El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio - Capítulo 85
- Inicio
- Todas las novelas
- El día en que me robé a la Hija del Rey Demonio
- Capítulo 85 - 85 Capítulo 85 El enfrentamiento
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
85: Capítulo 85: El enfrentamiento 85: Capítulo 85: El enfrentamiento El Rey extiende la mano.
—Azreth, desatado.
El Luzdrake ruge.
Su cuerpo se cubre de energía y en segundos crece aún más, alcanzando un tamaño que hace que Lunito parezca un peluche en comparación.
Lunito vs Azreth —¡Vamos Lunito, tú puedes!
—le grito con toda la fe.
Lunito ruge, corre a toda velocidad y salta directo a la cara de Azreth, impacto directo.
Azreth retrocede un paso.
¡Parece que Lunito le hizo daño!
Bueno… en realidad solo lo despeinó, pero igual cuenta.
Azreth responde con un coletazo que Lunito esquiva por un pelo.
Luego lanza una llamarada que Lunito evita saltando por los aires.
El pequeño se mueve con agilidad, como un gato.
Da zarpazos, picotazos, mordidas.
Pero Azreth es un tanque con alas.
Cada golpe de Lunito es como lanzarle confeti a una muralla.
Azreth golpea con la garra.
Lunito rueda por el suelo pero se levanta.
Vuelve a atacar.
Salta, clava los colmillos en el cuello del Luzdrake… y es como morder un pedazo de goma.
Azreth lo sacude como si fuera un juguete.
—¡Lunito!
—grito.
Lunito intenta mantenerse firme, pero Azreth lanza un rugido ensordecedor, seguido de un zarpazo brutal.
Nuestro pequeño sale volando como proyectil y se estrella contra la barrera mágica de la arena.
Cae al suelo, inconsciente.
—Lunito está… fuera de combate —anuncia una voz desde los muros, olvidé mencionar, tenemos público, los empleados de palacio y algunos soldados asistieron al evento como si esto fuera un torneo oficial.
Genial.
Gracias, voz mágica, muy útil tu narración.
Aprieto los dientes.
Un nudo se forma en mi garganta.
Ahyeli ya está lista.
Ahyeli vs Azreth El cuarzo brilla y Ahyeli surge como un fénix lunar, desplegando sus alas.
Sus plumas emiten luz suave, como una noche tranquila… antes de que empiece la tormenta.
Ella planea elegante, esquivando las llamaradas de Azreth como si fuera un juego.
Pero su fuego no es lo bastante fuerte para herirlo en esta forma.
Ella lo nota.
Yo también.
Entonces, sin dudar, Ahyeli aterriza, su cuerpo se rodea de luz, y en un destello cambia a su forma humana: su vestido blanco ondea, la armadura ligera brilla bajo la luz y sus ojos tienen ese brillo de “voy a patear traseros y no me detengas”.
—Ahora sí, grandote… —murmura.
Azreth intenta golpearla, pero ella se mueve como un rayo.
Cada zarpazo, cada coletazo, cada rugido… Ella lo esquiva, bailando entre ataques como si conociera la coreografía de antemano.
Salta, golpea el mentón del dragón con un puñetazo que retumba como un trueno.
Patada giratoria en el cuello.
Codazo en el hocico.
Azreth, enorme pero lento, comienza a tambalear.
—¡Vamos Ahyeli!
—grito, esta vez de verdad emocionado.
Con un último salto acrobático, Ahyeli le da con el talón en la frente que hace que Azreth caiga pesadamente al suelo, levantando una nube de polvo y volviendo a su tamaño original.
¡Victoria!
…o eso pensaba.
El Rey Demonio entra en escena —Impresionante… —dice el Rey con calma.
Camina hacia Ahyeli.
Ella se pone en guardia.
Y él… le da una bofetada.
¡PUM!
No fue un hechizo.
No fue un rayo de energía oscuro.
Fue una simple bofetada… tan rápida que ni la vi venir.
Ahyeli sale volando varios metros y cae inconsciente.
Mi corazón se detiene.
—¡AHYELI!
—grito, corriendo hacia donde estaban ella y Lunito.
El Rey se vuelve hacia mí, sonriendo con tranquilidad.
—Tu turno, Víctor.
Trago saliva.
Mis manos sudan.
Y mientras ahora avanzo hacia el centro de la arena, solo una cosa cruza mi mente: “Sí, definitivamente debí hacer más lagartijas.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com