Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El despertar de selene - Capítulo 37

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El despertar de selene
  4. Capítulo 37 - 37 capítulo 37El viaje y la amenaza
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

37: capítulo 37:El viaje y la amenaza 37: capítulo 37:El viaje y la amenaza Franco, visiblemente molesto, le respondió a Bárbara: —Pero bueno… no estamos aquí para que cuentes mis secretos —dijo, haciendo una mueca—.

Estamos aquí para reforzar todo.

Ya sabes… algo malo pasará en su pueblo —señaló a Selén mientras hablaba.

Bárbara sonrió con cierta picardía y contestó: —Bueno, te dejaré en paz por hoy.

Ahora debemos buscar a los demás.

Selén preguntó con intriga: —¿Dónde están Elías y Antonia?

Franco la miró con tristeza, y Bárbara hizo lo mismo.

Sin embargo, fue ella quien respondió: —De Antonia… no se sabe nada.

Desapareció desde que te fuiste.

Y Elías… debe estar por aquí.

—¿Qué le pasó a Antonia?

Eso es raro… —dijo Selén, frunciendo el ceño.

Franco asintió lentamente.

—Aunque suene mal… creo que hizo algo malo.

Mencionó que te odiaba.

Bárbara continuó la explicación, con el rostro serio: —Creemos que escapó a tu peblo.

Perfecto, aquí continúo la escena manteniendo la intriga después de esa última frase: Un viento helado recorrió el lugar, agitando las hojas secas a su alrededor.

Selén sintió un escalofrío recorrerle la espalda; algo le decía que aquella huida no era casualidad.

Franco apartó la vista, como si quisiera evitar un pensamiento oscuro, y Bárbara apretó los labios, conteniendo palabras que parecía temer decir.

A lo lejos, un crujido entre los árboles rompió el silencio.

De pronto vieron una sombra que se acercaba, ¿¡ERA ANTONIA!?

De pronto, Antonia dio un paso al frente.

Su mirada, antes conocida por Selén, ahora estaba cargada de odio.

En un movimiento rápido, sacó una daga brillante y se abalanzó sobre ella.

Selén apenas tuvo tiempo de retroceder; el filo pasó tan cerca que sintió el aire cortarle la piel.

El corazón le latía con fuerza, y sus manos temblaban mientras buscaba cómo defenderse.

Pero, antes de que pudiera reaccionar, Antonia se detuvo… y, sin pronunciar una palabra, su cuerpo comenzó a desvanecerse en una sombra oscura, hasta desaparecer por completo.

El lugar volvió a quedar en silencio, como si nada hubiera ocurrido.

El lugar volvió a quedar en silencio, como si nada hubiera ocurrido.

Bárbara estaba pálida, claramente asustada.

Selén, sin embargo, parecía aún más impactada, con la respiración agitada y los ojos muy abiertos.

Franco corrió hacia ella y la tomó por los hombros.

—¿Estás bien, Selén?

¿No te hizo daño?

—preguntó con voz preocupada.

—Sí… estoy bien —respondió Selén, aún intentando recuperar el aliento.

Bárbara los miró con seriedad.

—Hay que salir de aquí.

Vamos a buscar a Elías.

Franco asintió con la cabeza.

—Franco, lleva tú a Selén.

Puede que Antonia vuelva… no se separen al volar —advirtió Bárbara, con un tono que dejaba claro que no había tiempo que perder.

Bárbara se lanzó hacia abajo del techo con un salto ágil y, en cuestión de segundos, volvió a aparecer arriba, ya suspendida en el cielo, como si la gravedad no tuviera poder sobre ella.

Franco miró a Selén y le dijo con firmeza: —Súbete arriba mío.

Selén no lo pensó dos veces y se subió, aferrándose con fuerza.

En cuanto lo hizo, Franco comenzó a volar.

El viento les acariciaba el rostro mientras ascendían, y ambos se mantenían en un vuelo suave, casi flotando.

Franco, sin poder evitarlo, sentía las mejillas encendidas.

En cuanto los tres llegaron al portal, vieron a Elías sentado sobre un tronco, con la mirada perdida en el horizonte.

Al verlos, se levantó rápidamente.

Cuando Franco y Selén bajaron del vuelo, Bárbara, visiblemente asustada, les advirtió: —Elías, Antonia está aquí… quiso matar a Selén.

Elías parpadeó, sorprendido, y preguntó con voz confusa: —Espera… ¿qué?

¿Por qué?

¿Y por qué Selén está aquí?

Franco respondió con firmeza: —Cuando tu abuela Jazmín vino, ¿recuerdas?

Mencionó que pasaría algo malo y que debemos luchar por ello.

Elías estaba en shock, incapaz de creer lo que escuchaba.

—Sí, eso lo recuerdo… pero, ¿Antonia, matar a Seléne Bárbara dijo con voz entrecortada: —Antonia estuvo a punto de matarla… y luego desapareció.

Selén la miró con determinación y respondió con firmeza: —Sea lo que sea, debemos ir a mi pueblo, ¿bien?

Puede que Antonia ya esté ahí.

Elías respondió, incrédulo: —No, eso es una locura.

Tu pueblo está lleno de humanos, no puede ser… claro que no.

Bárbara rodó los ojos con impaciencia y replicó: —Elías, aquí también hay humanos.

Debemos averiguar qué pasa con Antonia.

Franco intervino con decisión: —Bárbara tiene razón, Elías.

Además, no puede ser que el mundo con humanos sea tan malo, ¿no crees?

Elías guardó silencio unos segundos, pensando en lo que decían.

Finalmente, asintió: —Está bien, iré.

Pero si pasa algo raro con los humanos, me devuelvo.

Bárbara le preguntó a Selén: —Bien, Selén, ¿cómo llegamos hasta allá?

Solo tú sabes.

Selén dio un paso al frente y, con determinación, mostró su collar.

—Con mi collar —dijo—, mi giratiempo.

Elías asintió con firmeza.

—Bien, vamos.

Los tres se juntaron y giraron el collar al mismo tiempo.

Todo se volvió borroso; el tiempo pareció acelerar y desplazarse a su alrededor.

Cuando la visión se aclaró, ya estaban en el cuarto de Selén.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo