El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio - Capítulo 76
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- Capítulo 76 - 76 Capítulo 76 El bosque de los Árboles Mirones
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76: Capítulo 76: El bosque de los Árboles Mirones 76: Capítulo 76: El bosque de los Árboles Mirones ¿Habías visto alguna vez a Lunito molesto?
Yo sí.
Y, créeme, no quieres estar cerca cuando eso pasa.
El cachorro mantícora no sabe lo que es el “mal humor leve”, o estás feliz o quieres devorar arañas gigantes.
No hay punto medio.
Y esta vez, como era de esperarse, estaba de pésimo humor porque no lo dejamos zamparse a esa araña come-hombres que nos topamos días atrás.
Durante todo el trayecto de salida del bosque no dejó de bufar, gruñir o patear piedras con la cola.
Ahyeli, con esa dulzura infinita suya, intentaba animarlo: —De vuelta a casa te dejo comerte todas las arañas que quieras, ¿sí?
Yo me giré con una mezcla de incredulidad y cansancio.
—Ahyeli, ¿de dónde demonios sacó Lunito esa costumbre de comer arañas?
Ella respondió orgullosa, como si hablara de una receta tradicional de su pueblo: —Todas las aves saben que las arañas son nutritivas.
Me quedé mirándola, arqueando una ceja.
—¿Estás consciente de que Lunito no es un pájaro, verdad?
—Pero saben ricas —añadió Lunito, lamiéndose los labios con toda la tranquilidad del mundo.
Perfecto.
Ahora teníamos confirmación oficial de que mi hijo adoptivo peludo y alado era un comedor de seres de ocho patas con la bendición de su madre.
Todo muy normal.
Seguimos caminando, intentando ignorar el refunfuño de Lunito.
El bosque parecía no terminar nunca.
Era un laberinto de árboles altos, torcidos, con ramas que crujían aunque no hubiera viento.
A cada paso, las hojas secas sonaban como si alguien más estuviera caminando con nosotros.
Y ahí estaba yo, otra vez, con esa sensación incómoda que conozco demasiado bien: la de estar siendo observado.
Podía jurar que los árboles nos miraban.
Sí, ya sé, suena a que estoy perdiendo la cabeza.
Pero lo juro: sentía docenas de ojos encima, como si cada tronco tuviera vida propia.
Escuchaba murmullos, gritos apagados, risas.
Y de vez en cuando veía sombras cruzar el sendero, más rápidas que el parpadeo.
Cuando ya estaba convencido de que había enloquecido, Alice habló.
—Si no me equivoco, este es el Bosque de los Árboles Mirones.
—¿Bosque de qué?
—pregunté, sintiéndome menos cuerdo por segundos.
—Los árboles se limitan a observar a los viajeros —explicó.
Me llevé las manos a la cabeza y grité con alivio: —¡Entonces no era idea mía!
¡Creí que estaba perdiendo la cabeza!
¡Gracias a Lumen!
Alice, con esa calma suya que a veces da miedo, añadió: —No deberías alegrarte tanto.
Esos árboles vuelven locas a sus presas y luego las envuelven con sus raíces para alimentarse de ellas.
La sonrisa se me borró tan rápido que sentí un calambre en la cara.
Y como buen ladrón con instinto de persecuciones, miré hacia atrás.
El camino… había desaparecido.
En su lugar, un muro de árboles cerraba nuestro paso.
Y justo en el instante en que los miré, se quedaron quietos, fingiendo inocencia.
Genial.
Ahora no solo estábamos perdidos, sino que también formábamos parte del menú de la flora local.
—Mamá —dijo Lunito con total naturalidad —ese árbol dice que me veo gordito y delicioso.
—Cariño, esos árboles tienen buen gusto.
Con lo lindo que eres… —respondió Ahyeli con orgullo maternal.
—¿Puedo quemarlo?
—preguntó él, sacando la lengua con ganas.
Antes de que Ahyeli pudiera decir algo, los árboles emitieron un chillido espeluznante.
Sus rostros tallados en la corteza —rostros que juraría no estaban ahí hace un segundo —pasaron de feroces a aterrados.
Y como si alguien los hubiera amenazado, se apartaron del camino de inmediato, abriendo paso.
Los miré con incredulidad.
Ni siquiera los asesinos más peligrosos de la ciudad habían retrocedido tan rápido cuando yo sacaba mi daga.
Pero claro, a Lunito no se le puede decir que no.
Seguimos avanzando, aunque yo lo hacía con un ojo puesto en los árboles y el otro en Lunito.
—Alice, ¿hay algo más a lo que debamos enfrentarnos?
—pregunté, esperando que la respuesta fuera un tranquilizador “no”.
—Hasta ahora ha sido un trayecto tranquilo —respondió sin inmutarse—.
Normalmente, todas las criaturas que vimos ya nos habrían despedazado si fuéramos simples viajeros.
“Tranquilo”, dice.
Y justo cuando iba a responderle con un comentario sarcástico, la vi: a un lado del camino, una montaña de huesos.
Cráneos humanos y de bestias, armaduras oxidadas, espadas partidas.
Un cementerio improvisado digno de una pesadilla.
Saqué mi cubo sin pensarlo dos veces.
Entre ese basurero de la muerte había monedas de todos los tamaños y colores.
Tomé una de oro y se la di a Ahyeli para que la guardara.
Nunca se sabe cuándo una moneda puede salvarte la vida, sobre todo en un mundo donde los árboles opinan sobre tu peso.
Alice ni se inmutó.
Caminaba como si pasear entre huesos fuera lo más normal del mundo.
Y nosotros, sus “inadaptados”, siguiéndola como si eso no fuera completamente demente.
Dos días después, finalmente vimos la salida del bosque.
Y al otro lado, una ciudad.
Alice sonrió como si estuviera viendo a un viejo amigo.
—Ciudad Hurricane.
Podríamos decir que es la versión de mi país de Ciudad Ilustre.
Así que siéntanse como en casa.
La miré con todo el sarcasmo que pude reunir.
—Genial, una ciudad clonada.
Espero que tampoco tenga sorpresas escondidas.
Pero claro, ¿qué estoy diciendo?
Soy el primer humano en mucho tiempo en entrar al reino demoníaco.
Es obvio que va a haber sorpresas.
Suspiré, me acomodé la capa y señalé un bar cercano que tenía pinta de posada.
—Bueno, supongo que ahí podremos alojarnos.
Con suerte, no será otro lugar donde quieran arrancarnos la piel.
Y así, con Lunito aún refunfuñando por la araña perdida, con Ahyeli feliz de haber guardado una sola moneda como si fuera un tesoro, y con Alice tan tranquila como siempre, dimos nuestros primeros pasos en Ciudad Hurricane.
Lo admito: parte de mí estaba emocionado.
Porque, a pesar de todo, estaba claro que esto era solo el comienzo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES KuroUsagi89 Gracias por leer esta historia, apenas va a llegar a la mitad del segundo arco, y pronto estará disponible en linea la versión Física del primer tomo cuando el segundo arco termine, cuando eso ocurra podrán disfrutar de una historia ubicada en el mismo mundo de Victor, donde podrán saber más de la historia del héroe traicionado y su relación con los padres de Alice.
Será un spinoff aunque esa historia la comencé antes que la de Víctor, decidí dar más desarrollo a ésta, de todas las historias que dejo aquí en la plataforma ésta es la que más quiero.
Una vez más gracias y espero estén disfrutando leer esta historia como yo al escribirla.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com