El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio - Capítulo 2
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- Capítulo 2 - 2 Capítulo 2 La ciudad ilustre
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2: Capítulo 2: La ciudad ilustre.
Primera parada: El gremio de aventureros.
2: Capítulo 2: La ciudad ilustre.
Primera parada: El gremio de aventureros.
La ciudad que visitamos es una ciudad pequeña, de carácter turístico por sus paisajes y fuentes naturales de agua termal y comercial por sus principales negocios como son el arte, la joyería, las posadas, la comida y la mazmorra de las afueras (entiéndase por arte las galerías con pinturas y esculturas, los teatros, la música y las bibliotecas), <No tenemos nada de dinero, así que me preguntaba si no te molestaría que vendiéramos algo de lo que saqué del palacio.
<Está bien, no importa, de todas maneras tu intención era vender las cosas, no quiero tener que pasar una noche más a la intemperie, además no tenemos nada para comer y tuvimos suerte de haber llegado con bien a la ciudad, mi padre me trajo aquí hace tiempo, cuando era pequeña, y a él lo trajo su padre, mi abuelo.
Hace años esta ciudad fue salvada por el héroe… <¿El que fue atacado en el castillo después de haber sido nombrado rey hace dieciséis años?
<Si ese mismo, que triste que no quedó nada de el, incluso dicen que también murió su recién nacido en el ataque.
Ese héroe, llegado de otro mundo, trajo algo que según los libros que he leído , llamaba “tecnología”, con ella ayudó a las personas de este mundo, se dice que fue una gran persona, unió los reinos que estaban enemistados, para luchar contra el rey demonio, pero al enfrentarlo, se dio a conocer que todos los rumores negativos en contra del rey eran falsos, los había esparcido una organización radical que buscaba el dominio del mundo y la destrucción de los demonios, los únicos rumores ciertos son los que se refieren a la hostilidad del clima, la flora y la fauna del país en contra de los humanos, los habitantes de ese reino vivieron aislados del resto del mundo por mucho tiempo por esos rumores, por eso la escacés de información real sobre ellos, los únicos humanos en ir al reino demoniaco y regresar sanos y salvos fueron el héroe y su equipo.
Luego de su muerte por parte de miembros de dicha organización, los monarcas de las naciones que unió, cuya amistad se ganó, comenzaron a encargarse del bienestar y seguridad de esta nación, que por un corto periodo, gobernó el héroe.
<Joven, si coloca su mano sobre el cristal podremos asignarle un rango… ¿Un cristal de selección?
Si, estas cosas son muy cotizadas por los falsificadores, los transportan en carrozas blindadas protejidas por al menos cincuenta soldados del reino, estamos en el gremio de aventureros, nos registraremos para poder continuar con nuestro viaje.
<Solo para aclarar, no tenemos dinero para el registro, pero tenemos algunos objetos de valor y buscamos un lugar donde venderlos.
La señorita del mostrador, una linda elfa de cabello recogido y armadura de caballera, nos dirige una sonrisa… <Puedo extenderles un recibo a cuenta de la inscripción en el gremio, en la ventanilla de la izquierda está mi compañero, el se encarga de comprar los materiales que traen los aventureros, el les comprará lo que sea que traigan, y si necesitan comprar algo, él también vende lo que necesiten.
<Alice… ¿Qué crees que sea conveniente vender?
<Si sacas ese cubo aquí es muy probable que llamen a los guardias y quieran revisar tu permiso para usarlo, mejor mantenerlo oculto y sacar algo pequeño, tal vez si sacaras algunos candelabros… <De acuerdo, sacaré unos cuantos.
<Solo necesito sus nombres para completar el trámite, señorita, usted primero.
<Claro, Alice Hellvalley… <Victor… Ashford… La elfa, mirando fijamente a mi compañera y con una sonrisa nerviosa nos desea buena suerte, se despide de nosotros y nos entrega unas placas de metal con nuestros nombres, lugar de expedición y rango… “F”, además del recibo por el costo del tramite, con el cubo dentro de mi bolso saco una decena de candelabros pequeños, nos dirigimos a la ventanilla que nos indicaron.
<Bienvenidos aventureros, ¿Compan o venden?
<Vendemos.
Coloco los candelabros sobre el mostrador, el encargado, un lobo semihumano con armadura de caballero comienza a revisarlos, levanta uno, lo mira detenidamente… <¿Me permiten sus identificaciones?
Se las entregamos.
<De acuerdo, tienen la marca de que no están pagadas aún, muéstrenme su recibo.
Se lo entregamos, lo revisa.
<Que candelabros tan de buena calidad, ¿Dónde los consiguieron?
<Eran de mi familia y necesitamos el dinero para nuestro viaje.
<Normalmente les recomendaría llevar esto a una tienda de antigüedades, pero podrían estafarlos, por lo general nos llegan cristales, armas, armaduras, cetros, lo que normalmente se encuentra uno en las mazmorras, estas cosas son realmente especiales, hace mucho que no veía uno de estos, señorita… ¿Usted no será de casualidad…?
Bueno eso no importa…les daré su pago de inmediato, solo tengan mucho cuidado a quien le mustran su mercancía.
Precio de venta doscientos cincuenta monedas de cobre cada uno, les doy a precio de compra… diez mil monedas de cobre por todos estos candelabros, menos el coste de la inscripción, nueve mil quinientos por todo.
Dicho esto nos entregó el dinero (si eso dieron por los simples candelabros cuánto no darán por los muebles), nos devolvió nuestras placas ahora con el indicativo que ya habían sido pagadas, pero también nos entregó una tarjeta, en ella había un nombre… <Si desean vender objetos similares vallan a ese lugar, es de mi familia, ahí no harán tantas preguntas, por protocolo debemos preguntar en dónde se consiguen los bienes a comprar para evitar comprar robado, el gremio no es lugar para vender esas cosas, y menos con los problemas que quiere causar el reino de Xalvok, luego de que se supiera que protege a “La Orden de los Lamentos”, los mismos que mataron al héroe y a su familia, se sabe que han enviado incursiones al reino demoniaco de Agaroth, afortunadamente no son nada para los demonios… Descuiden no los van a estafar.
<Muchas gracias por la recomendación.
Dicho esto, ambos salimos en búsqueda de un lugar para comer y otro para pasar la noche.
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