Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

EL ERROR QUE APRENDIO A AMAR - Capítulo 19

  1. Inicio
  2. EL ERROR QUE APRENDIO A AMAR
  3. Capítulo 19 - 19 La Sala Blanca parte 2
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

19: La Sala Blanca (parte 2) 19: La Sala Blanca (parte 2) La sala de análisis biológico era un lugar sin olor.

Los laboratorios humanos se habían vuelto demasiado precisos como para permitir que la emoción se filtrara.

Luz blanca.

Superficies pulidas.

Monitores silenciosos.

Dispositivos que no necesitaban descanso.

En el centro, sobre una cuna de contención médica, Kai dormía.

No lloraba.

No pataleaba.

No actuaba como un niño normal.

Era como si su cuerpo estuviera reorganizando el mundo desde dentro, y el llanto fuera una cosa demasiado… humana.

Evelyn estaba de pie junto a la cuna, brazos cruzados, ojos clavados en el rostro del bebé.

Al otro lado, tres científicos y dos técnicos trabajaban con cautela, casi temiendo que una mirada errada pudiera despertar el mismo infierno que había borrado un planeta.

ATENEA hablaba desde un panel flotante.

—Ritmo metabólico: en ascenso.

Uno de los científicos tragó saliva.

—¿Otra vez?

—Confirmado —respondió ATENEA—.

Las células del sujeto están reequilibrándose.

Evelyn frunció el ceño.

—¿“Reequilibrándose”?

Explícalo en palabras reales.

El científico principal, un hombre de cabello gris y manos temblorosas por cansancio, habló con respeto: —Capitana… su cuerpo está ajustando su propio sistema interno.

Como si su biología estuviera calibrándose… para operar de manera óptima en este universo.

Evelyn apretó la mandíbula.

—¿Y qué significa eso para nosotros?

ATENEA respondió con una frialdad perfecta.

—Significa que está absorbiendo energía de la nave.

Un técnico levantó la vista.

—¿De los reactores?

—No en niveles críticos —aclaró ATENEA—.

Pero la absorción está aumentando.

Evelyn miró a Kai.

—¿Cuánto?

El científico respiró hondo.

—Capitana… al principio era mínimo.

Pero ahora… es como si cada célula estuviera buscando un punto de estabilidad.

Evelyn se inclinó un poco hacia la cuna.

Kai estaba tranquilo.

Su pecho subía y bajaba con calma.

Y aun así, la nave entera estaba sintiendo su existencia.

—No quiero que lo traten como un objeto —dijo Evelyn con voz baja—.

El científico levantó las manos.

—No lo estamos tratando como un objeto.

Estamos intentando entenderlo para que no se destruya… o no nos destruya.

Evelyn lo miró de lado.

—No uses esas palabras frente a él.

—Capitana… es un bebé.

Evelyn respondió como madre, no como capitana: —No sabes lo que entiende.

El científico se quedó callado.

Porque nadie podía discutir eso.

No cuando ATENEA ya había calculado que el cerebro de Kai era cien mil veces más rápido que el de cualquier humano.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo