El Elegido - Capítulo 34
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Capítulo 34: Capitulo 34
Gans llegó hasta allí y vio a Saches y Keitaro en el suelo derrotados.
— Chicos — dijo Gans aterrorizado.
Noa vio a Gans y dejó de reírse.
— Si no quieres acabar como ellos será mejor que te vayas — dijo Noa confiada — Sé que no eres tan fuerte como esos dos —
Saches logró levantarse.
— ¡Gans! — gritó Saches — ¡Busca a Aitor y huye! —
Keitaro se logró levantar.
— ¡Nosotros os conseguiremos tiempo! — gritó Keitaro.
Noa empezó a reírse otra vez.
— Que idiotas — dijo Noa dejando de reírse — Pero si no podéis ni moveros —
Saches creó una cadena de luz.
— ¡Yo también! — gritó Gans mientras creaba una armadura de huesos.
Ray y Evelyn llegaron a un edificio cercano a la batalla.
— El elegido está casi recuperado — dijo Ray dejando a Aitor en el suelo.
Evelyn no dejaba de vigilar a Ray.
— Necesita tiempo para despertar — dijo Ray — Si no confías en mí quédate aquí —
—¿Qué vas a hacer? — dijo Evelyn.
Ray miró a Evelyn.
— Lucharé contra Noa, os conseguiré tiempo — dijo Ray — Soy el único que puede destruir su campo —
— Pues date prisa — dijo Evelyn.
Ray dió un gran salto para ir hacia donde estaban el resto luchando.
— Despierta pronto — dijo Evelyn preocupada mirando a Aitor.
Aitor despertó en un extraño campo.
— ¿Donde estoy? — dijo Aitor levantándose.
Aitor vio a lo lejos un árbol y en su sombra había alguien.
— ¿Quién será? —
Aitor se dirigió hacia ese árbol.
— Así que eres tú — dijo esa persona levantándose.
Era un chico, no era ni muy alto ni muy bajo, tenía un largo pelo liso blanco, sus ojos eran amarillos, usaba una túnica blanca como si fuera de luz.
— ¿Quién eres? — dijo Aitor cerca de ese chico.
El chico se quedó quieto y callado mirando el cielo.
— Soy solo un chico — dijo él mientras una mariposa se posaba en su dedo.
Aitor sintió que de ese chico venía un poderoso maná, pero no se asustaba, solo sentía como si ese maná lo estuviera abrazando.
— Eres muy fuerte — dijo Aitor.
El chico sonrió.
— Tú también eres fuerte, pero no sabes usar ese poder — dijo el chico.
Varios animales se acercaron a ese chico y él solo los acarició.
— ¿A qué te refieres? — dijo Aitor.
— Piensas que el poder sirve para combatir — dijo el chico — Pero no sabes porque te han elegido a ti —
Un pájaro se poso en la cabeza de Aitor.
— Tienes un potencial impresionante con tus habilidades — dijo el chico — Aitor, ¿Ese es tu nombre? —
— Sí, ese es mi nombre — dijo Aitor mientras se sentía más calmado.
— Encantado de conocerte — dijo él — Mi nombre creo que lo sabes —
Aitor se sorprendió.
— ¿Eres Dracozt? — dijo Aitor nervioso.
— Así es — dijo él con una gran sonrisa.
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