El Exilio de la Villana - Capítulo 29
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Capítulo 29: Que cosas, ¿No? ∆1∆
El olor era tan horrible, tan… fuerte y penetrante que todo mundo sabía que no se lo iban a quitar en mucho, pero mucho tiempo.
—Es todavía peor que el olor de un muerto, como si hubiera sido un zombie y hubiera fornicado con un montón de carne, grasa, zorrillos, vomito de un ser espacial primordial y odio añejado… ahg
Quería volver a vomitar pero se aguantó las ganas.
No sabía cómo, pero los gusanos, los parásitos habían invadido justamente los criaderos de vacas, cerdos, ovejas, todo lo que tuviera cuatro patas y sirviera para ser alimento después.
»Se suponía que eran una plaga, pero no a este nivel y ni que decir sobre aparecer… bueno, que se le va a hacer
Él caminó tranquilamente al baño y en el transcurso se quitó la ropa, claramente para nunca más usarla, incluso sintió que simplemente con el toque de aquello que se infectó, podía abarcar rápidamente todo el cuerpo como un virus, así que tenía que usar algo, lo que fuera para quitarse ese olor. Lo primero que hizo fue bañarse en salsa de tomate, los demás que fueron con él hicieron lo mismo.
—¿Por qué demonios aún no están los aromatizantes?
Abrió la llave del agua y de la regadera en la pared salió agua caliente, para después equilibrar la temperatura con otra llave de agua fría.
»… esos malditos parásitos, maldita sea, recuperar todo eso está costando más de lo que esperaba— dijo mientras se colocaba shampoo en el cabello y tallaba fuertemente —, al menos he perfeccionado mi magia para evitar cosas así, esto no estaba en los borradores, ni en el material extra, ¿Que está pasando?
Esta persona que trataba con todo su ser de quitarse la sensación de suciedad y más que nada el olor, era a quien Amarilis tenía que buscar, pero la situación no le permitía ir más allá que solo sospechar de alguien y peor, de donde provenía todo aquello que estaba arruinando la historia… o al menos eso creía.
»si quiero llegar a mi meta tengo que mejorar, prevenir lo impensable e imposible… pero cosas así solo me retrasan… jabón, jabón
Trato de buscar a tientas el espacio donde estaba eso.
—Aquí tienes~~
—Ah, gracias…
Dijo y lo tomó, pero se detuvo un poco, después dejó que el agua quitase la espuma de su cabello y ojos para ver a quien le había hablado.
»¿Qué quieres Kulmipura?
Una mujer de cabello largo, suelto, de color rojizo con tonos negros como rayas de tigre, el cuerpo formado por algo de ejercicio pero un rostro de seguridad personal aún cuando estaba frente al otro, desnuda, con el pelo sin estar mojado y claramente planeando eso sin importar la prudencia de lo que estaba haciendo y pasando.
—Solo vine a también lavarme, sabes que estuve contigo conteniendo a los parásitos, así que necesito un baño rápido
—Lastima, lo estoy ocupando
Pero ella sin hacer caso avanzó libremente hacia adelante, colocándose directo donde caía el agua.
—Además ¿Podrías dejar esa farsa de ser hombre por el momento? No hay nadie a la vista y es incómodo que dos mujeres oculten cosas en el baño, es privado, señorito Ludorf
—… ¿Lo dice la que trató de matar a los Elfos usando a los oscuros y terminó sin su ciudad prometida? ¿Aún estás recuperando lo perdido o ya te rendiste?
Eso hizo enojar a esa segunda mujer… pero lo ignoró.
—Yo tengo un error, tu ya tienes dos, si incluimos a los orcos y la espada, lo que acaba de ocurrir es un error tanto mío como tuyo, así que aún estoy abajo de ti
—…
Aquel ahora no hombre chasqueó los dedos y su rostro y figura cambiaron a una más esbelta y limpia así como el cabello largo color púrpura.
»Sabes que sigo molesta con quién me dio el cuerpo de esa tipa y no el que quería
—Ah si, tu amado Stone~~, ¿Aún sigues obsesionada con conocerlo? Destruir o intentar arruinar su vida no creo que sea lo correcto, al menos para ti
—Cállate, al menos yo planeo cosas, no como tú y tu obsesión por ser una Santa, ¿Cómo iba eso que la Santa de Kangalet sigue catatónica?
—…Solo es un error, uno que quien haya hecho eso, lo pagará muy caro
Kulmipura interrumpió un poco su lavado de cuerpo para decir eso mientras presionaba su piel con las uñas y podía verse salir sangre de ahí.
—Como sea, quien quiera que esté haciendo esto… puedo decir con seguridad que no somos las únicas que estamos aquí, peor con lo que está pasando en los otros países…
—¿Hablas de esa chica, Amarilis y los otros dos?… Estaba pensando… ¿No es demasiado sospechoso que los tres aparecieran justamente casi al mismo tiempo?— preguntó Kulmipura con total duda
—¿Y nosotras qué? No me vengas a decir que no hicimos lo mismo, ambas tenemos nuestras razones para hacer lo que estamos haciendo, todo aquel que haga lo mismo es igual a nosotros— dijo la otra—, además, la historia ha cambiado tanto que en serio no me sorprende la actitud de esa chica o la aparición de esos dos, no serán parte de la historia original, pero no siento que sean todavía una amenaza, más con esa mujer que está llamando la atención, ¿No es tal cual lo que la Amarilis original quería hacer desde el principio?
—… Bueno, eso si, pero tengo mis dudas, mientras, creo que ambas sabemos que viene, ¿Cómo tratarás ahora eso con lo que le pasó a Voltker?
—… No lo se, aún se investiga el cómo fue que ese otro soldado fue afectado por una maldición en la espada de ese Santo… a estas alturas, no me sorprende que alguien le haya puesto algo así…
Era demasiado sospechoso, pero como dijeron, las cosas habían cambiado demasiado a su alrededor.
»Si, fue demasiado sorpresivo que Tyler pudiera tomarla demasiado fácil… ¿No crees que?
—No, ese chico apenas es un polluelo, no es lo bastante fuerte como para que pudiera o pueda soportar esa maldición… creo
—¿Crees?
—… Tengo que ver eso, pero primero, terminemos de bañarnos antes que quien ya sabemos, empiece a dar órdenes
Así como Amarilis, ellas no eran las únicas, pero las razones de eso seguían siendo un misterio, más del por qué y poco de lo que se quería llegar.
—Me he estado preguntando… ¿Esto no es un tipo de juego macabro?— preguntó Amarilis al aire—, digo, ahora mismo me es imposible arreglar de mejor manera todo lo que debía ser si el mismo mundo me pone trabas, ¿En serio no me puedes decir aunque sea un poco?
Estaba en el árbol debajo del nido de aquellas aves, en el lugar donde hablaba con Sisi aquella vez y ahora quería hacerlo con ese Semidiós.
Una ave pasó y aterrizó frente a ella.
[No puedo y en serio, no insistas, haces un buen trabajo, pero la cosas son así]
Otra ave se puso a un lado de la primera y le entregó una hoja.
[Tu sabes que siempre hay distintas versiones de una misma historia, tómalo como ejemplo y por favor, solo investiga por ti misma, eres demasiado atenta y perspicaz, solo puedo decirte eso, se que puedes descubrirlo, pero no te puedo decir nada]
Las aves después se fueron de ahí… lo que decía una cosa.
—… El que realmente está haciendo esto está aquí… Ese maldito Wally… bueno, con eso tengo por el momento… ahora… creo que tengo una idea para el siguiente evento… que dios se apiade de mi alma
Se levantó y caminó hacia su habitación de la academia.
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