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El estratega de Plata: Arco de Tharvella - Capítulo 25

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  4. Capítulo 25 - 25 La devastación de la brisa de verano
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25: “La devastación de la brisa de verano.” 25: “La devastación de la brisa de verano.” Las aclamaciones del pueblo se escuchaban hasta aquella planicie en el bosque, tanto Mark como Nohier miraron a la muralla.

Escuchando los festejos de la gente.

Mark no pudo evitar soltar una gran sonrisa en sus labios.

Mientras que Nohier negaba con la cabeza, esperaba ese resultado de Kantaro.

Después de todo, sabía que era un imbécil.

—Estamos a 2 minutos de empezar… ¿algunas últimas palabras?

—le pregunta Nohier a Mark.

—Te voy a humillar… — responde de inmediato Mark, dedicándole una mirada tranquila a Nohier —tienes mucha confianza para ser un fantasma del pasado… —Por favor… tengo todo calculado.

Mark miró su reloj, eran las 21:00.

Solo ladeó la cabeza y vio cómo una vara de acero pasaba al lado de su oído.

Alza el brazo y apunta con sus dedos.

—Kauterónix— invocó el viajero, disparando una bola de fuego que Nohier bloqueó con una barrera de acero.

—Zarmáso… barrera… — indica Mark.

—¿eh?…

—balbucea Nohier al oírlo, sintiendo cómo varios pilares de tierra, roca y árboles emergían del suelo.

Alza el brazo e intenta usar su acero para derribarlos, pero el golpe en seco de Longlife le hace retraerse.

Los pilares ascienden unos veinte metros y comienzan a conectarse con hilos de material.

Zarmáso estaba dibujando en el cielo una extensión de la barrera mágica, abarcando un radio de cincuenta metros.

Rebusca rápidamente en su bolsillo la extensión de la barrera, pero se escuchan 2 aplausos.

Todos los Golem de roca se lanzaron a la carga contra Nohier, obligándolo a usar su acero para fulminar a uno y cada uno de sus amenazas.

El arpón se clavó junto al pie de Nohier, al alzar la mirada, se encontró con la rodilla de Mark golpeándolo contra el suelo.

Se curó el rostro con magia curativa y continuó defendiéndose de los Golem, tratando a la vez de controlar la ubicación de Mark, quien estaba tranquilo viendo al rival defenderse del exasperante ataque.

Todos los Golem se derrumbaron en un instante a la vez que el acero de Nohier.

Zarmáso había acabado de dibujar la barrera y anuló tanto la magia de Nohier, Mark y los Golem.

Por segunda vez trato de tomar su extensión, pero Mark lo sujeto de ambas manos y lo obligo a sacárselas del bolsillo.

En respuesta, Nohier lanzó un puñetazo bloqueado por el antebrazo de Mark.

Quien es respuesta le dio un contundente golpe en el cuello seguido de un barrido que lo tumba en el suelo.

Trata de darle un codazo en caída, pero el estratega gira en el suelo zafándose del golpe y gira para darle una patada en la espalda a Mark.

sintiendo un fuerte retumbar en su pie.

La capa que cubre la espalda de Mark está reforzada.

Detalle que había pasado por alto.

Un puñetazo en el mentón fue la culminación de la ignorancia de las herramientas del viajero.

La espada de Nohier tocó el suelo, usando la inercia del empuje logró girar y estar nuevamente de pie.

Mark cae del cielo pisando con ambos pies la capa de Nohier, inmovilizándolo desde atrás.

Pero el estratega no se deja, quitándose la capa y girando, logrando conectar una patada en el estómago de Mark.

Por tercera vez, intenta sacar de su bolsillo la extensión de la runa.

Pero Mark le sujeta del brazo con la mano izquierda, y la mano derecha le propina un golpe en la nariz.

Lo aleja de un empujón y logra navegar en su bolsillo en paz, dándose cuenta de que su rival era quien tenía su extensión en la mano.

Mark lanza la runa lejos y se lanza a luchar, ya asegurado que el combate sería cuerpo a cuerpo —Qué molesto… —murmuró Nohier, viendo a Mark confiado.

—¿arrepentido?…

tienes miedo de pelear mano a mano, ¿verdad?— le pregunto juguetonamente Mark.

—No digas estupideces… —le ordenó Nohier, avanzando con confianza hacia Mark.

—Qué coraje… —comenta burlonamente el viajero.

Mark lanza un puño rápido, Nohier lo bloqueó con la palma y seguido sujetó sus manos en el brazo del rival.

El viajero trató de soltarse dándole una patada, la cual Nohier bloqueó con la rodilla.

Mark vio cómo Nohier lo elevaba por encima del hombro y lo estampaba de espaldas al suelo.

Tras un tosido seco, se vio obligado a girar para que Nohier no le pise la cara, agarró la capa roja y la tensó en sus manos, atrapando un próximo puñetazo y enroscándola en todo su brazo hasta la cabeza y finalmente darle un rodillazo en la base de la espalda.

Con completa fuerza, Nohier estiró su cuerpo hacia adelante obligando a su rival a pasar por arriba de su cabeza y de puro instinto, darle una contundente patada en el pecho.

Lanzándolo lejos de él.

Se quita la capa de alrededor de la cabeza.

Mira a Mark levantarse del suelo, tosiendo aún más.

—estoy sorprendido… no esperaba tal habilidad física de ti… — le menciona Nohier mientras se sujetaba la mandíbula.

—Te digo la verdad… no esperaba nada de ti respecto al cuerpo a cuerpo… pero también estoy sorprendido — le confiesa Mark, estirando sus piernas para continuar.

Ahí giro los ojos a un lado, sintiendo un brillo reflejarse en su cara.

Su placa, la cual contenía su extensión.

Brillaba con el reflejo blanco de la luna.

Tirada a unos cuantos metros de ellos 2.

Mantuvo su rostro inexpresable.

Mark no notaria su plan —La ambición es la definitoria de toda fuerza… si nunca tuviste una ambición, nunca lograrás vencerme.

Ahora tuviste la venta, pero solo por la sorpresa que me llevé ante tu excelente jugada.

—le dice con seguridad Nohier.

—¿Sabes algo?…

Tienes razón… la ambición suele ser combustible para ganar fuerza.

¿Quién trabajaría para ganar algo si no tiene deseos de conseguirlo?

Solamente gente curiosa con tiempo libre… ― expresa Mark rascándose la nuca.

—La ambición siempre es el combustible de los débiles… —continúa hablando.

―¡¿Qué?!… ¡¿Qué dices?!

—le pregunta ofendido el estratega.

—No mal entiendas… los débiles siempre arrancamos por algo… seguimos un camino hasta completarlo.

¿te digo la verdad?

Yo creo que la fuerza llega junto con las responsabilidades que trae tu trabajo, o en tu criterio… Las ambiciones… ― comenta Mark, mientras camina hacia un lado ―da igual si la curiosidad o tu obsesión te llevaron a tal punto… si todo tu esfuerzo no te trae responsabilidades a favor… sigues siendo débil… —Qué estupideces dices… —le desprecia Nohier, mientras le seguía el paso— el fuerte debe ser libre, estar por encima de todo… no atado a una mera obligación.

―¿y con esa fuerza qué harás?…

Nohier, el mundo está lleno de leyes e ideologías que se contradicen todo el tiempo.

Un concepto siempre resta a otro… Si crees que tu fuerza viene con el combustible de tu ambición, chúpala si quieres… Pero si crees que eso te da el derecho a destruir a quien va en camino de su propia cima, estás completamente equivocado… ― le aclara Mark, ahora mirándole con total repudio.

―¿ah sí?

¡¿y qué responsabilidades traes tú!?…

¡¿Qué tan fuerte eres según dices?!

― le pregunta en gritos Nohier, cerrando el puño con rabia.

—¡Mis responsabilidades recaen en las atrocidades que tú cometiste!¡en Héctor y aquella familia que mandaste a la horca!

―¡por favor!

¿¡Tu fuerza proviene de mis acciones!?

¡Qué débilucho!

—critica mientras le lanza un puñetazo que le hace tambalear a un lado.

―¡exacto!

¡mi fuerza actual reside en detenerte!

¡Después de eso, soy débil!

― Le responde Mark, devolviéndole el puñetazo, seguido de un rodillazo en el estómago.

El golpe empujó a Nohier, quien se tropezó y cayó al suelo con las rodillas.

Esto era parte de su plan.

Casualmente cayó encima de su propia extensión y se la colocó al instante.

Giro extendiendo su brazo.

Listo para usar su brazo, pero Mark señaló con su dedo al cielo.

Zarmáso había desarmado parte de la runa.

Nohier se anuló a sí mismo, entregándose al puñetazo directo de Mark.

Retrocedió y se arrancó nuevamente la extensión de la runa, sin perder el tiempo, hizo que alambres de acero se aferre a cada pilar hecho por Zarmáso, destrozándolos por completo.

Toda esa estructura que daba forma a la runa de la barrera comienza a desmoronarse y caer encima de los estrategas.

… —¿Qué fue ese estruendo?

—balbuceó Leonard, mostrándose preocupado junto con Jioro.

Ambos corrieron hasta el borde de la muralla, presenciando la enorme estructura hecha por Zarmáso desplomarse en todo aquel territorio.

―¡¿qué carajo sucede allá!?¡¿será obra de Mark!?

… El viajero estaba sentado tranquilo sobre un montón de escombros, viendo cómo Nohier emergía de la alfombra de restos con una placa de acero como techo.

—¿seguimos?

—le pregunta Mark, viendo la mueca de repudio de Nohier.

—¡Odio a los débiles con arrogancia!

—Se quejó el estratega dirigiendo centenares de espadas a Mark.

El viajero solo se puso de pie y caminó hacia un costado mientras las espadas pasaban de largo a sus espaldas.

Mark comenzó a correr y evadir cuando Nohier comenzó a tomar más precisión en sus lanzamientos.

Corriendo en círculos hasta llegar a lo más cercano a Nohier.

—¡Traick!

—tronó el carrusel.

Tres apuñaladas rápidas en el estómago de Nohier.

Carrusel sonó otra vez, para cambiar de Nodeath a Longlife y conectar un contundente golpe en el hombro izquierdo de Nohier.

Se tambaleó aguantando los dolores, revisó su estómago para no encontrar ningún sangrado.

Sintió las apuñaladas, pero no las sufría a largo plazo.

El carrusel tronó por tercera vez y al instante Nohier sintió como si le cortaran el brazo, pero todo seguía ahí, en su sitio.

Tronó por cuarta vez, Longlife chico contra el manifiesto de una espada de Nohier.

Estaba sudando y tenía una respiración pesada, había sentido el dolor de mutilaciones y apuñaladas sin que sean reales, se sentían reales.

«Esa espada… corta y cura la carne… debo eludirla o me volverá loco…» calcula Nohier mientras no despega sus ojos de Mark.

El estratega se lanza al ataque, y ve como Mark se lleva el arma a su espalda trueno del carrusel, saltando hacia atrás de inmediato al ver como desenfundaba a Nodeath nuevamente.

Armand había logrado descifrar el arma.

Un puñal de encastre automático, el cual permite el cambio de hojas de forma veloz y eficiente.

Eso explicaba los cortes seguidos de golpes contundentes.

Mark estaba alternando ataques con cada espada.

Cinco espadas flotantes se manifestaron a su espalda y no tardó en lanzar una y cada una.

Una tras otra bloqueada por el filo de Mark mientras se acercaba para acortar distancia, alambres crecieron del suelo para agarrarle el pie a Mark, mientras crecían y lo enroscaban, como una raíz apoderándose de una roca.

El viajero quedó inmóvil, la fuerza de los alambres lo forzó a soltar su arma, un hueco se formó en el agarre metálico, exponiendo el lado izquierdo del pecho de Mark.

Cada alambre se aseguró de mantener los puños cerrados de él, impidiéndole usar la magia para liberarse «se adapta a mi estilo de combate…» analizó él mientras contemplaba a Nohier acercarse a él, dándose cuenta tarde del inminente peligro que corre.

—Por fin se acabó… —murmuró Nohier.

Manifestó una espada en sus manos y avanzó con calma donde Mark estaba apresado.

El viajero luchaba por liberar sus manos, Nohier alzó el arma y lanzó la estocada.

—Ignisgreif Crematorium— pronunció él para calentar su mano derecha, derretir el acero y golpear el metal de la espada con la palma.

La fricción dura con los anillos fue útil para desviar el arma y ser apuñalado más cercano al lado izquierdo.

Salvando el centro de su pecho.

—Jaja… —Rio Nohier atento a cómo la espada había atravesado su pecho, por la zona, creyendo que dañó al corazón.

Pero no podía estar más equivocado.

—Eres la segunda persona que comete el mismo error… ¡mi corazón está del lado derecho, idiota!

― se le burla Mark ― ¡Zarmáso!

― grita él, viendo cómo una mano emergente del suelo catapultaba a Armand lejos de las ataduras.

La mano rápidamente destroza los alambres que enroscaban a Mark, al lograr liberar su mano, ―Wiedergeburt Acelerada ― fue el hechizo responsable de sanar el pulmón perforado.

Sin perder tiempo, extendió el brazo hacia atrás y relajó el resto de su cuerpo.

—Aerokanon Vacío— pronunció, con el límite de potencia que puede tener Aerokanon.

El nivel 15.

Fue casi instantáneo aparecer junto a Nohier en el aire.

Las pupilas de Nohier voltearon a ver cómo el viajero estaba a su lado, dibujando runas nuevamente en el aire.

—Saluda una de mis invenciones… —le susurra el viajero.

―Runenkompendium; Khralik – Aerotónikos― Una compilación rúnica, una sobreposición de 2 runas que dan como resultado un efecto combinado; en este caso, Mark convino un hechizo de tajo de nivel 2 con cañonazo de viento de nivel 7.

Acertando en Nohier, un cañonazo de cortes leves todo el cuerpo.

No hierro trató de manifestar un escudo, pero fue reducido a trozos tras la oleada de cortes.

Lanzado contra un árbol, solo puede levantarse agónico ante el intenso dolor en todo el cuerpo, cada extremo de su vestimenta, armadura y rostro, llenos de cortes y sangre.

―¿sigues pensando que soy débil?

—le pregunta descaradamente Mark mientras cae de pie en el suelo.

—ya está… se acabó… está claro que te vencí… ríndete.

Armand Nohier se puso de pie nuevamente; su respiración revelaba una rabia contenida.

Un grito contenido que hacía más ruido que mil insultos al aire.

Mark bajó a ver su reloj.

― ¿¡21:40!?

― se exalto.

Habían pasado cuarenta minutos de combate y aún parecía no acabar ― ¿tanto fue el tiempo que pasó?…

—Lurénsylor… —pronunció Nohier con una runa verdosa en su palma, a la vez que sus heridas y sangres se desvanecían con el aire.

La desaparición de todo ese líquido carmesí reveló una mirada cargada de un odio profundo.

―mierda… ― balbuceó el viajero.

―¿rendirme?… ¿Tú crees que soy capaz de rendirme?

—le pregunta Armand, con una mirada punzante clavada en su rival.

― ¿Tú crees que soy uno de tus rivales que no requieren esfuerzo para derrotar, ¡Mark Arminton!?

¡estás muy equivocado!

Contra mí ¡tendrás que trabajar diez veces más duro que yo!

Clavó varias tiras de alambre en el suelo y se catapultó con potencia hacia Mark, sin poder reaccionar.

El viajero se vio afectado por un poderoso rodillazo en el centro del pecho.

Antes de que caiga al suelo, varios alambres lo enroscaron nuevamente, pero ahora para arrastrarlo por el aire hasta hacerle impactar en el suelo.

El choque dejó a Mark sin aliento, apenas pudo reaccionar cuando fue arrastrado nuevamente y lanzado, su cuerpo recorrió 11 metros en el aire antes de caer con una rudeza ante el suelo, que le tronó cada hueso del cuerpo.

—Ay… ¿me ha roto algo?… —preguntó con una voz ronca mientras usaba sus brazos para levantar la cabeza, solo para ver ante sus ojos a Nodeath.

—Qué buena onda… —Murmuró tomándola en sus manos y guardándola en su cinturón.

―Te lo diré una y mil veces… sin ambiciones… no serás nada ante mí… ― declara, con una respiración cargada de una furia profunda.

—Crecí con estas metas, trabajé por estos objetivos, luché por mis pequeños logros… ¡no voy a permitir que un niño mimado y curioso siga proclamado como el mejor sin saber lo que es esforzarse!— Mark usó sus propias rodillas para levantarse del suelo, usó magia curativa para sanar los dolores de su cuerpo.

Sus ojos se levantaron para sostenerle la mirada a Nohier.

—Alguien que trabaja, lucha o crece siguiendo metas… siempre termina adquiriendo una responsabilidad a fin y al cabo… trabajar para construir una casa conlleva la responsabilidad de mantenerla habitable.

Formar una familia conlleva la responsabilidad de cuidar a tus hijos.

Una promesa debe cumplirse.

De las acciones, hay que hacerse cargo Las decisiones deben replantearse y pensar si te hace responsable llevarlas a cabo.

Si no es así, solo eres un idiota haciendo el ridículo… Dime, Nohier… ¿tú te estás haciendo cargo de tus responsabilidades?…

si no es así, somos iguales… Porque sacándote a ti de la ecuación, estoy evadiendo mis responsabilidades… Si quieres sentirte más fuerte que yo, te lo permito.

Lo que no te permito es que juegues al egoísta…― Le expresa el Viajero, con una voz profunda ―fuimos personas horribles… puedes cambiar… Podemos… Las palabras se cortaron ante el fuerte temblor del suelo que avanzaba con creces.

El suelo estalló, revelando una cantidad absurda de piezas metálicas abalanzándose sobre él.

—¡Aerokanon Ventisca!

—exclamó con prisa, siendo alejado de un impulso mientras que el intenso aire que azotaba el metal lo congelaba apenas.

Sus pies fueron detenidos por una pared, al ver con atención, era acero.

—¡devorar!

—exclamó Nohier, provocando que una mandíbula de lobo emerja del suelo, atrapando a Mark entre sus dientes.

Con ayuda de sus piernas y el escudo, Mark logra evitar ser devorado en el primer mordisco, pero apenas puede aguantar.

―¡Zarmáso!

—Gritó Mark con su último aliento, al instante 2 manos de roca emergieron agarrando la mandíbula de cada lado, abriéndola por la fuerza.

Una tercera encapsuló a Mark y lo desplazó hasta un punto libre, moldeándose en un cubículo con mesa y silla, donde había un vaso y una jarra con agua.

El lugar comienza a ser azotado sin descanso.

Mark se pasea de un lado a otro mientras bebe agua directamente de la jarra.

—No te alteres… aún tienes recursos… aún puedes ganar… ―señor Arminton, el enemigo no deja de atacar.

—¿Aún puedes aguantar?…

―mi núcleo está en el centro de la capital.

No sufro el dolor real, intento impedir que atraviese las paredes, pero no soy indestructible.

—Está bien… tendré prisa… —respondió pensando mientras iba de un lado a otro.

—Zarmáso, divide toda la reserva de pólvora que tengas dentro, divídela en barriles de 10 kilos, pon uno solo sobre una runa de inventario ligada a mi registro.

Cuando uses ese barril, debes reponerlo.

No pongas más de uno, o me harás pesar 20 kilos extra.

¿Entiendes?

—¡Por supuesto, Señor!― ―¡Libérame!

― le pide, a la vez que contempla las paredes derrumbarse y la enorme ola de metal detrás de cada escombro en caída ―Kauterónifuego― invocó, creando una avalancha de llamas que consumen el metal del enemigo.

―Con un rugido de forja, el acero fundido se vuelve sangre de metal, moldeando una espada que corta la sombra; Fundacérvulth ―conjuró el estratega.

—No lo puedo creer, nunca creí encontrarme a alguien que dedicara tiempo a idear y memorizar cánticos… —Menciona Mark, notando cómo Nohier comienza a lanzarle acero al rojo vivo, tan ardiente que parecía lava al momento de eludirlo.

«No esperaba que Nohier usara los “Cánticos de Precepto”», piensa mientras cae en un punto libre y usa hechizos de agua para contener el acero fundido.

—Solo tengo 16 barriles a mi disposición, debo ser cauteloso con mis jugadas… ¿Por qué nunca desarrollé magia de explosiones?

Habría sido bastante útil en este momento… El viajero corrió velozmente eludiendo cada arremetida simple que realizaba la montaña de acero.

Mientras más tiempo pasaba, los 50 metros que ofrecía el claro del bosque estaban obstruyéndose por completo con el acero de Nohier.

―¡deja de correr y pelea!

—le exclamó el estratega, intensificando su ataque.

Las montañas de metal tomaron forma.

Pasillos, cuartos, escudos, armas, ruedas.

El desborde de poder que Nohier estaba presentando estaba dando a luz la creación de objetos inconscientemente.

Poco a poco, Nohier estaba creando un castillo de chatarra justo a los pies de ambos.

Un pasillo se manifiesta arrastrándose por el suelo, encerrando a Mark en su eje.

Un recto que alcanza unos 11 metros de largo, enterrándose en la tierra poco a poco.

El viajero se vio obligado a correr en escalada, tratando de alcanzar el otro extremo y salir.

Cuchillas emergieron de las paredes obligándolo a tomar maniobras rápidas y de alto riesgo.

—Inventurion— murmuró haciendo aparecer un barril de pólvora.

Fue instantáneo, una ráfaga de fuego, y usó el escudo para protegerse de la explosión.

Tras esa decisión, se encontraba en escalada de alturas con fragmentos de acero incrustados en su cara.

Podía ver todo el desastre metálico que Nohier estaba causando.

En la caída, las manos de Mark temblaban.

Si este tipo no se cruzaba en su camino ahora mismo, años en el futuro, Nohier podría ser mucho peor hechicero que el mismo Hexagón.

Sacudió con fuerza la cabeza, el cabello revoloteando con la fricción del viento en plena caída lo azotaba con fuerza.

Columnas de acero se lanzaban desde el suelo hasta él, esperando destrozar con él antes de la caída, a pesar de ello, el viajero logra arreglárselas para realizar maniobras en el aire.

Invoco 3 barriles, uno tras otro, gracias a las reposiciones que hacía Zarmáso eficientemente.

La ola de acero buscaba salirse del terreno despejado, avanzando rumbo a la capital.

Las 3 explosiones destrozaron gran parte del avance, ralentizarlo fue un gran logro por parte del viajero.

―¡en cualquier momento te quedarás sin Mana!

¡deja esto, Nohier!

—Le ordena Mark, mientras usa su gancho para columpiarse con las comunas y caer sin riesgo en el suelo.

La generación de maná se detuvo, todo se relajó.

Del interior de un cuarto metálico, emergió a la luz de la luna la figura de Nohier, dedicándole una mirada ganadora.

―A tal extremo caíste… que me ruegas parar… ― —¿eh?… —balbuceó nervioso Mark, sin ver venir el rápido golpe de su rival en el cuello.

Dos fuertes puñetazos azotaron a Mark en la cara, a tal punto que le arrancaron el metal de la cara.

Para el tercer puñetazo, logró interponer su antebrazo y protegerse.

El viajero alzó los dedos, listo para lanzar una bola de fuego contra su rival, y notó sombras extrañas dibujadas por la luz de la luna.

Al alzar la vista, otra extensión de la runa, pero ahora solo de 20 metros.

—¡¿Qué rayos?!

—se exaltó Mark mientras recibía un inevitable 4to puñetazo en la mandíbula.

―¡He venido por una revancha, idiota!

― exclama Armand, lanzando una patada bloqueada por la rodilla del rival ―¿segundo raund mano a mano?

Va— expresa Mark, conectando 4 puñetazos rápidos, al intentar un barrido, se encuentra con un salto de Nohier, quien en la caída logra asestarle una patada en el pecho.

Lo sujetó de la pierna y le hizo caer, para darle un pisotón en el estómago y alejarse de un salto.

Nohier arrastró sus dedos en la tierra y se levantó con la fuerza de sus brazos, lanzando todo en los ojos del viajero, logró cegarlo para tomarlo del cuello de la armadura y darle un derechazo tras otro.

Hilos de sangre carmesí eran disparados con el impacto de cada golpe puesto en su mandíbula.

Antes de que pueda conectar otro golpe, la frente de Mark se inclinó sin tregua, azotándose contra la nariz de Nohier, rompiéndole la nariz.

Con mucho esfuerzo, abrió los ojos a pesar de la molestia de la tierra; la recompensa fue arremeter justo en el ojo del oponente.

-Una bofetada que le sacudió el rostro.

-agarrarle de la nariz rota.

Arrastrándole la cara hasta que se encuentre con un rodillazo.

-un desgarrador grito fue prominente del devastador puñetazo que casi lo deja en el suelo.

-lo siguiente un impacto rápido en la boca de la garganta y una patada en la tapa de la rodilla, provocando la caída de su rival.

Al ver a Nohier estremecerse el suelo, no perdió el tiempo y corrió para acercarse al caótico rejunte de acero.

―¡Señor Arminton, el desastre metálico conserva mana circulando!― Informó en un poderoso grito Zarmáso.

—¡eso significa que continuará con la expansión!

—afirma el viajero, corriendo rumbo a la enorme pila de acero.

«Debo aprovechar mientras está estático y reducir su tamaño», concluyó a la vez que daba un salto y crecía la altura con una ráfaga de aire.

—Zarmáso, olvídate de reponer mi inventario.

¡quiero toda la pólvora sobre esa cosa!

Un enorme brazo emergió del suelo soltando todos los barriles de pólvora juntos.

Si el castillo de Charrara continuaba creciendo, eventualmente sería inevitable detenerlo.

Empeorando mucho más la situación si Nohier tomaba la decisión de darle vida en forma de Golem, lo que daría nacimiento a un coloso de 26 metros aproximadamente.

… “El récord en ganar la batalla más rápido posible se lo lleva Lazarus nova, con un combate que duró aproximadamente 12 segundos.

Su ataque más famoso era devastador; muchos decían que era el único hechicero que superó los hechizos de nivel 15, alcanzando un nivel 30 de potencia aproximadamente.

Pero esas teorías estaban lejos de ser reales.

El límite de la magia sigue siendo el nivel 15.

Lo que destacaba a Lazarus era su compilación rúnica.

Combinar dos hechizos de máximo nivel, dando como resultado una increíble implosión de poder.

La misma implosión de poder que narra la supuesta caída de Lazarus Nova.

Aquel encantamiento que marcó su desaparición.” ―Runenkompendium; Kauterónomegus – Aerotónomegus ―Cantó Mark en el momento en el que se quitó uno de sus anillos estando en plena caída, con ambas manos apuntando a la gran cantidad de acero.

Cañón de fuego y cañón de aire, unidos dan a luz a la famosa “devastación de la brisa de verano” El impacto del hechizo en el acero desencadenó una onda expansiva en el aire, lanzando a Mark mucho más lejos de la zona de impacto.

La caída no dio tregua, ramas, troncos y finalmente el suelo fueron su recompensa.

Lo verdaderamente inquietante fue lo que llegó después.

La onda expansiva se retrajo y expandió otra vez como el último latido de un corazón.

Ese último latido desplegó un devastador huracán de categoría 5 de puro fuego intenso.

Un área próxima a cuarenta metros azotada por la explosión inmediata de la pólvora y el prolongado aire infernal.

Zarmáso, por órdenes de Mark, se vio obligado a sacar a Nohier de la escena antes de que sucediera lo peor.

… —¡¿Qué demonios es eso?!

— Se exaltó Jioro al ver el huracán flameante.

Antes de sentir el azote del aire ardiente.

―Ah, Mierda… ¡todos detrás de la muralla, que nadie se asome a ver el conflicto!

― Ordeno Leonard a sus guardias.

—¡¿esto es obra de Mark!?

― le pregunto Marcus a su hermano.

―¡se le está escapando un poco de las manos!

… Un quejido agónico resonó en el bosque; Mark se levantó de entre el lodo y ramas arrastradas hasta el suelo por culpa de la caída.

Con mucho esfuerzo logró ponerse sobre sus dos pies.

Con ayuda de los troncos del camino, avanzo hasta lo que antes era el claro del bosque.

El suelo era solo un círculo imperfecto de tierra carbonizada que crujía con el pasar.

Un hedor a quemado se apoderó de las fosas nasales.

El calor persistente quemaba la piel, obligando a Mark saltar para salir de aquel infierno encapsulado —Aerokanon Ciclón— invocó, lanzando una ráfaga de aire que dispersó el calor del ambiente.

Un molesto dolor se apoderó de su brazo, al mirarse la mano, le faltaba su anillo.

No tardo en volvérselo a poner.

Sus ojos giraron en todo el territorio incinerado, dejándole la sensación de la duda.

Miró hacia abajo, con su reloj de bolsillo en mano.

El tiempo marcado era las 23:12.

—¿gané?

—preguntó con una expresión cansada.

Al soltar el reloj para caer nuevamente en su bolsillo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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