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El diario de samantha - Capítulo 35

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Capítulo 35: El diario de samantha

Capítulo – 35: La mujer olvidada – parte 02

Miércoles – 28 de octubre de 1998

Querida Aylin,

7::30 de la mañana

Nos dirigimos al jardín de la casa de christopher, y nos sentamos en el sector trasero. Allí, había arbustos de jazmín con flores blancas crecen a ambos lados de los senderos, y varias mesas de piedra, concretas y pesadas, están distribuidas por el área. Leslie comenzo hablar de su ex marido: explicó que se llamaba. Jim Scott, que es un buen hombre, y queexperimenta un fuerte sentimiento de culpa por sus acciones. Afirmó que, en realidad, necesitaba encontrar a alguien con quien pudiera desahogarse. Entonces comencé a escuchar atentamente la conversación de leslie. En su

rostro, en la forma en que hablaba y en la pausa que hacía entre palabras, se notaba claramente que estaba muy arrepentida. Pero según ella, ya era demasiado tarde para arrepentirse de sus actos. En ese momento, comenzó la historia de Leslie.

— Tengo cuarenta años, jim tiene cuarenta y uno. cuando nos casamos, yo tenía diecisiete y él diecinueve éramos felices, realmente lo estaba con él. lo de no tener hijos no fue por elección: sufro de matriz infantil, una condición que impide el embarazo en algunas mujeres. jim siempre tuvo el sueño de ser padre, pero nunca me presionó ni habló de divorcio… hasta que yo misma arruiné todo lo que construimos. —dijo leslie

— ¿Y cómo fue que se dio cuenta de que habías sido infiel? —le pregunté

— Me convertí en la amante de su mejor amigo. aunque sabía que podía poner en riesgo mi matrimonio, no me importó nada él también estaba casado. en una tarde que supuestamente jim fingió de irse de viaje, de negocios, no se me ocurrió nada mejor que llevarlo a casa. estábamos teniendo intimidad cuando, de repente, llegó jim y nos descubrió. ese día… aún no puedo olvidar el rostro que puso al verme en la cama con otro hombre. ese imagen me persigue —dijo leslie

— ¿Y qué pasó con él? con el amigo de tu ex marido. ¿al menos asumió la responsabilidad de sus actos,? —le pregunté

— Mmm… lo único que hizo fue echarme toda la culpa a mí, diciendo que yo lo había provocado para que sucediera. fue un completo cobarde. aunque… tengo que reconocer que tenía algo de razón. yo también lo incité en cierta manera —dijo leslie

:Flashback miércoles 16 de septiembre de 1998:”

preceptiva de leslie

— Leslie, ¿otra vez sales con tus amigas? hoy estamos ambos de descanso, ¿no puedes quedarte en casa? ¿qué te pasa con ese comportamiento? ¿no será que hay otro hombre en tu vida? —dijo jim

— ¡Claro que no! ¿de qué me estás hablando? ¿piensas que soy una prostituta o qué? jim, te lo juro que estás completamente equivocado —dijo leslie

— Entonces, ¿por qué siempre te vas tan bien arreglada cuando sales con ellas? ¿No quieres estar a mi lado como antes? —dijo jim

Había una lucha dentro de mí: por un lado, sentía ganas de quedarme junto a jim, pero por el otro, mi cuerpo y mi mente anhelaban ir con dave y aquel encuentro que habíamos acordado. No supe contenerme el deseo por ese momento de pasión pesó más que todos los años de vida compartida, todos los recuerdos y todo lo que habíamos construido en nuestro matrimonio. Al llegar al hotel, no tardamos en estar juntos. Transcurrido el momento, me quedé un rato callada, sin creer lo que había hecho. Al fin me levanté para vestirme y al mirar el reloj de la pared, eran las

2:29 de la madrugada. Me apuré al ponerme la ropa lo más rápido posible. Cuando saqué micelular del bolso, me encontré con la sorpresa de que tenía varias llamadas perdidas de jim. Manejaba a toda prisa, intentando compensar el tiempo perdido. Al llegar a casa, vi a jim de pie en la puerta, esperándome. En su rostro no había rastro de enojo ni frustración, solo una decepción que me clavó hasta el alma. No encontré palabras para decirle nada; simplemente pasé a su lado, con la cabeza gacha, sin atreverme a levantar la mirada hacia él.

— Buenos días, mi amor. ¿otra vez con tus amigas? leslie, te cuento que antes de que te fueras llamó a annie, y ella me dijo que dónde estabas. entonces, ¿con quién estabas realmente? —dijo jim

Me detuve en seco; mis piernas comenzaron a temblaban sin parar. Sentía que en cualquier momento todo saldría a la luz, pero me force a enfrentarlo me mordí los labios, presionando la piel entre los dientes hasta que la superficie se tensó. Al mirar el rostro de jim, con la frente m entrecerrada y la mirada fija en mí, sentí un nudo en la garganta por haber actuado así. Lo que estaba haciendo no se lo merecía. Entonces le contesté con una pregunta. Sus ojos permanecieron fijos en mí mientras pronunciaba las palabras:

— Jim, por favor, no quiero discutir ahora. estoy exhausta y apenas puedo mantener los ojos abiertos. es mejor que vayamos a dormir, ya hablaremos después —dijo leslie

Entonces, cuando me disponía a retirarme a la habitación para acostarme, jim se dirigió a la sala para dormir allí. Nunca antes lo había hecho; era la primera vez que tomaba esa decisión. En ese instante, experimenté un ligero temor, ya que era consciente de que mi matrimonio estaba llegando a su fin. Intenté entablar una conversación con él, pero me indicó que el tema quedaría para la mañana. Argumentó que no valía la pena discutir en ese instante, ya que podríamos pronunciar palabras sin premeditación y acabar lastimándonos mutuamente por el asunto.

— Jim, perdóname por cómo me he comportado. sé que me he equivocado, y te aseguro que no volverá a pasar. te doy mi palabra: desde ahora me comportaré como corresponde a tu mujer. ven, duerme conmigo, jim. —dijo leslie

— Leslie, las palabras se llevan el viento; lo que cuenta en verdad son los hechos. si quieres cambiar, hazlo ya. ya no eres una niña, nosotros somos adultos y ambos sabemos perfectamente qué está bien y qué está mal. yo conozco mis responsabilidades, al igual que tú las tuyas —dijo jim

— Pero jim, también trabajo, y a veces el trabajo me causa mucho estrés. incluso se me antoja salir un rato con mis amigas —dijo leslie

— Tienes razón en algo, claro. pero déjame decirte, leslie: yo nunca te obligué de que trabajará, no fue necesidad que lo hacia, lo hacía por tu lo deseabas, porque no necesitáramos el dinero para la casa. tú elegiste trabajar por tus propios intereses. será mejor que te retires a dormir —dijo jim

— Jim, ¿es que crees que estuve con otro hombre? solo quiero que me digas la verdad —dijo leslie

:En presente:”

Mientras tanto, escuchaba la conversación de leslie. En lo más profundo de mí, consideraba que lo que le ocurría era algo que se merecía; su marido había debido darse cuenta en algún momento. Cuando ella hablaba de jim, su forma de referirse me recordaba a mucho la forma de christopher

— Leslie, ¿no has vuelto a ver a jim desde el día del divorcio? —le pregunté

— De verdad que no. ni siquiera discutió por la casa; todo me lo dejó cuando se hizo oficial nuestro divorcio. solo recogió sus pertenencias y se fue. ese día, samantha, fue el más duro de mi existencia. después entendí que había perdido a un hombre bueno —respondió leslie

— Leslie, tengo una pregunta: ¿realmente amabaste a tu marido? ¿y cómo surgió esa necesidad de engañarlo? —le pregunté

— ¿Quieres que te hable con sinceridad, samantha? fui estúpida; pensé que podía manejar todo a mi antojo. me había vuelto una persona narcisista. es cierto que nunca me faltó de nada en la casa, contaba con todo lo que necesitaba. pero te digo por lo que viví: cuando una mujer empieza a ganar su propio dinero, su forma de ser cambia —respondió leslie

De repente, una lágrima se deslizó por el rostro de leslie, aún mientras seguía hablando. Afirmó que sí había amado a jim, pero antes de que se divorciaran, le había pronunciado unas palabras que nunca podría borrar de su memoria. Y aseguraba que aún las recuerda como si todo fuera ayer mismo.

— Todo ocurrió un lunes: jim dijo que se iba de viaje, pero era una farsa. y yo, tan estúpida como fui, llamé a dave para que viniera a la casa; le dije que estaría sola por unos días, y ese día no iría a trabajar. en lugar de respetar el espacio de mi marido… o sea, de mi exmarido, preferí acostarme con dave con. el amigo de mi exmarido —dijo leslie

:Flashback lunes 12 de octubre de 1998:”

perspectiva de leslie

— Te estoy diciendo que estoy sola, dave. jim se fue de viaje. ¿te gustaría venir a verme? no me importa que estés casado, solo quiero que te quedes un rato. si no vienes ahora mismo, iré hasta tu casa, ¿eso es lo que quieres? —dijo leslie

Después colgué el teléfono y me dirigí al baño para meterme a bañar. Mientras el agua caliente corría por mi piel, me imaginaba cómo sería la noche, los momentos de pasión que vendrían. Había comprado un conjunto de lencería nuevo justo para esta ocasión, pensando en él. Sentía un cosquilleo de culpa en el pecho por lo que estaba a punto de hacerle a jim, pero ese sentimiento se desvanecía rápidamente ante la intensidad de mis deseos. Al salir del baño, mis pensamientos ya estaban volando hacia lo que vendría con Dave. Me pasé la lengua por los labios mientras me

imaginaba sus dedos sobre mi piel, cómo sería cada instante de la noche. Me acerqué al ropero para buscar qué ponerme, pero mi mirada se fijó en algo que no esperaba ver: la gabardina negra de jim, colgada en su lugar habitual. La tomé con ambas manos, apretándola contra mi pecho. Su olor, el que conocía tan bien desde hace más de 23 años, llenó mis pulmones. De pronto, todo el peso de lo que estaba a punto de hacer cayó sobre mí; vi de nuevo nuestra ceremonia de bodas, escuché nuestras voces diciendo los votos, sentí la mano de jim en la mía. Quería correr, llamar a

dave para decirle que no viniera, que había cometido un error. Pero el timbre retumbó en toda la casa, seco y contundente. Dave ya estaba fuera. No había vuelta atrás. Me puse la lencería que había comprado para él, y después me envolví en la gabardina de mi marido. Cuando Dave cruzó la puerta, la tensión que llevábamos acumulada explotó de golpe. Nos lanzamos el uno al otro sin palabras, besándonos con una ferocidad que nos desconectaba del mundo exterior. Pasamos del sofá a la mesa, moviéndonos como si el instinto fuera lo único que nos gobernara, no había lugar

para el razonamiento ni para los remordimientos en ese momento. Terminamos la noche en la habitación, agotados por la intensidad del encuentro. Cuando terminamos, me quedé quieta un instante, sintiendo cómo la fiebre de la pasión desaparecía y dejaba paso a un vacío pesado. Dave y yo habíamos estado juntos antes, pero nunca… nunca antes, habíamos llegado a tener sexo en esta casa. En el sofá donde jim y yo veíamos películas los domingos, en la mesa donde cenábamos todos los días… cada espacio era parte de nuestra vida en común, y ahora yo había manchado todo eso con mis actos. El remordimiento comenzó a rondarme, agudo y difícil de ignorar.

— Leslie, tengo que preguntarte algo —dijo dave

— ¿Qué pasa? dímelo —respondío leslie

— ¿Es que realmente no amas a jim? porque yo cada vez que lo veo me da un nudo en la garganta, no puedo ni mirarlo a los ojos por culpa. y tú… ¿cómo haces para actuar como si nada? ¿no te pesa lo que estamos haciendo? con el —dijo dave

Seguía apoyada en su pecho, los dos aún acostados en la cama, cuando dave exhaló una nube de humo del cigarrillo que sostenía. Su tono era más serio de lo normal, y al oírlo, una lágrima se deslizó silenciosamente por mi mejilla. Esa pregunta era justo lo que no quería escuchar.

— No lo sé, dave con jim me siento como… como una mujer olvidada. con él sigue ahí, pero ya no me ve, ya no me hace sentir como cuando estábamos jóvenes. sé perfectamente que estoy haciendo algo terrible, pero ahora mismo solo quiero sentir que soy importante para alguien. después ya habrá tiempo de enfrentar lo que he hecho —dijo leslie

:En el presente:”

Observé a Leslie tratar de contener las lágrimas, apretando fuertemente sus ojos, pero no pudo hacerlo, otra resbaló por su rostro. En ese instante, le dirigí una sola pregunta con toda sinceridad tan solo una que logró que incluso leslie se volviera hacia mí

— Entonces en ese momento te sentías como una mujer olvidada —le dije

— No, samantha, en aquel entonces no lo sentía así. me sentía viva, deseada… como si por fin importara. pero ahora sí, ahora soy una mujer olvidada de verdad. perdí a jim, y dave volvió con su esposa, aún sigue a su lado… me quedé sola. destruí mi matrimonio por algo que no duró nada, soy una estúpida por haberlo hecho siendo adulta y saber lo que estaba arriesgando. solo pensaba en el momento, en sentirme querida, pero ahora que no tengo a jim cerca… no sé cómo seguir adelante, no sé quién soy sin él en mi vida —contestó leslie

Con

Cariño

Samantha

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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