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EL DESPERTAR DEL DRAGÓN EL INICIO DEL LEGAGO - Capítulo 57

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57: El Legado de los Primeros Nacidos 57: El Legado de los Primeros Nacidos Capítulo 60: El Legado de los Primeros Nacidos Al amanecer después del Festival de la Unidad, el Valle de los Primeros Nacidos despertaba envuelto en una luz dorada que parecía emanar directamente del suelo.

Los guardianes se reunieron en el altar central, donde Aria esperaba junto a los restos de los antiguos símbolos que habían protegido al reino durante siglos.

“El tiempo ha llegado para honrar a quienes nos dieron todo”, anunció Aria, extendiendo sus manos hacia el cielo.

“Los Primeros Nacidos no solo fundaron Long Quốc —dejaron un legado que hemos mantenido vivo durante cientos de años.

Hoy, recordaremos su sacrificio y su don”.

El grupo se colocó en círculo alrededor del altar, y Finn abrió el Libro de los Ancestros —un volumen antiguo con páginas de cuero y tinta hecha de savia de árboles centenarios.

Las páginas se abrieron solas hasta llegar a una sección que nadie había visto antes: “Los Primeros Nacidos caminaron por tierras vírgenes, llevando consigo la luz del sol, la oscuridad de la noche, el agua de los ríos y el aire de los cielos.

Cada paso que dieron sentó las bases de lo que hoy es Long Quốc.

Ellos sabían que el reino no sería perfecto, pero que siempre podría ser mejor con amor, esfuerzo y unión”.

Mientras Finn leía las palabras en voz alta, la luz de los cinco puntos de poder se unió en el cielo, creando una esfera de energía que descendió hasta el altar.

Los símbolos de tierra, agua, aire, fuego y equilibrio comenzaron a brillar con intensidad, proyectando imágenes de los Primeros Nacidos trabajando junto a las primeras generaciones de guardianes.

“Ellos eran como nosotros”, dijo Bren, acercándose a una de las imágenes proyectadas.

“Lucharon por lo mismo que luchamos hoy —por un hogar seguro, por la esperanza de un mañana mejor, por la certeza de que nadie tiene que estar solo”.

Una de las figuras de los Primeros Nacidos se acercó al grupo —era un hombre alto con ojos de color verde bosque y manos que parecían estar hechas de raíces de árboles: “Somos los que plantaron las primeras semillas, que construimos los primeros hogares, que defendimos el reino cuando aún era joven.

Sabíamos que vendrían tiempos oscuros, pero también que la luz siempre volvería”.

“Gracias”, dijo Eira, extendiendo su mano hacia la figura.

“Nunca olvidaremos lo que hicisteis por nosotros.

Todo lo que somos hoy se debe a vuestro esfuerzo, vuestro amor y vuestra determinación”.

La figura sonrió y comenzó a desvanecerse en la luz del altar: “El legado está en vosotros.

Cuidad del reino, cuidad de los suyos, y recordad que siempre tendréis un lugar en nuestro corazón”.

Ese día, el grupo decidió crear un monumento en el centro del valle para honrar a los Primeros Nacidos.

Con la ayuda de los seres de todos los reinos conectados, construyeron una estatua tallada en piedra blanca que representaba a un hombre y una mujer de pie juntos, con los brazos extendidos hacia el cielo —un símbolo de la unión que había dado origen a Long Quốc.

En su base, una inscripción tallada en letras doradas rezaba: “Aquí comenzaron los Primeros Nacidos su camino.

Aquí plantaron las primeras semillas, construyeron los primeros hogares, defendieron el reino por primera vez.

Hoy, nosotros seguimos su legado —con amor, con fuerza y con la certeza de que la unión es nuestra mayor fortaleza”.

Esa noche, mientras el grupo celebraba en el comedor de la escuela de guardianes, cada miembro compartió una historia sobre lo que había aprendido de los Primeros Nacidos.

Luna contó cómo había descubierto que su don de comunicarse con el agua venía de una antepasada que había sido guardiana del lago Cristalino.

Sol habló de cómo su abuelo le había enseñado a controlar el fuego sagrado, y cómo ese conocimiento le había ayudado a salvar a sus amigos en la batalla contra el Conde Oscuro.

Elara se puso de pie y habló con voz clara: “Hemos llegado al capítulo 60 de nuestra temporada.

Aún quedan 40 capítulos por recorrer, pero ya sabemos que cada paso que demos será guiado por el legado de los Primeros Nacidos, por el amor de nuestros seres queridos y por la certeza de que nunca estaremos solos”.

Mientras la luna brillaba sobre el valle, el grupo se preparaba para continuar su camino —con la seguridad de que el legado de Long Quốc perduraría por siglos más.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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