Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El despertar de selene - Capítulo 29

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El despertar de selene
  4. Capítulo 29 - 29 capítulo 29ellos te observan
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

29: capítulo 29:ellos te observan 29: capítulo 29:ellos te observan Franco, Elías, Antonia y Bárbara conversaban entre sí, pero Selen no les dijo nada.

—Oh… ¿cuánto tiempo ha pasado desde que llegué?

—preguntó Selen.

—Ha pasado una hora —respondió Bárbara—.

¿Por qué?

—Debo irme.

Mis padres seguro ya se están despertando, y tengo que ir a la escuela.

—Qué pena —dijo Franco—, pero fue un gusto conocerte.

¿Volverás?

—Sí, tengo tiempo de volver… así que sí, volveré.

—Perfecto —dijo Elías—.

Oh, Franco, ¿por qué no la acompañas hasta el portal?

—¿Portal?

—preguntó Selen.

—Sí —explicó Antonia—, en vez de usar magia.

Es más fácil: solo tienes que decir a dónde quieres ir.

—Ok, eso es mejor —asintió Selen.

Franco se levantó para acompañarla.

—Vamos —dijo.

Selen se despidió de los tres y caminó junto a Franco.

—¿Cuántos años tienes?

—preguntó él.

—Acabo de cumplir once.

¿Y tú?

—Doce.

—Oh, bueno, eres un poco mayor que yo.

—Sí —respondió Franco, sonriendo.

—¿Y alguna vez has tenido novio?

—preguntó él.

—De hecho, sí, ahora… pero es una larga historia.

Estoy pensando en terminar, aunque es complicado, ¿sabes?

—Interesante… Bueno, no me esperaría menos: eres una chica muy bonita.

Selen se sonrojó.

—Muchas gracias, Franco.

—Hasta aquí llegamos.

Solo di el nombre de tu ciudad y volverás enseguida.

—Está bien.

Nos vemos, supongo.

Franco se despidió con un abrazo.

—Adiós.

Selen entró al portal y, en un instante, se teletransportó a su Habitación.

Cuando llegó a su habitación, se dio cuenta de que ya era hora de ir a clases.

Buscó su varita y, abriendo un libro de hechizos, pronunció unas palabras rápidas.

En cuestión de segundos, su ropa apareció sobre ella como por arte de magia.

Bajó las escaleras y encontró a su madre, María, esperándola en el coche.

—Hija, te encuentro rara… ¿Pasó algo?

¿No dormiste?

—preguntó con cierta preocupación.

Selen, un poco nerviosa, respondió: —No, nada, madre.

Solo que no dormí muy bien… pero no te preocupes, estoy bien.

—Está bien.

Bueno, ya llegamos —dijo María, aparcando frente a la escuela.

Selen se despidió con un beso y bajó del coche.

Al entrar al patio, vio a Benjamín, su novio.

Oh… patético, pero a la vez lo amaba.

Así que, aunque no quería, lo saludó y lo abrazó.

Bueno… pensó que si no lo hacía, él podría sentirse mal.

Entonces, entre la multitud, vio a Felipe.

Su Felipe… El que le provocaba un cosquilleo en el estómago.

Él le hizo una seña discreta para que se acercara, y en ese instante sintió que ya estaba todo dicho, ¿no creen?

Pero, mientras caminaba, su mente regresó a lo que le habían dicho Franco y los demás.

Y sobre todo… a Franco.

Ah, esos ojos soñadores que tenía… Oh, se sentía una completa infiel.

Mejor dejó de pensar en eso antes de sentirse peor.

Y decidió dejar de pensar en los tres.

Y decidió dejar de pensar en los tres.

En el recreo no se juntó con nadie; prefirió encerrarse en el baño, buscando un momento de soledad para recordar todo lo que había pasado aquella noche.

Abrió su mochila y sacó el libro de hechizos que había robado a su madre.

Pasó las páginas con cuidado, hasta encontrar conjuros más poderosos… de esos que no se enseñan en ninguna clase.

—Estos me servirán… en un futuro, para destruir aquello de lo que me hablaron… para que desaparezca para siempre —susurró.

Sus dedos temblaban al trazar los símbolos en el aire, practicando en silencio.

Y entonces, entre las páginas, encontró una nota que hablaba de un campamento de brujas, un lugar donde podía entrenar y aprender magia avanzada.

La idea le fascinó.

Solo de imaginarlo, su corazón latía más rápido.

Sin embargo, decidió seguir practicando por su cuenta… No quería llegar allí y quedar como una simple novata frente a todos, ¿verdad?

Justo cuando cerró el libro, escuchó pasos acercándose al baño.

Golpes suaves contra la puerta… y una voz susurrando su nombre.

—Selen… sabemos lo que hiciste..

Había oído eso pero pensó que solo fue su imaginación como siempre.

Se interesó mucho en ello, pero decidió practicar para no quedar como una novata frente a todos, ¿no?

Pasó varias páginas, concentrada, cuando de pronto notó algo extraño: el papel del libro estaba tibio, como si hubiera estado expuesto al fuego… o a la magia más oscura.

Las letras comenzaron a moverse, reacomodándose hasta formar una frase que no recordaba haber visto antes.

“No hables del campamento… ellos te están observando.” Un escalofrío le recorrió la espalda.

Afuera, en el pasillo, creyó escuchar pasos… pero cuando miró por debajo de la puerta, no había nadie.

O al menos, eso pensó.

Sintió como el baño cada vez se volvieron más y más frío..

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo