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El Exilio de la Villana - Capítulo 19

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Capítulo 19: Vacaciones en la Sub-trama (3)

El oso siguió corriendo sin detenerse entre las calles de la capital, no se había detenido por nada, tomando las curvas de manera tosca pero veloz, derrapando entre las baldosas de piedra que era la pavimentación, era ya de noche y aún así, aún con las pocas miradas de la gente que apenas distinguía lo muerto del oso, siguieron adelante.

—¿No crees que ya son demasiados problemas como para detenerte?

—¿En serio crees que me importa? No es como si no estuviéramos haciendo algo malo, no estoy lastimando a quien no lo merece, y lo que quiero es lo que por el momento yo quiero que importe

—…

Sabía que dijera lo que dijera, ella tenía algo que responder que claramente no podía refutar por el momento, era tal cual algunas personas eran con otras.

»No nos estamos alejando de la capital, significa que ese elfo debe de estar por aquí…

—¿Y?

—No, ya no me sorprende

—Exacto

El oso llegó a un gran espacio uno exclusivo por todo el tamaño de la casa y la decoración, las luces y el estilo gótico de las paredes, la seguridad y las bestias de vigilancia tampoco faltaban, pero claramente sintieron a Amarilis y al oso en la entrada, esté desapareciendo después.

—¿Cómo quieres hacer esto?— preguntó Amarilis al príncipe

—¿Hacer qué?

—¿Cómo quieres que esos tipos nos den al elfo?

—¿!Por qué yo debería de hacer eso!?

—¿Y te preguntas por qué eres tan terco y débil? Eres alguien que va a ser importante y no puedes pensar por ti mismo sin que veas lo malo del asunto, bueno, ya lo viste, ya estás aquí, ahora piensa, ¿Cómo lo harás?

Y no podía irse porque ella lo había cubierto al ir por las calles encima de un oso junto con él.

»Si no lo haces, yo lo haré y será un infierno en comparación a lo que pasó antes, lo sabes

—… Ya voy, ya voy

Era una situación tan fuera de lugar que no podía pensar bien, pero… tenía que hacerlo, sabía que si hacía algo malo, esto podría terminar peor.

»¿Al menos no huelo mal?

—Nop, cepillo y lavo a Sisi con bálsamo cada 4 días, así que no

—Mas te vale

Y con eso dicho, vestido como quedó cuando salió, avanzaron a la entrada caminando, ella sorpresivamente lo tomó del brazo y este no se inmutó.

El primer guardia miró al Príncipe y lo saludó, este no respondió, solo siguió mirándolo.

—Con permiso

Ese mismo guardia se fue directamente a avisar dentro la mansión.

—¿Y eso?— preguntó ella curiosa

—… Costumbre mía, déjame en paz

—¿Y está familia es?

—Brelistar, es una de las más importantes de la capital, digamos que son el brazo derecho de mi padre, el Rey, dominan parte de la riqueza del Reino y cuando veníamos hacía aquí, honestamente me sorprendió que hicieran esto

—¿Odian a los Semihumanos?

—Si, pero muy fuerte, más que otros… más nunca comprarían un elfo, ellos mismos lo cazarian… ¿Por qué?

—Es tu gente, no me preguntes a mí

El guardia volvió y abrió la entrada.

—Adelante por favor

Ellos pasaron y caminaron hasta la entrada, ahí la puerta se abrió y apareció un sujeto algo regordete, una mujer delgada, ambos vestidos de manera elegante y poco apresurada.

—Principe Zartros, no esperamos está visita, menos a una hora como esta….

—Buenas noches, perdón por la molestia tan tardía pero… esto debe tratarse con ustedes, sé que todavía no tengo poder o derecho a esto, pero si es posible, quisiera un favor pequeño

Decir eso era claramente una ventaja para ellos, para cualquiera que tuviera una conexión, hasta la más mínima, con la familia real, ellos la tenían, pero casi no de manera personal.

—Claro, claro, adelante, pasen

—Ah, por cierto, ella es…

—Amarilis Faldone Dramull, a sus servicios y buenas noches — dijo ella librando un movimiento sencillo de reverencia

—Jerome Brelistar y mi esposa Darli Crane

—Buenas noches

—Bueno, pasen

Y si, podía escucharse y verse que ellos estaban ansiosos de tener algo así con el príncipe posiblemente heredero.

—Y tu me debes está humillación— le susurró a Amarilis

—Vale la pena

Los dos entraron y fueron deslumbrados por la luz de los adornos, jarrones, pinturas y limpieza de todo ese lugar.

Pasando más adelante mientras sus ojos se acomodaban a la luz, llegaron a la sala principal, todo un espacio abierto para pocas personas.

—Por favor, siéntense — dijo el otro sujeto

Ellos lo hicieron, mientras sirvientes aparecieron con bocadillos y té.

—Y dígame, príncipe, ¿Qué se le ofrece?

—Mi acompañante, Amarilis, viene de Barthog, a una fiesta que usted por supuesto está invitado, pero me pidió el favor a mí de preguntarme sobre esto— dijo el príncipe

Él sacó el mapa de hace momentos y lo puso en la mesita frente a ellos.

»es un mapa hecho a mano de la capital, pero por el modelo y estructuras, puedo deducir que tiene aproximadamente 700 años, es papel que usan los elfos…

El otro sujeto lo tomó y miró con curiosidad.

—¿Quiere que investigue a dónde queda eso?

—Si, podría ser, pero… creo que no exactamente es el favor que voy a pedir— dijo el príncipe—, justo hace unas horas, hubo un robo, más bien, un atraco silencioso en la casa Hellon, como usted sabe, estoy en la guardia del Reino y puedo decirlo con certeza… lo que estaba en el sótano no era algo que pueda ser aceptado, aún cuando la misma gente odia a los Semihumanos

Dijo tomando el mapa y dándoselo a Amarilis.

—La casa Hellon… bueno, es uno de los barrios más pobres que hay, no se que-

—Deme al elfo que tiene y les diré a ellos que actúen como si nada

Interrumpió de golpe el príncipe

—N-no sé de qué está hablando

Pero el príncipe siguió mirándolo.

»Príncipe, ¿usted no cree que yo…

Amarilis no entendía el cómo podía hacer eso pero el otro tipo estaba nervioso.

—!Usted no puede acusarme de algo así¡

Claramente no iba a soltar algo como eso, justamente como habían dicho los Semihumanos, ese elfo era algo deseado.

—Yo que usted sí lo haría— dijo ella interesada

—!Usted manténgase en silencio por favor¡

Estaba en el límite pero parecía controlarse como podía.

—Bueno, entonces dejaré que la mancha de esto no se quite durante un muy, muy, muy largo tiempo, al fin y al cabo, Ronan puede investigar cuando alguien le deje una nota con todos los registros de compra y aparezca cierto apellido, ¿Cómo se vería cuando eso pase?

—…

—Conozco bien a Ronan y si, no se tomaría nada bien el fallar sabiendo a quién está cazando…

—!!!

Ese asunto era demasiado para lo que estaba pasando. Pero entendía por qué todo mundo le dejaba hacer lo que quería y por qué Ronan le pidió eso.

—!Traiganlo¡

Ante ese grito algunos sirvientes fueron corriendo, todo mientras el silencio incómodo reinaba en ese lugar tan lujoso, hasta que el sonido de cadenas se escuchó y ahí apareció.

Sorpresivamente estaba bien, con harapos pero nada que no fuera algo más serio.

—Entonces no se preocupe por la familia Hellon, ni por tener preparado algo como lo que dije, no siempre las cosas salen como uno cree, ¿Verdad?

Y los dos se levantaron, sin miedo, sin sentirse amenazados, sin siquiera mirarlo, Zartros tomó de la cadena al elfo y lo arrastró hacia afuera.

—Buenas noches y hasta pronto — dijo Amarilis despidiéndose tranquilamente

Nadie le respondió.

Ya fuera de los terrenos, Amarilis volvió a hacer aparecer a Sisi.

El elfo no se asustó, solo se quedó mirando al animal.

—Oye

Y al voltear a ver a quien le hablo, le restregó el mapa en su cara.

»¿A quién ibas a buscar o qué es lo que estás buscando?— preguntó Zartros

El elfo miró el mapa y quería decir algo pero las palabras no salían de su boca.

—No creo que nos entienda— dijo Amarilis

Pero el elfo seguía mirando el mapa, después a ellos y no sabía si confiar en soltarlo de las cadenas.

—Hazlo para que al menos pueda hacer algo con esos idiotas— dijo Zartros molesto

—¿Volviste a sentirte mal?

—Callate

El elfo señaló una parte del mapa, pero aún no podía decir algo, parecía pelear por eso, pero el collar era algo grande, a la altura de la boca.

—¿Es mudo?

Amarilis le quitó el collar y le abrió la boca…

—Le cortaron la lengua, fue reciente, claro, los elfos son más mágicos que físicos, tiene sentido

—No pudo haber sido Brelistar, ese sujeto es medio perfeccionista, entonces fueron los Hellon, por seguridad

—De seguro no sabían nada del mapa, si lo hubieran sabido, no estaríamos aquí, ¿Y ahora? ¿En serio no sabes que parte de la capital es?

—Como dije, el mapa es antiguo, y de hecho no puedo distinguir arriba de abajo por lo sencillo que es… pero… creo que tengo algo

Subió al oso como si nada…

»Volvamos al castillo, creo que sé dónde buscar

—…

—… ¿Qué?

—¿Te estás divirtiendo?

—!!! ¡CÁLLATE Y SÚBETE¡ ¡TÚ TAMBIÉN!

Los dos lo hicieron y Sisi avanzó al castillo.

—…Que interesante montura Señorita Faldone… Zartros… ¿Quién es?

—No importa, Ronan, necesito al consejero de mi padre, despiertalo si es posible

Los tres bajaron del oso y este se quedó quieto, igual el elfo, pero este fue sujetado de la mano por Amarilis.

—¿Eh? ¿Por qué?

—Solo hazlo, estaremos en la biblioteca real

Los tres avanzaron ante la mirada de Ronan… este no entendía nada pero… sentía algo distinto en esas palabras.

Los soldados miraron a Sisi, un oso zombie.

—Bien, dime, aquí, ¿cuál es el norte?

El elfo señaló pero el otro mapa antiguo aún así era confuso.

—¿Estás seguro?— preguntó Amarilis

Este asintió… pero después hizo la seña con las manos de que era más o menos.

—Eso no sirve

—Debe estar pasando algo muy serio como para ni saber lo importante en este mapa— dijo Amarilis

El elfo asintió fuertemente e hizo movimientos inentendibles.

—Sea lo que sea— dijo Zartros interrumpiendo—, esto al parecer nos lo dirá más que las señas de este sujeto y creo que ni escribiendo servirá por qué no sé élfico básico

—Tampoco yo

Y la puerta se abrió, con un sujeto en una gran pijama parecida a una túnica que se extendía un poco más atrás.

—¿Principe Zartros? ¿Qué es lo qué-

Y mirando a un elfo ahí con ellos se le abrieron los ojos y despertó más.

»¿¡Qué es lo que hace un elfo aquí!? !eso es imperdonable¡

Amarilis notó algo más que eso en esas palabras.

—Callate Drax, ¿Dónde quedan los registros de aproximadamente 700 años? Necesito un mapa para ver algo

—No, lo siento mucho príncipe pero eso es imposible

—… ¿Qué?

—¿Qué?

Al parecer nunca le habían dicho que no a Zartros pues eso lo sorprendió.

—¿El consejero que siempre me dice que estudie me está diciendo que no lo haga?

—Es media noche y si me permite decirlo, usted está faltando el respeto a su padre teniendo a un elfo aquí, sabe que eso está prohibido

—¡Ah, vamos! ¡He hecho cosas peores! !y vaya que son peores! ¿Te enojas por traer a este aquí?

—Usted no lo entiende

—Para eso estás, para hacerme entender

—No, no haré, buenas noches

Pero Amarilis le cerró la puerta cuando apareció ahí.

—Ah, vaya vaya, mira Zartros, este tipo sabe que está pasando, ¿Puedo hacerle algo tan molesto que me diga lo que no debe decir? Al fin y al cabo, tengo permiso de él señor Ronan

—¿Le harás lo mismo que a esos tipos?

—No, pero me pedirá detenerme, no dejaré marca

—! Tú¡ ¡Aun siendo una invitada de él príncipe Zyrax no permitiré más descortésia¡

—Creeme Drax, acabo de ver que a ella no le importa nada

Y ella se acercó a él. Amenazante, libre de restricción, mientras Drax se iba hacia atrás

—! Detente! ¡Aún puedes librarte de-

Se le fue encima, para sujetarlo de la cabeza y lamió mucho uno de sus dedos hasta escurrir de saliva.

—¿Adivina a dónde irá a parar esto?

Pero no lo dejó responder y metió el dedo en su oído derecho.

—Que asco

—¡LO DIRÉ, LO DIRÉ¡ !YA DETENGA ESTO, DETENGALO¡ !ES ASQUEROSO¡

Ella lo hizo pero no lo soltó.

»Es una promesa, una antigua promesa de hace mucho tiempo… entre los elfos y la familia real, una que dice que el día en que las ofrendas que se intercambiaron, al ser devueltas, harán nuevamente una alianza para eliminar a un enemigo

—… ¿Qué? ¿Pero no sé supone que somos enemigos a morir de ellos?

—Las cosas cambian al pasar en tiempo, príncipe — dijo Amarilis —, las personas cambian, ¿Por qué no las situaciones?

—Los elfos tenían este mapa, como un método de confianza entre los países, nosotros… teníamos a alguien…

—Okay, eso cambia las cosas— dijo Amarilis y lo soltó

El consejero se sentó en el suelo, ya había dicho demasiado y sabía que de todas maneras se iba a saber.

»La tercera hija del patriarca de los elfos… sabes de ella… la Santa Umbral

—… !!!!!

—!Su piña madre¡, ¿Osea que Greznard no tuvo… espera… ¿¡La santa faltante no es que no estuviera o muriera! ¡Aún no la tenían!? !por eso casi se los llevan a ustedes al carajo en lo de las Mabestias¡

El consejero asintió. Eso impresionó a Amarilis, pero nada como a Zartros…

—… Pero… ¿Cómo? ¿Eh?

—La razón del odio a los elfos viene de eso, cuando se supo que ella era una Santa aceptada por la diosa… bueno… ya sabes— dijo el consejero—, la gente la odio aún cuando ella era buena… no era su culpa pero…

—Por la diosa… y ese odio pasó a los elfos y parte de las bestias y Semihumanos— dijo Amarilis

—Si, no se sabe en qué momento pero ahora si fue contra todos… incluso los Necromancer que no hacían nada

—Por eso es que ese idiota codiciaba demasiado a ese tipo

—¿Quien?

—Prometí no decirlo, lo lamento… pero entonces…

—De la Santa Umbral, vinieron después las demás Santas y Caballeros Sagrados, por ella tenemos a la nuestra de ahora pero…nadie podía saber la verdad, ni mucho menos la promesa— dijo el consejero

Era demasiado tarde y era serio escuchar algo como eso.

—Esto es serio, muy serio y algo está pasando con ellos como para venir aquí, venía directo al castillo pero fue atrapado…— dijo Zartros

—Fue lo mejor porque sino, estaría muerto

—Príncipe, se que decir esto le cambiará el mundo-

—Ya lo hizo— dijo Amarilis

Zartros se levantó y empezó a hiperventilar un poco, pero nadie se acercó.

—Por eso no… por eso… y esta vez…

Muchas cosas en su vida cambiaron en ese momento, todo empezaba a conectar de una manera tan fuerte que se sentía a punto de desfallecer del shock.

»Todo… toda… por eso…

No era parte de la historia en absoluto, era parte de lo que ella debía hacer… pero sentía que parar en ese momento y dejarlo así sería un error.

—Pues vámonos a ese sitio, creo que es lo mejor para saber o cumplir esto

—¿! QUÉ!? !¿ESTAS LOCA!?—grito el consejero

—¿En serio no crees que él lo hará de todas maneras? ¿Honestamente lo vas a dejar así pensando que se le pasará? Tiene que pensar que hacer de ahora en adelante y yo por mi parte seguiré en esto, por qué soy así, no creo que él lo deje así hasta ver todo el panorama, se que sabes que él no es así

—…

Y el príncipe seguía hiperventilando

»… si algo le pasa

—Le está pasando y todavía le falta, yo me encargo, tú… bueno, no se que harás, pero trata de no verte como si lo hubieras arruinado, si alguien pregunta, yo lo hice, Elfo, Zartros, vámonos, no vamos a dormir está semana

—Si, necesito más respuestas

El elfo los siguió. Los tres salieron de ahí hasta donde estaba la osa. Justamente Ronan estaba ahí.

—Me lo llevaré el tiempo necesario

—Si…

—¿No le molesta?

—¿Por qué? Solo me molestaría no verla en la fiesta

Algo le decía que Ronan era más intuitivo de lo que una persona normal era.

—… Y pensar que esto fue por un pastelazo

Notó que algo más estaba pasando.

—…

—…

Ronan y Zartros se miraron, pero no dijeron nada. Los tres subieron y se fueron de ahí.

—Tienes demasiado tiempo para hablar de eso con él, no lo arruines cuando volvamos

Sisi avanzó ininterrumpidamente hacia donde el elfo señaló, mostrando el camino, mostrando atajos, formas de escalar y que dirección brusca tomar para seguir adelante.

Apenas estaba amaneciendo.

—¿Hueles eso?

—¿Oler?… ¿Metal oxidado?… !Sangre¡

Y enseguida se detuvieron, el elfo quería ir hacia ahí pero ella lo detuvo.

—No te dejé vivir para que mueras tan fácil, solo espera

Y ella hizo aparecer su armadura de “Desconocido” con ayuda de uno de sus anillos.

—ᚲᛟᛗ ᚺᛁᚾᚷᚨᛏ

Después hizo aparecer al golem de siempre frente a ellos.

—¿Debería sorprenderme?

—¿Conmigo? ¿A estas alturas? No sé… — dijo ella sin ponerse aún su casco de hueso—, me acompañará Sisi, mientras tú, el golem y el Elfo vayan a… no se, solo fíjense quién es el malo aquí, nos vemos hasta que nadie quede en pie

Sisi corrió rápidamente mientras ella se sujetaba fuertemente.

El golem de su parte extendió la mano y Zartros se subió a su hombro sin pensarlo dos veces, el elfo lo hizo de un par de movimientos.

—Terminemos con esto de una vez, Elfo, ¿Dónde vamos?

Este señaló y el golem obedeció empezando a correr.

La misma historia de siempre, o al menos la que se veía por el momento, solo que está vez era increíble que las defensas mágicas más fuertes de los elfos de esa región no pudieran contra lo que se supone, nunca debía pasar ahí.

—A costado como no tienes idea, pero de que hemos llegado hasta aquí, lo hemos hecho

—…

—No se como lo han hecho, pero está ayuda, por ese trato, ha valido la pena— dijo—, !míranos¡ ¡Nosotros¡ ¡Los seres inferiores a los elfos! !los grandes, los afamados¡ ¡Los que se supone son la especie mágica más poderosa! !Atrapados por su propia arrogancia, su propio orgullo, su propia magia en este sitio, su hogar¡ ¡Algo que dejara de existir una vez tengamos tu cabeza en una bandeja de plata¡

El Rey elfo estaba en su trono, no se había movido en absoluto desde que eso empezó, la situación era ya casi irreversible, todos los frentes seguían peleando pero, la ventaja empezaba a ya no verse más, la esperanza a desvanecerse y el fin próximo a comenzar.

En ese espacio mediano, el Rey estaba sentado en su trono, frente a él estaba un grupo de soldados elfos listos para protegerlo y otros para matarlo, la tensión era muy grande, pero las palabras eran por el momento la pelea de razonamiento entre el líder y el Rey.

Ese pequeño cuarto, no ostentoso, no lujoso, natural, de figuras de madera, que antes tenían un aire limpio, natural, más ahora el olor de la sangre inundaba, cubría con su presencia todo aquello que representaba una vez y ahora ya no.

—No me importa lo que hagas, tu nunca lograrás nada más que ahogarte contigo mismo, siempre ha sido así, desde el primer intento que hiciste, siempre supe cómo terminaría, no se que fue lo que hiciste para poder hacer esto, pero me deja claro una cosa… tu ya no eres ni siquiera un Elfo

—!Ha! ¡El hipócrita del Rey ha hablado! ¡¿Vender a tu nieta a los humanos te parece algo que un Rey haría?! ¿Cómo terminó eso?

—…

Ese había sido un gran golpe bajo, pero aún así el Rey aunque por dentro estaba molesto, no se movió, intentó no expresar su enojo pero era casi imposible.

»Tú también sabías la historia, lo que sucedió, no me arrepiento de esa decisión por qué sino fuera así, no tendrías lugar donde destruir como lo estás haciendo

—Cierto, pero eso no se compara a lo que hiciste, ¿Y qué pasó después? Los humanos odian a los elfos, no saben a dónde dirigir su odio, su resentimiento por casi perder todo lo que tenían, ¿Que mejor manera de hacerlo que castigar a quien les ayudó?— preguntó el Elfo oscuro —, ¿Que habrá pensado ella al verlo, sentirlo y escucharlo? Debió ser muy cruel

—…

Esos recuerdos todavía frescos en la memoria del Rey elfo aparecieron, el nacimiento de su hija, la súbita muerte de ella pero con la vida de su nieta, verla crecer, la guerra con las Mabestias y el trato con Greznard… aquella promesa que estaba y fue hecha, aquel trato por ayuda… no quería darle la razón a ese idiota, solo… quería que si esto no iba a continuar, que terminara de una vez.

—¿Realmente crees que a estas alturas esos humanos vengan a ayudar? ¿Sabes lo que le han hecho a los tuyos, los nuestros, otros más?— preguntó el Elfo oscuro con resentimiento —, !Los humanos solo buscan destrucción, su propio beneficio y aprovechar todo lo que este sagrado mundo ha hecho y tenido para sus propios y ridículos fines¡ !Ellos nunca cumplirían algo como lo que hiciste! !son tan egoístas que preferirían ver arder todo antes que estar quemándose con ellos¡

—¿Y tú? Te estás quejando de ellos pero aunque no queramos, somos iguales— dijo el Rey —, todos los seres con conciencia tenemos algo en común, el propio bien, el propio beneficio… pocos sabemos proteger a otros y lo volvemos eso, unos tantos no tienen ese privilegio pero arriesgan lo necesario por quienes no conocen… todos somos iguales y tenemos diferentes tipos de vida… esperanza, sueños y metas… tú has decidido esto por ti mismo, creyendo que lo lograrás sin importar lo que hayas hecho, yo creeré lo que quiera, pero nunca me arrepentiré de mis decisiones por qué hasta este momento, decido como tú dices, quemarme con ellos, no huiré, no lo haré

—Como quieras, manténlos

Dieron un paso y la puerta de aquel lugar se abrió.

El Rey miró así como solo el otro Elfo… era uno de su grupo.

»!¿Qué es lo que quieres!? !¿No ves que estoy ocupado?!

Pero ese soldado Elfo quería hablar, decir algo, más solo estaba quejándose… hasta que él estómago le explotó cuando dos manos le atravesaron limpiamente.

No hubo quejidos, no hubo gritos, solo ahogamiento, las manos subieron doblándose en “L” a su cabeza y los dedos se metieron en la boca y ojos, para presionarlos y bajarla mientras podían escucharse los huesos y la armadura agrietarse, romperse, más sangre salió disparada del cuello al techo y parte del marco de la puerta, la cabeza aún con piel del pecho fue metida por dónde las manos salieron y cortada de la parte colgante de la piel…

—¿Así son los elfos oscuros? Pensé que iban a sangrar en morado

Dijo una voz mientras todo mundo veía a quién pertenecía.

Era alguien, alguien extraño, en una armadura negra como la noche con detalles oscuros, tenebrosos, lo más sobresaliente era el casco de huesos, indiferente a la situación y lo que hizo.

—…

—…

Nadie decía nada, el silencio apenas era lo suficientemente abundante como para poder escuchar el caos afuera.

Aquel sujeto extraño aún tenía la cabeza de su víctima y la tiró a un lado.

—Meh

Y después miró hacia dentro.

»Perdon por interrumpir, es que ese se me había escapado

Después una gran sombra se puso a un lado y aquella cosa la montó.

»Hasta luego

Se fue por la izquierda y aún así con esa interrupción no se movieron.

—!No dejen que nadie salga! ¡Quiero ver qué está pasando allá¡— gritó el elfo oscuro

Fue a la entrada ignorando la cabeza y lo vio, todo su ejército que en un principio estaba tomando ventaja, repentinamente estaba siendo empujado a la presión, algo había pasado, algo que él no había contemplado ocurría mientras estaba ahí…

—!!!HAHAHAHA¡! ¡SIN ESA MALDITA PROTECCIÓN SON TAN ABURRIDOS¡

Los elfos normales no sabían qué estaba pasando, ver a un sujeto extraño encima un oso zombie, cortando cabezas con hachas de batalla, era surrealista a más no poder.

El oso zombie corría sin descanso mientras tomaba por sorpresa a los elfos oscuros, estos intentaron atacar con magia, pero no salía, algo los interrumpía y cuando menos esperaban, eran mordidos, cortados o medio devorados por el oso… claramente todo mundo sabía que ocurriría después.

»! MATEN A SUS COMPAÑEROS¡ !QUIERO VER A UNO SANGRANDO MORADO¡

La conversión a zombie era una locura, los ojos se incendiaron en un rojo, los gritos agonicos como si fueran todavía más mordidos por el oso, las convulsiones imparables, todo hasta que sacar espuma por la boca de color café o cualquier líquido de la comida o hayan tenido ahí dentro salía… para levantarse y correr desesperadamente contra los suyos, dejando de lado a los otros elfos.

»!Que nadie que quiera salir vivo los ataque!

Seguía cortando cabezas y los elfos entendieron la situación al instante.

—!Carguen¡ !CARGUEN¡

Volvieron al ataque y con ayuda de los zombies creados por el oso de ese sujeto podía verse que el otro lado estaba entrando en desesperación.

Todo ante la mirada atónita del jefe.

—¿Qué está pasando? ¿No sé supone que que vamos a ganar?… No, aún puedo hacer algo

Y regresó adentro caminando fuertemente.

»Si logró matar al Rey mientras estaba distraídos podría

Pero algo cayó del techo, haciendo polvo y un fuerte estruendo al impacto doble del techo y el suelo.

Entre el polvo se escucharon gritos de terror.

—!Es un golem, es un golem¡

Y después nada, quedándose en silencio, el polvo iba desapareciendose, mostrando una gran sombra… después desapareció, para en instantes, sentir el cuerpo tan presionado, tan fuerte que casi le sacó todo el aire.

—… Aaahh… ehhhgg…

Quería decir algo, liberarse, pero era imposible.

—Buenas noches, no me interesa nada de lo que tenga que decir, a no ser que responda solo estás preguntas… ¿Él es el que está causando todo esto?— preguntó un humano

Preguntó una voz juvenil al Rey que aún se mantenía en el trono.

—Si…

—¿Lo quiere vivo o muerto?

Escuchar tan fácil esas palabras de alguien más, solo aumentó la desesperación por soltarse, pero hiciera lo que hiciera, no podía hacer nada que no fuera intentar gritar o recitar lo que sea para escapar de esa situación.

—Muerto, pero ¿Podrías darme unas últimas palabras con él?

El golem se acercó sin soltarlo y lo puso delante del Rey.

Este podía ver la desesperación la sangre en su boca y lo poco rojizo de su piel por la sangre que no circulaba o estaba reuniéndose en sus venas.

»La esperanza muere al último

Y lo presionó lentamente mientras la agonía se transformaba en sangre, en su boca, en su nariz en todo su ser mientras peleaba por sobrevivir de cualquier manera… poco a poco podía sentir cada parte de sus huesos, sus órganos y sangre ser molidas.

Todo mientras miraba al cielo implorando igual una salvación… que con un último escupitajo al cielo lleno de sangre como apretar una lata de tomate… no llegó, apagándose totalmente al caer al suelo sin vida…

—Y por si las dudas

Para que el golem le aplastase la cabeza de una pisada eso había sido demasiado.

»¿Lo fue?

Le pregunto al elfo que lo acompañaba y éste negó.

»Terminemos con esto, vayamos a ayudarle, tú quédate y… posiblemente nos veamos después

El Elfo bajó y fue con el Rey, Zartros se fue con el golem a la salida.

—!Son tan aburridos que podría hacer esto con una mano! !pero tengo prisa así que usaré las dos¡

El hacha de guerra voló y fue bloqueada, para después recibir un corte en diagonal que partió a la mitad a quien había hecho eso. Asustando tanto a aliados como enemigos, estos últimos reunidos y presionados por el cambio brusco del asedio.

»!Vamos, vamos¡ ¡¿No pueden esforzarse un poco más?! !Son los malditos elfos oscuros¡

Avanzó enseguida demasiado rápido, otro más cubrió el ataque con magia, pero no fue suficiente.

»¿Quien debe dominar a quien?

El corte aunque detenido un poco, pasó sus defensas y lo corto justamente en el centro… para después ella bloquear con las dos hachas un golpe de espada, este la hizo girar al acomodarse más adelante por la presión e impacto.

Ahí estaba un elfo oscuro también pero acompañado de otros más.

—!Son los caballeros Ifrit¡ ¡Estamos salvados!

—Si, de eso es lo que estoy hablando— dijo ella

Vestidos en una armadura más reluciente que la de los otros, podías ver sangre en ellas de posiblemente estar en otro lado de ese lugar haciendo desastre.

—¿Cómo es que un humano puede hacer esto?

—Nah, tengo historia con la magia que usan, no es la primera vez que me topo con algo así, aunque me sorprende que ustedes hagan esto y confíen en quien no deberían

—Nuestro Rey así lo decidió, obedecemos las decisiones aunque eso cueste el orgullo

Y ella apareció justo delante de ellos, con las dos hachas extendidas en diagonal.

—¿Y valió la pena?

El corte fue directo, la sangre salió disparada tanto atrás como para los lados, los demás caballeros se alejaron, dejando a la víctima en el suelo sin saber cómo pasó.

»… creo que no

—!Ataquen¡

Y fueron tras ella, pero dos fueron aplastados por un golem oscuro y extraño, volviendolos a detener.

—¿Llegué tarde?

—¿Cómo ellos para detenerme? No realmente

—Ah, ya veo

Y bajó con una espada directa en estocada, uno de los que quedaban se cubrió los restantes no sabían que estaba pasando.

Los demás elfos seguían en lo suyo, mirando como el caos empezaba a tornarse en contra de los oscuros de una manera incluso más caótica que los otros.

La marea cambió de golpe a cada momento, todo por dos humanos y dos bestias extrañas.

—!Retirada, retirada¡ !Todos salvense¡

Pero nadie dejaba que eso pasase y si fuera así solo sería por distracción a otros, toda la noche pasó entre dominio y venganza, ambas tan expresivas que se podría decir que de todo un ejército grande, solo quedaban las sobras.

Solo rehenes y moribundos. Amarilis estaba mirando el amanecer tranquilamente desde los hombros del golem, todo su alrededor era solo el olor a sangre, metal, humo, y muerte por dónde sea que uno mirase.

—Me recuerda a la casa

Los elfos estaban mirando eso igual, llorando, pensando, penando sobre sus muertos, queriendo recuperar lo poco, pero sabiendo que habían sobrevivido… incluso los que miraban al ejército zombie quedarse quieto, más heridos pero ya sin vida.

»listo muchachos, ya pueden dormir, esto por el momento ha terminado— les dijo Amarilis y giro uno de sus anillos de su mano

Y casi todos cayeron de espaldas al suelo, sin moverse, sin hacer nada más. Solo pocos se mantuvieron de pie, ella entendía que estaba pasando, así como los familiares de ellos.

»Más magia que arco… despidanse, después duerman, no lo volveré a repetir

Diciendo eso ella regresó a dónde estaban Zartros y el Rey, este último mirando ansiosamente al primero.

—Ah… ho…

—No quiero que me hable, solo vine a cumplir la promesa que se quedó y cuando me recupere un poco, le pagué a ella, me largo

—Si… si…

Incluso ese tipo tan poderoso, anciano y arcaico se había quedado sin palabras al ver algo de su nieta en él….o al menos así se podía notar.

»¿Qué necesitas?

Pero Amarilis vió algo más.

—¿Única línea descendiente?

—…

—¿Quiere que deje un mensaje?

Medio día después, dos elfos oscuros son arrojados a los pies de la familia Brelistar, el jefe mirando eso, los demás miembros sin palabras e incluso los guardias así como los sirvientes.

—Les puso un contrato de esclavitud, tienen seguros por si se les ocurre hacer algo contra el Reino o desobediencia de algún tipo, no diré de cuál, quiero hacer esto interesante, ¿Estamos a mano?

—¿Quieren algunas joyas?

Hasta ellos se sentían mal de tener tanta exclusividad, querían recompensar aunque sea un poco más lo que estaba pasando.

Para el término del tercer día, habían vuelto al castillo, ella tan reluciente que parecía que había ido a un crucero sin esfuerzos, el príncipe aún con la sangre de los Elfos oscuros, herido y pensativo, todo mientras estaba encima un oso zombie.

—! Príncipe-

—Callense, no hagan nada, déjenme en paz, necesito silencio— dijo y bajó del oso para irse hacia dentro

Amarilis desapareció a Sisi y caminó tranquilamente a su habitación.

—… No es Pabellyon, pero no dejo de pensar sobre la siguiente víctima… bueno, no es como si no se lo merecieron, pero creo que debería tener un seguro por si hacen lo mismo que yo… trabajo es trabajo— dijo al chasqueo de sus dedos—, tengo Pirika y eso es lo único que me importa, ahora a dormir

Durando un día hasta el amanecer del siguiente.

Después de un merecido descanso, fue llamada a la sala del trono del castillo.

—Vaya, no sabía que traerte sería algo tan… extraño

Y Amarilis estaba mirando al consejero, este estaba algo intranquilo, pero la situación era lo que se podía pensar.

Zyrax estaba sentado en una silla especial a lado del trono del Rey, ella estaba frente a él y Ronan.

»… pero me has dado información valiosa que podría ayudarme a algo que estoy haciendo… solo si es todo lo que puedes decirme

—… Es todo, puede decirle a su hermano sobre eso, es más, él tomó mayor parte de esto porque ya sabe… no diré más por qué es claro que es un asunto familiar

Zyrax estaba solo sentado ahí, mirando tranquilamente a Amarilis, no decía nada y solo tenía una sonrisa como si estuviera viendo un espectáculo de una persona. Pensando muchas variables así como lo que podría hacer con una persona como ella… pero por el momento solo debía dejarla ser.

—Puedes hacerlo, ahora por esto, te nombro familiar lejano del Rey

—… ¿Eh?

—¿Qué es eso?

—!Pero príncipe¡

—Hizo que cumpliera la promesa, ahora si podemos tener una relación con los elfos usando a Zartros y más que nada… la decisión que tome él en cuanto a aceptar o no el trono, cambiará este Reino, ¿Todo por qué? Por qué ella quería Pirika, y no quisiera ponerle algún freno en cuanto a la obtención de ese material

—…

El pequeño alrededor no entendía nada de lo que trataba de hacer pero ya había estado hecho.

—Entonces… aparte de lo que claramente puede verse a kilómetros y se que es verdad— dijo mirando a Ronan—, ¿Usted no quiere el trono? ¿Quiere a Zartros? ¿Por qué?

—Esa pregunta es válida pero más que nada… diré que es cosa mía, diría que también es aburrido no ver el panorama donde es más inteligente e interesante, no te aproveches de la amabilidad que te muestro

—Lo lamento

—Retírate

—Si…

Pero ella se quedó aún ahí… algo que les pareció raro a todos.

—¿Qué pasa?

—Solo quería decir algo… hablar con el señor Ronan si me lo permite, pero de manera más personal

—… ¿Por qué pedirás algo así? El puede hablar con quién sea de cualquier manera

—… Solo, por favor, permítame hacer eso

—… No entiendo pero bueno, ve

—Si

Ella se levantó del suelo y Ronan se acercó. Más ella mirándolo venir no sonrió, solo mantenía su postura, hasta que estuvo ahí y le susurró.

—~~~ ~~~ ~~~~

Después se alejó y dió una reverencia al príncipe.

—Ya es todo, me retiro, muchísimas gracias

Ella se fue tranquilamente.

—¿Ronan?

—Si, voy enseguida

Él regresó como si nada.

—¿Qué fue lo que te dijo?

—Lo lamento, esto es entre ella y yo

—…¿? Cómo sea

Pero solo eso duró por momentos. Volviéndolo a mirar y notarlo, estaba tan acostumbrado a su rostro, que no había notado ese sutil cambio de humor.

»… Nunca me lo dirás, ¿Verdad? A nadie

—No

Sea lo que se que le haya dicho ella, era tal que ese “No” se sintió aún más profundo y personal para Ronan, el más grande Caballero Sagrado que ha tenido ese país…

—Vaya, vaya, ¿Por qué siento que perdí una valiosa oportunidad de algo muy importante? Por eso quería que lo viera, para que fuera más directo…— preguntó al aire—, esa mujer Amarilis… es… interesante

Amarilis caminó tranquilamente en los pasillos del castillo, ya nada podía tener nada que ver con ese asunto.

—Un trato es un trato, ahora solo faltan dos días para la fiesta y el adiós… ¿Qué más debería hacer para arruinar la sub-trama de aquí?…

Pensaba en eso, cuando escucho un grito.

—!Otra vez¡

Eso la hizo mirar de dónde provenía.

Estaba por el campo de entrenamiento de los soldados del reino, pero no eran ellos quienes entrenaban, era algo más.

Claramente su curiosidad fue la que la llevó ahí, notando que entre ellos, incluso estaba Ramuko… para cuando alcanzó a llegar y antes de siquiera decir algo, escuchó el golpe de una madera contra la piel de alguien, después la caída y las respiraciones agitadas de cansancio.

—… Sostienes demasiado tu espada como si solo pensaras en que es parte de ti, no lo es a menos que realmente lo sientas así, ni siquiera me haces sentir con miedo, o siquiera te veo como una amenaza, una pelea es una pelea, no importa que hagas, improvisa como para puedas tener a la mano— dijo Max mirando al Príncipe en el suelo

—¿Okay? ¿Qué está pasando aquí?

—Ah, Amarilis, no sé, estábamos paseando yo y Max, cuando el príncipe Zartros apareció y le preguntó si era tan fuerte como tú…

—¿Eso qué? Es obvio por qué es mi hermano

—Es lo que le dijo y quería una muestra… ya lleva como para un pastel completo

—Gracioso, pero no gracioso de risa, sino… de obviedad

Max le regreso la espada de madera que le había quitado antes, Zartros ya estaba arriba nuevamente, cansado pero no rendido.

—¿Otra?

—Aún no he terminado

—Solo recuerda, relájate, olvida la derrota o victoria que hayas tenido, piensa que es la primera vez cada día

El siguiente asalto estaba por pasar.

—Maestra, ¿Quiere ir a otro lado y dejarle las cosas de hombres a los hombres?

—Creo que si

—Vaya, ¿Las acompaño?— preguntó una tercera voz

Pero ellas no se asustaron, solo Ramuko se sentía mal por ello.

—Maestra

—¿Qué? Son mi excusa para salir de mi casa, además, no es como si no quisiera saber sobre lo que les pasó a los elfos

—… ¿Cómo- — preguntó Amarilis sorprendida

—Tengo mis métodos, podría enseñarte si me dices

Paseando tranquilamente por la capital todo se veía bastante tranquilo, claro, habían pocos rumores sobre algo que había pasado en la casa Brelistar… más cuando lo vieron en persona.

—… Vencer de esa manera a los elfos oscuros… ni en mis más enfermos sueños podía siquiera imaginar eso, no son superiores a los Elfos normales, eso sí pero… aún así son más peligrosos, más extremistas…— dijo Xibaly

—Lo que me gusta de esto, son los ataques sorpresa, además, use la misma magia que ellos usaban para lograr su cometido, se le dice ingeniera inversa

—… Analizar y encontrar la manera de revertir el mismo proceso para una ventaja máxima… sep, definitivamente es lo que yo haría, pero ahora puede que los demás elfos oscuros puedan ser más peligrosos por esto— dijo Xibaly

—De eso no hay que preocuparse Maestra de mi Maestra, digamos que… hay algunas cosas que deberían haberse mantenido como estaban y quién lo hizo, posiblemente justo ahora esté en una situación similar

—¿El hechizo [Insomnic Cólera]?

—Yip

—… Que malvada— dijo Ramuko con una sonrisa orgullosa

—Gracias, aprendí de la mejor

Y no se equivocaba en absoluto.

—!CUBRAN LA PARTE OESTE! !ESTÁN A PUNTO DE ENTRAR¡

—¡MEDICOS, LLAMEN A LOS MÉDICOS! !A TODOS¡

Después una gran explosión ocurrió, una de las barreras mágicas así como parte de un gran muro defensivo fueron explotados y destruidos tan fuerte que incluso la onda expansiva arrojó a los soldados que estaban ahí junto a elfos oscuros como daño colateral.

Todo ese terreno del tamaño de una ciudad estaba siendo arrasada casi en su totalidad por ese ataque, partes incendiadas y pulverizadas, gente corriendo más adentro o tratando de huir, soldados corriendo al lado contrario como más lo pudieran hacer, estruendos de magia, espadas, gritos desgarradores, dolor y desesperación podía olerse, sentirse y vivirse en carne propia sea de cual sea el lado que estuvieras.

Los elfos atravesaron lo que habían podido abrir y corrieron más adentro con gritos de guerra, furia, odio, todo lo negativo llevado al extremo, hasta que uno se puso enfrente mientras a los lados sus compañeros corrían dispuestos a matar a quien sea que se colocará enfrente.

—!¿DÓNDE ESTÁ EL QUE NOS DIO ESTOS COLLARES¡?— gritó uno de los mejores y más grandes elfos oscuros que estaban ahí en ese asedio tan desastroso para los humanos

—!HAN ENTRADO! !HAN ENTRADO¡

Tardarían cerca de seis meses en lograr repeler, no eliminar, repeler a los elfos oscuros y mantener otras defensas, pero se veía que al primer descuido, todo se volvería peor. E increíblemente por alguna “extraña” razón, esa situación pasó sin noticia y desapercibida para los demás Reinos y personas.

*Volviendo y días después de lo que pasó tanto con los Elfos como con la fiesta…*

—Aaahaaa~~~ no quisiera irme pero creo que sería lo mejor— dijo Amarilis caminando con sus cosas al carruaje de su Maestra

—Honestamente me sorprende que puedas moverte aún después de lo que hiciste— dijo Ramuko a un lado

—… Bueno, no pude hacer eso en la fiesta de aniversario, así que quería aprovechar y saber cómo era la comida aquí

—Es un milagro que tus padres le hayan dicho a los chefs que hicieran más comida cuando incluso estaba por comenzar la fiesta

—Hehe~~♪

Los padres se estaban despidiendo de los dos príncipes, Max y Ronan estaban ahí y solo faltaban ellas dos.

—Ah, me sorprende que puedas despertar después de hacer ese espectáculo— dijo Zyrax

—¿Por qué más estaba molesta esa vez? Príncipe

—Tomaré nota de eso… por cierto, tu deberías hacer lo mismo con lo que te dije, no es molesto pero estoy hablando enserio

—Ya le dije que lo pensaré, además, ¿No necesita el permiso del Rey y la Reina para eso? ¿Sabe cuántos problemas provocaría?

—Si, pero ya encontraré la manera en la que acepten

—… Aun así me parece una idea terrible

—Para ti, más no para mí

—… Cómo sea— dijo y extendió su abanico—, nos veremos un día menos problemático

Zyrax asintió y ella se acercó a Ronan y Zartros.

—Muchas gracias por invitarnos, realmente a pesar de lo otro, la pasamos muy bien, espero y con esto vayamos quedado en paz

—Le puedo asegurar que es así y si me permite decirlo… cualquier cosa que usted requiera, sea lo que sea que desee, no dude en pedirlo, mi familia está muy agradecida con usted por esto y mucho más

Los dos se inclinaron a ella.

—Eso es demasiado… pero siento que si digo que no tengo derecho a eso, insistirá… así que…— dijo e igualmente se inclinó —, estoy igual a su cuidado, ¿Okey?

—Okey

Después se incorporaron y ella ahora miró a Zartros.

—Nos vemos luego, niño

—Nos vemos, niña, la próxima vez trata de no ser tan tonta

—Y tú tan infantil… por favor, no quisiera volver a lastimar innecesariamente a alguien… que lo merezca

Así, con esa despedida por el momento, terminaron estás mini-vacaciones, llenas de un poco más de intriga y miradas de todo tipo…

Un tipo en especial que su madre fue la primera en darse cuenta.

—No te preocupes, madre, ellos no se acercarán, solo… es una especie de despedida de un conocido— dijo Amarilis tranquila y acomodándose para dormir más

—Si tu dices, hija

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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