El divorcio número 99 - Capítulo 104
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- Capítulo 104 - 104 Capítulo 104 – Antes de la tormenta
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104: Capítulo 104 – Antes de la tormenta 104: Capítulo 104 – Antes de la tormenta Editor: Nyoi-Bo Studio —No es culpa tuya ser estúpida.
Pero no deberías presumir de tu inteligencia —comentó Yu Lili sonriendo mientras la dejaba en ridículo—.
Señorita Lin Wanting, ¿tu coeficiente intelectual llega a 50?
Todo el mundo empezó a reírse.
Lin Wanting lloraba aún con más fuerza.
—Eso ha sido demasiado —dijo por fin Liu Anan sin mostrar demasiado enfado.
Su Qianci le había llamado “Blancanieves” y a ella le había gustado.
—Muy bien, ya es suficiente.
En el escenario, Fu Lengbing lucía alto y guapo, sujetando el micrófono.
—Gracias a todos por venir a la reunión que he organizado.
Su Qianci y Lu Yihan encontraron un sitio donde sentarse y Yu Lili se unió a ellos.
Los tres bebieron y charlaron, pasando un buen rato.
Liu Anan echó una mirada celosa a Yu Lili y Su Qianci y llevó a Lin Wanting a una esquina apartada.
—¿Te acuerdas de nuestro plan?
Haremos un cambio.
Dentro de un rato, iré a hablar con ellos.
Tú aprovecharás el momento para echar la droga en los vasos de Su Qianci y Lu Yihan.
A Yu Lili le gusta Lu Yihan y además es buena amiga de Su Qianci.
Dejaré que descubra que su mejor amiga se está acostando con el hombre al que quiere.
Liu Anan era calculadora.
No era el cerebro detrás del plan, pero era lo mejor que había oído.
—De esa forma, Yu Lili será miserable y arruinaremos el estatus de Su Qianci en la familia Li.
Lin Wanting pareció entristecerse al oír eso.
Preguntó: —Eso es bastante inapropiado, ¿no crees?
Liu Anan pensó que estaba siendo muy blanda.
Le pisó el pie con fuerza y afirmó enfurecida: —Te han hecho cosas terribles, se han reído de ti y te han dejado una deuda enorme, ¿no quieres vengarte de ellas?
Lin Wanting oyó sus palabras y dijo con desprecio: —Quiero decir, ¿no crees que se merecen algo peor?
Liu Anan no se lo esperaba y preguntó: —¿Cuál es tu plan?
—¿Ves a esa persona?
—preguntó Lin Wanting señalando a alguien.
Liu Anan reconoció enseguida al hombre más gordo y feo de su clase.
—¿Ding Haibo?
—Sí.
Ese hombre no es solo grande, sino también promiscuo.
En los últimos años se ha acostado con unas cuantas actrices y modelos.
He oído que varias han muerto en su cama y que todos los casos han sido tapados por su padre, el director de las fuerzas policiales.
—Yo también he oído eso.
Quieres que…
—Haré que Su Qianci se acueste con este cerdo y Yu Lili con Lu Yihan.
—No puede ser.
¿Quieres que Yu Lili cumpla su sueño?
—¿No sabes que Yu Lili es la amante de alguien?
—¿En serio?
—El hombre que se encarga de ella es Ou Ming.
Si se entera de que se ha acostado con Lu Yihan, ¿qué crees que les pasaría a ambos?
Liu Anan estaba sorprendida y sonrió al pensarlo.
—Nunca volverán a ser felices.
Seguro que Ou Ming tiene maneras de torturarlos.
—Además, ¿cuáles crees que serán las consecuencias para Su Qianci después de serle infiel a alguien como Li Sicheng?
—Ja, ja, sin duda mucho peores que las de Lu Yihan y Yu Lili.
Lo más importante era que Li Sicheng se encontraba en ese mismo hotel.
Si pudiera verlo por sí mismo…
sería mucho más divertido.
Mirando a los tres amigos mientras conversaban, Liu Anan y Lin Wanting sonrieron con maldad.
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