EL DESPERTAR DEL HÉROE EN LA OSCURIDAD - Capítulo 34
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Capítulo 34: CAPÍTULO 34: EL SACRIFICIO DEL HILO DORADO
📖 CAPÍTULO 34: EL SACRIFICIO DEL HILO DORADO
El patio de la Fortaleza de Ojo-Plata era un escenario de pesadilla. El aire estaba saturado de estática y el olor a ozono se mezclaba con el de la sangre. El Inquisidor de la Tercera Trama se reía, una risa que sonaba como el chirrido de metal oxidado, mientras su báculo emitía pulsos de energía roja que desintegraban las piedras de la muralla.
—¡Mírense! —gritó el Inquisidor, lanzando una ráfaga que mandó a Shiteru a volar contra una columna—. Son parásitos alimentándose de la vida de un cadáver. Cada vez que me golpean, el corazón de su “Autor” falla un latido. ¿Cuánto tiempo creen que podrá aguantar ese envase de cinco años?
Kanashi, con la respiración entrecortada y su armadura abollada, se puso de pie con dificultad. Sentía una fuerza inmensa recorriéndole las venas, pero el costo era terrible. Cada vez que ella bloqueaba un ataque, sentía un eco de agonía que venía desde el salón principal. Era el Vínculo Vital que Hiroto había activado; él estaba recibiendo el impacto cinético y espiritual de la batalla para que ellas no fueran borradas.
—No importa… —dijo Kanashi, escupiendo sangre—. Si él nos dio este poder, es porque confía en que terminaremos el párrafo antes de que su pulso se apague. ¡Hikary, flanqueo por la izquierda! ¡Shiteru, rompe su base!
Dentro del salón, la escena era aún más cruda. Hiroto yacía en la cama, pero su cuerpo ya no estaba quieto. Sus pequeños brazos se arqueaban violentamente hacia atrás con cada golpe que sus sombras recibían afuera. Hematomas púrpuras florecían en su piel de niño como flores venenosas. Sus oídos sangraban tanto que la almohada estaba empapada.
[ALERTA DE SISTEMA: Integridad física del Huésped al 1%.]
[ADVERTENCIA: Fallo multiorgánico inminente. El Vínculo Vital está consumiendo la esencia del núcleo.]
—Dios… ayúdame… —la voz de Hiroto no salía de su boca, era un susurro en el código del mundo—. … a superar mis límites… un segundo más…
El niño, en su coma profundo, estaba visualizando el código del Inquisidor. No podía usar sus 50 habilidades para atacar, pero podía usar su Habilidad #2 (Visión de Atributos) para encontrar la debilidad estructural del enemigo. Con un esfuerzo que le costó un desgarro en su propio pulmón, Hiroto mandó una señal débil, un “ping” de datos, directamente a la mente de Kanashi.
“El báculo… el báculo es el ancla…”, resonó la voz de Hiroto en la cabeza de la joven asesina.
Kanashi abrió los ojos de par en par. No perdió ni un segundo.
—¡Al báculo! —rugió, lanzándose en un ataque suicida.
El Inquisidor intentó levantar una barrera, pero Hikary usó toda su energía para crear un vacío de aire que succionó el escudo del enemigo por un instante. Shiteru, con las costillas rotas, se arrastró y sujetó las piernas del Inquisidor con sus últimas fuerzas.
—¡Suéltenme, errores de código! —bramó el Inquisidor, cargando una explosión de energía roja.
Fue entonces cuando Kanashi saltó. En el aire, sintió cómo el corazón de Hiroto se detenía por un segundo eterno. En ese momento de muerte clínica, el poder del Autor fluyó sin restricciones por el brazo de Kanashi. Su daga se convirtió en una línea de luz dorada pura.
—¡ESTO ES POR EL PATRÓN! —gritó Kanashi.
La daga atravesó el cristal del báculo, haciéndolo añicos. Una explosión de energía blanca barrió el patio, desintegrando la forma física del Inquisidor, que se deshizo en miles de líneas de texto borrosas hasta desaparecer en el vacío.
El silencio que siguió fue absoluto. El enemigo se había ido, pero el precio estaba por cobrarse.
Kanashi corrió hacia el salón principal, seguida de las otras dos. Al entrar, encontraron a Hiroto inmóvil. Ya no convulsionaba. No sangraba. No respiraba. Estaba tan pálido que parecía hecho de cera. El vínculo se había roto porque el emisor estaba apagado.
—¡No, no, no! —Kanashi se desplomó al lado de la cama, tomando la mano fría del niño—. ¡Amo! ¡Despierte! ¡Ya ganamos! ¡Hiroto!
Hikary y Shiteru lloraban en silencio, viendo cómo el pequeño que les había dado una razón para existir se desvanecía ante sus ojos. El gran “Anónimo FC”, el que iba a superar los límites, parecía haber llegado al suyo de la forma más dolorosa posible.
Pero entonces, en medio de la desesperación, la marca negra en la muñeca de Hiroto brilló débilmente.
[ESTADO: Reinicio de Sistema forzado por Protocolo “Dios me ayudará”.]
[RECUENTO: El Huésped ha sobrevivido a la fatiga existencial. Evolución de núcleo iniciada.]
Un suspiro muy débil, casi imperceptible, salió de los labios de Hiroto. No abrió los ojos, no recuperó el movimiento de sus piernas, pero su pecho subió y bajó una vez más. Estaba vivo, pero el precio de la batalla lo había dejado en un estado de fragilidad tal que incluso el sonido de la lluvia parecía lastimarlo.
El capítulo 34 cierra con las tres sombras abrazando el cuerpo pequeño y roto de su amo, mientras afuera, la Fortaleza de Ojo-Plata queda en ruinas, pero libre. El Autor ha sobrevivido, pero la guerra real, la que requiere sus 50 habilidades, apenas está asomando en el horizonte del capítulo 50.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com