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El Despertar del Estratega - Capítulo 15

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15: Capítulo 15: La Proyección del Abismo y el Caminante de Acero 15: Capítulo 15: La Proyección del Abismo y el Caminante de Acero [Ubicación: Frontera de las Tierras Baldías – Ruta Comercial del Oeste][Dos días de viaje después de la Evolución] El desierto quedaba atrás.

El suelo de roca roja y arena vitrificada comenzaba a dar paso a matorrales secos y, finalmente, al camino empedrado del Reino.

Leo caminaba con sus trofeos flotando tras él, envueltos en sacos de piel para no llamar la atención.

Se sentía invencible.

Con Fuerza 55 y Vitalidad 85 en forma humana, podía correr durante días sin cansarse.

Podía romper piedras con las manos desnudas.

—El Rango 2 es un estado de existencia superior —reflexionó Leo—.

La diferencia con el Rango 1 no es solo cuantitativa, es cualitativa.

Sin embargo, su [Alma del Estratega] detectó un pico de arrogancia en su pensamiento.

La arrogancia era la precursora de la muerte.

—Sistema.

Realiza una simulación comparativa.

Leo se detuvo en medio del camino.

—Muestra mis estadísticas actuales frente al promedio estimado de un Caballero de Plata (Rango 3).

El Sistema procesó la solicitud.

La Ley del Diezmo Exponencial se desplegó en una tabla holográfica cruel y fría.

COMPARATIVA DE PODER Leo (Rango 2 – Bronce) Caballero de Plata (Rango 3) FUERZA BASE 55 ~500 AGILIDAD BASE 60 ~500 VITALIDAD 85 ~600 INTELIGENCIA 90 ~500 MANÁ 650 ~5,000 Leo miró los números.

El aire se sintió repentinamente más pesado.

—Quinientos…

—susurró—.

Un Caballero de Plata tiene una fuerza base de quinientos.

Si yo golpeo con 55, él ni siquiera lo sentiría.

Si él me golpea con 500, mi nueva armadura de jade explotaría como vidrio barato.

Incluso transformado en Lobo de Jade (Fuerza x3 = 165), Leo apenas llegaría a un tercio de la fuerza base de un Rango 3.

—Sigo siendo un insecto —concluyó Leo, recuperando su frialdad característica—.

Un insecto blindado y peligroso, pero un insecto al fin y al cabo.

La arrogancia ha sido eliminada.

Gracias.

Con la mente despejada y el ego recalibrado, Leo continuó su marcha.

La Prueba de Balística Una hora más tarde, el sonido del metal chocando y gritos desesperados llegó con el viento.

Leo subió a una duna baja y observó.

En el camino comercial, una caravana de tres carromatos estaba siendo asediada.

Defensores: 6 Guardias Mercenarios (Rango 1 Básico).

Equipados con cuero y cota de malla.

Atacantes: 20 Bandidos del Desierto (Rango 1 Medio).

Equipados con ballestas pesadas, cimitarras y armaduras de quitina de escorpión (de baja calidad).

Los guardias estaban perdiendo.

Tres ya estaban muertos.

Los bandidos habían formado un círculo y estaban disparando virotes de ballesta contra los carromatos, donde mujeres y comerciantes gritaban.

—Situación táctica: Masacre inminente —analizó Leo—.

Oportunidad: Excelente.

Leo necesitaba probar la durabilidad pasiva de su [Licantropía de Jade] contra armamento humano estándar antes de llegar a la ciudad.

Los monstruos golpeaban con fuerza contundente o ácido; los humanos usaban penetración y filo.

Necesitaba saber si era inmune al acero.

Leo dejó sus sacos de botín escondidos tras una roca.

—[Activación Parcial: Torso y Brazos].

No se transformó completamente en lobo (eso causaría pánico y lo marcaría como monstruo).

Solo activó la armadura subdérmica.

Su piel humana se oscureció ligeramente y, bajo la ropa, placas de jade verde crecieron sobre su pecho y antebrazos.

Salió de la duna y caminó hacia la batalla.

No corrió.

Caminó.

Uno de los bandidos, un arquero situado en la retaguardia, lo vio.

—¡Hey!

¡Tenemos un rezagado aquí!

—gritó el bandido, girando su ballesta hacia Leo.

La ballesta era un modelo militar robado.

Potente.

Capaz de perforar una cota de malla a cincuenta metros.

El bandido disparó.

¡Thwack!

El virote voló directo al pecho de Leo.

Leo no esquivó.

Ni siquiera levantó la mano.

Siguió caminando.

El virote impactó en su esternón.

¡CRACK!

No hubo sonido de carne rasgándose.

Hubo un sonido de madera astillándose.

La punta de acero del virote chocó contra la piel de Leo (reforzada por Jade y Vitalidad 85) y se aplastó como si hubiera golpeado una pared de granito.

El astil de madera se rompió por la fuerza del impacto.

El virote cayó inofensivo a los pies de Leo.

El bandido parpadeó.

Cargó otro virote.

Disparó de nuevo.

¡PING!

Esta vez, el virote rebotó y salió girando por el aire.

Leo ni siquiera rompió el paso.

—Penetración de acero estándar: Nula —registró Leo en voz alta—.

Daño contundente: Despreciable.

Conclusión: Soy inmune a la infantería ligera.

Ahora estaba a diez metros del bandido.

El hombre soltó la ballesta, aterrorizado, y sacó una cimitarra.

—¡¿Qué eres?!

—gritó, lanzando un tajo al cuello de Leo.

Leo levantó su antebrazo izquierdo.

La manga de su camisa se rasgó, revelando las escamas de jade verde oscuro.

La cimitarra golpeó el jade.

¡CLANG!

La hoja de la espada vibró violentamente y se partió por la mitad.

Leo miró al bandido a los ojos.

—Soy la auditoría de tu equipo.

Y has fallado.

Leo extendió su mano derecha.

[Mano de Mago].

No usó vectores complejos.

Simplemente empujó.

Con Inteligencia 90, el empuje telequinético fue como un golpe de ariete invisible.

El bandido salió volando diez metros hacia atrás, chocando contra otro grupo de asaltantes y derribándolos como bolos.

El caos llamó la atención del líder de los bandidos, un hombre grande con una cicatriz en la cara y un hacha de batalla de doble filo (probablemente Fuerza 30, Rango 1 Alto).

—¡Un mago!

—rugió el líder—.

¡A por él!

Cinco bandidos cargaron contra Leo.

Leo suspiró.

—Prueba defensiva completada.

Fase ofensiva: Eficiencia de Maná.

Leo desenvainó su Espada Corta (la que robó al Lobo Sombrío original) con la mano derecha, y la Daga de las Sombras con la izquierda.

No usó magia.

Usó sus estadísticas base.

Fuerza 55.

Agilidad 60.

Desapareció.

Para los bandidos, el niño simplemente se borró de su visión.

Leo apareció detrás del primero.

Corte.

La cabeza cayó.

Apareció al lado del segundo.

Estocada.

Corazón perforado.

El tercero intentó bloquear.

Leo golpeó su espada con tanta fuerza (Fuerza 55) que rompió la guardia, la espada del bandido y su cráneo en un solo movimiento.

En tres segundos, cinco hombres estaban muertos.

El líder de los bandidos se frenó en seco, pálido.

—Rango 2…

—balbuceó el líder, reconociendo la velocidad imposible—.

¡Retirada!

¡Es un Rango 2!

Los bandidos restantes, viendo a sus compañeros desmembrados por un borrón, tiraron las armas y corrieron hacia el desierto.

Leo no los persiguió.

No valían la experiencia (apenas le darían un 0.01% de progreso).

Envainó sus armas y se giró hacia la caravana.

El silencio era total.

Los mercaderes y los guardias supervivientes lo miraban con una mezcla de asombro y terror absoluto.

Veían a un joven con ropa hecha jirones, rodeado de cadáveres, al que las flechas no podían tocar.

El dueño de la caravana, un hombre gordo con ropas finas pero llenas de polvo, salió temblando de debajo de un carromato.

—G-Gracias, noble señor…

—dijo, haciendo una reverencia profunda—.

Nos ha salvado.

Leo desactivó su piel de jade (ocultándola bajo la ropa) y adoptó su expresión de “niño prodigio”.

—No soy un noble —dijo Leo con calma—.

Soy un viajero.

Y mis pies están cansados.

Señaló el carromato principal.

—Iba a caminar hasta Arcanópolis.

Pero creo que acabo de pagar mi pasaje.

¿Me equivoco?

El mercader tragó saliva y asintió frenéticamente.

—¡Por supuesto!

¡Será un honor!

¡Tendremos comida, vino, lo que desee!

Leo asintió.

—Bien.

Y tengo un poco de equipaje extra detrás de esa roca.

Que tus hombres lo carguen.

Leo se subió al carromato.

La prueba había sido un éxito total.

Era inmune a las amenazas comunes.

Ahora podía viajar cómodo y concentrarse en lo importante: estudiar el libro de vectores y planear su entrada en la Ciudad de los Magos.

El viaje al poder real acababa de empezar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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