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El Exilio de la Villana - Capítulo 3

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  4. Capítulo 3 - 3 Capitulo 2Malvado Sister Complex
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3: Capitulo 2:Malvado Sister Complex 3: Capitulo 2:Malvado Sister Complex La semana pasó tranquilamente con una naturalidad bastante simple, ella haciendo lo que debía hacer al aprender algunos modales, codos fuera la mesa, la inclinación correcta para saludar, para agradecer, para lo que sea, moverse con naturalidad sin ser demasiado burda, entre otras cosas, sus padres aún con algo de temor sobre ella por como era pero confiando en que podría hacerlo, más aún así ella tenían sus dudas al respecto.

—¿Qué debería hacer?

En la historia, este tipo es el primer amor de la principal, claro, es una de las razones por las que Amarilis es malvada, amaba a este tipo desde el primer momento pero… su personalidad hacía imposible ser honesta, lo trataba tan mal que era obvio que se refugió con ella, con la principal… por eso Amarilis odia a la principal, por qué se culpa de no ser como ella… ¿Qué debería hacer?— se preguntó mientras se daba un baño en su tina con agua caliente Sabía que ese semi-dios le dijo que no dejará de ser la mala, ¿Pero a qué nivel se refería?

¿Al mismo que Amarilis?

¿Más allá?

¿Menos?

Eso debió ser algo que debía decirle pero solo dijo eso… »Tal vez no debería pensarlo mucho, aceptó mi razonamiento de sobrevivir a todo, no debería molestarle si tanto subo como bajo en niveles de maldad… lo importante es que no tengo que dejar de ser la mala ni evitar lo que yo quiero… si, eso debe ser, bueno, he pensado mi guión, así que debería estar bien por el momento, veremos mañana que tal me va Así que decidiendo ya eso, descansó para prepararse.

El día siguiente llegó y todo mundo estaba preparado para la llegada del chico, la casa arreglada, los sirvientes preparados, todos esperando, hasta que aquel carruaje tirado por caballos llegó, limpio, acomodado, brillante y recién adquirido o simplemente muy limpio se detuvo en la entrada, de ahí bajaron una familia, padre, madre, una hija mayor y un niño, junto a un par de sirvientes.

Un hombre y una mujer de la aristocracia de ese mundo, con ropas finas y maquillaje al punto, mostrando que eran igual a quien tenían enfrente, quienes los recibieron decidieron ser un poco menos que ellos en cuanto a presencia, era necesario si querían no incomodar y más que nada, se aceptase la idea, era jodido, pero necesario.

—Bienvenidos a la casa Faldole— saludo el padre de Amarilis—, es un gusto recibirlos —Gracias, también es un gusto verlos de nuevo El menor de ellos, un chico con una sonrisa angelical e infantil, vestido casi de blanco con algunos adornos azules y negros, el cabello negro igual que ella con algunos toques de grisaceos era raro pero le hacían ver bien.

—Buenos días, soy Tyler Ferguster ll (segundo) Amarilis dio un paso al frente.

—Bienvenido, mi nombre es Amarilis Faldone Dramull, espero y el recibimiento sea grato y de su gusto— dijo sonriendo con un vestido justamente amarillo pálido como sus ojos, el peinado lacio brillante y una expresión relajada Todo el mundo se quedó algo en silencio.

—Gracias Pero antes que nada, ella lo tomó de la mano.

—Padre, madre, invitados, espero y no moleste, pero estoy emocionada de conocer al joven Tyler, con su permiso Y lo jaló, con él mirando a todos sin saber cómo responder.

Más la hermana que miró eso con algo de desaprobación.

—…

Es una… niña muy interesante— dijo la madre de Tyler al verla —Lo sabemos, pasen, pasen, adelante Mientras los adultos se ocupaban de ellos mismos, los niños se apartaron por el lado que sería la parte de arboledas pegado a la mansión, ahí en uno de los más frondosos estaba un lugar preparado como un picnic, libretas, una cesta y una sombrilla en la parte que el árbol no podría cubrir.

Ella lo llevó ahí y él no sabía qué hacer o decir, después lo soltó de la mano y ella se quedó mirando lo que había preparado.

—Ehm, ¿Señorita Amarilis?

Y ella se tiró a la manta, abriendo el cabello largo y mostrando su espalda.

»!

Señorita¡ Pero ella levantó la mano.

—Puedes dejar de mentir— dijo en el suelo —¿Disculpa?

Ella dió la vuelta y levantó algo su cuerpo para abrir la cesta.

—¿Qué es lo que te gusta?

Tengo sandwich de mermelada de fresa, de maní, manzanas, un poco de pollo, ¿Que cosa?

—…

Tyler solo se le quedó mirando, ella empezó a morder una manzana tranquilamente y mirarlo aún de pie.

—¿No te cansas de ser lo que otros quieren que seas?

Digo, esa carita de “no lastimar ni una mosca” no te queda si no vas conforme a tu edad Y los ojos de él se abrieron más, pero a ella no le importaba, solo seguía comiendo.

»Si, definitivamente no seríamos felices juntos, no estaría contenta con alguien que no piensa por sí mismo, tenemos 9 años dios mío, no somos títeres, somos niños… bueno, al menos yo quiero ser niña, ¿Tu?, ahora no te están viendo, puedes comer lo que sea, pero veo que alguien como tú, no es de ese tipo de personas Terminó de comer eso y se levantó, Tyler no se movió de su lugar, ella no sabía qué era lo que pensaba pero lo que pensó el día de ayer había resultado.

»Si alguien pregunta, di que la pasamos bien, que tuve que ir al baño y que te adelantaste, al fin y al cabo, es lo que ellos quieren, ¿No?

Ella se fue al árbol que los cubría y decidió subirse como podía con su vestido, entre caída y caída, ella no se rendía, más escuchó un sollozo, antes de su nuevo intento miró atrás, Tyler estaba comiendo dos sandwiches de solo una mordida mientras intentaba no llorar.

»Me aburres Y siguió intentando subir al árbol, la tarde llegó y la cesta se terminó ella con la ropa apenas acomodada y el algo sucio pero limpio como podía gracias al sirviente de Amarilis.

—Señorita, ¿Que le hizo?

—Nada, ella no me hizo nada— dijo Tyler —Ya escuchaste, ¿Puedo pedirte un favor, Salom?

—¿Qué cosa?— preguntó él con algo de temor —Cuando vuelva a venir has más sandwiches de fresa que ahora, él se los terminó y no me dejó ni uno —…

Si, eso haré Volviendo con sus padres ellos parecían como si nada, pero el joven Tyler se subió más rápido al carruaje, lo que preocupó a los padres de Amarilis.

—¿Pasó algo?

—Solo hablamos cosas de niños, incluso de la boda, ¿No sé puede?— preguntó ella como si nada Y nadie volvió a hablar, pero solo se despidieron.

Claramente con los padres pidiendo una explicación pero con testigos diciendo que nada paso fuera de lo normal.

Mientras que en el carruaje que se alejaba los padres de Tyler estaban pensando y hablando al respecto de lo que pasó.

—Querido, ¿Realmente deberíamos dejar que nuestro hijo sea su prometido?

Se que así podríamos extender el negocio pero… Tyler estaba mirando por la ventana al horizonte, lejos de la plática y cualquier otra cosa, su hermana estaba mirándolo preocupada, pensando en mí y una cosas.

—No se pero, creo que podría buscar a alguien- —No— dijo Tyler de la nada Y los padres lo miraron.

»Si hacen eso, haré lo imposible por rechazar a todas las que me pongan, incluso seré una pesadilla para ustedes, déjenme con ella— dijo sin mirarlos  —…

—…

—Bueno, si dices eso… está bien Era la primera vez que decía algo lejos de lo de siempre, era algo raro, muy raro.

—Amarillis… si me encanta El carruaje siguió adelante alejándose más.

En la habitación de ella estaba volviendo a pensar sobre lo que pasó.

—¿Me habré pasado?

Se que en la historia a él no le gusta que vayan en su contra pero… ¿Usar eso ahora y no de adulto es lo mejor?

Bueno, no es como si me importase de todas maneras, tengo que ser dura y fría… además que no es de mi tipo… no creo enamorarme de alguien así, adivino que no lo veré en un buen tiempo si así resulta Pero solo pasó media semana.

—Buenos días —…

¿Qué piñas se supone que estás haciendo aquí?

Y sintió una pisada a un lado, su sirviente no evitó hacer eso, pero igual lo sorprendió.

—Haha, si, así eres tú —…

¿Eh?— la expresión en esa pregunta era genuinamente confusa —He venido a ver a mi prometida, ¿No sé qué de malo sea eso?

—…

¿Qué piñas?

Y se acercó para arrodillarse con una rodilla al suelo, tomar la mano de ella y besarla.

—Yo Tyler Ferguster Kresar ll, aceptó el compromiso con Amarilis Faldone Dramull —Si… como digas Y hubo un grito alrededor que la asustó, todas las y los sirvientes gritaron emocionados, con ella mirando a todos lados buscando una explicación.

—!

Felicidades señorita!

—¿!Eh!?

—Haaa, nunca esperé ver esto pero me alegra estar aquí —¿!Ehh!?

Y miró a Salom, pero este estaba a punto de llorar.

—Siempre pensé que se quedaría sola, pero me alegro haberme equivocado —!ESO FUE CRUEL, SALOM¡, ¡¿QUE ESTÁ PASANDO AQUÍ?!

Pero Tyler se levantó y sonrió más natural que la primera vez.

—Estaré a tu cuidado y espero yo estar a tu altura —…

Por primera vez en todas sus dos vidas se sentía perdida.

Más después lo descubrió La parte anfitriona era la responsable del compromiso, si más las dos partes estaban de acuerdo, el compromiso se efectuaba, era como esas aves coloridas que hacían lo imposible por impresionar al lado opuesto, pero había algo más.

—!Se supone que se tiene que esperar un mes para verificar eso!— gritó Amarilis —Hice lo que me dijiste, no ser un títere y decidí por mi mismo y exigi que lo adelantaran, mi padre se ocupó de eso —…

Así que era su culpa.

Lo que pensaba sobre esperar a su versión adulta… era la ruta correcta.

—!!PIÑAAAAS¡¡ No había media semana que él no estuviera ahí, no hostigante sino con una distancia prudente pero no soltando de su vista a Amarilis.

«¿Por qué no hay órdenes de alejamiento?» pensó—, mi vida es aburrida, ¿No te gustaría hacer algo más aparte de mirarme?

—No —…

Eso pensé, bueno… Ella estaba en la sala y solo estaba tomando el té mientras escuchaba música con su abanico y el otro estaba a gusto comiendo más sandwiches de fresa.

«No tengo corazón como para tratar así a un niño pero…» Ella cerró su abanico y habló.

—Tyler —Dime, querida —…

Eso me da miedo, pero solo dime Amy o un apodo —Esta bien, dime, Amy —¿Te gustan los acertijos?

—¿Acertijos?

No mucho, ¿A ti sí?

—Algo, son entretenidos, me gustaría decirte uno a ver si puedes resolverlo —Dime, dime— dijo emocionado —Bien, bien… aquí va,…

¿Qué puedes encontrar en Un minuto, Dos en un momento y ninguna vez en cien años?

La respuesta está en la misma pregunta, tienes hasta la tarde en la que te vayas y puedes preguntarle a los sirvientes, no hay problema —…

Volvió a abrir su abanico para escuchar música.

Tyler se quedó pensando fuertemente en la pregunta, así estuvo el resto del día, preguntando a los demás e igual ellos pensando.

Pero hasta ni los padres de Amarilis tenían la respuesta.

—¿No?

—No, no lo sé —Vaya, no hay problema, la respuesta es… La letra M… Minuto Una… Momento Dos… cien años no tiene la letra M ¿No?

—…

Ahhh… !!AAAAHHH ES CIERTO¡¡ ¡Y la pregunta es la respuesta¡  Y empezó a reírse.

—Suerte para la próxima  —¡Si, hasta pronto!

Y se subió a su carruaje entre risas de satisfacción.

—Si, realmente es un niño… Y al dar la vuelta Salom estaba en sus pensamientos.

—Minuto… Momento… si Y después vio como Amarilis lo tenía en la mira.

—…

Olvídalo, me voy a descansar, dile la respuesta a los demás o no dormirán Ella se fue y sabía que hacer esto era más problemático pero… por el momento ya no importaba.

En el carruaje Tyler miraba la mansión ya a la lejanía, pensando en el acertijo y más en quién había dicho el mismo.

—¿Quieres adelantar el compromiso?

¿Por qué?— preguntó su padre al escucharlo Era la cena familiar y decir eso no era algo dicho a la ligera y Tyler lo sabía muy a pesar de su corta edad.

—Quiero hacerlo, papá dijo que se casó con mamá sabiendo que se metería en problemas, quiero hacer lo mismo, por qué siento que al menos para mí, quiero estar con ella… no sé —!No!

!eso no es posible!

!se tiene que hacer una revisión para ver si realmente puede hacerse¡— gritó su hermana Nicolle en la misma mesa —…

Cálmate hija, pero, si, es repentino y deberíamos pensar realmente si es posible —Papá… Los dos hombres se miraron, no era algo raro pero por alguna razón había aprendido ciertas costumbres de su propio padre.

—Vere que puedo hacer, pero no te prometo que pueda hacerlo —¿QUERIDO?

—¿!

PADRE!?

—Cuando pueda tener la oportunidad de regresar ese favor, lo haré con creces —Lo sé, eres mi hijo, así debe ser El carruaje llegó y él se bajó de ahí, preparándose para la siguiente semana.

Pensando que todo estaría bien.

A la siguiente media semana llegó… pero con una sorpresa.

—¿Y ahora tú quien piñas eres?— preguntó Amarillis Está vez no hubo pisotón de parte de Salom, por qué ni él y otros esperaban eso.

Una chica un poco más alta que ella, vestida formalmente pero con una expresión de enojo palpable en la mirada que era cubierta con otro abanico, de vestido negro con rojo y toques dorados, cabello castaño y una postura de que todo lo que estaba al frente era horrible y ella era hermosa, nada mal para alguien de 17 años.

—¿Tu vas a ser la susodicha prometida de mi hermano?

—Si, ¿Y?

—Lo sabía… Y después extendió el abanico como si apuntará con un arma.

»!Tu no te casaras con él!

¡Lo prohíbo¡ Y todo se quedó en silencio, solo el exterior podía escucharse, más no el interior.

—Salom… escuché esto de uno de los sirvientes, ¿El incesto es legal?

Y hasta él se asustó así como aquella chica.

—!OYE¡ —!SEÑORITA¡ —¿Qué?

¿Dije algo malo?

Y la chica se puso más roja pero no sabían si de enojo o vergüenza.

—!LO SABÍA!

!LO SABIA¡ ¡TU NO TE MERECES A MI HERMANO!

!ALGUIEN COMO TÚ¡ ¡CON ESA MENTALIDAD¡ ¡NO ERES DIGNA DE ÉL!

—¿Entonces si hay incesto?

—!

SEÑORITA POR DIOS¡ —Es que no es clara, ¿Por qué ella dice esto?

¿simplemente porque sí?

¿Por qué lo dice?

¿No acaso todo esto es de los padres?

—Bueno si pero… decirlo así… Y Salom miró a esa chica.

»No dejas más al pensamiento señorita  Y ella se puso aún más roja al límite que podía verse una vena en su frente.

Pero antes de cualquier cosa, ella sacó un guante y se lo arrojó a ellos.

—!LOS RETO, LOS RETO A UN DUELO POR EL COMPROMISO DE MI HERMANO¡ Ese grito resonó por toda la sala.

—¿Algo más?

¿Té?

¿Galletas?

¿Una toalla o más maquillaje?

Y eso solo la tenía al límite.

»Que sea una carrera de caballos, consigue a tu mejor caballo y jinete, yo haré lo mismo —¡Yo tengo que poner el reto!

—Y yo soy la prometida de tu hermano y tú la loca que vino a gritar a mi casa, cállate y obedece mujer irresponsable e irrespetuosa, ¿O quieres que te haga salir a rastras sin importar quien eres?

Podríamos tener más razón para obtener algo de ellos por este momento tan malo para ti Y ella se quedó en silencio.

»Nos vemos el fin de semana, lárgate Ella se fue y Amarilis avanzó hacia su habitación.

»El amor de hermanos es tan lindo… que en exceso enferma bastante —Es cierto, señorita, es cierto Para que decir que la familia de Tyler se volvió loca cuando supieron eso, pero la de Amarilis seguía tranquila diciendo que solo eran juegos de niños sin importancia.

Incluso Tyler estaba preocupado, pero Amarillis seguía adelante sin preocupaciones.

—Tu hermana es interesante, ¿Que le pasó?

—No lo sé, de un día para otro, se comportó diferente, desde el día en que me comprometí contigo, ¿Sabes por qué?

Y Amarilis se rió un poco.

—Vaya, esperaba crecer para robarle algo a alguien, pero nunca algo como esto, tu hermana si que te quiere mucho… eso o es de esas que quieren todo para ellas… no sé, no vivo contigo El día llegó y todo era simple, un reto donde las dos familias no se sentía amenazadas por la otra, todo era tranquilidad aún con la razón por la que empezó todo.

En uno de los lados estaba un caballo pura sangre caminando fuertemente en los alrededores de la pista que prepararon para la carrera, aquella chica estaba mirando eso, confiada de ganar pues había gastado hasta lo que no por conseguir tanto al caballo como al jinete… —¿Y esa niña?

¿Dónde está?

Del otro lado apareció Amarilis montada en su caballo, sola, con sus sirvientes a una distancia prudente igual en caballos, llegando tan simple pero a su vez como si fuera a la guerra.

Pero ella no se bajó del caballo.

—Perdón por llegar tarde es que estaba calentando a mi caballo, estoy lista cuando quieran —¿Que clase de caballo es este?— preguntó Nicolle al estar junto a esos dos —Es un salvaje, no sé de dónde salió pero lo volví mío— dijo Amarilis  —…

Lo que digas Solo su familia estaba tranquila, pero la de Tyler no sabía qué pensar.

—…

¿En serio ella hará esto?— preguntó el padre de esos dos —Es la única que puede montar ese caballo y se lo advierto, que nadie se acerque si no quiere perder los dedos —¿Bromea, verdad?

Pero el patriarca de los Faldone solo siguió mirando a su hija.

—Bien, ya que vamos a hacer esto, tu has exigido que rompa mi compromiso con tu hermano y… no sé qué más, ¿Puedo dar mi condición si gano?

Ambas chicas se miraron seriamente, la hermana de Tyler asintió.

—Dilo —Bueno, no es nada del otro mundo… solo pediré… que en toda tu maldita vida, sin una muy buena razón te acerques a mi casa, a mi familia, a mis sirvientes, incluso a mí, quedaras excluida de mi vida sin miramientos… a menos que tú hermano lo diga y lo confirme yo si tengo dudas, digo, eres importante para él… ¿Trato?

Y eso fue algo que solo pocos se esperaban, una petición de ese tipo era algo extremo.

—Trato —¿Alguna objeción, madre, padre, señores Ferguster?

—Por mi parte no El padre negó, el otro sujeto y su familia seguían dudando pero, tampoco hubo objeciones.

Los dos caballos se colocaron a un lado del otro, pero había algo extraño.

—¿Estás segura de hacer esto sin montura?— preguntó Nicolle burlona —Callate, has tu trabajo y ya —…

En medio se puso Salom levantando la mano.

—!En sus marcas, listos… !FUERA¡ Y el otro caballo salió disparado, más el de Amarillis se quedó atrás.

—Esto será fa- Y al instante fue sobrepasado por varios metros por ese mismo caballo hasta el final donde dió una vuelta muy amplia hasta volver a dónde estaba en el principio.

Con la otra mirando a la distancia sin un punto fijo y totalmente destruída.

Solo a Axtriz le costó medio segundo sobrepasar al otro.

—Perdón a todos por lo que voy a decir pero… Lárgate de mi vida y deja en paz a tu hermano Todos los que no conocían a ese caballo y familia, solo suspiraron.

—Sin sorpresas— dijo Tyler Y sus padres lo miraron.

—Hijo, tu… sabías —Antes que nada, yo siempre se lo advertí, siempre y siempre pero… no me hizo caso, conozco a ese caballo y como han visto, nadie estaba mintiendo, ni yo Para cuando escuchó, alguien estaba llorando.

Y antes que nada ella bajó del caballo y la miró.

—Y se supone que yo soy la niña… pero bueno, no quiero que mi reputación aún quede manchada… así que te daré otra oportunidad, las mismas condiciones, las mismas reglas, ¿Quieres?

La otra mujer se calmó y la miró.

—Haré lo que sea, lo que sea por él —…

Si, esa mirada me gusta pero… está mal empleada… bueno, será una pregunta, una simple y llana pregunta, no un acertijo por qué esos son para tu hermano Ella miró más intensamente a Amarilis.

»Bien… aquí va… ¿Qué tipo de sandwich le gusta mucho a tu hermano?

—No… a él no le gusta el pan Y ella volteo lo más rápido que podía a Tyler, la sentencia venía directamente de él, no era un castigo, era una revelación muy personal.

—Hija… a tu hermano le gusta el sándwich de mermelada de fresa— respondió el padre de ellos Y la mirada de la chica se abrió como plato.

—Pero… pero… —Ya veo, tú no soportas el pan y él no podía comer eso por qué sería traicionarte indirectamente…— dijo Amarilis  Y se fue alejando de ella.

»Dices amar a tu hermano… vaya forma demostrarlo, ¿No sería al revés?, vaya, crees que haciendo esto lo protegerá del mal, de lo que sea que no te guste, pero entonces… ¿Quien lo protegerá de ti que no lo conoces ni comprendes?

¿Y se supone que soy la infantil?

Dios mío, qué asco de amor de hermanos tienes Se fue sujetando a su caballo para que le ayudasen a subirse.

»Me retiro padre, esto solo fue entre ella y yo, no los culpes a ellos de esto —No lo haré, hija, haremos como si esto nunca hubiera ocurrido —Muchas gracias— dijo y miró a Tyler—, ¿Quieres ir a dar un paseo?

Yo invito Y Tyler miró a su hermana, más su madre lo tocó del hombro.

—Ella merece ser castigada, sabes que hacer —Si… Y se subió con Amarilis alejándose, todo el camino en silencio, pero en un momento ella se detuvo.

—Llora —¿Eh?

—Llora, nadie está alrededor, pero si lo haces aceptas que ahora eres mío, dejaré que hagas todo lo que quieras, pero cuando yo diga basta, es basta y punto, tus padres lo saben, los míos también, hazlo Y él la abrazó por la espalda llorando por hacer eso, siendo doloroso hacerle algo a alguien que él quería mucho.

«No dejaré de ser malvada, eso está más que claro»

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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