Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Exilio de la Villana - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Exilio de la Villana
  4. Capítulo 13 - 13 Capitulo 10 Sorpresa
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: Capitulo 10: Sorpresa 13: Capitulo 10: Sorpresa —La lalalala lalala♪♪ Amarilis dió un giro en el pasillo mientras el día transcurría tranquilamente entre los alumnos y los salones.

»Lala lalalaa♪♪ Por el momento las cosas seguían su curso como debían… o lo más próximo a eso.

Había arreglado algunas cosas como la marca en el rostro de ese tipo, hacer que Kyrla tuviera el material para su arma, todos la odiasen y más que nada, lo más importante… se estaba acercando a su exilio, justo como quería.

Por ello por el momento se sentía como cualquier otro día, incluso su corporación empezaba a ir bien en la costa oeste del Reino.

Así que se sentía cada vez más cerca de su objetivo.

—Ah, Mily Ámbar apareció por un lado, sin importarle las miradas, incluso lo dijo un poco más alto para llamar la atención.

—Ambar, hola, de hecho te estaba buscando —Ah, ¿En serio?

Me alegro, ¿Que necesitas?

—¿Conoces a alguien que sea bueno en el violín?

—…

Si… creo que si Sorpresivamente el rostro de ella paso de la emoción a un poco ensombreserce.

—¿Pasa algo?

—No… solo… perdón — dijo y sonrió nuevamente—, si, conozco a alguien, sígueme —… Ambas avanzaron nuevamente entre los pasillos, pero salieron de la academia.

»¿Eh?

—Esta bien, podemos entrar Estaba solo a una cuadra de ahí, sabía de su existencia pero en si, no sabía que podía entrar pues en la historia e incluso tradicionalmente, solo los adeptos, sacerdotes y fieles podían entrar ahí, la Santa ni se diga, pero gente ajena estaba algo prohibida a menos que se quisieran convertir a esa religión… pero Ámbar ni en la historia había dado señales de ser parte de eso.

Ni que decir de Amarilis pues es claro que la lastimaria por ser usuaria de magia negra y también que en la historia, apenas y le interesaba sobre esa religión.

Pero sorpresivamente ella podía entrar como si nada… ¿Por qué?

Ámbar paso hacia dentro mirando el alrededor.

Bancas extendidas, una cúpula con una pintura por encima, vitrales brillantes y coloridos, más pinturas de acontecimientos santos o milagrosos, el aire a luz divina incluso podía ser apenas perceptiva así como el claro ambiente… pero Amarilis seguia en duda de por qué podía sentirse tranquila y no alterada como cuando está con Kyrla.

«Como sea» Así que hizo lo mismo y decidió ignorar eso.

Ámbar avanzó al centro y se detuvo.

—Bienvenida a la iglesia de la Iluminación de la Diosa Salomé— dijo sin ánimos de continuar diciendo eso —Hooooo, taptaptap —respondio Amarilis con casi aplausos animando aunque sea un poco Pero al hacerlo noto algo pues miró hacia arriba.

—¿Mily?

Y ella aplaudió poco más fuerte.

Después otro poco más hasta medirlo.

—Por dios, la acústica de este lugar es increíble —¿Que?

Y sin pensar empezó a cantar de manera improvisada un solo, el sonido era enriquecedor, la resonancia era sencilla pero el tono algo entrecortado le daba cierto aire místico.

La reverberacion del decaimiento del sonido era casi perfecto.

Y la reflexión en el eco no era tan molesto era como si una segunda voz la acompañase.

En ese momento se detuvo para escuchar más hasta que su voz desapareció entre el gran espacio.

—Vaya, nunca creí decir esto, pero… creo que vendré más seguido a la iglesia —Mily… es que… Y Amarilis volteo, para ver a su amiga llorando.

—¿!Eh¡?

¿¡Ámbar!?

¿Que pasa?

—Es que… todo este tiempo, pensé que estabas loca… cantando cosas sin sentido y veo que no tanto es así Amarilis no sabía cómo sentirse, realmente cantaba canciones, pero ahora entendía que la habían escuchado cantar canciones en inglés… idioma que claramente ahí no existía.

—Dejalo asi… ¿Entonces?

¿Aquí encontraremos a quien sabe violín?

—…

Soy yo… Ámbar se limpió las lágrimas y tímidamente levantó la mano.

—…

¿Y lo malo es?

—Tengo prohibido hacer música si no es aquí —Es una porquería —!SHHH¡ —Es la verdad, osea, tienes un talento así, ¿Y solo te permiten esto?

—…

Pero no lo has escuchado, ¿Cómo puedes decir eso?

—No tengo que pensar que lo haces bien si has estado aquí, además, eres mi amiga, ¿Por qué no debería decir eso?

—…

—…

Las dos se miraron, pero solo una quería volver a llorar, más dio la vuelta.

—No quisiera enseñarte, quisiera ser quien toque para ti, pero si deseas, te enseñaré No dió ni un paso, cuando la puerta principal se abrió de golpe.

—!Te digo que la escuché¡ —!

Blasfemia¡ —!Escuché la voz de la Santa Iris!

—!Solo hay un registro de su voz y no puede ser ella¡ Un grupo de sacerdotes apareció de golpe y eso las asustó a las dos.

El grupo miró a Amarilis y a Ámbar ahí.

—¿¡Ustedes que están haciendo aquí!?

—Señorita Ámbar, aún no es hora de su ensayo Ámbar miró a Amarilis y ella hizo una mueca en señal de librarse de problemas.

—Lo se, lo sé, solo… escuché la voz de una mujer, la señorita Amarillis me acompañó —¿Verdad que si era la voz de una mujer?

—Abritch, cállate, y tú — señaló uno de los sacerdotes a Amarilis—, tú en absoluto no puedes entrar aquí —Ya lo hice pues me dió curiosidad, pero si el anciano me dice eso, pues… me voy —Yo también, vendré cuando sea la hora Ellas avanzaron entre ellos dejándolos solos, la discusión anterior seguía adelante y ellas estaban riéndose por lo que pasó.

Habían vuelto a la academia pero todavía querían estar juntas.

—Perdon por eso, no pude mostrarte —Nah, no te preocupes, en cambio, creo que tengo una idea, solo si es posible —¿Cuál es?

Cuenta, cuenta —¿Cuál o cómo es que hay un registro de la voz de la Santa Iris?

Eso dejo algo congelada a Ámbar… —…

¿Lo vas a robar?

—!NONONONONO NO!

¡NO¡— gritó Amarilis sorprendida por esa pregunta—, no quiero problemas contigo o con ellos, se ve que son intensos, solo pregunto que qué material es el que usa ese registro, digo, si es que puedes decirme —Ah, eso sí te puedo decir, pero no vuelvas a preguntar cosas de esa manera —Anotado, totalmente anotado… ¿Entonces?

—Segun tengo entendido, es un material único, un regalo que le dieron a ella por ayudar a otro país, así que al menos por aquí, es el único registro y ella lo dejó cantando una canción —Vaya… me interesa —¿Y lo especial que es?

—No puedo decírtelo, pero vaya que te emocionará— dijo Amarilis y se levantó—, déjame a mí el que puedas tocar música donde quieras y como quieras, esperalo con ansias Ámbar, realmente te encantará —Si Amarilis se fue de ahí volviendo a tararear una canción, Ámbar miró su espalda hasta que ella doblo en la esquina.

—Bien, creo que es hora del siguiente asalto— dijo y algo la interrumpió antes de siquiera reaccionar para irse de ahí —Ah —¿Eh?

Y los dos se encontraron.

–P-principe, ¿Que hace aquí?

Más él solo la miró, era claro que ella no se esperaba verlo ahí.

—…

—¿Pasa algo?

Y de la nada él la toco de la barbilla, algo que en absoluto ella se esperaba.

—…

¿Por qué estás tan loca?

—…

¿?

¿Eh?— no evitó hacer una mueca de desconcierto total Después la dejo y puso la mano en el bolsillo de su pecho.

—Toma Sacó un sobre con el sello real, y ella lo tomó.

—…

Aun seguía sin entender que estaba pasando, no era raro atraparla desprevenida pero aún así era sorprendente hacerlo… él no lo sabía.

» Ábrelo —¿Eh?…

Si Lo hizo levemente para no ser descortés con el sello frente a él, después lo abrió y leyó lo que decía el sobre.

»… está invitado a la celebración por el aniversario de la Victoria sobre las Mabestias Demoníacas, en honor al Caballero Sagrado Aldebarán y la Santa Azamael…” ¿Esto no es demasiado como para mí nivel de nobleza?— preguntó Amarilis sin nada que perder y no queriendo gritar eso último Sabía de esa celebración, era otro evento, sabía de las Mabestias, básicamente, era la forma en la que se les decía a los Semihumanos en ese mundo, ya sean elfos, enanos, duendes, hadas, todo el paquete, pero las demoníacas eran quimeras, versiones salvajes de las anteriores incluso malformaciónes de animales simples convertidos en atrocidades violentas y salvajes.

No había distinción por ello.

Sabía sobre la historia pero solo de repaso pues como era sabido, las veces en las que el Caballero Sagrado y la Santa aparecían, era señal de tanto gran peligro como de gran desarrollo, esos dos anteriores eran los predecesores de Tyler y Kyrla, pues llevaron a cabo el resguardo y salvamento del Reino bajo el ataque de Mabestias que eran comandadas por un gran demonio, incluso los demás países se unieron para derrotarlos, las Santas y Caballeros también, cada uno teniendo tanto victorias como derrotas con muertes, los únicos que se salvaron bajo el fuego eran y fueron esos dos, de ahí esa gran celebración.

—Mi madre dijo que como no quisiste aceptar el segundo lugar, que te convenía mejor no rechazar esto como el premio Eso era verdad.

—…

Bueno, eso sí… la aceptaré por gratitud y disculpa… me tengo que ir —Si, nos vemos Ella se fue de manera indiferente y él se quedó todavía ahí.

—¿Que debería hacer?

Se supone que Amarilis en absoluto es invitada, incluso ella pelea por tener una invitación para no quedarse atrás… ¿Debería aceptarla?

Pero tengo que pedirle favores a la reina y hacer esto no me acercaría a ella en absoluto… Cruzó los brazos mientras pensaba que hacer.

También tenía el asunto que le dijo a Ámbar, pero esto había salido de la nada totalmente.

»Es obvio que esos dos tendrán que estar ahí, Tyler algo incómodo pero Kyrla estará lista… hablando de ella, debería revisar eso también, ah, de ahí le aprovecho para preguntarle al viejo imbécil, pero será mañana, tengo que descansar Avanzó a su habitación y en el camino miró a Max caminar solo igualmente a esa dirección.

—Ah, Max Él volteo y sonrió al ver a Amarilis venir hacia él.

—Hermana, pensé que estarías en tu habitación —Iba, ¿Que pasa?

¿De la nada te sentiste solo sin mi?

—Deja de bromear Ella se rió levemente levantando el sobre.

—Ah, ¿Que es eso?

—Ah, si, es una invitación, una especie de premio de consolación por no aceptar el segundo lugar —…

Eso es raro y anormal —Dimelo a mí, es para el aniversario de la victoria de los Santos Azamael y Aldebarán —…

¿!EH!?

¿POR QUE?

—Exacto, el mismo Príncipe vino a dejarme eso, no me preguntes por qué, él lo hizo —…

¿Eh?…

—No entiendo por qué lo hizo teniendo mensajeros, ¿Crees que ellos me tienen miedo?

Pero Max estaba mirando más fijamente el sobre.

—Otro más —¿Ah?

¿De que hablas?

Y la tomó de los hombros.

—!Hermana!

¡Cuando llegue el momento, decide bien!

¡Realmente bien quien está dispuesto a soportar todo lo que tú haces¡ Te apoyaré lo más que pueda… por qué honestamente me sorprendería el hecho que haya alguien más que no sea de nuestra familia que te soporte —…

¿?

¿De que hablas?

Max suspiró al escuchar esa respuesta.

—Exacto, pobre diablo el que se le ocurra acercarse más a ti —!No entiendo de que estás hablando¡ —¿No entiendes o te haces tonta?

—!¿A qué viene eso!?

!Soy tu hermana mayor!

—Exacto, comportate como una Y se fue de ahí ante los reclamos de Amarilis por saber de que hablaba él.

—En serio que estoy cansada El día siguiente llegó y con ello los rumores, el avistamiento del principe y las invitaciones al banquete de celebración… todo mundo hablaba eso sin falta, incluso olvidando un poco el asunto de Tyler y Kyrla por lo del torneo.

—Bueno, es obvio que iban a hacer esto, nosotros estamos aquí— dijo Tyler —…

Honestamente tengo un poco de miedo, todo mundo sabe que cuando eso pasa… el nivel de amenaza que se presenta es muy grande— dijo Kyrla —Bueno, es cierto, pero no por eso dejaremos de hacer lo que tenemos que hacer— dijo Stone —Por cierto, Stone— dijo Tyler mirando algo en él —¿Que?

—¿Por qué usas ese tipo de rodilleras y muñequeras?

¿No son pesadas?

—Yo no te digo como entrenar —Bien, bien, solo preguntaba Los tres estaban reunidos en el espacio abierto de la academia, los demás alumnos los veían de lejos e igual en el chisme.

—Señorita Ámbar, si me permite decirlo, yo no creo que la señorita Amarillis pueda encontrar una forma de hacer lo que piensa, nadie puede ir contra la iglesia aunque quisiera, su familia lo ha intentado pero… bueno— dijo su mayordomo y sirviente que siempre le acompañaba —Lo se, Bowman, lo sé, pero… creo que ella podría hacerlo, algo me lo dice, además, se que odias a los Necromancer por lo que le hicieron a tu familia pero, Amarilis es diferente, totalmente diferente, ¿Podrías intentar un poco ser más amable con ella?

—Lo lamento mucho, señorita, pero nunca olvidaría nada de lo que pasó ni aunque usted me diga eso, la magia negra es parte del mundo lo sé, pero las personas que la manejan tienden a no ser lo que dicen ser, así que le suplico no volverme a decir algo así, jamás Esas palabras directas del mayordomo que la había acompañado desde niña decían que era una ofensa máxima decir algo así tan a la ligera.

—Perdon, no volverá a suceder Ella sabía el pasado de él y por lo que sufrió, quería intentar amainar las cosas pero se veía que sería imposible.

»Pero ese es tu pensamiento, el mío es distinto y respetaré lo que tú piensas, así como espero y respetes lo que yo pienso —Aunque se lo advierta una y otra vez, no podré hacer nada, pero no por eso la dejaré sola —Gracias, lo aprecio como no tienes idea Él suspiró y ella se rió un poco.

En otro lado en la ciudad.

—¿!QUE MIERDAS DICES¡?

—¿Quieres callarte puto viejo senil?

—!¿Quieres que me calle cuando frente a mi pones el cristal con el registro de voz de la Santa Iris?¡ ¿!COMO PERRAS NO QUIERES QUE ME VUELVA LOCO!?

Incluso siendo tan serio se podía ver una línea de su vena a punto de romperse por desesperación así como su voz secarse por los nervios y enojo.

—La devolveré, lo primero, solo quiero saber cuales son los materiales y ya —!Pregúntale a un alquimista!

¡Ellos te dirán y después te reportaran a la policía¡ —Se que conoces a uno que otro de manera no oficial, dime y alejare esto de tu tienda —Quisiera que tú también pero eres una cliente muy especial… ¿Por qué quieres saber eso?

—Es un proyecto, puede que en algún momento podrías verlo, pero primero tengo que saber para después hacerlo —…

—…

El anciano enano miró a Amarilis, después suspiró y saco una hoja con un papel.

—Hay alguien que puede ayudarte, es un científico loco que sabe algo de alquimia, me debe unos favores así que te ayudará… solo, no le digas que es eso, se volverá más loco como yo Ella tomo la hoja.

—Okay… ah, ¿Mi encargo está listo?

—Faltan unos arreglos, no hay muchos materiales por lo de la Santa y su arma, así que tendrás que esperar —Ya veo, no hay problema, tomate tu tiempo, gracias, anciano de mierda —Largate de mi tienda, zorra rastrera Ella cerró la puerta y miró la hoja.

—…

Así que es él… creo que igual adelantaré unas cosas para esto Y se fue hacia ahí caminando tranquilamente.

Mientras todo transcurría lo más tranquilo que se podía, en otro lado las cosas estaban algo muy tensas.

—¿Sabes lo incómodo que fue entregarle la cabeza de su hijo al señor Razamadam?

¿Decirle la verdad sobre nuestro plan?

¿Incluso también la cabeza apenas reconstruida de esa chica a esos paladines?

Todo por qué ni siquiera se dignaron en recuperar los demás cuerpos y demás evidencias, a estás alturas deben estar en alguna fosa común de ese estúpido país El Rey de ese sitio estaba que no lo calentaba el sol, sentado en su trono con una expresión de desagrado y decepción tal… que los sirvientes sin culpa se sentía culpables aún sin ser quienes estaban siendo castigados.

—Mi Rey, yo… —¿Quien te dió permiso de hablar?

Y eso lo volvió peor.

—Vaya, esto es interesante Una voz ajena a la situación tan tensa se presentó, vestido con una gran túnica color carmesí, el rostro juvenil y una expresión estúpida pero no por nada podía decirse que era alguien para subestimar.

—Yanael, tus predicciones volvieron a fallar— dijo el Rey sin dejar de poner esa expresión tan dura—, ahora con esto, ellos tendrán más ventajas contra nosotros, los demás países nos verán débiles, nosotros volveremos a caer como esa vez… ahora dime qué tienes algo que decir Y si, se volvió todavía peor, estaba esperando con quién realmente desquitarse y ese había llegado.

—El plan sigue siendo el mismo, deshacerse de la Santa de aquel lugar es la opción más ventajosa que puede haber, ¿Salvada dos veces por la misma persona o cosa no te dice algo?— —Si, que tú iglesia y su supuesto dios no saben hacer su trabajo Pero Yanael solo se rió, alegre, tranquilo, como si eso hubiera sido un chiste.

—¿Y solo por pensar dentro de la caja crees que esto no está sirviendo?

Nos dice mucho, como por ejemplo… alguien de allá sabe cómo yo, cosas que pasarán, sea o no un mensajero del dios de ese lugar, sabe pelear, segundo, esa Santa es el pilar de todo, mis predicciones en base a los mensajes de mi dios son todos sobre ella, todos, fallemos hasta donde podríamos, nos levantaremos y mejoraremos, ellos con un solo error y todo se vendría abajo, ¿Tan difícil fue pensar en algo así?

Eso se veía totalmente dirigido al Rey que había relajado un poco su rostro.

—No estaré dispuesto a enviar nuevamente a soldados escenciales a misiones así Uno de ellos se levantó.

—Mi rey, yo para pagar está falta, estoy dispuesto a arriesgar ni vida con tal de lograr lo que desea, así que si usted- —¿Alguien más?— preguntó el Rey Y una chica a lado de él se levantó igual, los demás no hicieron nada.

—Solo hagan su maldito trabajo, váyanse —Esperen Y Yanael se acercó a uno… tocando su reciente cicatriz con los dedos.

»ya entendí el mensaje El alrededor no sabía que había sido eso, pero lo dejaron pasar por el momento.

Yanael se fue de ahí dando saltos hasta una habitación secreta en un apartado de dónde se suponía era la iglesia, una habitación dentro de el cuarto del conserje.

Ahí entró y miró sus notas sobre la mesa, mirando el dibujo de ese mismo sujeto con su cicatriz.

—Asi que intentas arreglar lo que puedes… veamos quién gana al final, mi querido viajero o viajera En los alrededores tenía más notas sobre acontecimientos de ese mismo país que debían hacerse y ahora ya no se podían o no iban a pasar.

Todo dependería del final y la intervención de esos dos entre si… incluso y posiblemente más que ellos pero por el momento, solo querían ocuparse de sus propios problemas y necesidades.

Uno siendo tan obvio, la otra intentando ser la mala, un juego macabro con una meta en común… sobrevivir a como de lugar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo