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El estratega de Plata: Arco de Tharvella - Capítulo 29

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  4. Capítulo 29 - 29 una ida sin adiós
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29: una ida sin adiós.

29: una ida sin adiós.

Mark y Leynian se encontraban paseando por las calles de Tharvella, habían pasado 5 días desde que sucedió la coronación de Leonard.

—Ey… no es necesario que me saques a comer cada día… —le dice Mark mientras mira a la gente saludar a Leynian, la ahora subcapitana del Tharvella— y lo peor es que no me dejas pagar nada… —se queja mientras le mira de reojo.

Ella devolviéndole un cálido saludo a cada ciudadano que le daba los buenos días.

—Deja de quejarte… además, ¿con qué dinero me vas a pagar?… te gastaste todo en esa semana que estábamos en Zarmáso… ― —Bueno, yo esperaba una compensación en oro por mi servicio como estratega de la rebelión… —¡Ay, cariño!¡pobrecito!

¿el niño no sabe que Tharvella anda con problemas económicos, como andar regalando dinero?

¿al nene le da cosita que la tía Len pague cada almuerzo al que te llevo…?

—para… me haces dar pena ajena…— le pide Mark, tratando de no ver su comportamiento en público.

―¿te duele si te hago esto?…

—pregunta juguetonamente Leynian picándole la mejilla con fuerza.

―¡ay!…¡Si buscas apuñalarme con el dedo, claramente me va a doler…!

― —¡aquí está!

—Cambio de tema, Leynian, señalando una panadería.

—aquí es donde me vendieron el pan duro y la leche con nata… ― comento Mark despreciando el lugar.

—pero si es una de las mejores panaderías de Tharvella… —Qué nivel gran hay en las panaderías… —Vamos, tú les compraste en un mal momento, ¡dales otra oportunidad!…

¡te invito un té!…

—Prefiero una taza de leche… —menciona con una sonrisa pensativa.

—Bueno, si el niño quiere su leche, ¿quién lo cuestionará?… … ―¡señor!

¡ya es la tercera vez en la semana que se lo decimos!

¡no es necesario que trabaje con nosotros!

¡usted es el jefe!

—le grita un empleado a Jioro, a la vez le arrebataba la azada de las manos.

―¡¿pero qué se supone que hace un jefe?!

¡no puedo verlos arar la tierra mientras yo veo!

¡ya me leí dos libros de agricultura y no me dejan trabajar!

―usted debe de saber qué pasa y cómo tratar la tierra, debe saber cómo manejar las cosechas… nosotros somos su mano de obra, cuando lo necesitemos.

¡Lo llamamos, vaya y estudie!

― le ordena el empleado a su jefe.

―me lleva la… ― se queja el nuevo noble mientras camina de regreso a la mansión.

—es un buen tipo… — comentan entre compañeros.

—Sí… algún desgraciado se aprovecharía de su entusiasmo y lo haría trabajar solo… ―¿eso nos hace idiotas?

—preguntó el otro trabajador.

—nos hace honestos… a trabajar, idiota… — le responde el compañero a la vez que clavaba la azada en la tierra.

La puerta de cristal se abrió, Jioro caminó por la vacía mansión hasta que se subió a la única habitación que pudo amueblar con su propio dinero.

Al donar su casa para que Nim tenga su clínica allí, Leonard lo rechazó y se la compró.

Con ese dinero, había optado por comprar sus propios muebles, mientras que con los viejos muebles de la mansión, vendió lo que estaba en condiciones de seguir usándose y tiró lo que no servía.

Con el dinero de los muebles vendidos.

Jioro financió su granja tres meses más sumados al año que Leonard prometió financiar la cosecha.

Una mansión de 30 habitaciones, solo tenía un cuarto, oficina y cocina amuebladas.

Se limpió la tierra de las manos, se sentó en su escritorio, miró la cantidad de libros que Mark le recomendó leer para aprender sobre lo que necesitaba.

Un mueble de biblioteca casi lleno de libros, mientras que volteo a ver lo recomendado por Leonard, una cantidad que no superaba los quince libros.

Confundíéndolo acerca de cómo Leonard es un rey y Mark un vagabundo.

… —¿Por qué hacer una reunión con los miembros incompletos?

—preguntó Marcus a su hermano.

Parte de los líderes de Tharvella estaban sentados en la mesa redonda de la política.

—Por tener mera rutina, haremos esta reunión todos los viernes a las cuatro de la tarde para informar los progresos… o al menos hasta que por fin veamos al reino estable… —informa Leonard, sentado en su silla— no es necesario que estemos todos.

Jioro está desarrollando su experiencia en la mansión Cardán, Leynian está en su tiempo libre y Altharion está ocupado en la granja con su hermano… ―ya veo…― —¿alguna noticia en la que quieran enfatizar antes de terminar la reunión?…

—guardias de las aldeas fuera de las murallas rumorean que vieron a Armand Nohier abandonar el país… al parecer no tendremos problemas con él en un largo tiempo… dicen que entró a la frontera de Notumheim.

—Haré que mi padre envíe una carta a mis hermanos y se hagan cargo de él.

Un delincuente de ese calibre no tiene que estar libre… —habla Aline, quien está presente en la mesa redonda por ser la ahora representante de Notumheim en Tharvella.

—Por otro lado, aldeanos dicen haber visto a Toid Canvil tomar camino a Punta Oeste… —habla Pharagus.

―el gordito la jugó bien.

—En otro continente es intocable… —comentó Marcus.

—¿Cómo va la organización de la boda?¿la harás pública o quieres que sea cerrada?

―¡la boda va de maravilla!

—exclama la princesa cambiando el tono de su voz, abrazándole el brazo a Leonard y sacudiéndolo con ternura.

―Leoni y yo elegimos unos hermosos manteles… ― —pero si no me dejaste nada… ― se queja Leonard cerrando los ojos incómodo ante la mirada de sus amigos ―la boda será cerrada al público, quiero algo tranquilo.

Lo único especial que haremos es un paseo por el pueblo para que la gente conozca a la nueva reina… si preguntas por la seguridad, con 20 guardias rotando en turnos sería suficiente, quiero también que disfruten del festejo.

… ―el pastel está delicioso… —murmura Leynian llevándose un bocado.

―Podría decir lo mismo si me dejaras probar, ya te devoraste más de la mitad ―comentó sarcástico Mark, mientras le da un trago a su taza de leche.

—Solo hay una cuchara para el pastel… —le responde juguetonamente ella.

Los ojos de ella se tornan al parche de Mark, quien actualmente tapaba su ojo derecho para no forzar su vista.

—¿Cómo te encuentras del ojo?

—No mejora… podría, si aplico magia curativa.

Pero el collar médico que me obligan a usar no me deja usar maná… además, con solo 2 anillos corro el riesgo de dañar mi cuerpo otra vez.

Prefiero esperar… —ya veo… Nunca escuché de una hiperproducción de maná tan fuerte… mi mamá falleció por lo mismo, pero fue muy lento.

Se lo diagnosticaron a los 15 y tuvo que andar con un sello, al igual que tú, hasta que finalmente falleció a los 36 por causas naturales.

—Menciona Leynian pensativa.

―A mí me lo diagnosticaron a los 6 años, pero no era tan fuerte, y colapsé a los 10 años, al parecer evolucionaba con el tiempo.

Había dañado los tejidos de mi cuerpo al igual que ahora… tuve la suerte de que mi mejor amigo estudiando mecanismos rúnicos, y elaboró estos sellos para que pudiera usar maná de forma controlada y al mismo tiempo, que la magia curativa hiciera efecto en mí.

Pero es curioso que ahora, sin 2 anillos, el daño sea severo.

Esta enfermedad está evolucionando constantemente… tendré que pasar a usar diez sellos la próxima… ― ―¿tu mejor amigo te salvó la vida a los 10 años?

Qué milagro, alguien como él debe ser muy talentoso… si hubiera estado presente en Tharvella desde antes, mi madre seguiría viva y él millonario.

Mi padre le hubiera pagado una fortuna… —Y él lo hubiera hecho gratis… creo… — —cambiando el tema, mañana no te podré sacar a comer.

Tengo turno completo todo el día… pero ―expresa Leynian con un leve sonrojo en las mejillas ―Mark, me preguntaba si… ¿te gustaría acompañarme a la boda de Leonard y Aline…?

«me ha estado invitando a salir toda la semana para que yo digiera que si hoy… bien jugado Leynian.

Aunque la presencia de los reyes y la princesa de Notumheim me la juegan, ya no tengo la cara tapada… pero podría esforzarme, tengo un día para planificar un plan para que nadie me descubra.

Después de todo, es lindo estar junto a ella…», analizo en silencio el viajero, notando la mirada nerviosa de la muchacha.

—Sí, claro.

¿Por qué no?… —responde finalmente Mark, regalándole una sonrisa a Leynian.

―¡¿enserio!?

¡Qué alegría!

—Se expresó Leynian aliviada, como si se hubiera salvado de un infarto.

—¿En serio sufrió tanto para pedírmelo?… —murmuró sorprendido.

―ya son casi las 5, debo volver a mi guardia.

—dice ella poniéndose de pie y sacando unas monedas de plata de su bolsillo.

El rubor en sus mejillas y su mueca de felicidad eran palpables.

Mark tuvo el reflejo de tocar sus bolsillos para sacar dinero, pero la miseria era su compañera.

Eran vacíos sacos de tela aferrados a sus piernas por un cinturón.

—Nos vemos, Mark, nos vemos pasado mañana —se despide la noble con el contento en su voz, dejándole delante a Mark unas 5 monedas de oro.

Lo suficiente para que pueda cenar en la noche y alimentarse mañana, el único día en el que no podrán verse.

Leynian se marcha con prisa, mientras que Mark se queda sentado en su silla, mirando la tabla de la mesa con detenimiento y en silencio.

Cuando por fin pudo aceptar que se quedó solo y nadie lo miraba, golpeó su frente contra la mesa y se puso la capucha.

En esa oscuridad creada, el rojo de sus cachetes era palpable.

—Qué situación tan melosa… Leynian es una linda persona… muy adorable… ―¡ay!

¡Qué idiota soy!

― exclamó en silencio llevándose las manos a la cabeza y sacudiéndose el cabello con nervios.

—otra vez me está nublando el juicio una chica… debo buscar las malas señales…—piensa este, pero sacude aún más la cabeza al darse cuenta de que — ¡Leynian no dio malas señales!

¡¿que mierda hago con mi vida!?

― —Señor… la señorita ya pagó la cuenta, ¿va a pedir algo más o se marchará?

— interrumpe el dueño de la panadería.

―no, lo siento… ya me marcho.

Gracias… … La noche fue rápida; Mark se levantó temprano para llevar a cabo su plan.

Conseguir una forma de cambiar su aspecto o tapar su identidad sin ser reconocido por los reyes de Notumheim, Mark podía decir que él era un Arminton.

Después de todo, eso era verdad.

Pero mentir acerca de no ser Lazarus Nova, cuando su rostro fue retratado con ese nombre, disuadir de esa realidad era imposible.

Pensó en pintar su cabello con negro, lavárselo con agua y tinta lo oscurecería un poco.

Su cabello castaño pasó a ser un poco más oscuro, pero no dejaba de ser castaño.

Tenía un parche, eso podía ser parte de su nueva verdad, aunque también encajaría con la versión de Lazarus.

“Acabado por su propio conjuro”, tranquilamente pudo haber perdido un ojo en el desastre.

La historia podía derrumbarse desde cualquier lado.

Se encontraba caminando rumbo a un puesto, quería comprar algo de fruta para desayunar.

Darle un uso a ese dinero que Leynian le había regalado.

—Buenos días, Señor Arminton… — Habló una voz ronca.

Al bajar la vista, Mark pudo ver la cara de Zarmáso grabada en el suelo siguiéndole en el paso.

—Zarmáso… buenos días… qué extraño verte… ¿qué me cuentas?…

—Buscó qué hacer, señor… como guardián del exterior, la espera me aburre demasiado… —Es cierto… Leonard te nombró guardián de la muralla.

Felicitaciones… ¿entonces ya no le sigues órdenes a nadie?…

—Todos, incluyéndote.

Fueron removidos de mis registros de sangre, a excepción del Amo Pharagus… mi padre es el único que me dará órdenes que no puedo desobedecer… —Bien por ti… me alegra mucho que seas libre… —Juró lealtad al rey, como todo ciudadano que está en la ciudad… esa es la primera decisión como libre que he tomado… —Wow, qué gran decisión… estás progresando… dime, ¿sabes leer?…

—Usted y mi padre implementaron esa función en mi reescritura, señor… —Muy cierto… —rio Mark rascándose la nuca.

Girando la cabeza para ver una librería a la distancia ―espérame… Mark dio un trote ligero para entrar a la tienda.

Después de un tiempo breve salió cargando con 5 novelas largas.

—Zarmáso… esto es para ti… —¿Qué es eso, señor?

—Algunas novelas populares, ¿dijiste que te aburres?

No hay mucho que puedas hacer, así que podrías leer y apreciar la historia de estas 5 historias.

El día que las termines, pídele a tu padre o a los nobles que te compren algo nuevo… —le menciona viendo cómo Zarmáso se guardaba los libros dentro de la boca, tragándolos y depositándolos en su interior.

―gracias, señor.

Los leeré en mis tiempos vacíos… —Así me gusta, disfrútalos.

Buena lectura… ― expresa amablemente el viajero viendo el rostro del engendro fortaleza desaparecer del suelo.

―Mi amigo el Marquito ahora le habla al suelo… pobrecito, el aislamiento sí que lo dejó mal… ― murmuró una voz Una voz extremadamente familiar.

—solo hay una persona con el descaro y falta de respeto que me llama así… —Murmuró Mark sin alzar la vista.

Anonadado y confundido.

Mark se dio la vuelta y alzó la vista.

Delante de él se encontraba un joven vestido de una camisa verde, cabello castaño peinado y una barba mal afeitada.

A eso sumándose unos ojos azules oscuros.

—Will… ― balbuceó Mark asombrado, con una sonrisa dibujándose en su cara.

—con un demonio… ¡¿qué te pasó?!

¿de dónde salió ese parche?

¿Y por qué tu cabello luce más oscuro?…

¿se te quemó?

—comenzó a bombardear con preguntas —¡te dije que no se duerme al lado del horno!

¡por más frío que haga, no se duerme ahí!― exclamó agarrándose la cabeza, casi decepcionado.

― ¡¿Por qué rayos estás aquí!?

¡se supone que irte un año después de mi “muerte” para que nos encontráramos en Punta Oeste!

― le comenzó a reclamar el viajero señalándole con el dedo —¡Salúdame primero, desgraciado!

—le responde a gritos, señalándole también con el dedo índice.

―¡Hola Will!¡me alegro mucho de verte!¡¿Por qué mierda no sigues en Narzu!?

—¡Hola Marquito, me alegra verte bien!

¿¡Por qué demonios no estás en otro continente esperando mi llegada!?

―¡amigo mío, hay mucho que discutir!

—se gritan mutuamente, señalándose a tal punto que casi se meten los dedos en las narices por la cercanía odiosa que se estaban dando.

… —Tras tu supuesta muerte, Naga comenzó a investigar y silenciar a cualquiera que interactuó contigo… a muchos les ganó el silencio bajo amenazas… pero yo no soy el caso: me quiere muerto directamente… —explico Will, mientras masticaba un trozo de pan.

—Entiendo… no tenías opción… ¿pero nadie te siguió, verdad?

—preguntó Mark, masticando pan también.

Ambos estaban sentados en la banca de la plaza.

—No… incluso dejé pistas falsas.

Es como si yo hubiera viajado a Punta Sur, pero tomé rumbo para el otro lado… sí que por el momento estamos a salvo… ― le responde mientras analizaba sus propios pasos.

―¿y tú qué me cuentas?

¿Qué te impidió viajar a Punta Oeste?…

—Bueno… resulta que este reino estaba tomado por un idiota, los guardias me querían cobrar cuota para pasar.

Y los derroqué.

—Explico, tratando de sonar genial— no, es broma.

Creo que encontré la primera forma de honrar a Midas… me encontré con mucha gente agradable y personas interesantes… incluso me enfrenté a un estratega con mucho más potencial que yo… ―¡no me digas!…

—se exaltó Will, mirando fijamente a su amigo, quien se señalaba el parche.

―me destruyo dos de los sellos que me hiciste, lo vencí gracias al desborde de maná.

De no ser así, me habría matado… ― le expresa con sinceridad.

― Nunca me enfrenté a alguien tan fuerte e interesante… lástima que esté algo loco… pero sanará… —¿Mucho más fuerte que Kroven?…

— le pregunto curioso Will.

―¿Kroven?

¿Quién era ese?…

—El estratega del mantra naranja, lo derrotaste y es el primer tipo al que le perdonaste la vida mientras eras Lazarus… ―¿y tú cómo sabes eso?…

—Midas me mantenía al tanto de las batallas… ―ya veo…— —¿Qué nombre tienes aquí?

No quisiera fregarla si conozco a tus amigos nuevos… —No, no invente ningún nombre nuevo… aquí soy Mark Arminton… — le confiesa Mark.

—Qué raro de ti, y ¡también algo estúpido!

¿¡no te das cuenta de que acabo de decirte que estaban silenciando a los asociados con Mark Arminton!?

—le reclama su amigo a la par que le soltaba un puñetazo en la cabeza.

—Mientras nadie sepa que yo fui Lazarus Nova, ¡todos están a salvo!

Lo que no quiere ella es que se extienda la noticia de lo que pasó en el incidente… ― expresa Mark con calma.

—Mark, desde que tú y Midas se salieron del mapa hace dos meses, Naga está realizando cosas más turbias, todo a espaldas de su hermano.

No hay nadie que la controle.

― le explica, agarrándolo de la capa con fuerza para intentar que él entienda.

Solo frunció el ceño, pensando en qué hacer.

—Mañana tengo una boda… asistiré y luego nos marchamos… ―¿tú?

¿invitado a una boda?

Vaya… ― murmura Will sorprendido, soltándole la capa.

― ¿Boda de quién?

—el rey Leonard con la princesa Aline… ―¡No, pero si tú estás idiota!¡¿Aline?!― le cuestiona Will poniéndose de pie.

―¡¿me estás diciendo que los reyes de Notumheim están en este reino?!

—Sí, pero solo conocen mi nombre y apellidos reales, además de pensar que soy el fracaso de mi familia.

Cuando me conocieron, tenía la cara vendada, no me conocen de aspecto… —No puedes asistir a esa boda… no puedes correr el riesgo.

Ya me preocupa que se sepa de Mark Arminton, ¡imagínate lo que pasaría si reyes del tercer país más poderoso de punta estén, ven al mismísimo Lazarus!

—Pero tengo una cita; no puedo dejarla plantada… —expresa Mark, preocupándose.

―eso es lo de menos, inventa algo y explícaselo.

Hazle creer que sucedió algo repentino y debes marcharte cuanto antes… ―No… Leynian se da cuenta cuando miento, y si me llegara a creer, confío en que querría acompañarme para ayudar… sería complicado convencerla… debemos marcharnos sin más…―asume él con la voz un poco dolida― a la larga la entenderán… o simplemente me odiarán.

No importa, les desviaría del conflicto… —¡¿me estás diciendo de forma indirecta que te marcharás sin despedirte?!

Son gente nueva a la que seguro les caíste bien.

Te invitaron a una boda, tarado… sé más consciente.

Debes al menos dar una explicación, asegurarte de generarte el silencio de ellos y despedirte para que continuemos con el viaje… —despedirme… — murmura con la voz quebrada Mark.

La cara de Will se quiebra al escuchar a su amigo.

―Aun no superas esas palabras… ¿verdad?…

―Yo… todavía no llegué a ese punto… ― le responde Mark, con pena y dolor en su voz ―Sé que es algo estúpido… pero me sigue afectando y… doliendo decirlas o recibirlas… —¿vas a repetir la historia?… Ya te largaste sin hablar con tu familia, todavía sufren la pérdida de dos hijos… por favor, ni se te ocurra.

Tú no viste lo que pasó tras irte… —Lo siento… no puedo… además, es como yo lo digo.

Conozco a esas personas, buscarían ayudarme así como yo les ayudé.

Sería mejor desaparecer… evitamos dificultades… —Eres un tipo complicado… ¿lo sabías?…

—Lo siento… pero es nuestra única opción… —tarado… está bien… haz lo que quieras.

Son tus relaciones, no las mías… ― dice entre dientes su amigo sacudiendo los brazos para librarse de toca culpa, mostrando su fastidio.

—Piensa dos veces antes de hacer tus cosas, buscaré una posada para pasar la noche… —Vale, yo borraré mis huellas… —le avisa Mark, bajando la cabeza y apoyando los brazos en sus rodillas.

Will se detuvo en seco al escucharlo, estaba por hablar.

Solo se resignó y continuó con su camino.

Dejando a su amigo decidir solo en la banca de la plaza.

… Los invitados estaban entrando al palacio.

Los violines tocaban de forma espectacular en las manos de los músicos; las flores blancas y rojas eran un adorno situado en cada mesa.

La gente hablaba plácidamente de la fiesta, lanzando flores al nombre de Leonard y los nobles por su hazaña de liberar al pueblo.

Leynian escuchaba aburridas aquellas charlas, sin poder escuchar el nombre de Mark en ninguna de las historias.

Como si no hubiese estado presente en la lucha contra Kantaro o Nohier.

Ella miró a cada esquina del patio, buscándolo, pero aún no llegaba.

Pasaron dos horas desde que Leonard y Aline se dieron el beso y los anillos.

Y Mark aún no había llegado a su cita.

Los platillos se acumulaban en la mesa que estaba asignada para ellos dos, pero era triste verla sola en la mesa.

—¿Aún no llegó?

—preguntó Jioro tomando el asiento de Mark.

—No… no ha llegado… —le responde ella sin dirigirle la mirada.

—Qué hermoso vestido… ese vestido sí pega con tu personalidad… —trata de animarle Jioro sonriendo forzosamente.

—Gracias… me lo hizo Katán… —respondió vagamente.

Jioro le miró incómodamente, sin saber qué decir para consolarle.

—Lo siento mucho, Leynian… —expresó apenado.

—descuida… es mi culpa invitar al tarado que conocí en un bosque… — le respondió ella con los dedos jugando en el mantel.

Sus ojos estaban húmedos y sus labios luchando por no mostrar su tristeza.

—Lo siento mucho… —repitió el nuevo noble.

… —aún estás a tiempo de volver y explicar todo… —No, descuida… estarán bien… esto es lo mejor… —¿Tú estarás bien?…

―quiero creer que sí… —bueno… ― expresó dudoso Will, siguiendo a Mark en el sendero de roca.

Aquel sendero que Mark nunca pudo seguir en el inicio del viaje.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Dicher ¡Hola gente!

¿Cómo están?

Estoy escribiendo esto el 1 de enero, así que quería desearles un feliz año nuevo lleno de éxito.

— respecto a la novela, ha concluido el 1er arco, no se alarmen.

Sé que es un final medio amargo, pero no es el fin de este viaje.

Seguramente en este mismo mes publique la continuación de esta novela ligera.

espero que les haya gustado la historia, personajes y trama.

Yo me despido, les mando un abrazo y les deseo un feliz año nuevo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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