El Demonio más Poderoso de la Zona Este - Capítulo 22
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Capítulo 22: Mentirosos y fugitivos
Yaal golpeó su taza aún llena con fuerza al bajarla sobre la mesa, pequeñas gotas de café gotearon de esté, sus ojos estaban más fruncidos de lo normal y miraba a Noel quien disfrutaba de su desayuno del otro lado de mesa.
“No puedo… no puedo creer nada de lo dices. Hiciste definitivamente algo, no sé qué, pero lo hiciste.”
“Yo no hice nada. ¿Vas a tomar eso?” Apuntó a su taza, y antes de que contestará la agarró él mismo.
“¡Mierda…!” Suspiro. “Ella estaba rara ayer, así que definitivamente debiste decirle algo como para que se fuera y luego… Ni siquiera se dignó a decir algo a mi hermana ni a mí, en vez de eso decidió ¡¿Decirte a ti?! ¡No me hagas reír! ¡¿Qué hiciste?!”
Noel tomó un sorbo de su taza y luego frunció el ceño. “Con razón la bajaste con tanta fuerza, sabe horrible ¿Qué, el cocinero nuevo es tan malo?”
“¡No me cambies de tema! y ¿A qué te refieres con un cocinero nuevo? ¿Estuviste aquí antes?” Sus ojos se enfurecieron de más. “¡¿No me digas qué ya tenías todo esto planeado?! Mierda, en serio, ¡¿Qué hiciste?!” Sujeto su propia cabeza con la mano y la dejó caer en penumbra sobre la mesa.
Estaba estresado desde la mañana, primero su hermana lo despierta y dice que Agnes desapareció, luego Noel dice que se fue y, ahora esta situación. Ese tipo no es de confianza, lo sabía y aun así, bajó la guardia y fue a hacerle un recado tarde en la noche, solo para decirle o hacerle quien sabe que a Agnes.
Noel solo observó a Yaal sumido en su agonía y pensamientos, soltó una ligera risa.
“¿La extrañas, Yaal? ¿Por qué piensas en ella cuando me tienes a mí?” Sonrió y Yaal alzó la cabeza de golpe, lo miró irritado unos segundos, se levantó con fuerza, apartando la silla y se dirigió a la puerta.
“¿Sabías que hablas de más cuando te enojas?” Dijo Noel desde su asiento.
Desde la puerta, Yaal le gritó, dándole la espalda.
“¡Y tú nunca sabes cuándo dejar de hablar!” Azotó la puerta con fuerza y se fue.
Noel se aguantó la risa en su lugar, pero las comisuras de sus labios se agrandaban involuntariamente. Cuando pudo calmarse, observó a los ajetreados empleados y a su alrededor, repleto de clientes que de vez en cuando se quejaban de la comida.
Dejó escapar un suspiro.
Yaal camino de regreso a su habitación, su cabeza estaba hecha un lio, pues sus pensamientos estaban en descifrar lo que pensaba Noel y qué fue lo que hizo.
No pude explicar nada de las habilidades de Agnes antes y ahora ¿él la echa como si nada? Definitivamente voy a renunciar, ¡Quién se cree qué es! No es tiempo de pensar en eso, más bien, ¿Por qué lo hizo? ¿Descubrió algo… ?
Dejó caer todo su peso en su cama, sus ojos estaban desorbitados. Estoy cansado, pensó. ¿Cuánto tiempo más tengo que estar con él? ¿Qué es lo qué quiere de mí… ? Si no hubiera aceptado en el pasado, tal vez él no me estaría atormentando tanto.
Llevó su mano a su frente, tapando sus ojos y dejó que la gravedad lo dejara inclinarse hacia el frente de nuevo, como hizo cuando estaba en el comedor. Lo odio tanto, pensó, dejando escapar un suspiro largo y audible, mientras su espalda también se curvaba cada vez más hacia adelante y su mano apretaba su cien.
Aurora observó a los niños que charlaban entretenidos uno con el otro, Emily como siempre era un loro parlanchín y Kenneth asentía o negaba con la cabeza, alegrando su rostro de vez en cuando con las cosas infantiles que discutía con su hermana en la alfombra de la habitación, frente a la ventana.
Aurora sonreía mientras los veía interactuar, pero muy en el fondo, estaba realmente triste.
Primero, Agnes desapareció sin decir nada, ni siquiera se despidió de ella ni de los niños, Aurora creía que tenían una buena relación y no se iría sin decir nada, pero desde antes ella ha estado actuando extraño ¿Pensaba en renunciar desde entonces?
Además de eso, los niños. Emily no mostraba recaídas en el viaje y Kenneth visiblemente se estaba recuperando porqué ya tenía más grasa en las mejillas, pero aun así, no dejaba de preocuparse.
En el futuro, ¿Cómo vivirá él? ¿Cómo desarrollaría su personalidad? Es un demonio pero seguro estará a salvo con ellos, además, sus cicatrices, ¿Las querrá ocultar cuando crezca? ¿Las mostrará como sí nada? ¿Le dolerá todavía? ¿Logrará llegar a su Despertar?
¿Emily podrá superar su enfermedad? ¿Podrá vivir… lo suficiente con ellos? Aurora se abofeteó ligeramente.
No pienses en eso, no pienses en eso, pensamientos positivos Aurora, todo saldrá bien, ellos se recuperarán, lo harán, y yo estaré con ellos… y Kenneth…
“¡Mami, tus mejillas están rojas!” El rostro infantil de Emily se acercó a ella, junto al de Kenneth, ellos claramente vieron la bofetada que se dio.
Entonces, Aurora rio. “¿Eh? ¡Mamá está bien!” Extendió sus brazos hacia ellos y los besó en la frente muchas veces.
Emily chillo en protesta y Kenneth frunció el ceño, todo por los besos húmedos y consistentes de Aurora.
“¡Pequeños… !” Ella se dio cuenta y lo hizo más fuerte, provocando más quejas.
Yaal pasó la tarde en su habitación, escribiendo cartas. Cuando Aurora fue a ver lo que hacía, él la echó de su cuarto. Así que, sin más opción, Aurora se encontraba tomando una taza de té frente a Noel, mientras los niños comían en una mesa especial para niños pequeños a una distancia que ella podía ver.
El ambiente era algo incómodo, pues Noel hace tiempo había terminado su taza y la miraba con una sonrisa.
“Ehm… ¿Tiene algo decirme Sir- Noel?”
Noel se rio. “Por favor, deja el lenguaje formal, soy un amigo también.”
“No puedo hacer eso… es descortés.”
Un silencio quedó en la conversación.
“Aurora… ¿Tú sabes de mi relación con Yaal?”
Aurora se atraganto con su último sorbo, luego comenzó a toser bajo la mirada normal de Noel.
“¿Q-qué? ¿Relación?”
“Así es, ¿él te dijo que somos?”
“¡¿Eh?! quiero decir, ¿eh? bueno… ¿compañeros de trabajo?”
Noel guardó otra pausa que hizo sudar a Aurora.
“¡Así es!” Finalmente dijo. “Veras, es un poco gracioso, pero él no quiere que te diga que soy su jefe.” Apoyó su cabeza sobre su mano.
“Ah, eres su jefe, por qué no quería decir- Eh? ¿Su Jefe? ¡¿E-eres el Ma-Maestro del Gremio de Yaal?!”
Noel se cubrió la boca con su mano mientras reía en voz baja.
“Sí~ ¿Por qué crees que no quería que te dijera?”
De repente, Aurora se puso súper rígida y roja.
“¿Eh?”
“Y-yo lo siento mucho, he sido tan descortés con u-usted S-sir Noel, desde que lo conocí, no reconocí su estatus, me comporte muy incivilizada, ¿verdad? desde ahora yo… ”
Continuó así un tiempo, diciendo incongruencias.
Noel quedó sorprendido. Así que… el hermano habla mucho cuando se enoja y la hermana habla mucho cuando está nerviosa…
Tapo su boca aguantando la risa bajo la mirada nerviosa de Aurora.
¡No puede ser! Esta familia es tan… ¡tan divertida!
…
Yaal observo la ventana, junto con la carta que sostenía, pero de la nada se levantó agresivamente de su lugar y se dirigió a la vela encendida junto a su cama, observo con ojos caídos como la carta era consumida por la llama, luego, cuando la carta se convirtió en cenizas, dejó escapar un gran suspiro.
Se sentó de nuevo en su lugar, pero de pronto, por el rabillo del ojo detectó movimiento, Agnes estaba en la ventana, utilizando ropa negra en mal estado, lo observó con unos ojos inexpresivos, ojos determinados a su misión, los cuales no había visto en 3 años.
“Tú… ” No sabia que decir, pues ella prácticamente había desaparecido pero por su condición, lo sabía…
“Lo encontré. ” Dijo ella desde su lugar, sus ojos más fríos que nunca. “Encontré al bastardo.”
Sabía que ella no estaría más con ellos.
Entró en la habitación como si nada y Yaal se levantó, aturdido por su apariencia, dijo.
“Volviste.”
“No podía dejar que me vea.”
“¿Qué te vea… ? ¡Lo sabía! Noel hizo algo ¿no es así? ¿Te… descubrió? ¿Cómo?”
Agnes se aproximó a las cenizas de la carta y las observó, luego guardó silencio.
“No importa eso. Lo que importa es que lo encontré, al hombre que mató a mi familia. ” Dejó escapar un largo suspiro. “Vine a despedirme.”
“Así que… es así. Sabía que este día llegaría, no se que decir.”
“No digas nada, el trato tenía que acabar en algún momento.” Sonrió Agnes, pero sus ojos no mostraban ninguna sonrisa.
“Pero yo te prometí, que te ayudaría con el gremio cuando llegue el momento yo-”
“No necesito ayuda de tu gremio, puedo hacerlo sola.”
“¡Pero-!”
“Se lo que prometiste pero… tu gremio no me será de ayuda para nada. Solo… olvídate de mí y, despídete de Aurora y los niños por mi ¿Sí? No voy a volver.”
“Al menos, déjame darte lo de este mes, y ¿de verdad no quieres despedirte en persona primero? Aurora quedara devastada si-”
“No importa, no importa nada de eso.” Camino hacia la ventana. “No puedo despedirme en persona, no podría… soportarlo. Y no necesito dinero, no a donde voy. ” Volteó hacia él con las manos en la ventana, luego sus ojos se fueron hacia las cenizas y al lugar del brazo perdido de Yaal. “Cuidate… por favor. Prometo que… me vengaré.” Y antes de que Yaal dijera nada, saltó y desapareció en un instante.
…
El ambiente se calmó hace tiempo, porque Aurora dejó de parlotear, Noel la miró, aun sonriendo, pero esta vez de forma más enigmática.
“¿Sabes que Agnes no volverá?”
Como si sus nervios no existieran en primer lugar, Aurora se recompuso y sus ojos se abrieron de terror.
“¿Ella en serio te dijo eso? ¿P-por qué dijo eso? ¿Dijo que había algo que la molestara? No se fue por… Kenneth, ¿verdad? No puede ser, todo este tiempo, creí que nos llevábamos bien como para decirnos lo que nos molesta, ella nunca… nunca haría… ”
Es gracioso que piense que es por ella y no por la escena que hicimos ayer, pensó Noel. “No te preocupes, no lo hizo porque quería, tuvo sus razones… familiares que no quería que supieras, eran razones realmente importantes y urgentes, por eso tenía que irse.”
Aurora estaba confundida y extrañada por todo lo que dijo Noel, empezó a murmurar. “¿Razones familiares urgentes? Sí, bueno, debe tener razón, pero… Agnes nunca me habló de su familia, pudo haberme dicho si pasaba un momento difícil… pero ella… ”
Aurora estaba segura, nunca había escuchado a Agnes hablar de su familia, cuando lo hacía eran cosas vagas y cortas, además, nunca… nunca le mostró a Aurora su casa, solía decir vagamente las cosas, muchas veces, y se iba en las noches siempre a una misma hora, sin darle tiempo de despedirse. Desde que se fue con ellos a Nicel, debió dejar muchas cosas atrás, y Aurora nunca pensó en eso realmente, se sentía terrible.
Ahora que lo pienso, Yaal la conocía primero y la contrató, entonces ¿él sabía lo que pasó realmente? Además, ayer… ‘eso’ paso, tendrá que ver con el hecho de que sus ojos se iluminaron al igual que su hermano y Noel, entonces ¿es cazadora? Pero nunca me lo dijo, ella… nunca me contaba realmente nada… ¿Era yo el problema? ¿No fui una buena amiga? O acaso… ¿Siempre me consideró solo su jefa?
Noel observaba a Aurora oscurecerse en sus pensamientos, pero él también, dejó de sonreír, sus ojos se dirigieron a Kenneth, el niño de ojos morados claros que lo observaba en su lugar desde lejos.
Noel frunció el ceño ligeramente, y ese niño con mirada penetrante, parecía… diferente, sus ojos parecían verlo, pero al mismo tiempo parecían ver a través de él, como si observara algo dentro suyo.
Pero de pronto Emily le habló de Kenneth y este volvió con su mirada en blanco ‘normal’ de siempre y su rostro se volvió expresivo hacia ella.
En serio, ¿qué está mal con esta familia? pensó Noel. Sus ojos fueron hacia Aurora. Esta chica, es igual que su hermano, de tal palo tal astilla, ¿eh? Pues él la crió.
“Aurora… ” Yaal apareció, con una mala expresión hacia Noel, lo que causó que volviera en él su sonrisa de siempre.
“Yaal, tú-”
“¿Qué le dijiste a mi hermana?” Esta vez, su rostro mostraba más odio que siempre.
Ah, esta familia, en serio… Pensó, mientras sentía que su buen humor se esfumaba de a poco.
Aurora se sobresaltó al escuchar a su hermano, rápidamente mostró una sonrisa y lo saludo.
“¡Yaal! Hola… ”
“¿Qué te dijo ese bastardo?”
“¡¿EH?! No puedes hablarle así a tu Maestro del Gremio, ¡por qué eres tan irrespetuoso!” Ella empezó a regañarlo, aplicando su modo maternal en él, causando que él se sorprendiera, pero más odio empezó a crecer en su rostro.
“¡¿Le dijiste?!”
“Le dije. ”
Aurora seguía regañándolo por su actitud, pero él reaccionó de forma inesperada, levantó a Aurora de su asiento por el brazo y lanzando cuchillas con la mirada a Noel dijo a Aurora.
“Prepara a los niños, el carruaje vendrá en unos minutos.”
“Oh, ¿tan pronto?” Preguntó Noel, haciendo la vista ciega a la actitud de Yaal como siempre, y comportándose carismático.
Yaal lo observó unos segundos con el ceño fruncido, mientras se apartaba con su hermana, pero entonces Noel le guiñó el ojo, lo que lo puso rojo de la ira y se volteó, murmurando toda clase nombres a Noel mientras se alejaba con el ceño fruncido.
Aurora observó a la mujer que trajo su hermano, una elfa oscura con expresión oscura, era un poco más alta que ella y traía un canasto lleno de frutos rojos.
Yaal sonrió nerviosamente, y las presentó.
“Ella es Agnes y… Agnes, está es mi hermana Aurora.”
Aurora devolvió el saludo y Agnes se inclinó titubeante en forma de saludo. Cierto, los elfos tienen distinta cultura, pensó Aurora.
Yaal habló lentamente mientras se frotaba la nuca. “Veras Aurora, hasta ahora has tenido unos problemas para cuidar a Emily, y ehm… Misa y yo estamos siempre lejos así que… “
Ah, lo entiendo, pensó Aurora. Su hermano contrató a una niñera. Pero, incluso si es una niñera, no luce como si fuera buena con los niños.
Tras la muerte de su esposo Kenneth, Aurora la pasó mayormente decaída, tenía que criar a su hija de un año, quien se enfermaba seguido. Aurora no estaba completamente en un estado de lucidez desde entonces, pues se la pasaba sumida en sus pensamientos seguido, y por la ojeras bajo sus ojos, junto con la holgada apariencia de sus ropas, se notaba que no comía ni dormía bien.
Su condición solo fue empeorando día tras día, pues Emily sufría toda clase de fiebres y, lloraba desgarradoramente en medio de las noches, además del día, por tiempos prolongados. Todas esas penurias, causaban que aumente de forma seria la condición de Aurora.
Aunque Yaal y Misa la ayudaban lo más que podian, Ambos tenian trabajo que hacer en el Gremio de los Lobos Negros. Al estar Aurora siempre de forma tan descuidada, Yaal no tuvo más opción que buscar una niñera.
Pero no cualquier niñera, ya que él siempre tuvo una ‘intuición’ de que las cosas irían mal si no tenía a alguien ‘calificado’ en caso de que ocurra cualquier situación extrema, por eso pensó en hacerlo en secreto de su hermana.
Los primeros días de Aurora junto a Agnes, quien cuidaba tanto de ella como de la niña, parecían tranquilos, pero Aurora muy en fondo, se sentía sofocada con la ayuda de Agnes. No es que no quisiera que la ayudara un extraño, sino que pensaba que era tratada como una paciente, como una inutil que no puede hacer bien su trabajo de madre.
Los días pasaban con tranquilidad, Agnes al principio no le demostró habilidad con los niños a Aurora, pero con el pasar de los años, al mismo tiempo que iba sanando de su pérdida, Agnes se acercaba más a ella y a su hija, siendo la hermana mayor, la tía, la segunda madre y la amiga que ellas dos necesitaban.
Todo parecía perfecto, de no ser porque pese a que la distancia inicial en la relación de ambas se esfumó, Aurora aún se sentía fuera de lugar, como si fuera considerada solo una jefa, no una amiga, un obstaculo reprimiente, que obligaba a Agnes a venir todos los días a cuidar a una niña enferma y una mujer molesta.
Eran cercanas, Aurora lo sentía, pues la comodidad entre ellas solo iba creciendo, pero aún así, Agnes nunca decía más de lo que podía. Originalmente no era muy conversadora, pero siempre evitaba hablar de más con Aurora, en especial de temas familiares o personales. Por eso, con el tiempo Aurora solo sabía cosas superficiales de Agnes.
Ella pensó que seguirían juntas con o sin la excusa del trabajo y que eventualmente la cálida frialdad del corazón de Agnes le daría la bienvenida a su mundo y se abriría con Aurora. Pero pese a sus deseos, Agnes desapareció sin previo aviso, sin un adiós, ni un porque, solo se fue, y no fue de la boca de su hermano de quien se enteró, fue de un desconocido.
…
Aurora subió al carruaje, tratando de ignorar sus sentimientos de pérdida y el ambiente tenso entre su hermano y su… jefe. Sonrió brevemente al mirar a los niños, quienes volvieron a su estado animado, luego suspiro.
¿Ni un adiós? Se preguntó.
Aurora no tenía amigas, su grupo se definía en Misa, su hermano y Agnes, tal vez una que otra señora con quien hablaba en el mercado de vez en cuando, pero eso era todo. Siempre pensó que aunque eran pocos y tal vez un poco triste, era bueno siempre y cuando todos eran cercanos con ella pero…
Primero Misa se aleja de ella con el tiempo y ahora Agnes desaparece. No quiero tener a mi hermano como mi único amigo, pero aunque eso me entristece, desde que tengo memoria, siempre pongo toda mi energía en Emily y ahora en Kenneth.
Aurora sentía que su propósito no estaba en su vida social, era hacer felices a sus hijos, en tener esperanzas de que algún día, estarán bien y tendrán un gran futuro, trabajando en que esa esperanza se cumpla, pero aunque sienta eso, aun quería esa cercanía con otras personas que no eran su familia.
No buscaba una relación, sabía que le gustaba a muchos hombres, pero ella solo quería alguien con quien hablar sin tener que sentirse miserable por estar todo el tiempo en sus pensamientos. Sin sentimientos románticos, porque aunque no quiera decirlo, su corazón ya le pertenecía a alguien, alguien quien siempre vivirá en su memoria y no podía ser reemplazado…
Noel observó con ojos fríos el interior del carruaje. Bueno, es más grande, pensó.
Miro a Yaal quien esta vez estaba sentado a su izquierda pero este no mostraba su apariencia normal de lanzar pestes con los ojos en cada acción que Noel hacía, pues directamente lo ignoraba, mirando la ventana como Agnes hacía en un principio.
¿Los roles se invirtieron ahora? Noel quería reír, pero lo soporto.
Faltaba poco para llegar a Prude, solo serían un par de horas en carruaje y al fin estarían en casa.
Yaal pensaba con oscuridad en sus ojos todas las cosas que tenía que hacer. Una ola oscura de la presión de sus deberes y del tipo sentado a su lado que le daría más responsabilidades parecía manifestarse como una nube negra entre sus cejas, estaba enojado y cansado aunque no había hecho nada.
Primero a casa, luego al Gremio, luego a la Mazmorra, ¿luego qué? Ah sí, el Gremio otra vez, porque el papeleo… luego de nuevo a una búsqueda, después… Yaal pensaba con fatalidad, sumido más en sus pensamientos y cansancio.
Mientras tanto, los niños jugaban y reían, distraídos con el paisaje y sus conversaciones, pero aunque sean niños, no significaba que no sabían nada.
Emily no había visto a Agnes y el ambiente en el carruaje era algo extraño, además de que, su madre parecía menos alegre de lo normal.
Pero no tenía tantas ganas de preguntar, quería ser una buena hermana mayor, así que explicaba con emoción todo lo que veían en la ventana, compartía cosas que habían sucedido en su casa en el pasado, describía lugares y personas, además de su cuarto y juguetes a Kenneth, quien la miraba sonriendo con los ojos iluminados en emoción, pero a veces se perdía en su mundo, como solía hacer cuando no entendía nada.
Yaal observaba las hojas pasar por la ventana, intentaba distraerse de sus pensamientos negativos y quería ignorar a Noel más que nunca, pues desde hace tiempo comenzó a sentir su mirada en su nuca.
Observó a su hermana por el rabillo del ojo, ella también estaba sumida en sus pensamientos, pero lucía triste. Yaal suspiró, sabía porque su hermana se sentía de esa manera, Agnes.
Hace mucho tiempo, él había estado buscando una niñera para que ayudara a Aurora, criando a su sobrina y dándole un descanso a su hermana, pero en ese entonces, pensaba que la persona a la que contratará tenía que estar ‘calificada’, en el sentido de que tenía que ser alguien con habilidades para que protegiera a su familia cuando él no esté.
Misa no era una opción, era parte del Gremio pero no era Cazadora, extraños del Gremio tampoco eran una opción, pues la mayoría, habían sido elegidos por Noel y no por él, quien viajaba constantemente y era usado como una mula con habilidades de Cazador.
Al pensar en eso, Yaal suspiro. Quiero renunciar, pensó.
Justo cuando se estaba rindiendo, coincidentemente la conoció. La desconocida en apuros, Agnes, una Elfa Oscura con habilidades de asesina, movida por sus deseos de venganza.
…
El viento soplaba un aire frío fuerte, que alzaba los cabellos de las personas y hacía volar las cosas más ligeras.
Un hombre se quejaba de la fuerza del viento mientras recogía sus volantes esparcidos por todo el lugar.
Yaal, cuya capa era levantada con ferocidad por todas direcciones y lucía un cubre bocas oscuro, se dirigió a la puerta con un marco desgastado, perteneciente al local frente al señor que gateaba juntando a sus volantes desordenados.
Al entrar, se quitó el cubrebocas e inhalo el olor a alcohol del lugar.
“El dueño necesita ayuda.” Mencionó al hombre de mediana edad que limpiaba una mesa junto al mostrador, el hombre suspiró y lo miró.
“¿Por qué no lo ayudas tú?”
“Alcohol.” Soltó él, sentándose frente al mostrador, haciendo un gesto con la mano que significaba ‘apurate’.
El hombre suspiró y llamó a otro que estaba en la bodega, entonces un hombre joven de pelo rizado apareció, lo saludó y salió afuera.
“¿Sabes la hora que es?” El hombre se acercó al mostrador, comenzando a abrir una botella.
“Son las 8.”
“De la mañana.” Sirvió cerveza en un vaso de vidrio y se lo dio.
“… Gracias, es que… la niñera.” Se contrajo, luego tomó de un sorbo el vaso.
El hombre suspiró y colocó con agresividad el trapo que usó para limpiar la mesa en su hombro.
“¿No te dije que se lo dijeras al Maestro del Gremio? Ese tipo hace lo que sea que le pidas con el doble de tu velocidad.”
En respuesta, Yaal hizo una cara fea y se empezó a reír sarcásticamente.
“¿Así se ve en público…?” Murmuró, luego dijo. “Es mentira, en vez de ayudar, siempre complica las cosas… a su manera.”
“¿A su manera? Ajá… “ Volteo, colocó la botella frente a Yaal y salió del mostrador, tomó el trapo de su hombro y continuó limpiando mesas.
Yaal se rasco la cabeza con frustración, luego sujeto la botella y tomó directamente de ella.
“¿Cómo está Aurora?” Preguntó el hombre mientras limpiaba.
“Está peor… “ Bajo la botella y suspiro. “Es como si empeorará cada día… ¡AGH! ¡Y me iré en 2 días de nuevo! ¡De no ser por ese idiota… !” Volvió a tomar grandes sorbos de la botella.
El hombre suspiró. “Cazadores… Pobre muchacha, perder a su esposo cuando ambos son tan jóvenes, además de tener a un infante más pequeño del que hacerse cargo… ”
“Si no fuera por mi trabajo podría-”
“El trabajo no tiene nada que ver.” Interrumpió. “Si fueras menos paranoico podrías contratar a mi esposa, es buena con los niños.”
“Si claro, se como criaron a Rej, no gracias.”
“¡¿Eh?! ¿Qué tienen mis métodos de crianza?”
“Somos personas diferentes, mi hermana es blanda con los niños y jamás les pegaría.”
“Eh… mi esposa puede aguantarse.”
“Ni siquiera se aguanta el pegarte a ti, no gracias.”
Yaal siguió bebiendo mientras el hombre murmuraba ‘los niños de hoy en día’ en voz baja.
De pronto, un maná inusual se empezó a sentir, Yaal observo la ventana azul que apareció frente a él, con un signo de exclamación que parpadeaba una y otra vez. Entonces se levantó de su lugar y comenzó a concentrarse en sus sentidos.
“¿Qué pasa?” Preguntó el hombre.
Siento una fluctuación de maná anormal, también… ¿intención asesina? ¿Hay demonios y cazadores cerca?
Sus preguntas pronto tuvieron respuesta, pues un fuerte grito llegó del exterior.
“¡AAAAH! ¡¿Quién eres?!”
“¡¡Señorita, está sangrando!!”
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