Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El diario de samantha - Capítulo 68

  1. Inicio
  2. El diario de samantha
  3. Capítulo 68 - Capítulo 68: El diario de samantha
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 68: El diario de samantha

Capítulo – 68: Inocencia perdida – parte 04

Domingo – 15 de noviembre del 1998

Querida Aylin

7:12 de la tarde

:En el presente:”

— Dime, samantha, ¿por qué no se escaparon ese mismo día? ¿por qué miriam quiso esperar tanto? —preguntó christopher

— La verdad nunca lo sabré con exactitud. pero en sus últimos días se comportaba de una manera muy extraña; me repetía que, si algo le llegara a pasar, yo debía huir y luchar por ser feliz por las dos. no entendía por qué lo decía, pero su actitud cambió por completo —le contesté

— Es como si ya se sintiera que se estaba despidiendo de ti… es lo que me parece al escucharte —respondió christopher

— Tal vez ella presentía su final, pero nunca entenderé por qué decidió quedarse esos cuatro días más en el orfanato. intento buscarle una lógica, pero no la encuentro… solo me pregunto una y otra vez: ¿por qué no nos fuimos ese mismo día? —le dije.

— Mira, cuando alguien siente que se acerca su final, lo presiente. es como si ella ya lo supiera. quizás, si se hubieran ido ese día, habría sucedido algo aún peor y hubieran puesto sus vidas en riesgo. no es más que una suposición mía, pero la única que conoce la verdad es ella y las razones que tuvo para quedarse —dijo christopher

— Luego de que miriam falleciera, me quedé completamente sola. esa misma noche me escapé del orfanato; pasé la noche en una casa abandonada y después fui a buscar ayuda con unos amigos de mi padre… tras mucho esperar, logré tomar un autobús con destino a chicago. llegué a una ciudad totalmente desconocida con apenas dieciséis años y sobreviví como pude. al cumplir los veinte, conocí a una mujer que cambiaría mi vida a la que llamaban kitty y fue ahí donde me involucré en la prostitución… ¡tuve que hacerlo! había perdido mi empleo y no tenía de dónde sacar dinero —le contesté

—¿Entonces te involucraste en la prostitución a los veinte años, samantha? entonces, ¿en qué año naciste, samantha? —dijo christopher

— Soy del 13 de abril de 1973, christopher —respondi

:Flashback viernes 07 de mayo del 1993:”

Mientras caminaba de regreso a casa, no dejaba de pensar: “¿Qué voy a iba? ¡Me volvieron a despedir! De nuevo, dios mío, ¿qué debo hacer? Se me acabaron todos los ahorros y ya no tengo ni para comer mañana”.Por suerte no tenía hijos, porque no sé qué hubiera sido de mí. Me detuve en una esquina y encendí un cigarro. De repente, apareció una mujer de la nada; se veía realmente enojada y caminaba directo hacia mí.

— Oye, mamacita, ¡aquí es mi lugar de trabajo! es mejor que te largues antes de que te rompa los dientes —dijo esa mujer

— Cálmate, solo me paré para fumar un cigarrillo. y no, no estoy de humor. ¡retírate, porque seré yo quien te rompa todos tus dientes! —respondí

— ¿A poco sí, perra? te lo digo por última vez: ¡ese lugar es mío! —dijo kitty

— ¡Te estoy diciendo con un carajo que estoy fumando y luego me iré! no soy prostituta, soy una mujer desempleada que no sabe qué va a hacer mañana ni qué va a comer —le respondí.

— ¿Así que no sabes qué hacer mañana?… mira, te voy a hablar con la verdad, quieras oírla o no. te daré un consejo: en esto de la prostitución se gana bien si sabes cómo moverte. tú cuerpo ¿si deseas? te puedo compartir mi esquina. contigo… porque yo también pasé por lo mismo que tú y por eso me dediqué a esta mierda… pero ojo, antes quiero que sepas una cosa: si entras en este mundo, tu valor como mujer se perderá por completo. pero te aseguro que no te va a faltar dinero para comer. ¿qué dices? soy kitty —dijo kitty

Estaba perdida, no sabía qué hacer. Necesitaba ese dinero sí o sí para sobrevivir. ¿De qué otra manera podía salir adelante una mujer sin estudios en un mundo tan opción. Ante tanta injusticia y dureza, solo me quedó en silencio y cerré mis ojos y aceptar mi nueva realidad. Y lo único que podía decirme a mí misma, era ¡Dios mío, te suplico que me ayudes! Sentía una pena terrible por lo que se convertiría mi vida. Ya sentía que le había fallado a madre al no llegar virgen al altar… y ahora tenía que resignarme a que mi cuerpo fuera tocado y manoseado por extraños.

— Por cierto, ¿cuál es tu nombre? —dijo Kitty

— Soy… samantha poots tyler —le dije

— Muy bien, samantha. ¿quieres empezar hoy mismo? así te vas acostumbrando a tu nueva realidad. sé perfectamente lo que piensas: que no tienes opción… pero verás como con el tiempo te acostumbras a vivir así. si lo aceptas de buena manera, te será mucho más fácil —dijo kitty

— Está bien, haré lo que me digas, kitty —le dijo

— De acuerdo. pero antes de que empieces, escúchame bien: hay reglas… primera, no te enamores de ningún de los cliente. segunda, siempre cobras el dinero antes de acostarte con ellos —dijo kitty

De repente, aparecer un vehículo de color negro a lo lejos que venía directo hacia nosotras. Cuando se detuvo y bajó la ventanilla, el conductor le habló a kitty y ella se acercó rápidamente. Yo no podía oír bien lo que decían, pero una frase llegó clara a mis oídos:“¿Hay mercancía nueva?”. En ese instante supe que hablaban de mí. Kitty me hizo una seña con la mano para que me acercara. Yo simplemente obedecí, sin atreverme a decir nada. Cuando me acerqué, pude ver que se trataba de un señor bastante obeso. Me miró de arriba abajo con desconfianza y entonces soltó un comentario:

— Kitty, yo te prefería a ti. ¡esa mujer ni siquiera está bien desarrollada! —dijo el hombre

— Vamos, dale una oportunidad, es novata… di que sí, mi amorcito, sé que vas a disfrutar estando con ella. hazlo por mí, por tu buena kitty —respondió kitty

— Está bien, kitty, lo haré por ti. pero la próxima vez que nos veamos, quiero que me hagas un descuento, ¿trato hecho? —dijo el hombre

— Trato hecho. pero antes de que te la lleves, déjame decirle algo… es que a veces te pasas y eres muy brusco con las novatas para que esa perra no se vaya espantar —dijo kitty

Acto seguido, kitty me llevó a un lugar apartado donde él no pudiera oírnos. Me miró fijamente a los ojos y, sin previo aviso, acercó su cara a la mía pasando la nariz por mi cuello y hombros, oliéndome todo el cuerpo. Luego me habló con voz seria y calmada:

— Samantha, dime la verdad… ¿no te bañaste hoy o qué? —dijo kitty

— ¡Sí me bañé! pero fue temprano, en la mañana. ¿por qué lo preguntas? ¿huelo mal o qué? —le contesté

— Está bien, samantha, escúchame bien. ese hombre es un poco brusco, pero deja muy buen dinero. y te aseguro que te dará una propina extra si lo dejas satisfecho y haces todo lo que te pida. voy a ser sincera contigo: te va a lastimar, te va a humillar… pero no te va a llegar al extremo de matarte —dijo kitty

— Pero Kitty… ¡tú le dijiste que era nueva para que no fuera tan brusco conmigo! verdad —le dije

— Mira, niña, esto no es un cuento de hadas. ¡despierta! esto es la realidad y ya es hora de que dejes de soñar con príncipes azules y finales felices… mujeres como nosotras jamás tenemos un final feliz. ¡nunca lo olvides! ahora ve con él y haz lo que te ordene —dijo kitty

Cuando me subí al vehículo, él arrancó y nos dirigimos a un motel. Yo iba temblando de miedo, estaba aterrada solo de estar a su lado. Una lágrima se me escapó rodando por mi mejilla, pero él se dio cuenta. Al verme llorar, frenó el vehículo de golpe y me miró furioso: y me contestó

— ¡No, no, no! si vas a estar llorando, mejor que te vayas ahora mismo y lárgate, perra. a mí no me gustan las mujeres tan dramáticas que andan llorando por todo —dijo el hombre

— Discúlpame… no fue mi intención molestarte —le respondí

Arrancó de nuevo y, al llegar al motel, entramos en la habitación. Se sentó en el borde de la cama y me ordenó de mala manera que me desvistiera frente a él. Obedecí sin quejarme, pero mientras me quitaba la ropa, no paraba de burlarse de mi cuerpo tan flaco. Decía que era una burla que él tuviera que pagar, que incluso tendría que ser al revés: ¡que yo le debería pagar a él por tener la “bondad” de acostarse conmigo! Yo solo agaché la cabeza y me quedé muda, tragándome el orgullo y el dolor. En cuanto quedé totalmente desnuda, él se levantó de inmediato y se plantó frente a mí. Sin

Rodeos, me ordenó que le practicara sexo oral. Me sentía terriblemente vulnerable, totalmente expuesta y sin defensa. No quería hacerlo, me moría de ganas de negarme… pero solo con verlo, sentía un asco profundo, una repugnancia tan grande que me daban náuseas. La sola idea de sentir su piel contra la mía me daba un asco inmenso y ganas de vomitar. Él, impaciente y furioso, me gritó: ¡Arrodíllate de una maldita vez, carajo! Me moría de miedo al ver su rostro, se notaba que estaba furioso y que no iba a tolerar ninguna negativa. Obedecí temblando. Justo antes de

Empezar, cerré los ojos con fuerza y mi mente viajó a hacia mí madre “Mamá… perdóname, por favor perdóname. Sé que te estoy fallando, sé que te decepciono… pero te juro que lo hago porque tengo que sobrevivir, lo hago por pura necesidad”. Mientras le hacía sexo oral, ese hombre no paraba de insultarme diciendo que era una inútil, que no servía para nada más que para eso. Pero de repente, ya no aguanté más, me aparté de golpe y vomité. Sentía un asco tan grande, una repugnancia inmensa que no podía aguantar dentro de mí.

:En el presente:”

En ese instante me quedo totalmente impactada al revivir este recuerdo que pensaba que había desaparecido de mi mente para siempre. Christopher solo me mira fijamente, guardando silencio absoluto. Sin poder aguantarme más, rompi en llanto al darme cuenta de cómo esa chica de veinte años murió ese día, perdiendo su esencia humana, y de sus cenizas nació esta mujer endurecida y llena de odio.

— Samantha… ¿estás bien? —pregunta christopher

— Christopher… él… él es un des…grac…iado… ¡me violó! —le respondí

Mis manos empiezan a temblar de forma incontrolable. Siento que estoy perdiendo el control totalmente, siento que me va a dar un ataque de ansiedad. Lo único que logró calmarme un poco es cuando christopher me envuelve en sus brazos y me aprieta contra él. Pero justo en ese momento, mi memoria me volvió en ese recuerdo y veo claramente a ese monstruo dándome bofetadas una y otra vez… ¡aún puedo oír su risa maldita resonando en mi cabeza!

:Flashback viernes 07 de mayo del 1993:”

Entonces ese hombre me levanto bruscamente del suelo y, presa del pánico, me tiro hacia la cama sintiendo otra vez sus manos pesadas sobre mi piel. Le grito, que se detuvieron… pero ese hombre no le importaba de mis suplicas. Después se coloca encima de mí y ya no puedo hacer nada para defenderme, estoy totalmente inmovilizada. Solo cierro los ojos con tanta fuerza de repente siento cómo ese hombre me penetra y no puedo evitar soltar un grito fuerte y agudo de puro dolor. Él sigue sin detenerse, besando mi cuello mientras yo siento un asco terrible que me invade todo el

Cuerpo. No soporto verlo, así que desvíe mi mirada hacia un lado, cerrando los ojos con fuerza, deseando con todas mis fuerzas desaparecer de ahí y dejar de existir en ese instante. En cuanto termina el acto sexual, ese hombre se levanta rápido de la cama, aun, sigo ahí, acostada en la cama de lado, abrazándome fuerte para intentar protegerme, porque me encontraba llorando desconsolada. Lo que acabo de vivir… fue como haber bajado al mismo infierno y haber sobrevivido. Entonces ese hombre habla con total normalidad:

— Perdóname por los golpes, es que cuando me excito mucho me transformo en un animal pero te puedo asegurar que a veces puedo ser tierno, a veces, me vuelvo una bestia y no me aguanto… ahí te dejé tu dinero y un poco más como compensación —dijo es hombre

Con

Cariño

Samantha

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo