Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio - Capítulo 108

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio
  4. Capítulo 108 - 108 Capítulo 108 El nuevo armamento
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

108: Capítulo 108: El nuevo armamento.

108: Capítulo 108: El nuevo armamento.

Llegamos a Ciudad Lunar, es demasiado bonita para ser legal.

De verdad, ninguna ciudad debería tener calles “plateadas”, faroles mágicos y fuentes que brillan con luz lunar natural y al mismo tiempo un índice de crimen tan alto.

Es como mezclar una catedral con un callejón peligroso.

Todo precioso… hasta que te asaltan.

Y claro, nosotros no veníamos a pasear ni a comprar recuerdos; veníamos a perseguir rumores de la Orden de los Lamentos… porque aparentemente el universo nos odia.

Tras seguir una cadena poco confiable de informantes, acabamos frente a un edificio abandonado.

O bueno, “abandonado” en el sentido de “hay diez tipos sospechosos entrando y saliendo”.

Ya desde ahí yo sabía que esto no iba a acabar bien.

Pero a Alice sí que le brillaban los ojos: —Aquí es, estoy segura.

—Genial —murmuré —me encanta cuando mi amiga suena tan segura en lugares donde claramente van a explotar cosas.

Ahyeli me dio un codazo.

—Y tú deja de atraer mala suerte con tus comentarios.

—Yo no la atraigo, ella me busca —repliqué.

Y entramos.

En el centro del edificio había varios hombres de la Orden y, alrededor de ellos, un conjunto de aparatos… raros.

Grandes cilindros metálicos con símbolos mágicos grabados por dentro.

Y en el centro de cada base… una de las réplicas miniatura del cristal que habían robado meses atrás.

—Esto huele muy mal —susurré.

Alice frunció el ceño.

Ahyeli apretó los dientes.

Y Lunito se agazapó detrás de mí como si fuera a saltar sobre un juguete nuevo.

Entonces los miembros de la Orden empezaron a recitar un hechizo.

—No me digan que lo van a activar aquí mismo —susurré.

Spoiler: sí.

Sí lo iban a activar aquí mismo.

Los símbolos se encendieron.

La luz comenzó a girar dentro del cilindro.

El cristal reaccionó como si estuvieran calentando una olla de presión.

Y entonces… PEW.

PEW.

BOOM.

Una esfera de energía salió disparada del cilindro, atravesó una columna, un muro y probablemente la dignidad del edificio entero.

Alice abrió los ojos como platos.

Ahyeli soltó un “¡Por Lumen!”.

Y yo… bueno… yo hice lo que hago mejor: —Ah, maravilloso.

Han inventado cañones mágicos.

¿Qué será lo próximo?

¿Granadas con núcleo de demonio?

¿Bengalas de sacrificio humano?

—les grité.

Los de la Orden nos vieron.

Gritaron algo tipo “¡Captúrenlos!” Y ahí se acabó la tranquilidad.

Lunito, emocionadísimo, rugió.

Luego lanzó una bola de fuego que parecía un meteorito.

El fuego golpeó el primer cilindro.

El cristal vibró.

Los símbolos se volvieron rojos.

—¡Corran!

¡Va a explotar!

—les grité mientras tomaba a Lunito en brazos.

Y sí.

Explotó, no solo ese.

Todos los cilindros.

Tres explosiones sucesivas sacudieron todo el edificio y dejaron un enorme agujero donde antes había un negocio ilegal bastante funcional.

Los traficantes quedaron reducidos a cenizas, los cristales se pulverizaron y yo terminé tirado en el piso con la cara negra de hollín.

Lunito trotó feliz y me lamió la mejilla.

—¡Lo hicimos!

—celebró.

—Sí, Lunito… fué… increíble… —tosí —la próxima vez intentemos no activar bombas, ¿sí?

Debemos recuperar esas cosas.

Ahyeli me levantó de un brazo.

Alice me sacudió la camisa.

Yo escupí polvo, probablemente de origen criminal.

Comenzamos a revisar los restos.

—No hay manera de recuperar ninguna gema… —dijo Alice.

—Literalmente se vaporizó todo —agregó Ahyeli, mirando los escombros que aún humeaban.

Yo solo levanté un palo carbonizado.

—Técnicamente, encontré esto.

—Víctor —dijo Alice con paciencia falsa —eso es la pata de silla.

—Una silla muy resistente…

quizá —insistí.

La verdad, ni eso, el palo se desintegró después.

Teníamos que regresar a Ciudad Ilustre con la noticia más triste del mes: no recuperamos nada y todo explotó.

Pero ya conocemos de que se trata el nuevo contrabando y su capacidad destructiva.

Ahyeli intentó animarnos diciendo que al menos habíamos detenido la compraventa, pero pues… Alice se veía frustrada.

Yo me sentía como cuando pierdes una moneda que acababas de encontrar.

Y Lunito caminaba orgulloso, completamente convencido de que había salvado el mundo (y honestamente, quizá sí lo hizo).

Fue durante el camino de regreso que vimos un desvío hacia un pequeño pueblo.

Una aldea de casas viejas, techos rotos, calles de tierra y un ambiente tan pobre que casi se sentía pesado respirar.

Nos miramos los tres.

—¿Entramos?

—preguntó Ahyeli.

—Podría ser peligroso —advirtió Alice.

—Bah —dije —después de las explosiones de hoy, si alguien intenta atacarnos probablemente yo lo asuste antes con mi cara chamuscada.

Y así, sin saberlo, nos dirigimos al siguiente problema.

Porque en nuestra vida, cuando termina una misión… siempre empieza otra.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES KuroUsagi89 Si alguien está leyendo esto, que sepa que no he abandonado la novela, solo apenas he tenido tiempo para dedicarle, pero cualquier momento que tenga libre seguiré subiendo capítulos.

si quien está leyendo está novela le está gustando, le agradezco su tiempo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo