El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio - Capítulo 102
- Inicio
- Todas las novelas
- El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio
- Capítulo 102 - 102 Capítulo 102 La niña
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
102: Capítulo 102: La niña 102: Capítulo 102: La niña La fiesta seguía en todo su esplendor.
Entre música, risas y pastel, nadie esperaba una interrupción.
Hasta que, de pronto, el murmullo se detuvo.
En la entrada, Boris apareció, escoltado por diez soldados del reino demoníaco disfrazados de elfos.
Entre ellos caminaba una niña de unos diez años, cabello azabache, mirada vivaz y expresión de mando.
La pequeña luego de hablar con el sacerdote dio un paso al frente, miró alrededor y gritó con voz firme: —¿¡Alguien ha visto a mi hermana!?
Alice, confundida, se acercó a Boris.
—¿Quién es esta niña?
—Su hermana, naturalmente, princesa —respondió él, con su habitual tono ceremonioso.
Víctor y Ahyeli, ya sentados en la mesa principal, intercambiaron miradas perplejas.
La niña los observó, se cruzó de brazos y declaró con autoridad: —¡Quiero pastel ahora!
Sin dudarlo, Ahyeli le sirvió un trozo, porque ¿quién puede negarle pastel a una niña mandona?
—¿Cómo que es mi hermana?
—preguntó Alice, confundida.
Boris suspiró, metió la mano en su bolsillo y sacó un pequeño cristal.
Lo colocó sobre su palma, y una proyección mágica se encendió: era el rey demonio.
“Hija, cuando veas este mensaje, ya habrás conocido a Laila, tu hermana pequeña…” Alice frunció el ceño.
—¿Mi qué?
El mensaje continuó: “…Hija, tú me conoces.
Sabes cuánto me encantan las mujeres, y bueno… hace tiempo conocí a una humana.
Era alguien muy especial, aunque nunca tanto como tu madre.
Trabajaba conmigo, me ayudó en varios negocios, y cuando me habló de su deseo de ser madre… bueno, digamos que decidí ayudarla.” Víctor tosió.
—¡Pero que dices!
—murmuró.
“…A pesar de nunca haber tenido nada ni a nadie, no me pidió ni riquezas ni favores.
Solo deseaba criar a su hija en paz.
Pero hace poco enfermó, y tu madre y yo fuimos a verla el día del ataque de Nérick.
Apenas alcanzó a despedirse.
Después del funeral, la llevamos al mausoleo familiar y prometimos cuidar de Laila.
Sé que esto puede ser una sorpresa, pero la pequeña te admira.
Ha insistido en conocerte, y aunque intentamos disuadirla por su seguridad, no quiso escuchar.
Por eso la envío contigo, junto a Boris.
Cuida de ella, hija.
Es familia.
Tu hermanita.” El cristal se apagó.
Alice, en silencio, miró a la niña, que ya tenía a Lunito en el regazo, ambos con la cara llena de pastel.
—Así que… ¿eres mi hermana?
—preguntó Alice.
Laila asintió, con una sonrisa inocente, y le extendió un sobre.
—Mamá me dijo que cuando te encontrara te entregara esto.
Alice abrió la carta.
“Princesa Alice: Si está leyendo esto, ya habré muerto.
Le ruego cuide de mi hija.
Lleva la sangre de su padre, pero no tiene culpa de mis decisiones.
Si no desea aceptarla como hermana, permítale ser su asistente; es lista, sabe leer y escribir.
Pero, por favor, no le haga daño…” Alice suspiró, dobló la carta con cuidado y la guardó en su pecho.
Laila sacó otra.
—Mamá —corrigió rápidamente —tu mamá, la reina, me dijo que te diera esta también.
“Alice: Ya habrás visto el mensaje de tu padre.
Aunque estoy molesta con él, me alegra haber conocido a Laila.
Le hemos dado nuestro apellido además del de su madre.
Es dulce, y me recuerda mucho a ti cuando eras pequeña.
Puede ser mandona o malcriada (eso lo heredó de tu padre), pero tenle paciencia.
Ha pasado por mucho y acaba de perder a su madre.
Cuídala.
Es tu hermana.” Alice sonrió.
Cerró los ojos, respiró profundo, y luego tomó la mano de Laila.
La condujo al centro del jardín donde todos la observaban expectantes.
—Señoras y señores —dijo con voz firme—, tengo un anuncio.
Esta niña es Laila, mi hermana pequeña.
Apenas la acabo de conocer, pero lleva la sangre de mi familia, y eso basta.
A partir de hoy vivirá con nosotros.
Hubo un breve silencio, y luego un estallido de aplausos.
Víctor, Ahyeli y Lunito sonreían desde la mesa principal.
Laila, emocionada, abrazó a Alice con fuerza.
En una de las mesas, Boris y sus “elfos” comían y aplaudían con entusiasmo.
Y entre risas, música y pastel, una nueva historia comenzaba para la familia que nadie (tal vez, ni siquiera los dioses) habría imaginado.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES KuroUsagi89 Holaaa, como dije antes seguiré subiendo capítulos, pronto publicaré el spinoff, estoy muy viciado escribiendo pero tero tengo otros deberes.
de pronto estaré publicando la versión revisada y cuando alcance a esta tal vez borre esta versión.
pero eso hasta nuevo aviso.
Los invito a leer las que por el momento tengo en pausa y espero que les guste.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com