Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Despertar del Guardián - Capítulo 8

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Despertar del Guardián
  4. Capítulo 8 - 8 El Séptimo Horizonte
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

8: El Séptimo Horizonte 8: El Séptimo Horizonte El aire en los Bosques de Cristal no solo era denso, era cortante.

Cada ráfaga de viento arrastraba partículas de sílice que obligaban a Caleb a cubrirse el rostro con la bufanda, mientras el Núcleo en su mochila emitía un calor que ya no era reconfortante, sino una advertencia vibrante.

Lyra caminaba a su lado, tan cerca que el roce de sus armaduras producía un chirrido metálico constante.

El Velo de Éter, esa cadena de luz negra que los unía, palpitaba en sus muñecas como un recordatorio de su servidumbre compartida.

—Si el Séptimo Cristal existe, no estará en un lugar fácil de alcanzar —dijo Lyra, rompiendo el silencio que solo el tintineo de las hojas transparentes se atrevía a desafiar.— Las leyendas de la Orden dicen que fue oculto en la Cápsula del Vacío, una región donde la gravedad y el tiempo se entrelazan.

Caleb la miró, notando que el brillo plateado de sus ojos parecía más apagado bajo la luz violeta del sol alienígena.

La revelación del Guardián de cristal —que Malphas era parte de la misma Orden— seguía pesando en su mente como el metal oxidado de su antiguo depósito de chatarra.

—Dijiste que Malphas era un traidor —comentó Caleb, esquivando una raíz de cuarzo que sobresalía del suelo.— Pero ese mensaje decía que él es el resultado de la Orden.

¿Qué significa eso?.

Lyra se tensó, y a través del Vínculo de Alma, Caleb sintió una oleada de amargura y una punzada de duda que ella intentaba sofocar.

—La Orden de los Guardianes Celestiales siempre ha buscado el control absoluto del Nexo —explicó ella, sin mirarlo.— Enseñan que el sacrificio del Guardián y su Protectora es el honor supremo.

Malphas…

quizás él fue un Guardián que se negó a ser una batería.

Quizás decidió que, si el destino lo iba a devorar, él devoraría el destino primero.

De repente, el suelo bajo sus pies dejó de vibrar por el viento y comenzó a hacerlo con una frecuencia rítmica.

Un pulso pesado, como el latido de un corazón de piedra.

—¡Abajo!

—gritó Lyra, derribando a Caleb justo cuando una columna de cristal estallaba a pocos metros de ellos.

De entre la bruma de sílice emergió la criatura que los acechaba: un Gólem de Refracción.

Medía cuatro metros, compuesto por bloques de cristal ahumado que giraban sobre un eje de energía pura.

No tenía ojos, pero el Núcleo en la mochila de Caleb brilló con una intensidad violácea, sirviendo como un faro irresistible para la bestia.

—¡El Núcleo, Caleb!

—ordenó Lyra, desenvainando su espada de plata, cuya hoja aún mostraba las muescas del combate en el santuario.— ¡Si no canalizas la energía ahora, el Gólem nos absorberá en su estructura!

Caleb sacó la esfera dorada.

Ya no era el objeto frío que encontró enterrado bajo escombros industriales.

Ahora era un sol cautivo que quemaba a través de sus guantes.

Recordó la sensación en el sueño con Malphas: la voluntad por encima de la física.

—¡No puedo hacerlo solo!

—exclamó Caleb, sintiendo que el poder trepaba por sus brazos, amenazando con convertir sus venas en ceniza.

—¡Anclaje biológico!

—rugió Lyra, colocándose detrás de él y envolviendo sus manos sobre las de Caleb, tal como lo hizo en el santuario.

El contacto fue una explosión de sensaciones.

El frío gélido de la armadura de Lyra contrastaba con el calor del Núcleo, pero en el centro de ese torbellino, sus almas se sincronizaron.

Caleb cerró los ojos y, en lugar de luchar contra la energía púrpura, la dejó fluir a través de Lyra, usándola como un prisma conductor.

—¡Ahora!

Un rayo de luz violácea, concentrado y sólido como el acero, salió disparado del Núcleo.

El impacto golpeó al Gólem de Refracción en su núcleo central, fragmentando su estructura en miles de astillas brillantes que cayeron como lluvia sobre el claro.

El silencio regresó, pero esta vez fue interrumpido por el sonido de una respiración agitada y el clic-clic del Velo de Éter ajustándose a su nueva realidad.

—Lo lograste —susurró Lyra cerca de su oído.

Sus manos temblaban, pero no se apartó de inmediato.— Tuviste control.

Caleb bajó el Núcleo, que ahora emitía un pulso suave, casi satisfecho.

Miró a Lyra y vio, por primera vez, no solo a la guerrera implacable, sino a la mujer que llevaba trescientos años de mentiras sobre sus hombros.

—No vamos a ser estatuas, Lyra —dijo él, con una determinación que sorprendió a ambos.— El Séptimo Cristal es la salida.

No solo para el Vínculo, sino para romper el ciclo de la Orden.

Ella asintió lentamente, ajustando el amuleto de plomo en el pecho de Caleb.

El horizonte de los Bosques de Cristal empezaba a transformarse; al norte, el cielo violeta se tornaba negro, marcando el inicio de la Cápsula del Vacío.

—Malphas no tardará en notar que el Gólem ha caído —advirtió ella, recuperando su tono de mando, aunque sus ojos plateados mantenían ese destello púrpura del vínculo.— Camina, Guardián.

El nexo cósmico nos espera, y esta vez, seremos nosotros quienes dictemos las reglas.

Se adentraron en la oscuridad, dos sombras unidas por un hilo de luz negra, avanzando hacia un destino que ya no era una condena, sino un desafío que solo podrían enfrentar si sus corazones seguían latiendo al mismo ritmo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo