El diario de samantha - Capítulo 21
- Inicio
- Todas las novelas
- El diario de samantha
- Capítulo 21 - 21 El diario de samantha
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: El diario de samantha 21: El diario de samantha Capítulo – 21: Alma rota Miércoles – 21 de octubre de 1998 Querida aylin, Desperté sobresaltada, mirando primero hacia la mesita de noche.
Al consultar el reloj, vi que eran las 11:30 de la mañana, aunque tenía la sensación de haber dormido mucho más.
Me incorporé despacio; estaba aliviada de que mi turno de noche estuviera cancelado, había comenzado mi periodo el martes, pero estaba tan estresada: necesitaba generar ingresos, aunque mi ciclo suele durar entre dos y tres días, así que traté de organizar mis actividades.
Decidí ir al parque a respirar aire fresco.
Lo necesitaba.
Mientras me dirigía hacia el parque, observaba a la gente pasar: algunos daban pasos rápidos, otros caminaban despacio, algunos cargaban mochilas o paquetes pequeños.
En ese momento, sin embargo, sentía la necesidad de llorar, como si tuviera demasiado que expresar de esa manera.
Al llegar, noté que no había mucha gente.
Me acosté en el césped, no me sentía cómoda.
De repente comencé a sentir un nudo en la garganta y ganas de llorar.
Extrañaba profundamente a mis padres; el sol calentaba mi espalda sobre el césped, pero no lograba calmar la sensación.
Recordaba a mi madre y cómo siempre sabía qué decirme.
De repente, pasaba una madre regañando a su hijo pequeño, y la imagen me transportó de golpe al pasado.
De mi niñez, cuando tenía apenas trece años, era tan feliz – mis padres aún estaban con vida.
Ahora me siento abandonada, destrozada en esta vida.
:Flashback Sábado – 22 de agosto de 1986:” Desperté de golpe.
Mi madre tocaba suavemente la puerta de mi habitación, llamándome para bajar a desayunar.
Estaba acostumbrada a levantarme tarde los fines de semana, pero ese día teníamos que salir: comprar mis útiles escolares y algo de ropa.
Me sentía tan feliz.
Era hija única; todo lo que me adquirían era para mí.
No quería tener otro hermano, tal vez era egoísta, pero solo tenía trece años.
¿Qué más podía pedir?
— Despierta, perezosa.
baja a tomar algo, que después tenemos que ir por tus útiles de la escolare—dijo aylin Entonces le grité desde la cama que me diera unos veinte minutos más.
Me sentía muy cansada y con mucho sueño; no tenía ganas de levantarme.
El cansancio venía de que la noche anterior me había quedado despierta hasta muy tarde, viendo programa tras programa en la televisión.
Me levanté de la cama, aunque aún tenía bastante sueño.
Cuando llegué a la sala, mi madre y yo desayunamos juntas, mi padre ya se había ido a trabajar.
Fue en ese momento cuando ella me dirigió la palabra: — Samantha, una vez que compremos tus utilidades escolares, ¿te gustaría hacerte un nuevo corte de cabello?
—pregunta aylin — No, mami.
pero tengo una pregunta para ti, mamá —le digo — Claro que sí, ¡dímela!
—respondio aylin — ¿Crees que algún día pueda ser doctora y formar una familia bonita?
—le pregunté — Por supuesto, mi amor.
tú puedes ser lo que quieras siempre que te creas en ti misma; lograrás todo lo que te propongas.
además, serás una madre maravillosa, y yo espero tener muchos nietos —dijo aylin :En el presente:” Me digo a mí misma: si mis padres estuvieran con vida, ¿estarían orgullosos de mí?
Al ver lo que me he convertido…
una asquerosa prostituta.
Sé que mi valor ya no es el mismo que tenía antes, y es que los hombres han manoseado cada parte de mi cuerpo desnudo.
:Flashback Sábado – 22 de agosto de 1986:” Mientras salíamos de la casa, le pregunté a mi madre: ¿Cómo podré saber quién será mi esposo algún día?
Ella me respondió con una sonrisa cálida, llena de ternura.
— Mira samantha, hay historias que dejan huella en el corazón.
una de ellas me enseñó que ser madre no es solo un lazo, sino un vínculo que nunca se romperá.
y gracias a tu padre, tu llegada a mi vida fue posible —dijo aylin — Entonces yo soy tu mejor regalo, mamá.
pero dime… ¿cómo es que yo te enseñé a ser madre?
yo no he hecho nada —le pregunté.
— El amor llega como una estrella fugaz, sin previo aviso.
pero te puedo asegurar que cuando lo veas, sabrás que es él: tu corazón se sentirá emocionado y hasta un poco nervioso.
pero recuerda, hagas lo que hagas en la vida, siempre estaré muy orgullosa de ti —dijo aylin — Gracias, mamá.
te prometo que no te voy a defraudar: me convertiré en doctora, formaré una familia y te daré muchos nietos, mami —le dije :en el presente:” Entonces me pregunté a mí misma: ¿Mamá, estarías orgullosa de mí ahora?
Sabiendo lo que me he convertido.
Dejé de cuidar mi cuerpo como el templo que me enseñaste que era.
Ahora mi piel lleva los rastros de huellas de hombres desconocidos.
Me levanté del césped y empecé a caminar hacia mi departamento.
Tenía prisa por irme: temía que llegaran más personas al parque, y no soportaba la idea de estar rodeada de desconocidos.
Mientras avanzaba, una sola lágrima deslizó por mi rostro.
Al llegar a casa, me dejé caer en el sofá; en seguida, el cansancio se apoderó de mí.
Al despertar, me encontré en la casa de mis padres.
Al fijarme en el reloj de la mesita de noche, vi que las manecillas y el segundero estaban congelados, apuntando exactamente a las doce.
Lo que más llamó mi atención fue que el entorno era diferente: ni siquiera mi habitación coincidía con lo que recordaba.
Quizás se tratara de un déjà vu.
En ese momento llegó mi madre, se sentó junto a la cama, acarició mi cabello y me dijo que notaba una profunda tristeza en mí.
Entonces le respondí a mi madre; mi voz temblaba y me sentía vulnerable.
Unas lágrimas deslizaron por mis mejillas.
— ¿Quieres saber por qué estoy así de triste, mamá?
desde que se fueron y fallecieron, mi vida ha sido un completo desastre.
a veces pensaba que todo era una pesadilla, y en otras ocasiones intenté suicidarme para poner fin a esta vida que considero miserable.
quiero que estés conmigo, que me ayudes.
me pregunto cómo hubiera sido todo si hubieran sobrevivido al accidente; seguro que mi vida sería distinta.
creo que una parte mía murió en ese día —le dije De repente, mi madre me estrechó en un fuerte abrazo.
Su calor cubrió mi rostro y noté las lágrimas que corrían por sus mejillas.
Entre sollozos, le dije: — Te extraño todos los días.
me haces mucha falta, quisiera que estuvieras aquí conmigo —le dije — Yo también te echo de menos, pero me parte el corazón verte así.
eres mi mayor orgullo; fuiste el regalo más hermoso que me dio la vida.
necesito que sigas viviendo, samantha, una cosa más tienes que despertar —respondió aylin — ¿De qué hablas?
¿qué significa que despierte?
no…
te entiendo, ¿a qué te refieres con eso?
—le respondí De repente mi madre se levantó de la cama, caminó hacia la puerta del cuarto y la abrió.
Me puse de pie y seguí; al cruzar el umbral, me encontré en un jardín lleno de flores.
A lo lejos se distinguían dos figuras: un hombre y una niña.
Me acerqué unos pasos más hasta estar cerca del hombre y, entre sollozos, dije: ¿Acaso eres tú.
Christopher?
Entonces me desperté de golpe en el sofá Nunca antes había soñado con mi madre y no podía creer lo real que había sido.
Al pasar la mano por mi rostro, me di cuenta de que estaba mojado: había llorado durante el sueño.
Me levanté del sofá, con las piernas temblando.
¿Qué significaba todo lo que había soñado?
¿Acaso mi madre me había perdonado por lo que me había convertido?
Al observar el reloj de la pared, apenas eran las tres de la tarde.
Me acerqué a la ventana, aún agitada por la vividez del sueño.
El aire fresco rozaba mi rostro; incliné la cabeza hacia el cielo y cerré los ojos.
Sentí cómo las lágrimas recorrían nuevamente mis mejillas, pero esta vez no por frustración, sino por felicidad: había soñado con mi madre.
De repente, un cosquilleo recorrió mi rostro.
Abrí mis ojos lentamente y allí estaba una mariposa.
Formé una pequeña sonrisa en mis labios y susurré con calma: ¿Acaso eres tú, madre mía?
¿Viniste a verme?.
Cuando terminé de hablar, la mariposa lanzó su vuelo y comenzó a alejarse, poco a poco.
Con Cariño Samantha
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com