El Exilio de la Villana - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Capitulo 11 Soliloquio en reversa
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14: Capitulo 11: Soliloquio en reversa 14: Capitulo 11: Soliloquio en reversa —…
Que espeso está esto, me siento como en una película de Indiana Jones cuando van en la jungla, lastima que no puedo cortar nada y no son plantas de jungla sino de bosque Amarilis avanzó entre la maleza, vestida de manera deportiva.
Esa ropa podía protegerla de rasguños y golpes y por el momento servía para algo así.
»Segun Albatros, parte del material para eso es sabía de árboles Goron, están sobre el territorio Greznard que irónicamente, es el país de Ámbar… Hace un día anterior.
—Eres una señorita un tanto extraña por traerme esto, pero bueno, no es como si no hubiera visto algo así pero es difícil de conseguir— dijo el alquimista/cientifico loco de los barrios bajos, vestido tal cual como cliché de doctor con el cabello plano y no alborotado, un rostro normal apenas con ojeras, alto, flaco pero no lo suficiente para no ser fuerte, ojos negros sin lentes y una expresión cansada—, para conseguir esto tendrías que hablar exclusivamente con los Orcos de las tierras de Greznard, honestamente si es difícil tratar con ellos si no demuestras miedo o algo de valor… valor monetario para ellos —¿Por qué ellos tienen algo así?
—La mayoría son chamanes, la otra mitad guerreros, el material es piedra de mana de orco, sirve para la modificación cuando se muele o modifica para cualquier cosa, algo así como el metal pero en roca, o un huevo para cocinar como más quieras, ¿Entiendes?
—…
Si —Y lo necesitas para moldear lo que quieres, así que tienes que tratar con ellos de alguna manera, ah, ¿Puedo pedirte que si vas hacia ahí traigas unas cuantas cosas para mí?
Cómo pago por decirte Así que volviendo con Amarilis, ella seguía avanzando entre los árboles, no pudo traer a Axtriz por qué no era territorio para cabalgar, además era cosa de ir aún más rápido que su caballo y eso lo haría enojarse.
Habían pasado solo pocas horas desde que dejó la academia, por lo que para Salom, le dijo que si no llegaba, es por qué estaba con su maestra, y para la escuela, por qué algo había salido de manera familiar.
Pero aún así no era todavía medio día, así que al menos podría ser más rápido.
Repentinamente escuchó algo, el sonido de pisadas y arbustos rompiendose al lado de algo pesado, ella enseguida se fue hacia arriba de un árbol, podía enfrentarse a un oso, pero podía sentir que era algo más.
Las pisadas en persecución seguían acercándose ella trató de mirar que ocurría pero toda la maleza apenas podía dejar ver, hasta que eso se acercó más.
—Esto es una maldita broma— expresó totalmente en desconcierto Una mujer orco estaba corriendo, sosteniendo a dos pequeños en brazos pero se veía que la distancia, el daño en sus pies, rasguños, heridas en su cuerpo y el cansancio la habían dejado en su límite pues cayó al suelo y los niños fueron arrojados accidentalmente hacia adelante, Amarilis quería ir con ella pero todavía aguanto hacer eso.
Detrás de ellos aparecieron goblins y un gran oso grizzly, no vestidos ni nada de manera amenazante, eran simplemente seres verdes de ojos amarillos con pupilas de oveja, masas en sus manos o lanzas y taparrabos… era una estupidez presenciar algo como eso… pero si no fuera por qué había visto algo casi tan parecido con el golem de fuego ganándole a los de lava, realmente no lo hubiera creído.
Algo había pasado, algo hacia que cosas así sucedieran, fueran o no parte de la historia, las sub-tramas estaban tan mal que ver algo como eso y lo anterior habría hecho volverse loco de razonamiento a quien creía siempre que la línea es perfecta… pero todavía no podía interrumpir.
El goblin en el Grizzly hizo un sonido molesto con su voz, los demás avanzaron tranquilamente hacia los Orcos, la mujer trató de levantarse, gritándole algo a los niños, estos estaban con un terror profundo en sus ojos y en shock, querían huir pero no sabían hacia a dónde.
La orco trato de dar un golpe pero la masa del goblin la retuvo y parecía que había golpeado una pared de acero.
—Oye oye oye, ¿Que demonios?
El gritó de dolor de la orco era casi ensordecedor, los goblins solo se rieron… el de la masa le dió un golpe y este la arrojó a un lado, ella apenas y aguanto el golpe.
»Oyeoyeoyeoyeoye, esto es una locura El daño fue demasiado pero no dejaba de respirar, las risas tampoco, ellos hicieron ruidos como comunicación, la Orco los miraba demasiado desesperada y furiosa… Amarilis sentía que si intervenía podía hacer algo pero no sabía a qué se enfrentaba… hasta que lo notó, el del grizzly tomo de su cuello un collar con una roca brillante amarilla, la luz rodeó a los demás… y parecía absorber esa luz.
»Ho ya, ya te vi hijo de toda tu piña madre Y bajó de golpe, lo que asustó a todo mundo, aplastó casi por completo al goblin de la masa, los demás chillaron de susto.
»Kikiki De un lado largo tomando la masa del primer goblin le enterró el mango en el ojo hasta el cerebro, tomando en un giro la lanza y arrojandola hacia la mano que no sostenía el lazo del grizzly.
El chillido de ese goblin no fue tan fuerte, pero si molesto, el grizzly no se movió, ella saltó y se puso delante de él.
»los goblins sin importar nada, siempre no pueden dejar de ser eso, simples goblins Lo tomó del cuello, quitándole el collar y arrojando al goblin hacia la Orco, tomó las riendas del oso y dió la vuelta.
»!
Diviértete¡ El goblin trató de levantarse, pero un pie más grande que su cabeza piso delante de él… no había necesidad de ser tan inteligente como para saber que venía y eso lo aterró.
El oso no era tan rápido pero si que sabía cómo esquivar la maleza, podía ver rápido que no era la única situación así, marcas de arrastre, pelea, escape, muerte, todo un paquete de pesadilla de cualquier asedio a otros lados, el olor no sabías si era de goblins y Orcos pero era demasiado, además de esa sensación molesta de muerte innecesaria.
El oso no tardó mucho y llegaron al lugar… era totalmente una zona de guerra, aún siendo llevada a cabo, podías ver a las mujeres Orcos siendo llevadas a otro lado, a los Orcos guerreros y chamanes todavía peleando, el desastre de las casas de estos, algunos goblins muertos así como Orcos, el fuego y desastre totalmente en descontrol, era necesario detener esto de alguna manera y tenía que ser ya.
Levantó el collar hacia encima de ella.
—Okay, hagamos esto… ᛖᛚ ᛈᛟᛞᛖᚱ ᛋᛖ ᚨᚾᛖᛚᚨ, ᛖᛚ ᛈᛟᛞᛖᚱ ᚲᛟᚱᚱᛟᛗᛈᛖ ᛚᚨ ᛟᛋᚲᚢᚱᛁᛞᚨᛏ ᛒᚱᛁᚾᛞᚨ ᛈᚱᛟᛏᛖᚲᛋᛁᛟᚾ ᛁ ᛞᛖᛋᛖᛈᛖᚱᚨᛋᛁᛟᚾ ᛗᛁ ᚱᛖᛋᛟ ᚨ ᛏᛁ, ᛖᛋ ᛈᚨᚱᚨ ᛈᚱᛟᚡᛟᚲᚨᚱ ᛗᛁᛖᛞᛟ ᚨ ᚨᚲᛖᛃᛟᛋ ᚲᛖ ᛞᛖᛋᛖᛟ ᚲᚢᛒᚱᛁᚱ ᚲᛟᚾ ᛏᚢ ᛋᛖᚱ ᚲᛟᚾᛋᛖᛞᛖᛗᛖ ᛈᛟᛞᛖᚱ ᛈᚨᚱᚨ ᚨᛋᛖᚱᛚᛟ ᚲᛟᚾᛋᛖᛞᛖᛗᛖ ᚨᚾᛖᛚᛟ ᛈᚨᚱᚨ ᚲᚢᛗᛈᛚᛁᚱᛚᛟ ᚨᛋ ᛞᛖ ᛖᛋᛏᛟ ᛖᛚ ᛗᛁᛖᛞᛟ ᛁ ᚲᚢᛒᚱᛖᛚᛟᛋ ᛞᛖ ᚨᚲᛖᛃᛟ ᛞᛖ ᛚᛟ ᚲᛖ ᛖᛋ ᛁᛗᛈᛟᛋᛁᛒᛚ ᚢᛁᚱ ᚱᛖᚠᚢᛖᚱᛋᚨ Y líneas oscuras aparecieron de su mano, rodeando el collar consumiendo lo único convirtiéndolo en algo oscuro.
»Vamos oso El grizzly avanzó entre lo que todavía quedaba de calles, el sonido de pelea podía escucharse tanto lejos como cerca, tomó el mazo de un Orco muerto, este estaba adornado con dientes y figuras tradicionales, pero se veía poderoso.
Siguió avanzando y el collar se oscureció más.
—Te encontré Doblo por una esquina y vió a un goblin algo más alto atacar indiscriminadamente a un grupo de Orcos, podía verse que lo disfrutaba… hasta que ella llegó, saltando del oso.
»Hello there!
Dió un giro y trato de darle en la cabeza al goblin, este la esquivo por naturaleza, los dos grupos se quedaron quietos por su intervención.
El goblin trató de decir algo en chillidos pero ella se rió y miró a los Orcos.
»Eh chicos, ¿Quieren ver un truco de magia?
Y dió un giro con el mazo, el goblin no se movió, ni cuando su brazo izquierdo se había ido de su cuerpo.
Los chillidos no se hicieron esperar, los Orcos guerreros se quedaron atónitos ante eso, ella mostró el collar de ese goblin.
»Si pueden entenderme, hagan lo que puedan por quitarle esto a ellos, es lo que les da poder, !Oso¡ Lo arrojó a ellos mientras el grizzly corría hacia ella y montó.
Así siguió entre los que encontraba, claramente teniendo la ventaja de la sorpresa, atrapando a tantos como podía, incluso notó que la marea estaba cambiando muy rápidamente al quitarle los collares a esos goblins, los alrededores se volvían más débiles.
Ahora podía verse que los goblins empezaban a ponerse nerviosos pues ahora ellos la perseguían en osos Grizzly con goblins sin collar.
—Vaya, ¿!Ya soy famosa!?
Los ataques a ella eran demasiado evidentes hasta para los Orcos, pero ellos seguían en sus asuntos tomando ventaja de eso.
Los Grizzly se juntaron alrededor, ella tuvo que ponerse de pie para mejor comodidad y por qué era más ventajoso, los goblins intentaron eso pero se caían, por lo que eran más presa fácil.
»!Lo que es tener caderas de bailarina de carnaval!
Descubrió incluso que entre ellos podían hacerse daño, pues sin hacerlos soltar sus armas podía hacer daño a otro goblin por la magia del collar.
Siguió así entre las calles y desastre que empezaba a disminuir, pero ella también salía herida por ciertos descuidos a pesar de su protección.
Logró despacharse a varios de esos goblins pero sabía que aún así no era suficiente.
Tenía que al menos saber si la fuente estaba cerca… y lo estaba, el oso de la nada se detuvo y se levantó sus patas delanteras, algo explotó frente a ella que estaba en el suelo y se llevó a los otros goblins, más el oso aguantó hasta que lo que haya sido se apagó.
—!OSO¡ Este cayó al suelo sin poner las patas, la explosión dañó y mató al oso casi al instante.
»Oso… preferiste morir así que seguir con ellos… no te preocupes… los mataré La fuente había venido hacia ella en vez de buscarla.
Todavía habían más goblins en los alrededores, habían llegado a dónde tenían a los Orcos cautivos, pero quien más importaba era el del centro.
Ella le apuntó con el arma que todavía no había soltado.
»Aqui estoy y aquí estás El paladín goblin que estaba en la cima de ese montaje de trono basura la miró hacia abajo, los demás goblins seguían haciendo ruido y los Orcos solo observaban desde el cautiverio.
La mirada despreciativa de ese paladín era del mismo nivel de enojo de Amarilis.
Vestido tal cual un guerrero era pero de una manera tan tosca, brusca, sin honor, sucia, un escudo maltrecho pero resistente, una espada increíblemente limpia y fuerte, un casco que apenas le cubría el rostro, ese rostro solo un poco más robusto que el de los goblins alrededor, era toda una versión corrupta y verde de un verdadero paladín… Ella solo vestida de manera deportiva y con un mazo… era un contraste algo raro, pero la seriedad del asunto decía que ambos querían la muerte del otro.
El paladín goblin se levantó… y ella puso el mazo frente a ella, el golpe y choque fue demasiado fuerte y rápido, ella resistió como podía, pero sentía que había sido como si hubiera soportado el peso de un camión cisterna y vaya que al menos en ese mundo había hecho cosas así para entrenar.
Logró repelerlo, desviando el ataque, pero sabía que tipos así eran difíciles, pues en el giro trato de cortarle la cabeza con el borde de su escudo, ella se dejó caer hacia el mismo lado donde estaban sus armas y se levantó, para quedar nuevamente enfrente a él.
Ese paladín se rió, ella solo no se desconcentro, sabía que no debía subestimarlo en absoluto… así como él a ella.
Amarilis se lanzó de cabeza a la situación levantando el mazo en diagonal, fue demasiado rápido, pero el goblin lo vio venir, el golpe de contraataque no tardó, pero en la inercia, ella saltó aprovechando la fuerza del choque, dando un giro hacia adelante con aún el mazo en las manos.
»¡ᛚᛁᛒᛖᚱᚨ!
El golpe es totalmente más fuerte que antes, que incluso el primer encuentro de esos dos.
De alguna manera el paladín logró reaccionar y puso su escudo, pero no totalmente, solo la parte superior, dejando una abolladura más honda en el escudo.
Podía verse que eso lo aturdió… lo suficiente para que sintiera después algo en su costado.
Dió el giro con todo para tratar de darle pero ella se había alejado.
Era una distancia segura, lo que le dió tiempo para ver o quitarse lo que ella había hecho, pero solo había sido un gran corte.
—Lo siento ¿Eso te dolió?
Los goblins detrás de ella gritaron de furia, unos trataron de ir contra ella pero sorpresivamente más Orcos aparecieron de golpe, tenían en sus manos a más goblins apenas vivos… habían entendido a su manera el como solucionar eso.
»Vaya vaya, ¿Que tenemos aquí?
Más Orcos se colocaron alrededor de esos dos, pero Amarilis levantó la mano.
»No interrumpan, o los mato El paladín estaba más que furioso, sabía que podía hacer algo si mataba a la salvadora de estos sujetos, todavía tenía sus ventajas, pero sabía al mismo tiempo que no sería fácil.
Por lo que empezó a chocar su espada con el escudo, mientras ella sentía el flujo de magia sobre él.
»Asi que está es la forma en la que conjuran magia… vaya, algo nuevo se aprende cada día… pero para ser honestos, hagámoslo igual de interesante… ᛚᛁᛒᛖᚱᚨ Sin soltar el mazo hizo aparecer una muñequera de metal, era demasiado sencilla para cualquiera, incluso no hubo ruido del goblin paladín, sabía que ella estaba siendo seria, así como ella sobre él.
»Tu primero Y el paladín grito, lanzando a su vez un hechizo sobre ella, que quedó paralizada por momentos.
«Aturdimiento» Y de un pestañear, el paladín apareció frente a ella… o bueno, su espada, el filo iba directamente al cuello, más ella con todas sus fuerzas apenas pudo poner el maso entre la espada y su cuello.
El sonido la ensordece un poco, pero logra repelerlo cuando desvía la espada por encima de ella y en el giro se aleja de él.
»!Eso estuvo intenso¡…
Pero es una lastima, lo primero que los magos deberían aprender es a tener resistencia a hechizos así, había tenido que hacer eso por órdenes de mi maestra… pero honestamente no pensé que fuera un poco más fuerte que el de ella… que cosas El goblin chisteo por fallar, pero no se detuvo.
Volvió a aparecer delante de ella pero incluso más rápido, más ella ahora se quedó quieta por momentos… más no aguantó el sonreír.
Eso alertó demasiado tarde al paladín, lo que cortó era una ilusión hecha de tierra, la verdadera estaba solo a tres pasos adelante de ese corte, el golpe con el puño con la muñequera fue demasiado para su casco, el movimiento de su cerebro fue como una pelota en una caja moviéndose incontrolablemente, el siguiente golpe fue del mazo directamente al centro del rostro destrozando su nariz y piel.
»!Los goblins seguirán siendo goblins¡ Trato de reaccionar pero ella no se detenía, otro golpe al costado, él aprovechó enseguida y trato de darle un golpe en su costado, lograndolo, pero ella sujeto el brazo y dió un giro para tirarlo de cabeza al suelo, todavía sin soltar el brazo, para después romperselo con todas sus fuerzas.
El grito es aun más fuerte, ella se aleja rápidamente pero increíblemente el paladín goblin vuelve a estar incluso más cerca de ella.
—¿Que?
El cabezazo es casi mortal que la hace ver estrellas por momentos, siente como la sujetan de uno de sus pies y es arrastrada por el suelo tan fuerte que siente como casi su talón de Aquiles es partido a la mitad.
«¡Ya es un goblin a toda regla!» Es levantada con un solo brazo y azotada al suelo con mucha fuerza, una, dos, tres, once veces en total y ella no se mueve… pero no sangra.
—!
SORPRESA¡ Lo sujeta del cuello lo más fuerte que puede pero a su vez el paladín entierra sus garras y lo que quedó del guante de su armadura en su muslo, logrando atravesar la piel de Amarilis, más aún así ella no se rinde.
Con ayuda de la muñequera la fuerza es superior y solo se escucha un “crack” muy fuerte, con el paladín ya sin moverse… pero ella prefiere asegurarse y le arranca totalmente la cabeza con sus manos.
»Mas vale prevenir que lamentar Después se tiró a un lado del cuerpo que sangraba en verde, estaba cansada y adolorida, sabía que su herida de su muslo no tardaría en dolerle, pero por el momento solo quería recuperar el aliento.
Ya no ha Ian orcos en los alrededores pero el ruido seguía adelante…
Así que solo espero a que terminase mientras recuperaba el aliento y miraba al oso muerto un poco lejos de ella.
Ya era tarde como para incluso regresar temprano a la academia, debía quedarse pero… la comodidad y hospitalidad de los Orcos difería muy bien con la de otros lados.
Eran una tribu bastante cerrada, unida solo con ellos y tradicionalistas a más no poder.
Por lo que únicamente podían ofrecer a extraños, era una casa sencilla sin siquiera una cama acogedora, poca comida y con olor a piel de animal.
—Algo es algo Le habían dado algo para su herida, era profunda pero ella sabía cómo intentar no dejar marca en su recuperación.
Así que tenía un ungüento de varias plantas medicinales y su magia negra para recuperarse, todo mientras descansaba lo que podía en ese sitio.
Mientras estaba en eso, escuchó algo afuera porque claro, a pesar de salvarlos ellos tenían que tener su desconfianza como debía ser.
Eran dos voces con gruñidos incluidos.
Uno posiblemente era su guardia y la otra alguien más.
Después la “puerta” se abrió y de ahí apareció un Orco, era como los demás, robusto, fuerte ancho de hombros y un rostro tal cual siempre se describía, pesado, con colmillos pero humanizado en rasgos de ojos, boca, cabello y nariz.
Apenas cabia en esa casa que le habían dado, aunque el espacio era ancho.
Pasó hacia adelante y sin mirar a Amarilis se sentó frente a ella.
Aun sentado casi era de la altura de ella (1.63) pero no se sintió intimidada o algo así, más bien había otra cosa que tenía en mente.
—Vaya que si les dieron una total paliza ellos a ustedes A pesar de los rasgos fortachones, los goblins casi exterminaban ese sitio.
»Tampoco es como si no lo hubieran hecho con trampa, la verdad El uso de una magia de ese tipo no era tan rara pero vaya que a pesar de lo sencilla que era, sirvió para despacharse a muchos de ellos.
»Lo que es ser un cerrado tradicionalista —…
¿Si sabes que puedo entenderte verdad?
—¿Me crees tan tonta como para no saberlo?
Solo quería soltarlo —…
Ambas sorpresas que se veían venir se encontraron ahí, el Orco no dijo nada por el momento y ella seguía con un rostro tan indiferente que podía verse que era verdad lo que decía.
—Alguien me dijo que era difícil tratar con ustedes, no que no entendieran el idioma —…
Ya veo, pero antes de eso, quiero preguntarte algo —No es la primera vez que veo algo así —…
Amarilis entendió que le había dado al clavo.
—De hecho, no te sorprendería el saber que incluso vi de primera mano el como un golem de fuego podía contra golems de lava —…
Ese Orco no dijo nada nuevamente, pero solo suspiró.
»Osea que hay más casos así —Yip, pero no los estoy investigando ni nada por el estilo, esto fue… solo coincidencia, más siento que incluso con lo que estoy haciendo por dónde vivo, me acercara a quien hace esto En la historia original apenas y se toca el tema de los Orcos, era como una especie de trasfondo más allá del conocido… tal vez por eso la historia estaría cambiando, pero a su vez siempre habría algún idiota que lo estaría haciendo.
—¿Tienes alguna idea si ellos volverán?
—La verdad no lo sé, ahora que saben que el mismo truco no funciona dos veces… no lo sé pero siento que les tomará mucho tiempo, y puedo saber que ustedes nunca dejarían este lugar —No… —…
Bueno, puedo hacer algo pero, los incomodara bastante —…
Por favor —¿Estás seguro?
—Eres quien no salvó, quién sabe de esto, confío en ti —Que quede claro que tú me lo dijiste… pero si es así… Un montón de cuerpos muertos de goblins, osos y Orcos estaban delante de ella, los demás Orcos vivos estaban presenciando eso con tanto suma curiosidad como con sumo desprecio pero… ese Orco había hecho un trato, así que solo quedaba ver qué haría ella.
Ella rodeó con una línea de tierra todo ese espacio mientras escribia cosas alrededor, después terminó y puso una mano en el suelo.
—ᛏᛟᛞᛟ ᛚᛟ ᚲᛖ ᛏᛟᚲᚨ ᛖᛋ ᛗᚢᛖᚱᛏᛖ ᛏᛟᛞᛟ ᛚᛟ ᚲᛖ ᚢᛃᛖ ᛒᛁᚠᛖ ᛟᛋᚲᚢᚱᛁᛞᚨᛏ ᛖᛏᛖᚱᚾᚨ ᚨᚷᛟ ᚢᚾ ᛃᚨᛗᚨᛞᛟ ᚨ ᛏᚢ ᛋᛖᚱ ᛈᚨᚱᚨ ᚲᚢᛗᛈᛚᛁᚱ ᛗᛁ ᛈᚱᛟᛈᛟᛋᛁᛏᛟ ᛁ ᚨᛋᛖᚱ ᛒᚨᛚᛖᚱ ᚱᛖᛋᛈᛖᚲᛏᛟ — Recitó mientras el suelo debajo de los cuerpos se pudria, como si toda la vida en ese círculo que iba a ver en algún momento ya no fuera posible ser, incluso el aire no se sentía respirable aunque estuviera silbando— ᛞᛖ ᚨᚲᛖᛃᛟ ᚲᛖ ᛚᚨᛋ ᛈᛖᚱᛋᛟᚾᚨᛋ ᛏᛖᛗᛖᚾ ᚨᚲᛖᛃᛟ ᚲᛖ ᛚᛟ ᛋᚨᛚᛒᚨᛃᛖ ᛒᚨᛚᛟᚱᚨ ᚲᚱᛖᚨᛋᛁᛟᚾ ᛟᛋᚲᚢᚱᚨ Después hubo un silencio… para ver cómo poco a poco, los cuerpos de todos ellos empezaron a moverse, temblar, vomitar lo que tenían en el estómago…
Y hacer sonidos guturales dignos de una película de terror.
Los Orcos detrás de ella estaban asombrados, maravillados, pero algo en ella decía que no estaba bien.
Uno de los Orcos pequeños corrió hacia ahí pero ella lo alcanzó a tomar del brazo.
Era de su estatura pero podía verse mi infantil en su desesperación por ir hacia ahí.
Este trató de soltarse de ella pero no importaba que, ella no lo dejaba.
—Oye, si cruza la línea, lo matarán, ven por este niño El otro Orco se acercó y sujeto al niño que quería seguir peleando.
—…
¿Que clase de magia es esa?
—Es la más odiada por todo mundo y que yo domino casi a la perfección… Necromancia, levantar los muertos, usar sus huesos, piel, todo de aquello de aquellas personas o seres vivos que ya no necesiten —¿Entonces?
—Siguen muertos, pero les puse una maldición para que sigan en la línea de entre vivos y muertos Podían verse a Orcos aún con heridas fatales, en la forma en la que murieron, sin ojos, sangrando aún, heridos pero de pie, para después perderse en el bosque.
»Tomalo como guardianes sin miedo, sin hambre, vigilarán los alrededores hasta que no puedan más, eso les dará tiempo a ustedes de decidir que hace o mejorar, no atacarán a menos que sean atacados ¿Es lo que querías no?
—…
—Ahora, ¿Puedes pagarme de una vez?
Era una situación incómoda, ella se sentía incómoda, pero demostrar algo así era malo para ella y los demás.
—¿Que es lo quieres?
Y la decisión estaba hecha, no había vuelta atrás, por lo que ese Orco no tuvo más opción que cumplir el trato.
Unas horas pasaron y ella se fue sin despedirse, estaba encima del oso que la ayudo y ahora estaba cargando la mercancía.
—Bueno, creo que ahora trataré de ser más fuerte… pero primero… Y chasqueo los dedos, más no pasó nada… en su alrededor, más sin embargo, a varios kilómetros lejos de ahí algo estaba por ocurrir.
»Espero y quien haya tenido la idea de subestimarme, ahora se arrepienta de eso Tardó un día entero en llegar mientras el oso no se detenía, alejándose de los caminos y llendo directamente por las montañas.
Casi llegando al Reino y los alrededores se detuvo para ir a su bodega especial.
—Bien, tengo la primera parte, además de un oso zombie a mi disposición… te llamaré Sisi El oso estaba algo recuperado con suturas en su piel y la boca medio destruida.
Más con eso dicho, ella lo hizo desaparecer.
»Nos vemos Después saco una lista con otros 3 ingredientes más.
»Bien, estoy empezando bien Después caminó tranquilamente a la academia, emocionada al fin de poder saber cómo hacer pistas de música para ella.
Pero lo que no era música, era la situación en otro lado.
Los gritos son desgarradores a un nivel que incluso la sangre sale de su boca, los intentos de extraerse lo que le causa dolor han sido suprimidos por sus propios aprendices por qué lo hizo con el vidrio roto de una vitrina, se ha cortado por todos lados intentando incluso arrancarse los músculos, quiere quitarse los circuitos mágicos de su cuerpo a como de lugar pero el dolor es brutal, incomprensible en niveles más allá de lo que se puede medir, pide la muerte pero nadie puede hacerlo, es el mago y hechicero más grande del país y matarlo significa que también quien lo hizo morirá al igual que su familia… él lo sabe pero no le importa solo quiere que acabe de una vez su sufrimiento.
Los gritos ya son ahogados, ya no tiene voz solo gruñidos y aire silbando pero aún así el dolor sigue adelante.
—!Santa!
¡Por favor¡ ¡Haga algo¡ ¡Ya hicimos todo y nada funciona!
—!A este pasó lo perderemos¡ !y no podemos hacer eso¡ La Santa de aquel país apareció entre la puerta, había sido despertada y sacada de su iglesia casi a la fuerza.
Dónde la llevaron era una zona únicamente para magos, incluso solo la realeza podía entrar ahí, más esa situación requería ayuda de dónde sea.
La Santa no sabía que estaba pasando, pero por la situación en la que ese mago se encontraba decía que era algo que incluso ellos no podían arreglar.
—!Haré lo que pueda¡ Estiró las manos hacia él y empezó a recitar, pero era tal cual un exorcismo, los gritos volvieron aunque se terminaría de acabar la garganta, todo siguió así hasta que se detuvo… sin señales de vida.
—…
No —…
¿Que hago?
—No, es suficiente… solo- Y de la nada el cuerpo se retorció lo más imposible que pudiera un cuerpo humano y se arrancó las muñecas de dónde sostenía, para después ir contra la Santa que había (como los demás) sido tomada por sorpresa tan fuerte que por momentos parecía morir de la impresión.
Quedando en el suelo debajo del ahora irreconocible mago que la miraba con los ojos llenos de sangre y babeando saliva con vómito.
“Ahora gracias a las memorias de este sujeto, se quienes son y como destruir este lugarcito, no saben cuando, no saben cómo, pero agradezcanle al imbécil que les ordenó darle los collares a esos goblins y atacaron a los Orcos, sin ese imbécil, nunca podría haber llegado tan lejos por adelantarse de ese modo”— dijo el muerto con una sonrisa tan retorcida que realmente parecía ya no ser humana, ni que se diga de la voz, no era absolutamente nada reconocible, era como una especie de berrido con ahogo muy apenas distinguido de una humana—“ahora está alma me pertenece, gracias por la comida” Y con sus manos empezó a arrancarse los ojos, la lengua los dientes, con la saliva cayendo encima la Santa al igual que la sangre y otros pocos fluidos, riéndose hasta donde la voz ahogada se apagó, todo mientras el alrededor aún procesaba todo eso, hasta que finalmente murió de la forma más horrible posible.
Lo último que se escuchó de ese lugar fueron los gritos de terror descomunal de la Santa por semejante shock y que tardarían semanas en tranquilizarla…
O al menos contenerla.
Amarilis sintió que el hechizo había terminado… también termino de cenar tranquilamente mientras aún se recuperaba de lo que pasó.
—Pobre del que le haya tocado escuchar mi perorata, pero bueno, no es mi culpa
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