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El Exilio de la Villana - Capítulo 22

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Capítulo 22: ¿Quién es la Bestia aquí? (3)

—!Estos malditos¡

Intentó dar un corte a la espalda de un tipo ciervo más salvaje que el anterior, pero la piel de este era más gruesa además del pelaje.

Este al sentir el impacto saltó, queriendo siquiera arañar con su especie de garra o espina al igual que una patada.

Esquivó eso, pero instintivamente sintió algo en su espalda, apenas cubriéndose con su arma, el cuerpo largo y escamoso lo hizo retroceder derrapando en el suelo, era una especie de serpiente de arena o en este caso bosque, podías ver la fuerza y dureza en la piel de esa Mabestia, no poseía colmillos pero aún así era algo más fuerte que una boa constrictora.

Más Mabestias estaban a su alrededor, de distintos tipos, cercanos a la especie de siempre pero más salvajes y temibles que esas mismas, podría decirse que era una evolución forzada y a la vez temida…

Podía verse y sentirse que estaba acorralado, pero no se detenía por nada, así como a él le estaba costando llegar a su objetivo, a las Mabestias igual les costaba verlo rendido, había algo que lo hizo y hacía seguir, así como ellos de no dejarlo hacer eso.

Era un empate evidente, nadie avanzaba sin que el otro lo hiciera primero y en esa especie de pelea, nadie podía hacerlo por temor a morir así.

—Solo tengo que hacer esto… si estoy haciendo esto significa que estoy a su nivel, significa que igual estoy cerca

—¿Cerca de qué?

Y esa voz lo desconcentro un poco, lo que un lobo de dientes de sable y garras metálicas aprovechó, Tyler lo vio venir tarde, pero una lanza le fue clavada en la espalda justo antes de siquiera dar un salto, todas las Mabestias y el humano se quedaron quietas, la lanza era larga, solo un pedazo de piedra de obsidiana en la punta fue capaz de atravesarlo justamente en la espina, el largo palo ondeando un poco por la fuerza y el suelo con polvo por el impacto que aunque fue de distancia corta, levantó buen polvo.

»¿De qué crees que estás cerca?

Esa voz todavía resonaba el alrededor, pero solo otro lobo sabía de dónde provenía, por lo que mejor se puso en guardia ante la lanza.

Los demás lo notaron, sólo Tyler un poco después.

Cómo si fuera una pared de una esquina invisible, una figura apareció ahí, aparentando que detrás de ella estuviera una pared y pareciera justamente después de ese límite, bajando del cuerpo del lobo que seguía vivo pero sin poder mover su parte baja.

»¿Que quieres probar con esas palabras?— preguntó y después le dió el golpe final con la misma lanza al quitarla de la espalda y atravesar la cabeza de ese lobo en una segunda estocada

—… Tú

—Yo~~ ¿Qué?

Era ese mismo sujeto que había aparecido esa vez y también que Kyrla había visto antes.

Las Mabestias se hicieron hacia atrás, en guardia pero no queriendo huir.

»Ah, chicas, no se preocupen, no voy a interrumpir lo que estaba haciendo, solo… estaba por aquí, mirando, observando y la verdad quise saber esa respuesta… perdón por lo de su amigo, solo que sabía que iba a matarlo y no quería que esa pregunta quedase solo en mi vocabulario, en serio, no molestaré

Se sentó en el suelo justo a lado del ahora cadáver.

»Así que niño, ¿Qué es lo que quieres probar con eso que dijiste?

—…

Tyler no sabía si debía decirle o ponerse alerta por su alrededor, si hasta las Mabestias estaban así, debía ser por qué él no estaba en un bando en específico.

Vestido como esa vez, con esa calavera por casco, su ropa extraña para Tyler que había visto todo tipo de armaduras antiguas y modernas… se veía como si estuviera siendo el más claro blanco posible… pero incluso él estaba de acuerdo con las Mabestias esa vez. No era así la cosa.

»¿Por qué quieres saberlo? Este no es el momento para-

—Siempre hay momentos para lo que sea, ¿Esperabas que yo apareciera? No, ¿Esperabas que este lobito no te tomara desprevenido? No. Siempre hay momentos para todo, que pienses que hay un orden es otra cosa, por qué lo hay, solo que no en la línea o camino que pienses o estés y como esté el susodicho camino, es tu oportunidad de responder ahora o continúa, tú decides

Hubo un silencio y si, esa extraña curiosidad de ese tipo decía que iba a respetar eso pues nadie más se movió y él no mostraba señales de desistir.

—… So-solo es para probar un punto, algo importante sobre la responsabilidad y como me lo estoy tomando enserio

—…

Y el silencio reinó por momentos…

»Patético

Hasta las Mabestias sintieron esa palabra pues no se movieron.

»¿Solo eso?

—¡Claro que no! ¡Hay más que eso pero no puedo pensar en algo en este momento¡

—Si puedes, pero tienes miedo de decirle eso a alguien como yo, lo entiendo, nos es como si te hubiera ayudado tanto a ti como a esa chica, nah, no es gran cosa

Sabía que lo estaba provocando y podía ver qué ese era el asunto.

»… niño, todos tenemos miedo de algo, ¿En serio crees que tuve esta fuerza sin antes no ser un imbécil arrogante? Nadie tiene el control de nada, ¿Responsabilidad? ¿Orden? ¿Poder? Claro que son cosas importantes, pero siempre hay riesgos, jodidos, pequeños, importantes y sin importar, pero son riesgos, miedos— dijo y después puso tres dedos al frente —, ¿Quieres ser poderoso? Deshacerse de la familia es la opción más acertada, así como amistades y amor, quitarlos y así será la clave para poder tener el camino libre hacia ello, ¿Responsable? Deshacerse de aquello que antes era tuyo para ahora dar la vida por algo más es el paso igual de importante, incluso comparado con la anterior y ni que se diga del orden, ¿Crees que un juez con mucha autoridad, responsabilidad y poder que dice que nadie está encima de la ley se atrevería a encerrar a su hijo, esposa, hermano o padre después de que este cometiera un gran crimen?— preguntó—, todo depende siempre de lo que uno realmente pueda hacer, sea lo correcto o lo incorrecto pero, ¿Quien dice que nuestras decisiones son diferentes? ¿Es bueno que consigas esa espada a costa de lo que deseas o solo es egoísmo por demostrar que puedes hacerlo? ¿La conseguirás solo para demostrar algo o para hacer lo que se debe hacer por ese algo? ¿Qué es lo que realmente quieres probar? ¿Que tan decidido estás a arriesgar lo que fuiste con tal de querer llegar a lo que quieres ser?

Esa vuelta de pregunta tenía claras sus razones de ser, Tyler podía sentirlo, ¿Que es lo que quería con hacer eso?

—No lo sé… solo… no quiero alejarme de alguien… es fuerte, capaz y atrevida a más no poder… y tengo miedo de que no esté a su altura… que se aleje de mí y… en parte creo que me estoy castigando por provocar algo y sentirme así… no sé… realmente ya no se si esto está valiendo la pena, incluso si continuo mi deber por mantener una promesa… Tengo miedo de fallar o equivocarme… incluso lastimar a mi familia…

Esas palabras caídas estaban acompañadas de culpa y tristeza…

—Todo lo malo nunca dejará de ser malo si todos los hacen y lo bueno nunca dejará de ser bueno aún cuando pocos lo hagan— dijo ese tipo —, no está mal sentirse así cuando alguien comete un error, incluso repitiéndose unas dos o las veces que sean, si todavía puedes solucionarlo, hazlo, sino, haste responsable por ser un imbécil arrogante… primero pensando en las tonterías que hiciste y luego si puedes hacer algo al respecto, está bien el decir que no estás bien a alguien que quieras que escuche y te entienda

—… ¿Así te hiciste fuerte? ¿Es la razón por la que nos ayudas?

—Una vaca dijo una vez. Los hombres fuertes se protegen a sí mismos, los más fuertes protegen a los demás. Yo solo hago todo lo que esté a mi alcance para no perderme, no perder nada y saber cuando es suficiente al no poder hacer algo por lo que quiero, ¿No crees que es cruel no hacerlo? pero, ¿Que no lo es?— preguntó —, las Mabestias matan por naturaleza, los humanos o seres conscientes lo hacen porque creen que es lo mejor, pero todos lo hacen por una razón en especial… sobrevivir

Se levantó del suelo y se preparó para irse, clavando la lanza a un lado.

»Hazme un favor, hay una colonia de Semihumanos al Oeste de aquí, estoy vigilando a la esposa del líder que pronto va a dar a luz pero siento que algo está mal, no le digas a nadie o lo arruinaras ¿Puedes encargarte mientras piensas qué hacer en adelante? Puede que incluso eso te ayude, ha, y no le digas a nadie que te mandé, sospecharían mucho de ti

—Lo haré, si me dices tu nombre

—… Solo te diré que me llaman “Q” (Kuu), hasta luego

Dio un paso hacia el arma y desapareció, para después la lanza desintegrarse al poco aire que soplaba.

Todo ese grupo extraño de Mabestias y Tyler se quedaron todavía ahí… él las miró y después se fueron. Cada uno por dónde había venido.

Inconscientemente las Mabestias sabían que ya no tenía sentido hacer eso si alguien así de fuerte estaba por ahí, al menos lo harían con alguien igual, no alguien superior. Tyler guardó su espada y camino justo en la dirección donde ese tipo marcó.

—Q…

Era tanta su curiosidad que incluso el asunto de la espada pasó a segundo plano.

Ella solo tuvo dos horas de descanso, pero había hecho lo que por el momento podía hacer… por qué Sisi le alertó de algo y ella tenía que preparar el terreno dejando a ese lado hacer lo que tenía que hacer.

—Después de deliberar, hemos llegado a la conclusión de que no eres una amenaza, pero aún así, pedimos que te vayas de aquí cómo llegaste— dijo el líder tranquilamente

Habían más Semihumanos alrededor de ella, ya no tan alarmados o atentos pero aún así no se podía ver qué bajarán la guardia.

—… Veo que realmente lo pensaron, ese tambaleó significa que no durmieron, ¿verdad?

—… Hay cosas más importantes que hacer, si me disculpas por decirlo así

—Puede… pero antes que me vaya… solo una cosa, así sin fines de lucro ni nada malo, se lo prometo

—… Si está en mi poder responder

—… Soy algo adivina, así que es solo una premonición, un adelanto y por eso he venido aquí, he venido a alertar de algo, algo serio y veo que no me equivoqué en ser honesta, así que solo es un aviso en respuesta a que no me equivoqué

Todos alrededor murmuraron.

—He oído que los humanos pueden hacer eso, incluso más cerca que los hechiceros de nuestra especie… di lo que tengas que decir

Sacó dos papeles del aire y después un lápiz.

—Pronto, más cerca de lo que espera, habrá un ataque, uno de quién usted más espera, siendo el objetivo prioritario pues…— dijo y miró a la lideresa y a él intensamente—, no soy la única humana que está haciendo esto, solo que no me gusta que traten así a los que no pueden defenderse de algo que incluso ven ver venir.

El líder se acercó a su esposa y la tomó de la mano, entrelazando los dedos.

—… Continúa

—Será una pelea muy dura y difícil, pero solo debe hacer una cosa, resistir, dos luces especiales aparecerán para darle esperanzas, una por el Este, la otra por el Sur, pero bajo ninguna circunstancia, deben encontrarse aunque estén a una casa de distancia, no deben hacerlo aún cuando todo haya terminado, si se hace, todo lo que protege, quiere, ama, morirá

Diciendo esto arrojó los dos papeles hacia el líder y el los tomó del aire.

—¿Estos… son humanos?

—Asi es, y así como yo, harán lo correcto, si no confía en mí, simplemente prepárese e ignore lo que dije, es su decisión, la mujer sabe de mí, el otro no

Se inclinó respetuosamente.

»Es todo lo que los astros me han dicho, me retiro, espero poder verlos algún día… si así me lo permite la Diosa Salomé

—Hasta pronto… gracias

Ella salió de ahí tranquilamente y volvió a comer su helado a medio terminar, los demás Semihumanos seguían mirándola, pero un poco más tranquilos, estando casi en los límites de ahí, miró a los soldados preparar armas y construir murallas lo más apresurado que podían.

—Así me gusta… Oye, ¿Así está bien?

Una abeja se posó en el helado y tenía una nota en la espalda.

*Perfecto*

Siguió caminando tranquilamente hasta donde estaba Sisi.

—Vamos, hagamos que estos idiotas tengan seguridad de sí mismos— dijo montando

El trote del oso era seguro, hacia justamente otro lado en especial… mientras tanto…

Todo el camino desde que llegaron era destrucción, no habían visto a muchas Mabestias a su paso, pero aún así incluso a las que huían, eran masacradas sin misericordia, con todo y árboles alrededor, tierra e incluso el aire al quemar con magia.

—… Se que es raro lo que voy a decir, pero a estás alturas esto ya es demasiado — dijo uno de los soldados de Élite

—Callate, solo quiero terminar esto— dijo otro que lo acompañaba—, además, estás cosas no tienen alma, fueron y son parte de las fuerzas del señor Demonio, ¿O acaso sientes empatía con quién puede matarte sin pensarlo dos veces?

El otro solo lo miró.

«¿Hablas de esas cosas o de ti mismo?» pensó con esas palabras en la punta de su lengua

No eran los únicos ahí, una patrulla de cazadores y Semihumanos de otro tipo estaban con ellos, vigilando los alrededores ante cualquier sorpresa.

—Nuestro Rey nos ha dado la oportunidad de no cometer más errores, después de lo de esas bestias de lava, los elfos e incluso esos Orcos, conseguir está espada es lo más importante que pueda tener para volver a mi lugar, nuestro lugar, cualquier otra cosa debe morir o sino— dijo el sujeto cicatrizado al frente de todos

Y le apuntó al cuello de sorpresa.

»Morir como un cobarde

Pero ese tipo no se inmutó y quitó la espada con otra.

—¿Crees que no lo sé? Vi morir a Dala así como Franz, deja de ser un imbécil y solo sigue adelante, ¿O que? ¿Quieres acompañarlos?

Siguieron avanzando entre el bosque ahora sí con el camino libre, incluso avanzando más rápido de lo esperado que las fuerzas de Barthog.

—¿Has sabido algo de ese Caballero Sagrado?

—Según nos informan, ha tomado una ruta diferente, parece que se dirige a la fortaleza de los Semihumanos Dogon, ¿Por qué lo haría? ¿Acaso se dió cuenta de la distracción?

—No sé, no me interesa, pero debió seguir, así podría mandar un mensaje con su cabeza a esos idiotas… igual a esa chica y posiblemente a ese extraño sujeto…

—…

—…

—Pronto me vengaré de él… lo prometí sobre las tumbas de esos dos

—No eres el único que quiere eso, por eso estamos preparados para todo

Ya estaban cerca, podían saberlo, podían sentirlo, incluso verlo, habían bestias aún más fuertes hasta los alrededores cercanos a la espada.

—Ahí está

Un gran árbol, el más grande de todos los alrededores, hueco de la base como para construir una casa de tres pisos de alto por dos de ancho, varias ramas, varias flores, el sol filtrándose entre algunos espacios solo iluminando a comparación de lo restante que era el bosque, podías ver la paz en ese lugar y la oscuridad queriendo llegar ahí.

Según en la historia original.

La espada del Caballero Sagrado Crocsald, era una reliquia, una de las más peligrosas que alguien podía tener en sus manos, incluso las incorrectas.

Creada a partir de la magia de un Rey enano, forjado por generaciones de la misma sangre real hasta cercanos los tiempos de la aparición de Amarilis y todo el caos.

Aparentemente la precedencia de aquel material, se dice que vino del espacio y al ver la composición, no podría ser más creíble que cualquier otra cosa.

Esa espada no podía perder su filo, no podía ser rota, no podía ser destruida parte por parte, incluso átomo por átomo… yacía ahí en paz, creando una tranquilidad no incómoda, sino apacible, solo esperando al siguiente que se atreviera a tocarla y ver si era digno de ser empuñada.

Pero esa paz debía ser protegida, tanto para bien como para mal e irónicamente, el mal era lo que más se veía que estaba protegiendo a su contraparte en ese momento.

Un gran grupo de leones de dos cabezas, melenas de espinas, garras largas e incluso de doble filo cada una, robustos como toros de lidia con esteroides a tope, todos de un color oscuro de tonalidad fuerte, medio gris e incluso un poco blancos, pero dando aires totales de que si te acordabas ya no importaba nada, ellos te matarían en el acto.

En total eran ocho leones dispersos alrededor del árbol.

El principal hizo señas a los demás de prepararse, todos obedecieron estando a solo veinte metros de ese grupo, todos en silencio se prepararon con líquidos para quitar el olor, bajaron sus armas y todo lo que podían hacer para mostrar que no venían a pelear o siquiera hacer ruido.

Avanzaron con sumo cuidado, incluso podían oler la carne podrida entre los dientes de algunos leones, otros estaban boca arriba pateando entre sueños y unos cuantos sostenidos de sus patas, como si aunque estuvieran dormidos, estaban en guardia.

Todo parecía ir bien… pero uno escuchó un ruido y miró hacia arriba de la espada…

Podía sentir esa mirada, podía saber que estaba ahí desde el mero inicio sin mostrar nada para ocultarse, podía incluso saber que se estaba burlando de los esfuerzos de todo ese grupo por hacer algo así… pues estaba comiendo nueces y el ruido era de las cáscaras siendo rotas.

Todos los miraron y no se movieron, no podían hacerlo aunque quisieran. Ese tipo bajó tranquilamente de una liana, no podían moverse libremente, pero ese tipo, Q, no tenía la necesidad de hacer eso.

Se quedó a medio camino y los miró a todos, después y tranquilamente sacó algo extraño para ellos, una especie de bolsa extraña y delgada… después sopló dentro y está se hinchó hasta formar una especie de palo… para después hacerla explotar, todo mundo fue tomado por sorpresa… pero los leones no se movieron ni despertaron.

Ambos lados parecían tranquilos ante eso, menos Q, pues sacó una bolsa aún más grande, cosa que para nada le gustó a los otros, al terminar de hincharla procedió a hacer una figura extraña al doblarla y sacar un alfiler.

—Dada

El sujeto cicatrizado negó le suplico que no lo hiciera

—¿Dadada?

—Nononononono

Después fueron los demás y lo hizo explotar… pero los leones siguieron dormidos.

—¡Idiota!— quién gritó se tapó la boca enseguida pero ya era tarde

Los leones se levantaron enseguida y tan rápido que parecían soldados acatando una orden absoluta contra los que gritaron.

Q solo negó y dió la vuelta, el caos y desesperación no tardaron así como la magia.

Se acercó a la espada y solo la tocó del mango con un dedo para después desaparecer dejándola ahí.

Por otro lado.

Todo detrás de ella era totalmente diferente a lo restante que estaba pasando en esa aldea de Semihumanos.

Kyrla estaba avanzando con una mochila en su espalda, inclusive pensó que dejar su arma era mala idea sabiendo que ella igual ha estado por esos alrededores, más sin embargo no había llegado tan lejos y no así de simple. Más aún así sentía que no podía bajar la guardia.

—Amarilis me dijo que por aquí… pero no veo na-

Y lo escuchó, era el clásico ruido de que un animal estaba observándola, pero había algo más…

»Las Mabestias no son tan obvias

Así que se detuvo mientras y se preparó con su bastón…

—Esto es interesante, ¿Una humana en estás tierras? ¿Eres estúpida o muy valiente?

Un Semihumano extraño del tipo cuervo apareció a un lado, justamente de dónde ella escuchó el ruido.

—…

También ella no podía reaccionar por el momento, nunca había visto o siquiera pensado que un primer encuentro personal entre ella y un Semihumano se haría en esos términos y momentos… más cuando aparecieron otros tipos más.

—¿Entonces qué hacemos? No podemos hacer que ella hable de nuestra presencia— dijo uno del tipo perro

—¿Podría servirnos para alguna otra cosa?— preguntó uno del tipo ave como un canario pero con dientes

—No entiendo las costumbres humanas, ¿Podemos de todas maneras venderla? Darían un buen precio por ella

Kyrla aún estaba en shock, podía entenderlos, podía verlos, lo que no podía todavía era acostumbrarse a escucharlos y saber que ellos existían, podía verse en todos una sola armadura que apenas le cubría el pecho, las piernas y los brazos, uno que otro tenía casco pero sí que se notaba que confiaban en sus características físicas.

—Sea como sea, de todas maneras no podemos dejar que nadie nos-

Y el primero fue arrojado lejos hasta estrellarse en un árbol. Incluso sus plumas salieron disparadas como si hubiera explotado.

—¡¿Qué?!

—¡¿Qué pasó?!

—¿Magia?

«Sea como sea, ellos parecen ser los malos» pensó Kyrla mientras bajaba sus cosas y se colocaba en guardia—, me alegra haber traído esto

Los otros ahora eran los sorprendidos. Cosa que ella aprovechó.

El golpe con su bastón fue tan fuerte que ella sintió que le estaba golpeando a la pared, pero aún así pudo ver claramente como el rostro del Semihumano perro se deformaba y arrojaba un diente canino lejos de ahí.

—! Atrapenla! ¡Atrapenla¡— gritó el que todavía sobraba

Ella trató de atrapar al canario pero este se movió reaccionando solo poco antes que ella se moviera.

»!No soy tan fácil como ellos¡

—Rayos…

Apenas se dió cuenta que el cuervo ya no estaba en dónde había chocado e instintivamente se cubrió un costado, el golpe que sintió era incluso peor de los que había sentido, no dolió pero fue como si hubiera caído de bruces al suelo, más solo fue levantada y arrojada aún de pie.

—Eso me tomó por sorpresa, pero veo que está humana si nos podría servir

El tipo perro se puso a lado de ellos y sabía que apenas le había dolido pues solo escupió su sangre a un lado.

«Lo acepto, aún no estoy lista y estoy fuera de lo que estoy haciendo… pero si es una prueba de Amarillis… !con todo gusto la acepto¡»

Se preparó para lo que venía y los demás lo notaron.

—Me agrada está humana

—No la maten, la queremos viva

El canario se adelantó, ella solo tardó solo un momento y apenas logró esquivar el corte de una espada enterrando la punta al fallar.

—Sabía que eras inteligente

Pero con ese impulso logró darle una patada doble a ella que apenas conectó pues la hizo girar un poco.

»Pero solo eres una-

—Idiota

Y una lanza apareció del suelo clavándole el brazo derecho justamente en dónde conecta con el hombro, el grito de ese Semihumano era agudo, justamente como un canario.

Ella aprovechó enseguida y el siguiente golpe fue con la aparición de la Santa Beatriz.

—Con todo

Para que decir que le arrancó la cabeza de manera literal. Los demás se quedaron quietos, tanto por la otra sorpresa como por la estupidez de su fallecido compañero.

»Les daré la oportunidad de irse, sino, bueno, esto no es lo único que puedo hacer

Los otros dos todavía se quedaron ahí.

—Si, ella servirá para ganar mucho dinero

—Tendrás que compartirlo conmigo si sobrevivo

Y eso la asustó aún más a ella, algo como decir eso decía que o la estaban subestimando o en serio podían hacer eso… pero había olvidado algo en todo ese pequeño encuentro… ellos eran Semihumanos, eran más resistentes, lo había visto antes en libros, pero los había tomado como humanos normales, ese fue su error, ahora sabía que estaba en serios problemas.

«Que tonta… !que tonta¡»

Ellos se prepararon y ella no tuvo opción que hacerlo, ahora pensando que posiblemente había llamado la atención de más como ellos por el tipo de golpe que hizo.

°Ya están aquí°

Esa extraña voz resonó en su cabeza, miró a todos lados sin importarle que se distrajera.

—¿Quién?

Y vio a dos sombras además de otro grupo ir hacia ella. Su estómago se hundió por miedo y desesperación… hasta qué –

—¡Es ella! ¡Protejan a la humana!

—¡¿Qué?!

—¿Qué?

—¡¿Eh?!

Dos del tipo jaguar pasaron a un lado de ella y se arrojaron ferozmente contra los otros, estos fueron sorprendidos de la peor manera.

—¿Por qué?— fue lo último que preguntó el Semihumano perro antes que garras filosas le cortasen el cuello

Kyrla no sabía que estaba pasando, no sabía qué hacer, pero se defendió al estar aún más en guardia.

—!Espere, espere por favor¡ — dijo un tipo búho levantando las manos—, venimos por usted, !pero no hay tiempo! !por favor, síganos, confíe en nosotros¡

Kyrla había estado en guardia ante cualquier Semihumano hace unos momentos, esa absurda petición de giro de ciento ochenta grados era algo que igual no dejaba concentrarse… pero esa forma de pedirlo, esa diferencia de armaduras y tipos de Semihumano…

—¿Amarilis?— preguntó ella como una contraseña

—Si

Enseguida de decir eso fue por sus cosas.

—¿Dónde?

Los dos jaguares se adelantaron más allá de ese grupo a avisar, eran animales del bosque y se veía que algo estaba pasando pues se veían más serios que los otros.

—¡Cubran el lado oeste! ¡Ahí están más escondidos¡

—!Hay que reforzar la barricada! ¡Un estúpido elefante está con ellos!

—¿¡No sé supone que no son de ningún lado!?

—¡Es un esclavo! ¡Manténlo!

Esos gritos venían de dentro las murallas que la aldea Godon tenía que defender, habían sido justamente creadas hace solo un día, pero ahora estaban siendo o intentando ser castigadas por un asedio ajeno.

—¿Cómo es que sabían que íbamos a venir?— preguntó un Semihumano del tipo Serpiente contrario y desde afuera

—No importa, nuestro objetivo solo es matar a los líderes, para eso nos pagaron— respondió otro búho contrario

—Se supone que eres el inteligente, ¿No viste venir eso?

—… Calla la maldita boca y haz tu trabajo

Espadas, lanzas, flechas con fuego, elefantes y arietes para entrar eran usados, aún no habían bajas considerables, pero podías ver qué la concentración de ataque decía que iban con todo.

—El que paga, manda

Dentro las cosas estaban siendo tomadas con algo de calma, pues sabían gracias a Amarilis del ataque, pero no sabían que iba a ser un día después de eso.

—¿Estamos en problemas?— preguntó el líder

—Aún no, nuestro escuadrón “A” está buscando a la mujer, el escuadrón “B” da indicios que ya encontró al hombre pero la presión de ese lado es más grande de lo esperado

—Como para que ese humano sobreviva a algo así, debe ser alguien fuerte, la humana es la que me preocupa, está justamente en dirección a la entrada

La lideresa solo estaba esperando igual a un lado, sentada y tratando de calmarse, pero la angustia y más que nada, escuchar el caos a las afueras de ese edificio no ayudaban en nada.

Repentinamente un soldado Semihumano apareció precipitado en la entrada.

—¡Líder! ¡La puerta principal no resistirá mucho, tiene que irse de aquí junto a su esposa¡

Eso ahora si era malo, fue de golpe así como todo a su alrededor… pero él se mantenía tranquilo.

—!Llevense a las mujeres y niños, diríjanse a la cueva segura, trataremos de solucionar esto, sino, al menos los retrasaremos¡

—!Pero mi amor!

—!Llevensela¡

Los Semihumanos que estaban alrededor la tomaron de los brazos.

—Lideresa, por favor

—!No, esperen¡ !debo quedarme aquí¡ !esperen¡ ¡Nijil!

Él solo seguía mirando al frente. Todos sabían que le dolía, pero era lo mejor.

—Mis armas

Afuera todo se veía apenas vacío, todos los Semihumanos que peleaban estaban en el frente, los magos atrás como siempre y Nijil como principal, no habían palabras para dar ánimos, solo con verlo ahí era suficiente, no había tiempo para discursos o algo más, solo era cosa de enfrentar lo que estaba pasando del otro lado de la muralla.

»¡¿TODOS LISTOS!?

La entrada improvisada de la aldea, pues apenas estaba en construcción, retumbó en casa golpe de algo grande.

—¿No mataron a ese elefante?

—!Shh¡

Poco a poco podía verse que la resistencia mermaba pues la madera así como los metales estaban siendo tirados o arrojados… hasta que explotó hacia el frente, esparciendo sus pedazos casi como perdigones.

Eso no los tomó por sorpresa.

—!AÚN NO¡

Podías ver a los otros Semihumanos entrando como una marejada de un mar embravecido a punto de chocar contra el rompeolas de una costa.

»!AÚN NO¡

Los magos se encargaban de cubrir los ataques desde el aire, por eso estaban haciéndolo de frente, eran iguales a ellos pero de distintos colores y tamaños… pero estaban escapando de algo… al tirar toda la entrada hubo un montón de polvo y después esos mismos Semihumanos entraron, pero no para pelear, sino para huir.

En el centro podías ver una figura grande, a leguas podías notar que era en elefante, pero este se movía a los lados, como si tuviera una espina molesta en la espalda o una sanguijuela.

—¡Зніміть це з мене, зніміть це з мене!!

El elefante estaba gritando desesperadamente mientras todavía luchaba por quitarse lo que fuera, pero sus esfuerzos eran inútiles, hasta que no pudo más y cayó de rodillas al frente, justo en la espalda estaba un oso, un oso zombie que estaba rasgando tan fuertemente esa parte que de un mordisco arrancó una parte de la espina dorsal y la devoró como si nada.

—¿Que ese no es-

—!AHORA AHORA¡

Al grito del líder todos los demás fueron enseguida tras ellos, decir que el lado contrario no sabía que estaban haciendo era obvio, hasta que les cayeron encima y no contra lo que mató al elefante.

—¿!Que están –

La cabeza de un caballo cayó de golpe de un golpe.

El oso seguía atacando a todo lo que alcanzase, el lado de la aldea seguía en lo suyo aprovechando la situación.

—¿¡Por qué no atacan al oso!?— gritó un contrario que estaba concentrándose como podía en su pelea

—!Nunca te lo diremos¡— respondió el otro confiado y esforzándose completamente

Pero aún con esa ayuda, podía verse que eran demasiados, era una oleada completa de Semihumanos que estaban entrando, incluso ignorando al oso que corría con todas las fuerzas hacia otros lados.

Las peleas con espadas eran pocas, la mayoría era a puño limpio, los herbívoros eran los que usaban espada, pero sabían hacerlo bien y eran igual de fuertes que sus compañeros.

La marea era igual, todavía no podías ver qué lado tenía la ventaja en ese espacio, solo sangre gritos y chillidos por todos lados.

El líder estaba peleando a mano limpia, claramente sabiendo desviar y golpear en contraataque más allá de lo que un humano podía ser de rápido, era letal, era serio y por la ventaja biológica era superior, pero era totalmente diferente de los suyos.

Eran igual de feroces y valientes pero la superioridad numérica estaba empezando a presionar, no era como los demás con Amarilis, aquí si no había trampa mágica. Incluso los magos estaban siendo presionados y empezando a desgastarse por toda la cantidad de magia que estaban usando.

—¡Protejan al líder! !Protejanlo¡

—!Olvídense de mí¡ ¡No les den la espalda!

—!Pero-

—!Es una maldita orden¡ !Solo sigan adelante¡ !El que no lo haga lo castrare cuando esto termine¡

El tiempo pasaba eternamente, no importaba que hubieran pasado siquiera quince minutos, todo lo que estaba sucediendo era sentido como si fuera una eternidad, tal vez por la adrenalina que hacía ver todo lento, igual rápido para los reflejos, todo estaba pasando de ambos lados.

—¡Ya casi los tenemos! ¡Sigan! ¡Sigan¡

El lado contrario estaba botando las bajas que empezaban a ser más notorias del otro lado.

—!Mierda! ¡Mierda!

La desesperación era latente, era obvia, todavía podían resistir pero no sabían cuánto más.

»! Replieguense! ¡Replieguense¡— grito Nijil al verse casi acorralado

—!Varan tras ellos! ¡Vayan tras el li-

Y algo pasó tan fuera de lugar que eso detuvo su tren de pensamiento, un bastón le atravesó la boca por la parte trasera del cuello.

—Göttin Salome, die du die Hüterin der Welt bist, die du das Recht kennst, die dein Urteil nicht trübt, die du uns das Licht gegeben hast, um zu leben, zu lieben und zu schützen— una voz resonó encima de todos ellos, una sombra se levantó en el cielo con un destello en su centro—, die Heilige, die dein Urteil tragen will, die wünscht, dass dein Segen auf die fällt, die das Richtige tun, und auf die, die es nicht tun, die Zeugin deiner Strafe ist, lass sie die Trägerin deiner Gerechtigkeit und deines Wohlwollens sein, ich flehe dich an…

La sombra cayó del cielo y golpeó el bastón, haciendo desaparecer el cuerpo que atravesó, e incluso el bastón, dando un giro con una mano extendida tomando algo de tierra y levantandola encima de ella, para tener iluminando todo el espacio con una luz tenue brillante color dorado con tonos blancos y rosas.

»¡Das Gleichgewicht der Ewigkeit!

Toda el área se iluminó intensamente que casi parecía de día.

—¿Y eso debería de-

El corte a su cuerpo fue tal que en sus últimos momentos vió la otra mitad con sus órganos y sangre escurriendo todavía de pie.

—!Pensé que iba a morir¡

Más Semihumanos que habían sido heridos tanto de muerte como con ciertas heridas serias aparecieron renovados de golpe.

—¿Magia de sanación?

—¡Es un nivel que nunca he visto!

—! Adelanté¡ ¡TERMINEMOS CON ESTO!

La luz seguía iluminando todo mientras la marea estaba siendo arrastrada hacia atrás tan fuerte que ni el otro lado lo podía creer.

—!RETIRADA¡ !RETIRADA¡

Pero la salida estaba cubierta por esos mismos heridos.

—¿De que me está hablando usted?— preguntó un tipo Puma con los ojos inyectados de sangre—, aquí ya no hay salida para nadie de ustedes

Kyrla cayó de trasero al suelo, más que el correr hacía ahí, el uso de esa magia la había cansado. Habían Semihumanos alrededor de ella para protegerla por eso mismo, más solo era una precaución.

Todo parecía ir bien, bastante bien, pero había una necesidad extraña en el líder.

—Humana, ¿Puedes seguir todavía?

—Solo… necesito un momento, unos segundos

Pero sintió que algo la tomó del cuello y la arrojó hacia arriba para después montar indirectamente en el oso que estaba corriendo hacia la salida justamente a lado de dónde los soldados de la aldea estaban masacrando al resto de los invasores.

»¿¡Eh!? !¿Qué es esto qué es esto!?

—!Es el oso de la otra humana!— gritó el líder a un lado mientras corría junto a ellos

Demás soldados le seguían el paso, incluso los que fueron por ella.

»! Significa que no me equivoqué en pedirle esto¡… Los que puedan, ¡adelantense!

—!Entendido¡

—!Cuando la vuelva a ver me las pagará¡ !¿Un oso zombie!?— gritó Kyrla sosteniéndose como podía

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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