El Exilio de la Villana - Capítulo 21
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- Capítulo 21 - 21 ¿Quién es la Bestia aquí
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21: ¿Quién es la Bestia aquí?
(2) 21: ¿Quién es la Bestia aquí?
(2) Sabía que así como se estaba quejando que alguien cambiaba la historia, ella también lo estaba haciendo, la única diferencia es que la principal Kyrla, Tyler e incluso Ámbar y Stone, tenían que sobrevivir a como dé lugar, incluso desde el primer evento, si ella no hubiera ido a ver el primer evento, Kyrla ya no estaría viva, posiblemente Tyler estaría mal, Stone no encontraría nada por qué luchar e inevitablemente la guerra con Pabellyon hubiera sido un desastre desde el momento en que la Santa de Bartogh hubiera muerto, siendo un blanco lo bastante fácil incluso para cualquier otro reino.
Y todo se perdería.
Así que se debían hacer cambios si ella quería hacer lo que quería, aún cuando incluso el final fuera diferente o al menos cerca de lo que debía ser.
En la historia original, la espada del Caballero Sagrado Crocsald, era uno de los aditamentos al grupo de Kyrla y Tyler, una de las espadas más fuertes que fue usada en la gran guerra del Señor Demonio (como era también llamado ahí al responsable de el gran ataque de Mabestias), aún pasando los años, según el libro, no había perdido el filo ni su fuerza, dureza o resistencia, no era tal cual uno de los eventos importantes, pero aún así para la historia y carácter de Tyler si lo era, y ahora con este adelanto, ella tenía que hacer algo importante, claro, no conseguirla para él, sino una cosa que podría ayudarle a ese sujeto.
Aún no era tan tarde y Ámbar la cubriría en alguna coartada, así que yéndose rápidamente por el camino y atajo, llegó al área donde en el centro de aquel gran bosque se encontraba la espada de Crocsald… —Vaya, se siente igual de pesado que cuando mi Maestra se enoja conmigo Camino entre los árboles aún limpios, pues no faltó mucho para que viera marcas de garras tierra removida, el clásico olor a desechos de carne, mierda y posiblemente aves de rapiña que se supone no son de ahí, pero la comida hacía que incluso anidaran entre algunos árboles.
»¿Esto será de él?…
No, es demasiado cerca como para desesperarse así Siguió avanzando y si, los restos de Mabestias estaban alrededor, no tan juntas pero se veía en la descomposición de los cuerpos que ya tenían tiempo, no eran todavía muchos pero sí que eran del tamaño de un perro adulto.
»En la historia original, las Mabestias no se atrevían a acercarse al Reino por temor natural a las habilidades de Kyrla, ella desprende sin saber un aura que para estás cosas, es como un olor nauseabundo o no lo soportan— dijo mientras caminaba—, Tyler es igual pero solo en fuerza física y presencia, pero no puede hacer nada, ni sentir a estás cosas por qué algunos son difíciles de prevenir, algo como un camuflaje a incluso las habilidades de detección de otros sensibles a la magia Ella se detuvo un poco y no se movió… por momentos.
»¡Cómo ahora!
Un movimiento muy rápido y sintió el bulto negro que la acechaba ir encima de ella, pero logró sostenerlo por debajo, tomar su cuello y estrellarlo al piso, para ella alejarse.
No era un pequeño espacio pero si era peligroso si no tenía cuidado.
Otro más vino, pero por debajo, a ras de tierra, ella movió su cuerpo al girar y golpear la espalda de esa otra Mabestia, este hizo un gemido de dolor y avanzó para alejarse, el primero no tardó en eso, pero ella lo sostuvo de la boca… sintiendo un tercero.
»Ingenioso… Otro más se lanzó a la espalda baja, ella aún tenía las manos con el primero.
»!Pero muy obvio¡ Sin soltar al primero levantó su pierna derecha tan arriba que el golpe a la quijada fue estrepitosamente sonoro al hacer cerrar de golpe el hocico de ese y después arrojar al primero contra ese último, para quedarse en medio de esos tres.
Las Mabestias eran de distintos tipos de seres, esto por ejemplo eran venados, nada parecidos a los de siempre o incluso a los cercanos usados como alimento ahí.
De tres pares de ojos uno detrás del otro, pezuñas gruesas pero filosas, un cuerpo robusto que apenas podía diferenciarse del cuerpo normal de un ciervo.
Claro que sus cuernos eran más puntiagudos, incluso espinosos, pero lo que hacía totalmente diferente a cualquiera, era que su boca no era convencional, de su cuello largo a la mitad era lo que podía caber incluso un cuerpo humano promedio de niño.
Podía abrirla y verse más aterrador que una serpiente abriendo la boca engullendo (irónicamente) a un venado, dislocandose a propósito su quijada.
Está era la versión de eso.
Incluso la lengua larga serpenteando y oliendo el alrededor.
»Ok, chicos, no quiero problemas, solo voy de paso así que si no quieren salir lastimados no hagan… Y claro, un berrido muy fuerte proveniente de uno de ellos inundó ese espacio, para después quedarse en silencio.
»… eso Y se acercó a ese lo bastante rápido.
»¿Sabes cuánto me enoja que no me hagan caso?
Y le torció el cuello lo bastante rápido y fuerte, pero seguía vivo.
Los demás ciervos se asustaron y dieron un salto largo a un lado.
»Me entiendan o no lo hagan, seguiré mi camino, trataré de no matar a tantos si ustedes no hacen algo, así que… sean inteligentes por un momento Ella solo avanzó, dejando a esos dos últimos ahí, mientras el ciervo que estaba en el suelo estaba quejándose sin dolor pero nada más moviendo la boca… inconscientemente sabían que habían condenado a los suyos.
—Veamos, ¿Por dónde estaba esa cosa?
Escuchó un ruido pero lo ignoró… siguió avanzando y después otro ruido más pero era como si un costal hubiera caído encima a otro, seguido de berridos, patadas y choques de cuernos, ella solo siguió caminando, aún escuchando eso atentamente pero sin nada más que caminar.
»Conozco está desviación, aparece en la novela… debo ir… por aquí Un ciervo se apareció frente a ella, más Amarilis siguió caminando sin problemas, la bestia enseguida de esa afrenta fue tras ella… para ser embestido por otro venado que lo empujó a un lado.
Claramente el otro se enojó más pero el primero estaba haciendo ruidos desesperados, moviendo los pies, la cabeza.
»Si no mal recuerdo… era por este lado… de ahí solo es directamente Se escuchó un chillido, eso la hizo voltear y ver qué había pasado.
El primer venado había herido al segundo, claramente ignorando e ignorante de las aparentes advertencias del segundo, pues este estaba sangrando de un costado y en el suelo, aún así estaba haciendo ruidos desesperados para detener al primero, pero este solo estaba más enojado que el principio.
Arrojándose más rápido que podía, berreando y con la boca abierta.
»… Amarilis tomó un gran puño de tierra y se la arrojó a la boca, este la cerró y en ese instante ella lo golpeó de la cabeza, justamente de la frente, haciéndolo caer al suelo de golpe sin nada más que el silencio y sin moverse, fue una muerte demasiado rápida y piadosa.
»¿En qué estaba?
A si, ir de frente— dijo tranquilamente El cuerpo del venado solo se quedó ahí, inmóvil y muerto.
Todo el resto del camino no hubo problemas… o eso me gustaría decir.
»¿Ahora que?
Cómo anteriormente se dijo, habían más Mabestias de distintas formas, un oso de tres cabezas y seis piernas, más grande que un grizzly, conejos que podían abrir su cabeza como los perros zombies de un juego, cuervos y aves de alaridos agudos, zorros, lobos, perros e incluso jabalíes anormalmente deformes, grandes y salvajes.
»Creo que de hecho estoy cerca… Sisi, ¿Puedes encargarte?
Quiero recordar el camino Y el oso apareció de golpe, aplastando a uno de los osos contrarios justamente del cuello, el sonido seco vino después de esa abrupta presentación, el rugido de Sisi inundó el espacio y después se lanzó al ataque sin esperar orden.
»Ve primero por los grandes, a ver si así se están en paz— ordenó Amarilis El oso lo hizo y se arrojó de cabeza, uno de los osos dió un zarpazo, y arrojó a Sisi a un lado… pero eso solo de dió el impulso para ir contra otro en esa dirección, pues no sentía nada.
Las dos cabezas solo vieron una fila de dientes podridos, saliva apenas en existencia con líquido putrefacto y una expresión de odio sin sentido ir hacia ellos, para ser lo último que verían.
Los berridos del oso no se hicieron esperar, estaba pidiendo ayuda a quien sea pero ni los demás animales se acercaron, ni los otros osos, después vino el silencio y las respiraciones agitadas del oso zombie… para correr hacia otros animales, atrapó a un zorro y lo partió a la mitad, un ave trato de arrancarle los ojos… pero Sisi ya no tenía vista, atrapando al ave y destrozandola de una mordida.
Los demás animales la atacaron pero aunque sus mordidas, rasguños y demás daño era certero… Sisi contraatacaba inmisericorde al instante de esos movimientos, esparciendo sangre, piel y vísceras por todos lados.
Casi al final de esa horda solo quedaban pocos.
—Es suficiente Sisi, creo que ya entendieron el mensaje— dijo Amarilis —, sirvete lo que quieras, te lo ganaste El oso fue tras la carne que estaba por resucitar por la infección, Amarilis solo avanzó adelante y las Mabestias solo se hicieron a un lado, para después alejarse de ella y el oso.
Siguió avanzando entre el bosque y ya sin interrupciones, pero estaba pensando en otras cosas.
»¿Por qué le estará costando tanto a Tyler pasar por esto?…
Después se miró la mano donde tenía sus anillos… »Cierto, no ha tenido que arriesgar su vida tantas veces por tener poder, todos los tratan como un jarrón, como Zyrax… tal vez esa sea la razón por la que estoy aquí— dijo en voz alta —, hacer lo posible por los demás y terminar esto… es como un videojuego, posiblemente quien esté cambiando la historia sea tanto como yo un nivel 90 o 100 y ellos están apenas empezando… por eso puedo tomar desprevenidos a todos, por qué están acostumbrados a la simpleza y no a ir más allá… solo pocos podrían estar a mi nivel o incluso… yo y ese extraño seríamos capaces de lo que sea por lo que queramos… aunque sea destruir parte del mundo… ¿Por qué me siento tranquila de saber que no soy la única?…
Extraño También sabía que estaba justificando su comportamiento con esos dos e incluso Stone.
»No es malvado si es así de necesario… pero aún así debo seguir la línea aunque esté cambiada por mi o por él… O ella Siguió caminando hasta otra bifurcación… lo siguiente era lo que ella quería, más que lo anterior que pasó.
Esa zona era aún más peligrosa que la anterior, por qué quienes vivían ahí, tenían conciencia del peligro y si querían, podían hacer cosas que las Mabestias no podían hacer… cómo organizarse, planear o incluso poner trampas.
Amarilis sacó de quién sabe dónde un helado de fresa y una cuchara para comerlo.
»Entonces, ¿Qué hay de nuevo, viejo?
Dijo ante todas las lanzas, ballestas, espadas y magos que estaban apuntandole alrededor, no era una trampa, era una emboscada y peor, podía sentir a más magos preparando magia más atrás de ellos por si las dudas así como equipo pesado.
Este era el de reconocimiento y la razón por la que Tyler no había podido pasar de ahí.
Semihumanos.
Los Semihumanos eran raros, tipos conejo, tipos lagarto e incluso los clásicos perros y gatos además de otros como gallinas… claro que en la historia original existían pero no se les daba demasiado crédito y solo aparecían cuando la historia lo requería… o el propio autor quería darle gusto a cierto sector de los fans.
«No habían muchas ilustraciones al respecto de ellos, solo un Semihumano del tipo dragón hablando con Kyrla» pensó Amarilis mientras era llevada y custodiada fuertemente hacia más adentro del bosque, justo en un espacio solo conocido por ella y desconocido por cualquier otra persona humana.
Era un poblado, lo más rural posible, casas de madera, calles empedradas, otras solo de tierra, pozos de agua y más allá la continuación del bosque.
Podías ver lo que en cualquier otro poblado era con las personas, incluso diferenciar a los guerreros de las mujeres que trabajaban, por supuesto que los rasgos de cada “especie” eran iguales aún siendo que caminaban en dos pies.
Incluso las miradas de esos ojos de diferentes formas, colores y estilos podrías no encontrar diferencias a cuando pasa un reo o un Semihumano en algún lugar lleno de personas.
Amarilis estaba sujetada por grilletes tanto en sus pies como en sus manos, vigilada por magos y guerreros, alrededor más magos y atrás lanceros y otros con armas, listos para cualquier movimiento de ella.
Algunos tenían armaduras sencillas, otros solo las armas, pero podías sentir que no eran simples fanfarrones, algo podían ocultar en su armamento y ella lo sabía.
Siguieron avanzando hacia una casa más, hecha de piedra, la última y más grande, como un ayuntamiento pero más natural, extendido y posiblemente la última defensa por si algo malo este pasando.
Todo a su alrededor era curiosidad, incluso entre los niños pequeños al correr con sus padres a preguntar qué estaba pasando, podías oler la comida en algunas casas, sentir la humedad de la ropa colgada.
Y la frialdad con la que se movían entre esa calle.
Hacer eso se sentía como estar alrededor de disfraces o utilería móvil de efectos prácticos, pero estos eran los más vivo que podía haber, respirar y sentir esa chispa en sus ojos que decía que eran reales, en ese mismo momento y posiblemente así como en el pasado o futuro, eran reales.
Siguieron avanzando hasta entrar a ese lugar, pero era un sitio tan extendido tan apenas lleno de cosas que era como el gran salón de un teatro sin los lugares, el escenario o el telón, solo un trono hasta el frente encima de un par de peldaños, detrás un par de espadas y un escudo así como el alrededor en las paredes muchos cráneos, humanos, Mabestias y otros animales de fantasía que sus facciones decían que esa misma fantasía podía matarte con un solo mordisco.
—¿Es una sala de trofeos?
—!Sshhh¡ Uno de los vigilantes le golpeó el costado.
—Solo un “no” bastaba, ¿Sabes?— dijo apenas respirando —, buen golpe —!Alto¡ Y todos se detuvieron a solo unos metros del trono.
—Pero en serio.
¿Es una sala del trono?
—¿Quieres que te vuelva a dar otro golpe?
—Es una pregunta inocente y curiosa —Silencio Un séquito de asistentes y sirvientes apareció de un lado, increíblemente el primero de todos era el líder, no algo que esperabas ver o lo clásico, sino un poco más allá.
«Un tejón de miel es el líder… espera, ¿Eso tiene que ser así?» Pensó Amarilis mientras el séquito seguía adelante, una mujer tejón embarazada, un par de sirvientes y su guardia… pero nada sobre algo que debía estar ahí de pie junto a ellos.
«En la historia original solo decían que el líder de los Semihumanos en el bosque era alguien de temer, fuerte, resistente, pero que había caído en depresión por la muerte de su hijo aún no nacido y de su esposa tiempo después, quedando solo el príncipe que tenía relaciones con los Semihumanos dragón y es exactamente un dragón por el que se tiene el enlace con los humanos… ¿Qué pasó aquí?» —¿Cuál es tu nombre, humana?
¿Y qué buscas aquí?
—…
Pero ella solo estaba disociada.
»¿Humana?— preguntó el Rey al verla perdida de su mirada Y fue golpeada nuevamente por ese mismo guardia en el mismo lugar, haciéndola reaccionar.
»!Alto!
No la golpeen —No, no, eso sirvió, estaba… pensando en otras cosas, lo lamento… deme unos minutos, este tipo si sabe dónde pegar— respondió Amarilis dolida Ella respiró hasta calmarse y habló.
»Mi nombre es Amarilis Faldone Dramull, mi cometido aquí solo era observar algo, lejos de este lugar y su gente —¿Cómo que sería ese algo?
Si se me permite preguntar —…
Eso quiero guardarme, pero en serio, es lejos de todo donde estoy de pie ante usted, su esposa y ellos— respondió—, no quiero problemas innecesarios… pero quisiera saber de qué se me acusó tan rápido —…
Sobre eso… se me informa sobre alguien que mató a un gran número de Mabestias, los humanos que hemos estado siguiendo no han podido hacer mucho, pero del otro lado, justo donde apareciste, estaban demasiado completos y muertos como para ignorarlo —Ah, sobre eso, si, indirectamente yo lo hice Todo mundo susurró eso y otros simplemente no lo creían.
—¿Indirectamente?
¿Usted?
¿Cómo?— preguntó la lideresa con suma curiosidad —…
Es mejor para su salud que no lo sepa, y sería mejor que no lo diga o ellos se volverán más locos contra mí, solo digamos que… tengo un oso especial —Pero- El líder levantó la mano para silenciar a su esposa.
—Entiendo, pero también debe entender que esto es por seguridad, si usted acaba de mencionar que es algo responsable, sabe que nuestro actuar tuvo razón al respecto de hacer esto —…
Si, pero me gustaría que se necesita para salir de aquí, por eso fui honesta con usted, esperando algo igual de honesto como respuesta —…
—…
—…
Ambos se miraron por momentos, incluso sin despegar la mirada el uno del otro.
—¿Podría quedarse aquí unos días mientras deliberamos el asunto?
—¿Sus celdas son cómodas?
No aceptaré una cama de piedra por lo menos —…
No quisiéramos tratarte como prisionera ya que estás siendo honesta… Pero ella levantó los grilletes así como hacerlos sonar.
—Al menos una cama, por favor Ya estaba siendo tarde, la forma en la que llamó la atención fue demasiado rápido, incluso el saber que el príncipe o heredero aún no nacía, hizo ver que incluso las afectaciones a los eventos o la historia alrededor de la original estaba cambiando drásticamente aunque sea a pequeños detalles, lo sintió con la Santa Beatriz, con la sub-trama de Zartros, podía ver qué aunque ella hiciera algo, el alrededor estaba dañado o cambiado de una manera que incluso estaba tanto atrasado como adelantado.
«Se supone que cuando Kyrla se encuentra con ellos, el príncipe tiene nueve años, tuvo que crecer apresuradamente en el sentido de responsabilidad y lo hizo tan increíble que logró una alianza con los Semihumanos dragón…» pensó en su celda recostada en la cama que pidió ¿O tal vez se estaba equivocando en los tiempos y ella era la adelantada?
En la historia solo dice que los principales eran adolescentes, en su plena juventud pero… ¿Qué tan adolescentes es lo que pensaba el autor?
¿De esos 14 años?
¿De 20 años?
Tener ventaja en saber que debía pasar traía algo de consecuencias, pero a su vez el saber que debía pasar, ¿Tendría que esperar 9 años para que eso pasase?
Sabe que los tejones de miel crecen rápido, a las tres semanas ya abrieron sus ojos después de nacer… ¿Sería tal cual igual a la realidad de dónde ella venía?
¿Siquiera podría realmente encajar una cosa con otra así como lo ha estado haciendo?
Era algo complicado, o más bien, muy complicado de pensar, pero algo era seguro, la lideresa tenía que dar a luz cueste lo que cueste.
—Oye, guardia —¿Qué?
—¿Puedo hacerte una pregunta inocente?
—¿Qué?
—¿Qué tantas semanas de gestación tiene la lideresa?
y antes que siquiera digas que qué intentaré, solo tengo curiosidad, no puedo escapar de aquí y tengo que entretenerme con algo, además que es la primera vez que veo un Semihumano, ¿Puedes decirme?
—…
El guardia que era un búho se quedó pensando un momento.
»…
5 meses, ahora cierra la boca —Vale, dormiré hasta la mañana, no me despiertes si no es para comida Volvió a su lugar y pensó en lo que podría pasar, todavía necesitaba más información pero… eso podría ser más complicado de lo normal.
»…
Podría ser una conjetura… pero más vale prevenir que lamentar Salió de ahí al transformarse en niebla, y se fue lo más rápido que podía a la academia, dejando solo la perspectiva de que ella seguía en la celda.
»Sisi, vigila el lugar, no mates a nadie, ya sabes, solo a los que se vean sospechosos, enseguida vuelvo Ya era algo tarde pero sabía a dónde y con quién podía ir para lo siguiente.
Las clases apenas estaban por terminar así que todavía ella estaba ahí.
Más no entró de golpe, solo abrió la puerta y se dirigió a Kyrla.
—¿Amarilis?
¿Qué pasa?
—Ven y no hagas preguntas La tomó de la mano justo enfrente de todos los demás e incluso del profesor en turno.
Después se dirigieron al palacio.
—¿Quieres cobrar un favor?
¿Que clase de favor?— preguntó la Reina que estaba ahí por un asunto de ella —El favor que usted sabe que hice cuando acepté ir a Greznard, así que no es nada fuera de lo común, solo deseo ir con Kyrla a la biblioteca real, si usted me lo permite Muchos murmullos se escucharon, era claro que habían cosas que estaban prohibidas.
—¿La biblioteca real?
¿La cual solo pocos con estudios se les permite entrar?
—Así es, no sé preocupe, ya sabe que todo lo que hago es para mí y si usted quiere podría aprovecharse de eso sin juzgar ni nada Claramente decirle oportunista a la Reina en su cara era una afrenta, incluso los pocos guardias y Kyrla se quedaron callados por lo que dijo pero ella solo se rió, por algo es que le llamaba la atención.
—Bien, pero no exageres en cuanto a hacer algo como esto —No lo prometo Kyrla y Amarilis se fueron enseguida ahí, la biblioteca era demasiado grande, llena de estantes, pasadizos cuadros, mesas, todo con el inconfundible olor a hojas de libro, tinta y la calidez neutra que parecía ayudar a mantener las hojas seguras lejos de la humedad o cualquier afectación posible.
—¿Qué vamos a buscar?
—Biologia de Semihumanos —…
¿Eh?…
¿!Eh!?
¡¿Semi- —Shhh!, estás en una biblioteca —…
¿Semihumanos?
¿Por qué?
—Solo, ayúdame a buscar algo y siento que te vendrá bien en algún momento cercano vamos Las dos caminaron más adentro hasta la recepción.
Pidiendo información a su vez del permiso de la Reina.
—¿Semihumanos?…
Tenemos una sección pero en especial… —Biología, máximo sobre la gestación hasta el parto en esa especie— interrumpió Amarilis La recepcionista así como Kyrla no dijeron nada pero estaban algo sorprendidas… —Ehm Después anotó algo en una hojita pequeña y se la dió.
»Vayan por ese pasillo y busquen la sección B-7890, ahí puede estar lo que buscas… no pregunto por qué —Ni lo hagas Ambas estando ahí buscaron los libros rápidamente.
—…
Biología, biología… aquí está… son casi iguales a la humana… propensos a más muertes natales por descuidos… falta de higiene… falta de recursos… esto me sirve— dijo y sacó una hoja blanca—, que la diosa bendiga a quien le interesó esa especie Sentó a Kyrla enseguida.
—¿Amarilis?
—Sigue estudiando está parte además de lo relacionado, pronto entenderás por qué, cuando te diga, ven a este sitio con materiales para parto Pasó su mano encima de la hoja y dibujó un mapa rápido de donde estaba el sitio de los Semihumanos con magia.
»Tengo que irme, no le digas a nadie a donde vas y más que nada, ve sola, absolutamente sola, confía en mí, hasta luego Se fue de ahí a la salida sin esperar nada, Kyrla no entendía qué estaba pasando… pero si ella decía eso y no mostraba nada más, podía esperar a ver qué pasaba si lo hacía.
Volvió a transformarse y volver, pero no exactamente a ese sitio, sino a uno más apartado de ahí.
—Si esto sale bien, podría hacer las cosas diferente, posiblemente lo descubrirán algún día, pero mientras, esto va a ser así Bajó al suelo y corrió lejos de donde se suponía estaba encarcelada.
Por otro lado, algo lejos de incluso la espada que era el objetivo de todo esto, había una guarnición de soldados, pocos pero que se veía que habían estado ahí bastante tiempo.
—¿Cómo van las cosas?— preguntó uno que estaba dejando suministros —Casi igual, solo que hay algo distinto…— dijo el que estaba bajando todo de una carreta —¿Ah sí?
—Justo un día antes, era difícil entrar más allá de dónde estamos ahora, las Mabestias en general eran pocas pero muy fuertes, los que se parecen a los alces tienen incluso espinas o cuernos entre las piernas, aves veloces más que las normales y otras tantas amalgamas, ¿Sabías que se dice que la razón de esto es por la influencia al ser para ellos la espada del Caballero Sagrado Crocsald una amenaza?
—De hecho, escuché a mi abuelo decir eso cuando yo era pequeño, que las Mabestias más fuertes protegen la espada por qué no quieren ser eliminados de nuevo por alguien más —No cabe duda que ese Caballero sabía dónde colocarla por seguridad —¿Y qué fue lo que cambió?
—No lo sabemos a ciencia cierta, pero hay más Mabestias normales aquí que antes, incluso han estado en disputa entre ellos —¿Y eso es bueno, no?
—Lo sería si los más fuertes no estuvieran desplazándose o los normales viniendo hacia acá o hagan peligrar la capital y sus alrededores —…
Oh, entonces si es malo, pero tienen al Caballero Sagrado Tyler, ¿No?
Podría solucionarlo —Es joven y sabemos que es demasiada presión, además, no sabemos si exactamente con esa espada pueda hacer algo… y más en esta situación —…
¿Estamos pensando lo mismo no?
—…
Si Lo que sea que estaba haciendo desplazar a las Mabestias era incluso más fuerte que esas criaturas, por ello su empatía en qué Tyler todavía no estaba del todo listo al respecto de esa situación y posiblemente otras más a futuro… todavía.
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