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El Demonio más Poderoso de la Zona Este - Capítulo 18

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18: El Origen III 18: El Origen III Las gotas de lágrimas de Aurora caían sin cesar junto a un ligero sollozo por su parte.

Noel y Yaal la observaron un momento.

Yaal, el hermano, fue el que corrió a abrazarla y palmear su espalda, para luego decir palabras de consolación.

Noel los miraba en silencio son su sonrisa desapareciendo de apoco.

Recordó que cuando su maná exploraba lo profundo del núcleo de maná de Kenneth y cómo en un momento dado su maná fue rechazado por una oscuridad desconodida.

Eso no era común, ese niño definitivamente es algo más.

Haber sobrevivido el ser un esclavo de guerra infantil, y suponiendo que escapó el solo del lugar, a un largo viaje y un clima infernal, todo con un núcleo de maná tan débil y siendo un demonio pequeño.

Sumando a esa cosa, que reyecto por un segundo mi maná en su interior, todo en él era extraño.

“El niño…

no habla cierto?” Volvió a hablar.

“Eso es lo extraño, sus cuerdas vocales están bien, pero apenas puede pronunciar palabra.

Supongo entonces que debe tener un problema psicológico, quizás la nieve y los maltratos alteraron su cabeza, haciendo que sea como es.

Debe tener problemas de aprendizaje y…

”  “¡Mae-Sir Noel!

¿No vé que está haciendo que mi hermana llore mas?” Lo calló Yaal, cuya persona que consolaba, aumentaba sus sollozos cada vez que Noel hablaba.

Con la cara llena de mocos y lágrimas, Aurora negó con la cabeza, empezando a apartar los rios de lágrimas de sus ojos.

“N-no llorare más…

” Debo ser fuerte por los niños.

Aún hay esperanza, siempre la hay.

Noel giró los ojos apaticamente cuando no lo veían, después, con una sonrisa, caminó tranquilamente a la puerta de la otra habitación y la abrio, haciendo que aparezcan dos niños preocupados porqué escuchaban el sonido del llanto de su madre.

“¡Mami!

¡Qué tienes!” Corrió hacía Aurora junto a Kenneth.

Nunca habían escuchado a Aurora llorar tan fuerte.

Yaal, en cambio, se apartó y dejo que los niños la abrazaran.

Él sí había visto a su hermana llorar de esa forma hace mucho tiempo, al morir su esposo hace 2 años, cuya presencia Emily no recordaba por ser muy pequeña en ese entonces.

Aurora se recomponia con una sonrisa, calmandose sola de su llanto, sonriendo a los niños con los ojos rojos.

Agnes apareció preucupada pero al ver a Noel sonreir, se aparto ligeramente, nerviosa.

Yaal, quién observaba a su hermana recomponerse, frunció el ceño al ver él comportamiento de esos dos.

Claro, los elfos oscuros y los de plata no se llevan bien instintivamente.

Además, Noel es un elfo pero tembien un Cazador, es un ser raro y aterrador para muchos seres magicos, deben estar incomodos.

Noel actuaba como siempre, indiferente, Agnes en cambio, se veia retraída, sin querer hacer contacto visual.

Yaal dió un último vistazo a su hermana que ya se veía mejor, luego pasando entre ellos dos, sugirió a Agnes.

“Puedes ir a ayudar a Aurora.” Luego, arrastró a Noel afuera de la casa, dejando a Agnes sorprendida.

¿Me pudo leer?, pensó.

Luego sacudió la cabeza con vergüenza.

Al salir de la casa, el silencio estaba presente.

Noel volvió a sonreir junto a Yaal y este otro, temblaba de ira ligeramente.

“Esa elfa…

Tiene magia de sanación, no muy efectiva diría yo, pero la ha usado en los niños más de una vez, probablemente en sus comidas.” Miró su expresión.

“¿Qué?

¿No lo sabias?

Pensé que podías sentirlo, yo lo ví de inmediato, debe ser la diferencia de poder entre nosotros-” Yaal golpeó la pared junto a él.

“¡Maldición!

Ya viniste, ya viste todo lo que querías.

Me hiciste…

un favor.

¡Y aún así sigues siendo un entrometido!

¿No deberías irte de una buena vez?

Ya te dije que me iría contigo, lo haré.

¡Te seguiré a Leoia, haré tu maldita misión!” Noel volvió a sonreir con ojos fríos.

“¿En serio?

…Me parece que olvidaste algo, yo te llevaré a ti.

Te dije, que me aseguraría de que no te escapes.

” Acarició la mejilla de Yaal con los ojos brillantes.

Yaal se crispo y retrocedió.

Esa mañana, después de el caos causado frente a la casa del alcalde.

“Ha pasado un tiempo.

” Dijo Noel, seriamente.

Las manos de Yaal temblaron de ira.

“¿No te dije qué…

no volveria esta temporada?

¿Qué haces aqui…

?” Apuntó a los rastros del desorden de alrededor.

“…

¿Caunsando desastre?” “Eso es muy cruel, te acabo de salvar y ¿así es cómo me lo agradeces?” Truenos agresivos se acercaban en la distancia mientras el viento aumentaba.

“¡¿Savar?!

¿Llamas a eso salvar?

¡Todos son civiles, gente normal!

¡Podría con ellos yo solo mil veces!

Por qué has-?” “Pero te molestaban, ¿no es cierto?

Ese viejo, su lengua era afilada y su dinero era lujurioso.

No había nada que pudieras hacer para detener a esa turba, todos han sido comprados, ¿Piensas que en estos tiempos alguien escuchara a un cazador más que al dinero?

Si no fuera por mi, te avergonzarías hablándoles como un idiota.”  “Tu…

no eres nadie para decir eso, de no ser por ti-” “De no ser por mi, no tendrias trabajo para mantener a tu preciosa familia Yaal Kamei.

Asi que no me hables así.

” Se acercó con el ceño fruncido a Yaal.

Yaal apartó la mirada enojado.

Noel, dió un vistazo al lugar donde no tenía un brazo y retrocedió por un segundo, pero sin mayor cambios.

“Tu brazo…

Así que era cierto.” “…

¿Por qué no respondiste mi carta y me enviaste muchas cartas estupidas cómo un maldito loro?” “Eso deberia preuntarte yo a ti.

¿Por qué me mandas a la mierda en cada carta que te envio?” “¡Porqué siempre actuas como un idiota cuando hablo contigo!” Un trueno iluminoso apareció de golpe, y unas ligeras gotas de lluvia comenzaron a caer.

El rostro de Noel, parecía sereno pero en su seriedad su ceño ligeramente fruncido fue visto por Yaal, cuyo ojos estaban llenos de odio.

“No es buena idea hablar aquí, nos mojaremos.

” Arrastró del brazo a Yaal hacía un callejón con un techo grande.

“Yo no pienso volver, Noel.” Noel se detuvo, las gotitas de lluvia seguían cayendo.

“No quiero seguir trabajando en esto, ya lo explique todo en mi carta yo-” “La leí.

La leí de cabeza a los pies.” Se acercó a Yaal, estirandolo del brazo, cuyo agarre Yaal trataba de safar.

“Si es así-” “Pero no te dejaré ir.

Teníamos un trato Yaal, no funde este gremio para que mi cofundador rompa su promesa.” Un rayo distante iluminó su serio rostro.

“Puedes destruir sectas tu solo-” Apartó su mirada y su brazo fue apretado por Noel.

“No puedo y lo sabes.

Te necesito.” “¡En mi contrato decía que puedo salir cuando me canse!” “Eso en caso del número que echaras, ¿Cuántas llevan en tus 13 años conmigo, 64?

No es suficiente.

” “Mi contrato-” Fue empujado por Noel.

Lo golpeó contra la pared, su mejilla era presionada y su brazo fue torcido hacía atrás, pero al ser cazador una pared no le haría mayor daño, el agarre de Noel por el otro lado…

Desde su corazón enojado, Noel dijo.

“¡Tu contrato!

Yo hice ese maldito contrato y puedo borrarlo sí quiero.

Te quedaras conmigo y seguirás trabajando.

” Apretó el agarre en su brazo, haciendo que Yaal se queje de dolor.

“Hasta que yo me harte de ti…

y no dejare que te escapes.” Sonrió Noel.

Una tormenta más poderosa comenzó a caer, y luego, el anunció del duende comenzó.

Yaal miró el moretón en su brazo y frunció en ceño.

Sacudio su brazo para qué su manga volviera a su lugar y observó a Noel, que con una sonrisa falsa y palabras tranquilizadoras a Aurora, se despedía.

“Maldito…

” Susurró Yaal.

Desde la distancia, Agnes temblaba ligeramente al servir una taza de té.

Su mirada era baja y su respiración estaba algo agitada.

Ese hombre…

me es familiar, pensó.

Sus ojos brillaron ligeramente en un azul opaco.

En sus ojos, el desconcierto y las ganas de matar aumentaban.

Aurora abrazo a los niños en cunclillas después de que el hombre se haya ido con una sonrisa en su cara y una bolsa con su ropa mojada.

En el fondo, estaba aliviada de que se haya ido porqué algo en él la hacía sentir incómoda, así que no lo invitó a comer, de todas formas él había dicho que tenía algo que hacer.

Pero también estaba algo deprimida al saber que su Kenneth tendría un futuro difícil, pero a pesar de saber eso, aún estaba dispuesta hacer todo para que no sea así y recompensar su horrible pasado.

“¡Bien!

¿Quién quiere unas galletas?”  “¿Qué?

¿Antes de comer?” Preguntó Emily, eomocionada y Kenneth la miró con ojos brillantes después de escuchar su palabra de activación.

“¡Sí!

Agnes, ¿Me haces el favor?

Yo prepararé la comida.

” Se levantó.

“Claro, yo me encargo.” Agnes volvió la mmirada hacía ella y sonrió rapidamente yéndose junto a Aurora en dirección a la cocina.

Kenneth observó a las mujeres irse, emocionado, mientras Emily cantaba una canción sobre galletas qué se inventó en el momento, moviendo la cabeza en sintonía con la melodía.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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