió al ver bolsas de un tipo de pan.
Así, una idea pasó por su cabeza y volvió a observar todas las cajas.
¿Son todas provisiones?
Fue abriendo una a una, encontrando en el proceso alimentos no perecederos y perecederos cuyas cajas estaban envueltos en un círculo mágico que desprende un aire frío.
Estos tipos… Están viviendo muy, demasiado bien, mientras la gente como yo tiene que sufrir tanto en estos tiempos.
La ira se apoderó de su corazón y sus acciones se volvieron más agresivas, comenzó a desparramar las cosas que no producirían mayor sonido y a meterse las demás en su bolsa.
A la mierda, vine por dinero y estos tipos tienen de sobra, así que puedo llevar lo que quiera.
Una vez satisfecho con sus fechorías se dirigió a la puerta del almacén y la abrió fácilmente ya que no estaba cerrada.
Antes de salir, apagó su lámpara, la llevó en su mano y se guió por las luces que atravesaban las cortinas de las ventanas, siguiendo por el pasillo silencioso.
Cosas caras, cosas caras ¿Donde hay cosas caras?
Mirando discretamente cada esquina, llegó a una puerta semi abierta y se sobresaltó.
Se acercó con el mayor cuidado posible porque las posibilidades de que alguien estuviera despierto eran peligrosas.
Ayudándose de la poco iluminación y sus sentidos adaptados a la silenciosa noche, estuvo seguro que no había nadie así que se acercó, abrió la puerta y entró en la habitación oscura, no tenía muchas cosas porque las siluetas eran pocas, parecía haber un escritorio, armarios y estantes luego todo por debajo de la altura de la ventana estaba en completa oscuridad.
¿Dónde estoy?
Entró a un lugar desconocido sin muchas idea de lo que hacía, cuando se decidió por prender la lámpara de nuevo, escuchó un sonido parecido al crujido de las sábanas.
Se congeló en su lugar y su corazón comenzó a palpitar.
¿Debería correr?
No, no.
Debe ser solo mi imaginación.
Ese sonido puede ser lo que sea.
Pero qué posibilidades hay de que en medio de la noche se escuche un sonido cuando todo está silencioso, si se supone que él era la única persona haciendo fechorías de noche.
El crujido aumentó y el ladrón, en vez de correr, decidió dudar de sus oídos y esperar que todo fuera su imaginación, porqué además de profanar el almacén de provisiones aún no había robado algo caro y de valor o dinero.
Cuando el cerillo rápido iluminó su rostro y con el, su camino, el sudor solo corrió aún más por su frente.
M-mierda…
¡El cuarto era claramente de un niño!
¡¿Qué eran esos juguetes en las repisas, y esos dibujos en el escritorio?!
¡Cosas de niños!
Unos ojos verdosos lo miraban bien abiertos sin perder su rostro neutral.
El hombre se quería voltear ligeramente para abolir lo que sucedería después, pero no espero que detrás de él se escuchará un ligero rechinar de puerta y al quedar iluminada esa parte otros cuerpo pequeño con los ojos bien abiertos lo mirará.
El hombre misterioso se quedó paralizado en su lugar, decidiendo entre aceptar su destino o hacer algo para evitarlo.
El niño de raros ojos púrpuras claramente no tenían idea de lo que pasaba y se veía más curioso que asustado.
La niña de ojos verdes sin embargo, lo miraba como si fuera el peor del mundo y con cara de acusadora.
Lo que temía se cumpliría y la niña comenzó a mirarlo peor, abriendo su boca de a poco.
¡Tenía que hacer algo!
Rápidamente, se balanceo agresivamente sobre la niña para taparle la boca.
“¡Silencio, silencio!” Pero en cuanto su mano se acercó a su boca, una aura extraña rodeo su cuerpo y el miedo se apoderó de él.
En tan solo unos segundos su piel se erizo y su corazón se aceleró, mientras se congelaba en su lugar, parecía que el tiempo pasaba lentamente, y una oscuridad extraña se extendiera poco a poco de su cuerpo.
Cuando pudo agarrar valor y voltear ligeramente los ojos en dirección al niño de antes, la misma dirección de la que provenía el mayor terror de su vida, unos pasos rápidos se escucharon y la mano de un hombre abrió la puerta rápidamente.
De solo un vistazo, el hombre que entró entendió la situación y en un segundo lo pateó y lo mandó a volar al otro lado de la habitación causando un fuerte ruido de huesos rotos.
Todo parecía haber pasado en cámara lenta, porque recién al ser pateado, la niña comenzó a gritar, pero no por haber visto tal escena.
“¡Ladrón!
Aaah- ¡Oh, tío!
“ Su expresión cambió rápidamente sin darse cuenta del aura extraña de la habitación.
Yaal miró a Kenneth mientras respiraba agitadamente por correr.
Este se sentía y veía igual que siempre.
¿Qué acaba de pasar?
Antes de que el sol apareciera, pero tan solo a unos minutos de su alzar.
En la casa del alcalde de Nicel la paz reinaba y este dormía plácidamente.
Hasta que se escuchó un sonido extraño, que se iba agrandando porqué se acercaba más y más.
El sonido de disturbios y golpes era distinguible hasta el punto de meterse en las orejas del alcalde y este se despertó.
Acelerado por el gran pánico que sentía se levantó rápidamente y se dirigió a su puerta donde el grito de un hombre que llamaba a su cargo se escuchaba tanto furioso como fuerte.
“¡Ya voy!
¡Ya voy!
Abriendo el cerrojo de su puerta, la ira se apoderó de él.
“¡¿Qué horas son estas para causar disturbios?!
¡No todos se despiertan temprano!
Ah-” Al ver quien era y como había derribado a otros hombres que estaban tirados en el camino su frente comenzó a sudar frío.
“¿Q-q-q-q-qué hace aquí S-señor K-k-k-kamei… ?
“ Agachando la cabeza ligeramente volteó hacia los hombres tendidos como sacos de papas.
“Q-qué está pasando?
“
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