Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio - Capítulo 3

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio
  4. Capítulo 3 - 3 Capítulo 3 La Ciudad Ilustre
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

3: Capítulo 3: La Ciudad Ilustre.

Segunda parada: La posada 3: Capítulo 3: La Ciudad Ilustre.

Segunda parada: La posada Hemos llegado a una posada un tanto humilde pero bonita, de esas en las que se hospedan los aventureros principiantes, en el comedor del lugar se sentía un ambiente alegre debido a los aventureros novatos que se preparaban para su próxima expedición.

Alice y yo estábamos sentados, listos para ordenar nuestra comida, <Siempre quise ser aventurera, pero mi padre algunas veces se preocupa demasiado, se olvida que conoció a mamá en una mazmorra… <¿Era parte de algún grupo de aventureros?

<No, era la jefa de uno de los pisos.

<¿Qué?

<¡Ja!

¡Es broma!, fue parte del grupo del héroe durante el tiempo que estuvo en el reino, hasta que conoció a mi padre, fue durante su mediación por la paz entre naciones.

Se nos acerca una mujer, algo mayor, traía puesto el uniforme de camarera, pedimos nuestra comida y procedemos a disfrutar del ambiente.

< Hay algo que he querido preguntarte, ¿Desde cuándo eres ladrón?

No intentes mentirme, ese cubo no deberías tenerlo y fueron muy obvias tus intenciones en el palacio, además que ya habíamos notado la presencia de alguen dentro de los terrenos.

<Desde que era niño, lo era mi padre y ahora lo soy, el cubo le petenecía y me lo dejó, se fue por riqueza y ya no volvió, mi madre y yo creemos que tal vez lo capturaron, o murió o ambos, o que si obtuvo su riqueza y simplemente ya no quiso volver.

<Ahora que somos aventureros, ¿Tienes alguna habilidad de combate?

<No, ninguna especial, solo lo que llaman pelea callejera, soy ladrón, no guerrero… pero puedo huir rápido.

<*suspiro* Entonces tendré que entrenarte… comenzamos mañana.

<¿Es en serio?

¿Sabes pelear?

<Por supuesto, tedije que soy muy fuerte, mi padre y Boris, nuestro mayordomo, me han entrenado, <¿Tu mayordomo?

<Si, el era uno de los generales del ejército de mi abuelo cuando gobernaba.

<Impresionante… Terminamos pidiendo a la camarera que nos diera también el servicio de la posada, dos habitaciones, ya estábamos cansados por el viaje y era hora de dormir, aunque tenía un extraño presentimiento, algo pasaba pero ¿Qué?.

Es media noche, el viento sopla en las calles de la ciudad, todo el mundo duerme… menos yo, algo me inquieta, bajo al comedor del lugar a beber algo, en la barra se encuentra una chica joven platicando con la que fue nuestra camarera hace unas horas, al juzgar por las fotografías en la pared detrás de la barra, son madre e hija, tomo asiento y pido algo que me relaje.

<¿Qué ocurre joven?

¿Peleó con su novia?

<¿Perdón?…

No, no, esa chica es mi compañera, solo que no me he sentido bien desde que salimos del gremio.

<Tal vez este nervioso, joven.

¿Es su primera vez?

Dijo la chica mientras que a su vez me servía una bebida con leche caliente, miel y licor.

<Pruébelo, es nuestra especialidad, por lo general servimos un biscocho bañado en esto, pero solo es muy rico.

Doy un sorbo, <está bueno, otro sorbo.

<Muy dulce, uno más.

<Me recuerda a mi pueblo.

¿Ustedes son las únicas aquí aparte de las demás camareras?

<En el comedor si, arriba hay otras chicas que se encargan de las habitaciones, y en las caballerizas está mi marido, se encarga de reparar las carretas, las herraduras y el alimento de los caballos, algunas cosas de mantenimiento y también saca a los que se ponen locos en el bar.

La puerta trasera del lugar se abre, una enorme sombra siniestra aparese en medio de una nube de polvo, sus pisadas retumban en todo el lugar, intenta pasar a través del marco de la puerta pero su tamaño no se lo permite, se agacha para hacerlo, al entrar se hace ver que es un hombre enorme, con músculos más grandes que los de un oso (al menos así lo ví), de su garganta se oye una voz muy profunda que hace que me estremezca… <Estúpidas carretas, parece que sus estúpidos dueños no saben cuidar bien sus cosas, pasé horas intentando enderezar una que parecía que la querían convertir en una bola de papel, ya estoy oyendo al cliente mañana reclamándome que no la dejé como nueva… En medio de su monólogo el hombre toma un enorme mazo por la cabeza rompiéndolo en pedazos, haciendo que uno de ellos terminara sobre la barra junto a mi vaso de dulce elixir.

<¡Papá, hay un cliente compórtate!

<¡¿Papá?!

Bu… buenas noches señor… <Perdón si te asusté muchacho, ha sido un día muy largo, aunque no debería quejarme por el trabajo, agradecido estoy con los dioses que tengo forma de ganarme el pan.

Diciendo esto se para junto a mí, guardando el trozo de metal que seguía en la barra.

<Cariño, ya te he dicho que aunque nos vaya bien económicamente, no debes romper así tus herramientas, no es nada barato conseguir las que sean adecuadas para ti.

<Perdón mujer… ¿Me darías mi panecillo y mi lechita?

Tengo hambre y los caballos se robaron mi fruta, así que no comí nada en todo el día… La joven saca de la cocina una enorme pieza de pan, mientras que la señora trae leche en un barril adaptado con rueditas los cuales en dos bocados y dos tragos fueron eliminados de la existencia y no precisamente en ese orden.

<Dime muchacho ¿Eres nuevo?

Porque nunca te había visto por aquí.

<Si, mi compañera y yo llegamos apenas esta tarde.

<Excelente, si necesitas alguna reparación o mantenimiento solo dime y veré que puedo hacer.

<Lo tomaré en cuenta, muchas gracias señor.

<Por cierto ¿Qué haces despierto a la una de la mañana?

<No podía dormir y bajé a beber algo.

La señora me sonríe diciendo.

<No tenemos servicio nocturno, corriste con suerte, pero se te cobrará un cargo extra por el servicio.

Bueno ya habíamos adelantado una semana de hospedaje.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo