Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

EL DESPERTAR DEL HÉROE EN LA OSCURIDAD - Capítulo 8

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. EL DESPERTAR DEL HÉROE EN LA OSCURIDAD
  4. Capítulo 8 - 8 EL DESPERTAR DEL HÉROE EN LA OSCURIDAD
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

8: EL DESPERTAR DEL HÉROE EN LA OSCURIDAD 8: EL DESPERTAR DEL HÉROE EN LA OSCURIDAD 📖 El Legado de Hiroto Kenzaki: Primera Temporada El Despertar del Héroe en la Oscuridad 🥇 Capítulo 8: La Muerte del Príncipe y la Furia del Rey Mientras la Reina Demonio se acercaba al límite de la ciudad, y los ciudadanos del reino presenciaban la humillante muerte de su supuesto héroe, el príncipe impostor, yo en la oscuridad me preparaba con una leve sonrisa, dictada por una confianza que solo la victoria conocía.

Me moví con una velocidad tan impresionante y rápida que me posicioné frente a la Reina Demonio.

Ella me miraba con un tono de sorpresa y sin saber que la misma Muerte estaba parada ante ella.

Mientras mi mirada se conectaba con la suya, mis compañeras, Hikary, Shiteru y Kanashi, llegaron para enfrentarse a su ejército.

Ellas irradiaban un gran poder, producto del entrenamiento en la Cámara de Gravedad Aumentada.

Mientras ellas luchaban con un gran ejército de aproximadamente cuarenta mil monstruos, yo las observaba mientras peleaba con aquella Reina Demonio.

No es que yo utilizara todo mi poder, pero tampoco bajaba la guardia.

Los golpes en el cielo sonaban con grandes estallidos que destruían todo a su paso.

La Reina Demonio, en un tono burlón, me decía: — Nada más es un muchacho…

— mientras elevaba su poder, creyendo que me derrotaría.

Aunque a medida que ella aumentaba su poder, yo lo nivelaba, listo para callarla de una forma épica.

La Ira de la Humillación Mientras tanto, todos los ciudadanos, conmocionados, veían la cruda realidad golpearles el rostro.

Los del reino, con una ira en sus rostros, miraban aterrorizados cómo su príncipe y supuesto héroe había muerto por manos de esa demonio, y yo, al que intentaron quitarle el protagonismo, aparecía de la nada.

Yo venía con una capa y un traje que no dejaba ver mi identidad.

Aquella batalla mía contra el demonio los había dejado conmocionados.

Con una gran ira, me echaban la culpa y a la vez me maldecían.

Mientras tanto, mis hermosas espadachinas arrasaban en combate como si nada.

Era lógico, se habían hecho mucho más fuertes.

Por mi lado, solo estaba peleando sin utilizar mis habilidades especiales.

Aunque deseaba usar mi Habilidad Ocular para acabar de una vez por todas con esa demonio inútil, no podía.

Tenía un gran poder y más de un corazón, y si no se lo quitaba, yo podría sufrir de ceguera, lo que complicaría un poco la pelea.

Luego de eso, ella deseó usar su forma final, pero todo era un engaño para lanzar un ataque a mis compañeras.

Ella no contaba con que yo tenía la velocidad de la luz, aunque eso me hizo enfurecer, dándole un golpe que la mandó hacia unas montañas.

Cuando estaba convencido de que podía ganar fácilmente, observé que los monstruos desaparecían, volviéndose una especie de poder que fluía hacia ella.

Sentí una gran opresión en el pecho que me obligó a sacar todo mi poder.

Pero lo que no había tomado en cuenta es que ella había tomado el poder de mis compañeras, ya que ellas se encontraban en el suelo.

El Despertar del Héroe: La Venganza Una lágrima me salió del ojo, y cuando me di cuenta, ella estaba posicionada frente a mí.

Su presencia trataba de absorber mi poder, y fue ahí que me apuñaló en el corazón.

Caí en una inmensa oscuridad, viendo todos mis recuerdos en el otro mundo, el porqué quería ser un héroe y, sobre todo, el gran cariño y aprecio por Hikary, Shiteru y Kanashi.

Pensando en todo lo que tuve que pasar para poder ser lo que algún día soñé, no me lo perdonaría si fracasaba.

Ahí, mi sistema me avisó: “¡Ha llegado el regreso del Héroe en la Oscuridad!” Al aparecer en el combate, expuse un aura el doble de poderosa que hacía un rato.

Sentía tanto poder que la espada que me había traspasado el pecho se desintegraba, y yo, con una mirada llena de ira y de odio, daba un paso en el aire.

No por cansancio, sino porque mi ira me volvía como un loco.

Al instante, me posicioné frente a la demonio, que con voz temblorosa pedía clemencia.

Todo a mi alrededor quería colapsar; mi tan sola presencia quería destruir el mundo.

Mis golpes, llenos de ira, se lanzaban hacia la demonio, que solo podía bloquearlos.

Pero era inútil, porque en cada golpe ella terminaba con lesiones que no podía curar.

Ella intentó escapar por los aires.

Me posicioné a un costado de ella, mochándole un brazo.

Ella se lamentaba con horror y pánico por haberme subestimado.

Antes de matarla de un espadazo, mi sistema me avisó que podía matarla con la nueva habilidad de mis ojos, la cual funcionaba si estaba cerca del enemigo.

Ella aprovechó esa apertura para huir.

El Bucle de la Tortura Yo, con una sonrisa esquizofrénica y macabra, la miraba correr como una débil presa.

Empecé a hablar detrás de ella, burlándome: —¿Crees que ahora escaparás con vida?

¡Ja, ja, ja!

Me posicioné frente a ella, la agarré del cuello y la enterré de cabeza en el suelo.

Quería hacerla sufrir más por lo que había hecho.

Mi ira no se saciaba, al contrario, aumentaba sin parecer tener límites.

Ella gritaba, y yo le quitaba los dedos, arrancándoselos como si fueran hojas.

Luego la agarré del cuello, le abrí la boca y la hacía comer sus propios dedos.

Como se negaba, empecé a arrancarle los dedos de los pies, uno por uno.

Después, le tocaba arrancarle los dientes uno por uno.

En tan severo sufrimiento, ella ya no pedía que la dejase vivir, sino que acabara con su vida.

Yo le dije que me suplicara de rodillas para que la dejase vivir.

Ella accedió, y mientras me pedía perdón, yo le cortaba la piel como si estuviera jugando con basura.

Le arrebaté el otro brazo con la espada, le generé los dientes nuevos para que comiera su propia carne.

Ella gritaba y lloraba mientras yo me reía.

Le regeneré todo su cuerpo para volver a arrancarle una por una de sus extremidades.

Miré en el sistema una habilidad para revivir a los muertos, y quise hacerle eso a ella: meterla en un bucle donde moría y la revivía.

En ese momento, solo quería hacerla sufrir hasta que se volviera loca mentalmente.

Decidí arrancarle el corazón.

Como ella tenía dos, no moría de inmediato.

Era satisfactorio verla gritar como una niña.

Después de unas tres horas de este tormento, ella se encontraba con un tono pálido, acostumbrada al dolor.

La cogí del cuello y la pisoteé con una alegría muy aterradora.

Decidí dejar de hacerle eso y por fin acabar con su miserable vida.

El Cierre y la Lealtad Antes de hacerlo, la había llevado a la ciudad, donde mis compañeras estaban en el suelo sin respirar.

Al revivirla, le quité el poder robado y se lo di a ellas.

Utilicé mi habilidad ocular llamada Muerte Celular y Espiritual para eliminarla por completo.

Así, ella no podría ni reencarnar ni poseer otro cuerpo.

Como mis compañeras estaban dormidas por tanto cansancio, mis lágrimas brotaron de mis ojos, empapando sus rostros mientras las tenía en mis piernas.

Luego de que durmieran un rato, despertaron.I yo me encontraba muy feliz y, dándoles un abrazo, nos pusimos a llorar juntos.

Están muy felices de que su héroe favorito las haya salvado.

Para celebrar, decidí darles una buena comida que tenía dentro de mi Habilidad de Bolsillo Mágico.

Nos sentamos todos frente a la luz del atardecer, disfrutando nuestra victoria, para después tomar las bebidas que en mi mundo eran como cervezas e ir a darnos un baño en nuestras aguas termales.

Para finalizar este hermoso y gran día al lado de las personas que más quiero.

Gracias a mis sueños, pudimos lograr la victoria.

Después de lo que sucedió en la ciudad, no sé cuál será el nuevo reto, pero no será un problema con la ayuda de mis hermosas compañeras.

— De nuevo, muchas gracias por estar aquí conmigo.

Son las mejores.

Las quiero.

[Fin del Capítulo 8]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo