El divorcio que cambio su vida. - Capítulo 122
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- Capítulo 122 - 122 Vigilados
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122: Vigilados 122: Vigilados Hannah, entra a su privado, Ishtar sorprendida por la acción impulsiva de ella la observa con ceño fruncido – Josué… ¿ya?
– Señalando con el dedo la oficina, Ish asiente con la cabeza; Hannah se sienta y exhala fuerte – ¿Qué está pasando?
Ish –no lo sé, pero estoy segura de que no es bueno.
Hannah – ¿crees que los que amenazaron a TECNO-IUS, también nos amenacen?
Ish instintivamente replica, con miedo en la mirada y alterada la voz – ¡no!
espero que no.
También pudo ser Diego…
Hannah un poco pensativa, dice –puede ser, tenía acceso a todo
Ish, pensando por un momento con sensatez, le dice – cuando termine Josué, sabremos
Hannah – bien.
¿Y tú cómo estás?
Ish – no lo sé; micrófonos, amenazas, vigilantes, persecuciones, Sandro me abandono
Hannah – ¿Qué!?
¿Cómo?
¿Qué hizo qué?
¿Por qué!?
Explícame todo
Ish se recuesta agotada en su silla dejando su teclado –no lo sé.
Solo llegue antier a casa, estaba llena de hermosas flores –al evocar el recuerdo, viene a su rostro una melancólica sonrisa; a la vez que señala los arreglos en su oficina –y al centro un enorme arreglo de rosas rojas, con solo una tarjeta, sólo una que dice: Princesa, Te amo y Gracias
Hannah sorprendida y molesta – ¿¡de verdad!?
¡Que se cree ese imbécil!
¿¡Por qué habrá hecho eso!?
¡Es muy raro!
Pero mira que dejarte así; Es un hijo de… -hace una mueca rabiosa
Ish –para ser un tipo de despedida, es muy extraña
Hannah – ¿no se ha comunicado?
Ish suspira abatida –no, y lo extraño
Hannah enternecida le toma las manos a Ish– lo siento amiga, todo pasará, ¡estarás bien!
Ya volverá y te explicara todo.
¿Y lo demás?
Ish, toma aire y continua – eso esperó; Ayer en la mañana fue un tipo disque buscando a Sandro, fue extraño, porque dijo que iba a entregar un paquete pero no llevaba nada y desapareció
Hannah – ¡qué raro!
pero…
Ish – eso no es todo, en la tarde una camioneta como la que vigilaba mi casa, me estaba siguiendo y hasta le dio un golpe por detrás a mi auto; me costó trabajo darme a la fuga
Hannah – ¡cómo crees!
¿Pero, estás bien?
Ish – sí, sí, pero, eso no es todo
Hannah abre los ojos como platos– ¿aún hay más?
Ish – acaban de venir a amenazarme, que no investigue, me involucre, ni me meta en el asunto de Pablo, Sandro, Tecno-ius y su amenaza.
Hannah más que sorprendida y preocupada, exclama – ¡No manches!
¿Cómo crees?
¿Aquí?
Ish –si, aquí
Hannah – ¡hay que avisar a la policía!
Ish niega con la cabeza – me advirtieron que no lo hiciera; estoy vigilada, además, no confío en el comandante que lleva el asunto – Hannah suspira y colocando los codos sobre el escritorio y la cabeza entre sus manos, en un gesto de agobio, preocupación y frustración, protesta.
– tranquila; no pasara nada, fueron claros, solo debo, debemos mantenernos al margen y no habrá problemas, ni se meterán conmigo, ustedes o ISHMAR.
Hannah, suspira largo y resuelve– esperó que este todo mejor para el evento de caridad
Ish – también yo; no quiero un desastre
Hannah, intentando ser positiva le dice – saldrá excelente
Ish le da una sonrisa a medias – Si, y ahora tengo otra cita, así que…
Hannah, ríe – ¡vaya forma de correrme!
Está bien, me voy –dice dramáticamente
Después de largo rato, tocan la puerta del privado de Ish, ella aún está ateniendo a la persona
Ish – adelante
Josué entra y sorprendido se excusa – ¡ah!
Perdón, buenas tardes señora; no sabía que estabas ocupada
Sra.
– buenas tardes
Ish, amablemente, lo presenta – le presentó al Director de la firma, el Licenciado Josué Castro.
–señalándole a Josué, a él le dice.
– dame unos minutos
Josué, apunto de salir – vas a mi Oficina; un gusto señora, para servirle
Sra.
Dirigiéndose a él, con una afable sonrisa– un gusto; creí que ella era directora…
Josué ríe suave –es casi lo mismo, ella es la subdirectora e imagen, yo solo hago el papel del rudo; por eso tengo la dirección
Sra.
–buen balance y pareja; bien, entonces, traeré los documentos y dinero la próxima semana; muchas gracias, Licenciada, hasta luego.
Licenciado –se despide de ambos.
Josué, con extrema amabilidad –excelente día, estamos para servirle
Ish – la espero, que le vaya bien
Sale la señora, espera Josué que este algo lejos, cierra la puerta y dice – había quince micrófonos en todo el piso
Ish – comedor –él asiente.- ¿área de auxiliares?
–Vuelve a asentir- ¿elevador?
Josué – fue el primer lugar, ya revise todo el piso
Ishtar sorprendida, hace una “o” con los labios; luego su semblante se ensombrece y le confiesa – vinieron hasta aquí a amenazarme
Josué, impactado y preocupada, pregunta – ¿antes o después?
Ish – antes; ¿qué les hiciste?
Josué – los metí en bolsas y se los lleve al hacker; ¡explícame!
Ish – me dijeron que no me entrometa en los problemas sobre la amenaza en contra de TECNO-IUS, Sandro y Pablo.
Que no lo esconda y que les diera un mensaje
Josué – ¿qué mensaje?
Ish con un nudo en el estómago y la dificultad de repetirlo le dice en un susurro – o devuelven lo que robaron o pierden sus vidas –Josué traga saliva y ella continua– mientras yo no me entrometa, mi vida, la de ISHMAR y todos los seres queridos está a salvo
Josué duda y asevera, para asegurarse – entonces ya no te meterás ¿correcto?
Ish niega con la cabeza – no; ya no.
Por el bien de todos.
–El gesto de Josué se relaja.- ¿Cómo se te ocurrió lo de buscar micrófonos y porque?
Josué – fui a presentar la demanda de rescisión de contrato y acababan de presentar ellos tres demandas antes
Ish – ¿¡cómo lo podían saber!?
Josué – solo escuchando… o un espía o eran los micrófonos
Ish aún más preocupada dice – también saben lo de la grabación, las confesiones y las amenazas
Josué – es un problema grave; el cómo se use esa información contra nosotros
Ish reprimiendo su rabieta, exclama – ¡son unos malditos!
Josué – ya lo están rastreando
Ish en voz baja – ¿escaneaste a Lola?
Josué le responde en el mismo tono de voz– su lugar, si, ella aún no, no estaba.
¿No confías en ella?
Ish – mejor ser precavidos
Josué, levantándose – Vamos
Ish – también los autos
Josué, le abre la puerta a Ishtar – bien
Ish – ¿luego me lo prestas?
Josué, sonríe travieso – Si, pero debo devolverlo
Ish – ¡claro!
Solo lo uso en mi casa
Josué –ok
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