El Exilio de la Villana - Capítulo 23
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Capítulo 23: ¿Quién es la Bestia aquí? (4)
A unos kilómetros de ahí, tampoco es como si aún con ayuda podían hacer algo más.
—! Muérete muérete MUÉRETE¡
La espada logró al fin atravesar el esternón de un tipo Jabalí, y tuvo que dejarla ahí porque se había atorado en los huesos. Dió un giro y desvío un par de garras que iban hacia él con toda la intensidad e intención de matarlo, apenas pudo regresar el golpe pero con dos dedos extendidos directo hacia los ojos, pero hasta eso era difícil, era cómo a pesar de que era uno de los lugares más débiles de cualquier cuerpo, fuera igual de resistente así como la demás piel.
—!GYAAAHAAAAA¡
Pero como pudo, logró destrozar el ojo a un tipo oso para golpearlo del cuello lo más fuerte que podía con las dos manos.
—¡Humano! !toma!
Un aparente aliado le arrojó la espada a Tyler, él la recibió con un giro y sin dejar la inercia logró dar un corte en diagonal a la cabeza, pero tuvo que usar casi toda su fuerza para eso.
Todavía e impulsandose más en la inercia, arrojó la espada lo más fuerte contra una fila de tipo pumas y la hoja se enterró en el pecho de uno, pero no lo suficiente, corrió lo más rápido y la golpeó, para dar otro giro y juntando las dos manos darle un golpe hacia abajo a otro puma que estaba junto a ellos pero directo a la cabeza.
—!Que hijos de puta tan resistentes¡
La sutilidad así como el sentimiento de haberse preparado para momentos así… se había ido por la borda.
Todos sus ataques convencionales e incluso los más fuertes, apenas podían hacer algo contra siquiera dos de esos Semihumanos, todo lo que había aprendido a cómo atacar, defenderse y esquivar, ya no importaba desde que sintió esa garra tan cerca de su pecho y se vio a sí mismo en tercera persona siendo apenas partido por la mitad por ese Semihumano oso que lo atacó al instante de entrar ahí.
Todo lo que sentía ahora era solo nerviosismo y desesperación, pero aún así quería seguir adelante… no por valor, honor o siquiera seguir con el favor que le había hecho Q… era simplemente por qué sentía que al fin podía soltarse.
—!Soy una maldita cucaracha!— gritó mientras se golpeaba el pecho frente a todos—, ¿¡No pueden contra algo así!?
Ese auto-desprecio era más válido para él que para cualquiera ahí, podía pelear como más quería, ya no quería sujetarse a lo de siempre y ahora era ese momento aunque le costase la vida… todo por qué estaba desahogando toda la frustración que estaba teniendo desde ya hace tiempo.
»!DEJA DE SER UN IMBÉCIL! ¡SE UN HOMBRE¡— gritó mientras el golpe que le dió al instante de decir eso dislocaba la quijada a un guepardo
En ese giro levantó el pie lo más que podía y dió un paso hacia adelante.
»!SI NO QUIERES QUE SE ALEJÉ COMPÓRTATE¡
El golpe vino de la otra pierna que notablemente casi partida a la mitad a un tipo serpiente pues hasta se le vio vomitar lo que comió así como bastante sangre salir junto con eso.
»!ELLA SE PUEDE DEFENDER PERO NO LA SOBREPROTEJAS¡
Y más improperios auto-dirigidos a si mismo mientras realmente golpeaba con todo a los demás.
—No pensé que-
—!Shh¡
Pero aún así los soldados que resguardaban a los que intentaban huir a la cueva no salían de su asombro.
¿Un humano así de fuerte? Por algo es que Amarilis les había dicho sobre él, pero tenían claro que no se podía ver con la chica que estaba del otro lado.
—Espero que mi amado Nijil este bien— dijo la lideresa mientras seguían avanzando
Tyler solo había aparecido, cortó lo más fuerte que podía a un tipo hipopótamo, más después solo miró a la lideresa que estaba entre la gente y sus guardias estaban por matarlo.
—¿Estás embarazada?
—… Si
Y después solo se lanzó contra los que no se vestían como ellos.
—¿Lideresa?— preguntó una tipo hiena al verla algo incómoda y con dolor
—… Estoy bien solo…
Pero súbitamente se agachó.
»amados dioses, amados dioses aquí no, aún no— suplicó pero era en vano, su fuente se había roto y lo que venía era inminente
—!Tenemos que llevarnosla ya!
—¡Con cuidado! ¡Con cuidado!
La llevaron a cuestas mientras ella seguía rezando y suplicando.
—!Que la mayoría vaya, olvídense de nosotros¡— ordenó Tyler
Era una situación algo escalofriante y a su vez de una presión inmensa para todos.
—!Rodeenlos!
—! CÁLLATE LA PUTA BOCA!— gritó Tyler en un corte tan burdo pero veloz y potente que la espada perdió el filo cuando tocó el fémur de quién gritó esa orden
Tuvo que romperla a la mitad por qué ahora sí se había atorado.
»Mierda
Era la única espada alrededor pues los Semihumanos solo usaban sus garras.
»Y yo que pensé que mis problemas eran grandes
Arrojó como pudo la mitad sobrante contra otro pero este la desvió de un manotazo.
—Eso es lo que me gusta de los humanos— dijo un tipo tigre que se veía que realmente sabía pelear —, solo tienen confianza en sus armas y no en su propio cuerpo, deberían saber cuál es su lugar y dejar a los verdaderos depredadores hacer lo que deben
Pero Tyler solo se rió y arremangó sus mangas.
—Creeme amigo, estoy enamorado de alguien que podría destrozarte sin apenas esfuerzo y como tú dices, sin la necesidad de armas… yo, pues… ahora entiendo por qué lo hace…
Y después desapareció para aparecer frente a él con un puño cerrado un poco atrás pues lo preparó para el golpe.
»Por la satisfacción de ver caer a un hablador
El golpe igual había sido con todo, pero está vez concentrado más allá de lo que podía hacer.
El impacto fue contundente en lo humano, pero no había terminado, al irse hacia atrás, Tyler lo derribó con una patada a una de sus rodillas y lo hizo caer, para cuando antes de tocar el suelo un par de piernas aparecieran justamente en su visión apenas recuperándose.
»¿No crees?
Lo siguiente fueron varios golpes directos a la cabeza y rostro como si fuera el pistón de un auto o el mecanismo de una rueda de tren.
Para cuando el tipo tigre ya no podía ni respirar él se detuvo y miró a los demás.
»¿Ahora entienden por qué los humanos seguimos vivos? Somos peores que ustedes— afirmó con una tranquilidad tan aplastante que ellos sintieron miedo de algo como él
—! MALDITO¡
Pero eso era lo que él quería.
—!GRACIAS POR SU ATENCIÓN¡— gritó al ir al frente
Pero antes de siquiera estar a una distancia de ataque, varias sombras aparecieron por un costado y arrollaron a algunas que iban tras Tyler.
Tipos guepardo, pumas, ocelotes y demás tipos rápidos interceptaron con fuerza y salvajismo a los contrarios, claramente tomando por sorpresa a los otros.
—!OJOS AL FRENTE, HIJOS DE PUTA¡
El golpe fue tan fuerte que no le arrancó la cabeza pero si se la separó del cuello al que cayó. Dio un giro con un salto y la patada le destrozó la quijada a otro.
No era suficiente pero era lo necesario para que los demás no se preocuparan tanto.
—!Denle apoyo al humano!— ordenó quien parecía ser el líder
—¡Su esposa ya rompió fuente! !lárguese de aquí¡— gritó Tyler al soportar el golpe de un tipo León
Él no esperó más y corrió hacia la cueva.
Kyrla apareció un poco después aún encima del oso zombie.
—!¿Que pasa?¡
—¡Mi esposa, dará a luz!
—!Pero su gente!— gritó ella recriminando
—!Confío en ellos, confío en ellos¡ ¡Ellos pueden hacerlo¡ ¡Confíe en mí, humana!
—… Vamos
El oso aceleró el paso junto con el líder, tardaron un poco y se veían a los soldados que resguardaban la cueva, pero los dejaron pasar de golpe con todo y oso.
—¡Líder!
—¿¡Dónde!?
Los llevaron rápido más adentro, la gente se veía cansada y con miedo pero al ver a Kyrla todos parecían más tranquilos, ella lo dejó pasar por el momento.
Era un espacio libre con solo los que parecían preparados para eso, pero solo estaban esperando. La lideresa estaba cansada, sudorosa y más que nada peleando por respirar así como soportar un gran dolor sin apenas gritar.
—¡¿Qué están haciendo?!
—!Líder, ella insistió en esperarlo¡ ¡le exigimos que ya lo hiciera…
—¿Nijil?…
Él se acercó rápido y tomó la mano de su esposa.
—Aquí estoy, aquí estoy, mi amada
Ella se calmó.
—Perdón, no quería… no quería hacerlo sin ti… nunca ha sido así… Perdóname, perdóname…
—Tonta… tonta, sabes que siempre llego tarde— respondió él con toda la calma que le cabía en su ser—, vas a estar bien y… Y solo como siempre, nos reiremos de esto, vamos, ellos están aquí… por algo está pasando esto
—Si, lo sé, lo sé, por eso te esperé… por qué ellos me ayudarían… nos ayudarían más allá de lo que queramos…
Ese esfuerzo estaba siendo demasiado y los dolores se miraban que estaban aumentando más allá de lo que incluso el cuerpo de un tejón de miel que se supone era casi invencible, podía soportar.
—Por favor, perdónenme, pero tiene que irse señor— ordenó Kyrla —, por lo que veo esto no puede esperar más tiempo
—!Pero…
—Hágalo
Nijil miró a su esposa y ella asintió entre el dolor.
El salió de ahí y Kyrla se preparó con sus cosas en la mochila.
—… Por la Diosa Salomé… haré lo que se deba hacer y por mi amiga que me confío esto, porque sabe que es correcto— susurró
Afuera Tyler había llegado, todo lastimado y con un brazo sangrando, pero apenas completo. Detrás de ellos los demás soldados, solo esperando lo mejor.
—Humano
—Tyler, mi nombre es Tyler, no quiero ser comparado con otros… por qué hasta yo se que todo esto fue provocado
Nijil se quedó mirando un poco, algo había encontrado el humano Tyler que lo hizo pensar así.
—Tyler… mis más grandes agradecimientos por esto, mi gente, mi familia, todos te lo agradecemos
Todos se inclinaron un poco.
—No, levántense, no lo merezco
Ellos lo hicieron.
—¿Hay algo que desea de mí? Puedo darlo todo lo que usted quiera
—Quiero quedarme hasta el final, solo eso, quiero terminar esto como se debe, si me permite el líder de este lugar
—… Lo entiendo, así será
Tyler se acomodo cerca a dónde no sabía que Kyrla estaba. Todos sabían que ellos dos no podían encontrarse, no sabían por qué pero Amarilis había dicho eso y por lo que se veía, tenían miedo de que se arruinase.
Varios minutos pasaron, podías ver entrar y salir a los Semihumanos que estaban antes que Kyrla tan desesperados que se sentía como una verdadera carrera contra reloj. Todo mientras se podía escuchar los gritos de la lideresa en ese espacio.
Repentinamente todo se detuvo, no habían gritos, pero uno de los Semihumanos salió de ahí. Tenía una cara peleando por no alarmar a nadie, Nijil se acercó lo más rápido que podía Tyler se quitó de la pared…
Después solo Nijil entró ahí con ese Semihumano mientras todos los demás estaban esperando.
Dentro Kyrla estaba sentada, cansada, victoriosa a medias pero satisfecha de haber hecho un buen trabajo… Pero aprecia que aún así, las cosas no estaban bien.
La lideresa estaba acostada, sonriendo y cansada, además de verse que estaba pálida pero igual más allá de lo que una mujer podía decirse, estar completa.
—Mi amor…
—Amado… mirá
Ella mostró cansada a dos bebés en sus brazos.
—Esto… es genial, es grandioso… te amo
Le dió un beso.
—Lo sé, ellos… ponles el nombre que quieras… cuídalos mucho… amalos hasta donde tú te permitas sin afectar tu trabajo
Ese tipo de palabras era algo extraño y Nijil lo sabía…
—¿Mi amor?— preguntó con una genuina preocupación
Ella lo miró y empezó a llorar, acomodo a uno levemente y puso su mano en la mejilla de él.
—Verte a ti, ver nacer a nuestros hijos… es una de mis más grandes metas… sé que…
Empezó a toser un poco, él quiso hacer algo pero ella lo sostuvo con esa mano.
»por favor, solo escucha… solo eso… no te enojes con la humana… Kyrla… la otra… ella te ayudó y no puede hacer más… este momento, este sublime momento… prefiero saber que estarás ahí para ellos… les contarás cosas… a que alguien más lo haga… te amo, te amo como siempre lo haré, a dónde quiera que vaya lo haré…
—También te amo… siempre lo haré
—… Mi amado… Nijil…
La mano ya no tenía movimiento, los bebés empezaron a chillar fuertemente, pero no había nada de ruido de parte de él alrededor. Kyrla no sabía que hacer, se sentía menos, incapaz y culpable de ese sentimiento.
—Ella tiene razón, no es tu culpa… no lo es…
El líder Nijil miró a Kyrla y estaba solo sonriendo.
»Gracias por venir y hacer esto… si quieres quedarte o hacer algo más…
—… No, solo… lamento mucho no hacer más… esto… fue… si necesita algo más de mí… creo que ella lo sabrá… no sé cómo actúa ella o sabe de algo como esto pero si no sabe… puede que… yo venga…
—Gracias nuevamente
Decidió caminar con sus cosas dejando a Nijil aún sosteniendo la mano de su esposa…
Afuera ella caminó con una cara tan pesada que no quería saber nada de nadie por el momento, ni siquiera notó a Tyler justo a lado de ella que estaba hablando con un Semihumano.
Kyrla subió al oso zombie ya sin preocupaciones ni nada más que no fuera una frustración interna tan fuerte que quería vomitar de puro enojo, pero se lo tuvo que tragar por voluntad.
—Vámonos de aquí
El oso avanzó sin problemas y a trote tranquilo, mirando afuera a más heridos del lado contrario…
Tyler por su parte seguía esperando ahí, pero la noticia no tardó en hacerse, aún con eso no querían arruinar lo que Amarilis había dicho.
—Quiere verle, humano
—… Si
Tyler avanzó hacia dentro y vió lo que había pasado, pero no hizo nada más que estar a lado de Nijil… él estaba con sus bebés en brazos mientras el cuerpo de su mujer estaba cubierto por una manta blanca. Tyler sabía que pasó pero se quedó callado, no quiso hablar hasta que él lo hiciera.
—… Ella arriesgó todo por ellos… ella arriesgaría todo por mi si no hubiéramos hecho esto… pero ya está… está hecho, fue su decisión… y aún así… sabiendo que hizo esto… no tengo idea de que hacer ahora en adelante…
Tyler no sabía que decir, nunca había estado en una situación como esa… pero algo estaba claro… lo tenía bastante claro.
—No espere de mí un consuelo, no soy nada bueno con esas cosas… pero lo que sí sé… es que hacer lo correcto, la mayoría de veces nunca les gustará a otros— dijo Tyler sin mirarlo—, alguien que apenas conozco me dijo… lo malo seguirá siendo malo, aun cuando todos lo hagan, lo bueno siempre será bueno, aunque no muchos lo hagan… estoy enamorado de una mujer, y se lo que se sentirá y se siente perderla, ella, su esposa decidió esto por qué era lo mejor, sabiendo cómo terminaría, no lo arruine pensando que no hizo nada, el simple hecho de estar con ella hasta el final creo que fue suficiente para poder irse en paz a dónde ustedes piensen que su alma se va al morir… ahora que hizo eso, es su turno de hacer lo mismo con ellos, hasta donde ahora usted más pueda y como pueda, con amor así como ella lo tuvo y tiene con usted…
Miró a los pequeños y estos estaban durmiendo a pesar de haber nacido hace unos momentos.
—… Tengo miedo de no ser suficiente… de equivocarme… ella… no sabía qué hacer cuando ella no estaba
—Ahora lo sabrá, no tema equivocarse, nadie nace sabiendo qué hacer cuando se levanta o cómo terminará cuando descansa… pero cuando es así… solo se busca el mejor final posible al alcance… y ella lo tuvo como más quería, usted lo sabe…
Le tocó del hombro.
»Si necesita algo más… les dije a sus hombres dónde encontrarnos y cómo contactarnos… hasta pronto
—Gracias… gracias
Tyler salió de ahí sin despedirse de nadie y no se fue a la ciudad, sino a por la espada del Caballero Sagrado Crocsald… para cuando llegó ahí sin temor a nada solo vio a un grupo de leones disfrutando de cuerpos que habían conseguido, unos peleando, otros pulverizando con sus dientes algunos huesos y otros lamiendo las armaduras… Tyler solo siguió adelante como si nada y claro que ellos lo vieron.
Uno en especial se acercó y Tyler se detuvo frente a él.
Ambos se miraron por momentos e incluso los demás leones detuvieron lo que estaban haciendo.
La nariz de ese León se acercó más y olfateó a Tyler para después volver a su lugar.
Él solo avanzó y sin más preámbulo sacó la espada, sin celebrar, sin emocionarse, sin nada más que no fuera lo que estaba planeando hacer mientras tanto encontraba algún nuevo sentido y pensar que hacer de ahí en adelante… pero por lo mientras… tenía que ir ahora a otro lado.
**Un día antes de empezar pero después de darle indicaciones a Kyrla**
Amarilis estaba nuevamente en la biblioteca, pero no en el mismo lugar de hace día y medio.
—Crocs, Crocs… Caballero Sagrado Freire, Caballero Sagrado Vamtor, Caballero Sagrado… Amilcar…
Estaba buscando libros sobre la historia o máximo una biografía de quién perteneció esa espada, quería saber al menos el contexto del por qué alguien como él había dejado un arma así de fuerte en un lugar igual de intenso… hasta que lo encontró.
—Croacsald, aquí está… es un libro angosto
Habían otros, pero este en especial se veía que tenía un poco más de hojas que los demás.
****
“Voy a correr tan fuerte hasta donde vea a la Diosa o a la misma muerte”
Así empezaba el libro de biografía, además que con unas cuantas palabras de epílogo.
“Este libro es autobiografía no escrita pero si contada por el mismo nombre y permiso del Caballero Sagrado Crocsald Raulda Jillan”
Cómo toda historia comenzaba desde donde tenía memoria… pero eran recuerdos borrosos, recordaba plenamente su niñez en tiempos donde los edificios apenas eran construidos con piedra, el sistema económico era precario pero aceptable, los niños trabajaban sin distinción de rango o nobleza, jugaban por igual, todo lo más básico que alguien así podía vivir.
Después vino la elección en el día de la Revelación. Su destino como Caballero Sagrado que cambió su vida totalmente a un nivel que… lo volvió loco.
No era por responsabilidad, no era por presión social… era simplemente por una cosa que tenía en mente… hacer mejor a su país…
—¿A quién me suena esto?
En esos tiempos no habían tantas guerras, solo escaramuzas, podías ver algunos conflictos que no escalaban a un nivel preocupante para los demás países… pero por eso mismo, esa neutralidad era lo que hacía ver a todo mundo tan abajo, claro que la nobleza compartía ese sentimiento y estatus aun teniendo los rangos… pero el tener el renombre no te daba de comer en esos tiempos, así que ideó algo…
»Oferta y demanda
Era algo sucio, era algo que nadie más podía haber hecho y pensando en momentos donde no tenían lo suficiente para defenderse… pero a su vez era necesario para poder encontrar en lo que podían mejorar.
El comercio con los Semihumanos en esa época era apenas algo permitido, ni que decir que era prohibido a ojos ajenos pero ese comercio no era la parte mala…
»Mabestias
Si ahora todos se quejaban de que las Mabestias son muchas, en el tiempo de él eran una gran plaga de langostas a más no poder, incluso esas cosas sabían que los humanos no tenían apenas algo que aportar a sus estómagos o intereses salvajes. Pero con la idea anarquista a medias de Crocsald… las cosas cambiaron.
— Atacó primero a las líneas dónde no habría tanto escándalo… las más débiles y cercanas a las humanas… incluso convenció a los demás Caballeros Sagrados de otros países… menos uno… Greznard…
No podía, ellos estaban lidiando mayormente con esas cosas, así que desproteger ese lugar era lo peor que podían hacer.
»Yo haría lo mismo… debió ser en la época en la que Greznard aún no tenía a su Santa… antes del desastre
Crocsald y su cruzada tomaron gran parte de los terrenos de las Mabestias poco a poco, pero siempre con un límite de no llamar la atención por qué aún no estaban listos para un contraataque… claro que tuvo sus bajas, claro que tuvo sus malos momentos, peores momentos, buenos momentos… pero siempre con la convicción de que esto mejoraría… hasta que pasó lo peor…
»El humano, tan codicioso como siempre y tan autodestructivo como siempre
No sé sabe qué país fué, pero estos pasaron el límite permitido de cuánto podían cazar para el comercio, las Mabestias se dieron cuenta y para cuando los demás Caballeros Sagrados se dieron cuenta, apenas y miraron como las Mabestias afilaban sus últimas garras y colmillos para irse tras ellos.
Fue lo peor, solo Greznard sobrevivió apenas intacto, los demás países a duras penas lograron resistir cada asedio…Crocsald había hecho lo posible por mejorar el país y lo hizo, pero el costo fue que en sus últimos días, justo después de que lograsen repeler toda la gran ola destructiva de las Mabestias… mirase su trabajo hecho añicos, los Semihumanos prohibieron cualquier tipo de comercio o contacto, la nobleza se volvió lo que claramente debía convertirse, odiando y esclavizando a los más pobres, más cuando estos apenas e igual habían soportado como ellos. Y aparentemente, la xenofobia al color de cabello empezó justamente en esa época, así como la magia negra a pesar de tener una tregua en esa época.
Todo por lo que lucho fue arruinado, aún cuando la capital y demás poblados mejoraron… eso no hizo que ese cambio que vino tanto para bien como para mal, empezará a tomar su lugar por lo que él recordaba en su infancia…
Incluso solo los enanos, pocos de ellos decidieron todavía confiar en los humanos, ese fue su único consuelo… por qué su vieja amiga espada había sido un gran apoyo así como ellos… pero el demás alrededor se había vuelto contra él de una manera muy importante para sus metas…
“De lo único que me arrepiento… es de no hacer más “ escribió el encargado en el libro “ se que la gente en el futuro pensará cosas buenas de mi y eso está bien, pero… me gustaría que también mirasen lo malo, para que entendieran lo que no se debe hacer… pero no puedo hacerlo, no se puede hacer… Sé que no es la primera vez que pasa esto, posiblemente haya pasado muchas veces y hemos vuelto a dar un giro… pero yo al menos quisiera hacer algo diferente… dejar mi espada a quién tal vez piense diferente como yo, pero que pueda hacer lo correcto sin importar que sea, como sea, pero que valga la pena para él… así como yo se que valió la pena para mí… con todo y sus consecuencias… solo pido eso”
El libro terminaba con esas últimas palabras, además de un dibujo de Crocsald con su espada y su armadura en una pose sencilla con la espada en el suelo y sus manos al frente sosteniendo la empuñadura con una mirada esperanzadora.
Amarilis cerró el libro y… solo lo pensó.
—Ya entendí por qué no quieren mostrar esto al público, estos sujetos son imbéciles a más no poder… ahora entiendo por qué la historia está cambiada… no soy la primera que intenta esto, ni que decir sobre el adelantarse… alguien que sabía que todo iba bien, hizo esto… eso explicaría hasta el adelanto de los bebés de la lideresa y otras cosas, Crocsad hizo todo esto por sí mismo… pero algo salió mal, o tenía que salir así…. De no ser por él, la gran Batalla contra las Mabestias no se llevaría a cabo o tal vez al no estar preparados por esta, no existiría nada de ahora… ni que decir sobre los elfos y la Santa… deliberadamente adelantaron muchas cosas que provocaron lo de hasta ahora…— dijo mientras todavía se mantenía ahí—, ¿Sería excesivamente paranoico decir que algo está intentando arruinar este mundo y el otro lado está intentando que eso no pase a más allá de lo que se pueda?… Necesitaría más pruebas para eso que solo lo que estoy pensando… pero por lo mientras… no dejaré que la voluntad de Crocsald afecte a Tyler, así como estoy pensando eso… quiero hacerlo igual
Dejó el libro donde lo tomó y salió de ahí, caminó por los pasillos sin obstáculos y se dirigió a la iglesia. Cuando hizo pelear a los Leones con los otros solo bastó un toque… cuando el otro tipo en su desesperación logró sujetar el mango de la espada… todas las muertes que Crocsald había hecho, desde las humanas hasta las que apenas eran algo humanas, recayeron en él. El fango y la oscuridad de todo lo que ese caballero hizo, recayó como cascada en el que la tocó sin permiso… O más bien, hubiera sido cualquiera el que cargaría ahora con eso.
Fue cómo una maldición, como una trampa, como una limpieza forzada de lo que era la espada hasta dejarla como fue en el principio, un arma apenas iniciando su viaje. Recibir todo ese daño psicológico, moral, interno fue demasiado a un nivel que hasta los Leones detuvieron su ataque solo para alejarse con las presas que habían capturado, dejando a los otros sin saber que estaba pasando, pero mirando a ese tipo convulsionando como si tuviera un cable eléctrico en las manos y le estuviera dando con toda la carga posible.
Para cuando terminó, solo cayó de espaldas y la espada seguía ahí.
—… Se supone que no debe ser así— dijo uno
Ellos se quedaron sin saber que hacer, pero no lo pensaron más cuando ese tipo vomitó sangre y comida, por lo que se fueron de ahí como pudieron, incluso los Leones los dejaron pasar.
Por eso es que aún esa espada se mantenía ahí. Nadie se arriesgaría a tomarla nuevamente a qué le pase eso sin el miedo que eso le ocurriera.
**Presente**
Tyler solo la tomó sin sentir nada de lo anterior por qué ya había sido vaciada de todo rastro impuro que podía tener, era una verdadera espada para algún trabajo en especial… uno que claramente, podía ser cualquiera sin restricción alguna.
—Hoy no vengo como el Caballero Sagrado… vengo como Tyler Fergusten II y honestamente… ser yo, es mejor que aparentarlo
Para cuando terminó ese trabajo en especial… Vió su reflejo en la espada mientras escurría sangre humana… pero no sintió nada que no fuera cualquier otra cosa, menos algo que había hecho mal.
No encontró pistas al respecto de quién había orquestado ese ataque aún cuando encontró a la familia noble que había pagado por eso, pero por el momento, el mensaje había sido enviado o sería enviado cuando se dieran cuenta.
Mientras que Kyrla llegó aún encima del oso de Amarilis hasta la iglesia de la ciudad.
Habían soldados ahí custodiando el lugar, pero parecían no asustarse por ver a la Santa venir de esa manera… más bien, parecían estar ahí también por otra razón.
Ella pasó adelante y bajo del oso, en todo el trayecto no estaba pensando en otra cosa que no fuera… que había fallado… pero cuando la vió a ella su pensamiento cambió, quería respuestas, quería saber algo muy importante de todo lo que había hecho en solo una noche…
Amarilis estaba ahí tranquilamente a las puertas de la iglesia, su mayordomo estaba a un lado, no se veía nadie más por el momento. Ella se puso delante de quien se supone, le enseñaría más duramente que nadie… sabía que no se había equivocado y posiblemente lo que iba a hacer ahora, también era parte de eso.
—¿Sabías que ella iba a morir de todas maneras?— preguntó mirando a Amarilis a los ojos
Amarilis con esa mirada filosa, seria y arrogante que siempre tenía, miró detenidamente a Kyrla.
—Escuche de un señor hace bastante tiempo algo que me dejó algo sorprendida por qué tenía razón — dijo —, la gente ignorante le teme a la ciencia por qué no la entiende, quieren los beneficios de está pero no el cómo llegaron al resultado, esa mujer tenía más probabilidades de morir con sus dos hijos con los métodos de esa gente, que contigo ahí como su partera y quién es la Santa protegida… así que… ¿Puedes decirme si algo hubiera cambiado si te lo hubiera dicho?
Kyrla no sabía que decir… pero quería decir lo que pensaba en ese momento a solo decir lo que creía correcto.
—… Al menos… podías haberme ayudado ahí… podía… pude al menos…— dijo queriendo llorar, queriendo recriminarle…
Amarilis sacó su abanico y lo abrió para cubrirse el rostro… después suspiró… para luego darle una bofetada no tan fuerte pero si tomándola desprevenida que la tiró al suelo.
Salom se quedó ahí, solo sacó un pañuelo pero no hizo nada más.
Amarilis después sin dejarla levantarse la puso de la espalda.
—¿Ahora entiendes por qué te envié ahí? ¿Realmente crees que todo mundo estará ahí para salvarte? ¿Realmente crees que habrá gente en todo momento posible para ayudarte? Hiciste lo que pudiste, hiciste que el final no fuera peor al que estaba destinado ser, no puedes salvar a nadie sin arriesgar a otros, ¿Qué crees que la Santa Beatriz tuvo que hacer para poder ser lo que era? ¿Los Caballeros Sagrados? ¿Los soldados de este tiempo? ¿Yo? ¿Estás tomando a la ligera esto? Pensé que esa vez que me dijiste que buscabas ser algo más, realmente estabas dispuesta a hacer lo correcto, lo que tú creas correcto… sabiendo que no siempre será como quieres… pero veo que no vale la pena… más estás viendo que yo si me tomo enserio mi trabajo, ¿Por qué tú no?
Quitó su pie y volvió a su lugar.
Kyrla se mantuvo en su lugar un momento… para después solo sentarse y empezar a llorar.
—… Esto… esto no es lo que yo quiero… está no es la forma en la que quiero alcanzarte, no… así no, así no
Dijo mientras trataba de limpiarse las lágrimas pero más lloraba de frustración, dolor y miedo…
—Lo siento Kyrla, no hay otra manera que no sea la que tú quieras… pero debes aprender que no siempre es la línea directa que estás viendo, la mayoría de veces es un camino de porquería… ¿Por qué crees que yo tengo esta actitud? ¿Crees que si hubiera sido de la manera en la que yo quiero, realmente podría hacer lo que hago? ¿Incluso golpearte sin saber las represalias?— preguntó Amarilis con un poco de tranquilidad en su voz
Esa era una verdad absoluta.
—… Quiero ser fuerte, quiero ser más que yo, pero tengo miedo… tengo miedo de volverme lo que no soy… he visto como cambia la gente… me da miedo ser así… solo eso… me da miedo… mucho, no quiero abandonar a nadie, quiero salvarlos a todos… solo pido ser fuerte para eso…
Kyrla seguía llorando y claro, en la historia original ella tenía un pasado donde su madre los abandonó a ella y su padre, después su padre se fue con otra familia y quedó sola con sus abuelos, sabía ya que la historia suaviza algunos conceptos de los personajes… así que en el caso de ella, debió afectarle más allá de lo que se pensaba…
Amarilis se acercó y hasta Salom quería detener la por si se le ocurría volver a golpearla pero… se sentó de golpe frente a ella.
—… Kyrla, ¿Sabes por qué corté momentáneamente con Tyler?… Por qué exactamente se iba a convertir en lo que tienes miedo… además… también por qué quiero alejarlo de mí
Kyrla se calmó un poco.
—Pero lo amas… si no quieres que cambie deberías decirle-
—…
Amarilis suspiró pero más tranquilamente que antes.
»… una cosa es segura, tu y yo somos diferentes, aprendiste cosas que te hicieron lo que eres, aprendí cosas que me hicieron lo que soy… pero la diferencia es que… yo… no es que no sepa amar, no sepa querer a alguien…— respondió —, para mí eso es un proceso muy doloroso, no sé querer sin hacerme sentir mal a mi misma, odiarme o cualquier otra cosa, sea autodestructivo para mí y no quiero que eso afecte a otros, por eso quiero que él aprenda a vivir sin mi… pero ambos, tu y yo lo conocemos, él no se rendiría conmigo… pero yo ya me rendí conmigo misma desde casi el inicio… Solo continuo por pura inercia… no se, tengo todavía mucha curiosidad de cosas que no he visto…
Después tocó a Kyrla de la barbilla con su abanico.
»¿Tienes miedo de cambiar? Ya lo has hecho, pero no por eso significa que te pierdas por ello, ¿No tienes curiosidad de cosas que te interesen o te importen a ti? Claro. Dejando de lado por un momento todo esto
Kyrla se limpió las lágrimas un poco.
—… Quiero… quiero tener buenos recuerdos… amigos y no sé… ¿Hacer un buen trabajo? Quiero solo… ser una buena persona… una Santa confiable
—Exacto, esa es la Kyrla que quiero conocer, y con esto aprenderás eso a tu modo, tu manera con las lecciones que te dé, así que dicho eso — dijo e hizo aparecer un bote de helado de fresa con una cuchara—, descansa, lo hiciste bien
Le dió el bote y ella algo sorprendida miró eso.
—¿Es un dulce?
—Un postre especial que conseguí del comercio de un amigo, se llama Belialh, si quieres más, me dices, prueba
Ella lo hizo y sus mejillas se sonrojaron…
—… Dulce… delicioso…
Después empezó a comer más rápido mientras volvía a llorar pero sin razón está vez.
—Te va a doler la cabeza si-
Pero ella se lo terminó enseguida sin consecuencias congeladas.
—…
—… Perdón… !me la terminé¡
—!Nono¡ Está bien… esa es la idea… pero nunca voy a ver a alguien comer tan rápido un helado sin que le doliera la cabeza…
Sacó otro más y se lo dió.
»Solo por esta vez haré esto, cada vez que logres algo importante, te daré uno de diferente sabor, ¿Okey?
—… ¿Si?
Le acarició el cabello.
—Buen trabajo aguantando, comeló con calma
Dijo y se levantó, Salom le dió a Kyrla el pañuelo y también se fue despidiéndose con una reverencia.
En la entrada estaban los dos guardias.
»Diganle a la Reina que está hecho, pero que cualquier asunto es solo entre ella y Kyrla
Los soldados se fueron de ahí marchando y Salom suspiró.
—¿Realmente esto está bien, señorita?
—Para nada, pero si quiero algo, tengo que arriesgar lo necesario para obtenerlo… aunque sea de este modo
—… Sigo preocupado por su futuro
—… Muchas gracias por eso
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