Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Siguiente

El diario de samantha - Capítulo 1

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El diario de samantha
  4. Capítulo 1 - 1 El diario de samantha
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

1: El diario de samantha 1: El diario de samantha Capítulo 01: Prisionera Viernes, 09 de octubre de 1998 Querida Aylin,  “Buenos días, diario.

Desde hoy, te llamaré Aylin, como mi madre.

Un homenaje a su memoria.

Has sido mi único confidente en estos meses oscuros.

A veces, siento su presencia cerca, como si aún me protegiera.

Escribir en tus páginas me da paz.

Es como si sus palabras resonaran en mi mente, guiándome.

Pero me pregunto…

¿estaría decepcionada al verme convertida en esto?

Una asquerosa prostituta.

No puedo evitar pensar en las decisiones que me trajeron hasta aquí.

Una realidad donde sobrevivir es una batalla constante.

Cada día es una lucha para seguir viva y no ceder al impulso de acabar con todo.

El recuerdo de su amor incondicional me impulsa a seguir, aunque por dentro siento un vacío inmenso.

Una parte de mí se perdió en el camino.

Ese dolor me consume cada noche.Estoy sola en esta habitación fría.

El silencio entra por las grietas de las paredes, un eco de mi propio aislamiento.

Solo oigo susurros, como gotas de lluvia débiles, o el lejano rumor del océano.

¿Es el mar mi única compañía ahora?

Han pasado años, quizás meses, desde la última vez que te escribí.

Pero el dolor sigue aquí, como un espectro que susurra en mi oído, recordándome el día en que mis padres murieron.

Un destino cruel que me arrebató a mis seres queridos, dejándome en la oscuridad de un orfanato.

No quiero recordar ese lugar…

Pero te prometo que algún día entenderé lo que ocurrió.

Te lo contaré todo en otra página de mi vida.

Por ahora, solo te diré que fue un infierno.

En ese lugar…

el miedo se respiraba en cada rincón.

Un olor ácido, como a orina y lejía, se quedó grabado en mi memoria.

Las paredes amarillas, desconchadas, parecían ser testigos del sufrimiento de cientos de niños.

¿Cuántas lágrimas habrán absorbido estas paredes?

Recuerdo el frío constante, el sonido de las puertas metálicas cerrándose con un golpe sordo, el llanto ahogado de los más pequeños.

La esperanza se desvanecía cada día, como un pétalo de rosa marchito.

Cada golpe, cada mirada indiferente, cada plato de comida escasa, me recordaba mi soledad.

Una niña despojada de sus sueños infantiles.

Ahora solo quedan cenizas esparcidas por el viento.

Un viento frío que me azota la cara, llevándose los pocos recuerdos que conservo.

Es horrible saber que no tenía un hogar, ni familiares cercanos.

Solo este vacío que se expande en mi pecho, un abrazo gélido que me envuelve como una mantade hielo.

Quise huir de este dolor, buscar la liberación en la muerte…

Pero el miedo me paralizó otra vez.

Mis manos temblaban, no por el frío, sino por cada palabra que escribo.

Cada letra es una puñalada en mi alma.

¿Acaso no hay forma de escapar?

Tuve que escapar del orfanato.

Era mi única opción.

Pero la libertad me llevó a un nuevo infierno.

Viví por meses en casas abandonadas, frías y húmedas.

Eran mi refugio contra el mundo.

Las paredes, llenas de grietas, parecían susurrar historias de abandono.

La humedad se filtraba por las ventanas rotas, creando un ambiente opresivo.

Podía sentir el frío penetrando en mi cuerpo cada noche.

Amanecía con la ropa húmeda, empapada por la brisa.

El olor a tierra mojada era mi constante compañía.Conseguí empleosmiserables, sufriendo la discriminación y el rechazo por mi falta de educación.Las miradas de desprecio me convertían en una sombra, invisible para la sociedad.

Era como un fantasma vagando sin rumbo.

Recuerdo el hambre constante, las noches durmiendo con el estómago vacío.

El frío me calaba hasta los huesos.

Hace unos meses, tenía un empleo…

Pero una noche fría, me despidieron.

No quise acostarme con el gerente.

No cedí.

Y a la semana, me echaron.

La desesperación me envolvió como una niebla espesa.

Fue entonces cuando conocí a Kitty Ella se convirtió en mi roomie y me introdujo en el mundo de la prostitución.

La conocí la misma noche que me despidieron, en un callejón oscuro y mal iluminado.

No sé su verdadero nombre, solo sé que la llaman kitty.

Mi compañera de trabajo se convirtió en mi única familia.

Su rostro refleja su dura realidad y una profunda tristeza en sus ojos llenos de ilusiones rotas, igual que las mías.

Me ofreció vivir con ella, un refugio en su mundo oscuro.

Estaba tan desesperada…

Sin dinero, desempleada, con el alquiler por pagar.

Así me hundí en la oscuridad, vendiendo mi cuerpo para sobrevivir, para calmar el hambre y el frío.

Cada noche me sentía prisionera de mi propia vida.

Poco a poco, comencé a sentir un miedo profundo hacia los hombres cuando me tocaban.

Cada noche era un riesgo, una batalla contra la desesperación.

Hace unos días, una compañera murió por sobredosis.

Una muerte rápida y sin dolor.

Una muerte digna.

Al ver su cadáver tirado en el pavimento, me sorprendió no ver signos de violencia.

Pero las autoridades confirmaron que fue una sobredosis de cocaína y heroína.

Las chicas como nosotras somos como sombras.

A nadie le importamos.

Kitty se deprimió al ver a su amiga muerta.

Estuve a su lado durante días.

Pero, ¿qué podíamos hacer?

Nada.

La vida sigue…

¿o no?

Siendo sincera, no me importan las vidas de los demás.Tal vez mañana amanezca muerta y a nadie le importe.

Ni siquiera mi propia vida me importa.

He intentado suicidarme varias veces, pero no lo logro.

Tengo miedo.

Siento que Dios me ha abandonado.

O tal vez soy yo quien dejó de creer en él.

He clamado por su ayuda, por un rayo de luz en esta oscuridad.

Pero no encuentro una salida.

Y la única que veo es acabar con todo.

¿Vas a decir que la vida es hermosa?

Para ti, tal vez.

Pero para mí no significa nada.

Ya no tengo valor como mujer.

Todos me tratan como basura, como un objeto desechable.

Y eso me molesta demasiado.

Con Cariño Samantha 

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo