El Exilio de la Villana - Capítulo 31
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Capítulo 31: Capitulo 18: Aprovecha el Bug
Uno de los países de ese mundo, de parte de los cuatro importantes era Kangalet. La parte del desierto, la parte donde los parásitos vivían no estaba muy lejos, pero aún así el destino a seguir era todavía más alejado, casi al centro, casi a una de las ciudades sino la capital de Kangalet misma.
Así que el viaje tardaría mucho, máximo dos días para llegar, de no ser por solo un detalle que haría menos el tiempo de viaje. Y más cuando se fueron temprano en la mañana.
—¿Esto está realmente bien?— preguntó el Príncipe Vinley
—¿Qué cosa? No es como si no conocieras a mi Golem, menos Stone
—No lo digo por eso, lo digo porque Tyler no dejaba de mirarme como si está vez si quisiera matarme
El Príncipe Vinley, Stone, Amarilis y Kyrla estaban con rumbo a las tierras yermas de Kangalet, de ahí la rapidez con la que se hizo el viaje.
—¿Solo Tyler?— preguntó Stone continuando la plática—, además, ¿Por qué me dijiste solo a mi que ibas a ir a una cita con él? ¿Sabes lo incómodo que fueron todas esas miradas?
—No fue una cita, fue una disculpa y segundo, se lo dije a Kyrla, no le dije a nadie más por qué sabía cómo se iba a poner todo mundo conmigo… y sería peor, lamento si te molesto, era necesario
—… Déjalo así, solo, no lo vuelvas a hacer
—No lo prometo
Kyrla estaba mirando hacia abajo del camino.
—Amarilis, ¿Ellos estarán bien?— preguntó Kyrla algo preocupada y sin mirarla
—Les di de comer antes y les dije que se ganarían doble ración si llegaban rápido así, no te preocupes por lo atropellado del camino, ellos hacen su mejor esfuerzo por ser sincronizados— respondió Amarilis —, además, son medio invencibles, así que si uno se cae, lo pisarán y después continuarán como si nada hasta que el caído los alcance
—…
Estaban en una plataforma de un carruaje sin ruedas, era el más rústico y de carga que podía ser, no había caballos que jalaran, pero si habían comadrejas debajo de ellos y la madera que corrían desesperadamente por el camino principal tan en formación que cualquiera que no mirase bien, pensaría que están flotando en el aire.
—¿Puedes recordarme por qué vamos a dónde vamos?— preguntó Stone ya cambiando el tema
—Es un encargo muy especial de mi Maestra, le dije que podía traerselo ya que cierta personita que estoy viendo me puede ayudar al respecto— dijo Amarilis mirando de lado a Vinley—, ¿verdad?
—…
El Príncipe Vinley no dijo nada pero se sentía usado.
»Solo espero y podamos hacer esto lo más extraoficial que se pueda, si Drunae se da cuenta aunque sea un poco de qué estoy aquí… lo diré, será más problemático que meterse con el imbécil Alvin—
—Tampoco prometo eso, pero trataré que al menos Kyrla me avise si me paso— dijo Amarilis —, vamos a una de esas tantas mazmorras que hay ahí, no es nada fuera de este mundo, pero aún así no deja de ser peligroso, así que espero y estén preparados para lo que venga
—Bien por mi
—Igual
—Dare lo mejor de mi
El plan de Amarilis consistía en conseguir el siguiente pastel, alias, el arma de Stone.
En la historia original, Stone estaba tan obsesionado con superar a Tyler por el amor de Kyrla que iría a Kangalet investigando el paradero de un arma casi igual de fuerte que la del Caballero Santo Crocsad.
Ella había investigado antes sobre las mazmorras subterráneas de ese país para saber la correcta.
No eran ni tan pocas o muchas pues al ser un país desértico, muchas ciudades tanto de ese antes como en ese presente variaban en vivir tanto dentro de una como en las afueras.
Algunas incluso se usaban como pozos de agua, otros como refugios y unos tantos como fortalezas.
Unas pocas solo eran usadas como zonas de entrenamiento y una que otra solamente como turismo… pues todas compartían algo.
En la original no se describe exactamente qué era, pero se hablaba en Kangalet sobre una civilización oculta, nadie sabía sobre qué y el autor nunca explico exactamente quiénes o qué eran, solo dejo la idea al aire, algunos lo odiaron por eso pero en parte solo era como un cabo suelto que no servía para la historia, solo para darle misterio a algo ajeno a la misma. Básicamente un recurso narrativo, nada más.
Ahora Amarilis quería ver la sorpresa que ese mundo estaba por darle, era una de las tantas cosas que quería hacer cuando fuera exiliada que por el momento quería disfrutar, y vaya que quería hacerlo.
En la que iban en ese momento era especial, pues el supuesto material que quería Ramuko, estaba ahí, pero hasta el fondo… de adelanto, este material se encontraba en otro lado, solo era una excusa para ir ahí con él y los demás por el arma de Stone.
Las Comadrejas siguieron incluso cuando la arena y el calor empezaban a aumentar, podía verse el polvo detrás y más que nada, la forma en la que a vista de Amarilis, era como estar en un vehículo todo terreno que dejaba huellitas de animal detrás de su y sin contaminación ambiental…
Llegaron a la entrada en una zona poblada, una de las que vivían fuera de una mazmorra, podía verse la entrada más adelante, donde también habían algunas casas pero mayormente solo para la venta de alimentos y agua.
La gente como era de esperarse, vestía ropa adecuada para soportar el calor, pocos eran los que caminaban sin camisa o con pantalones cortos, sandalias y el cabello cortado.
Las mujeres también pero cubriendo sus partes íntimas y privadas de manera que era raro no ver a una con el rostro tapado.
Todos de piel morena y expresiones tranquilas, incluso cuando vieron a las Comadrejas “estacionarse” a un lado de la calle principal.
Todo el ambiente era lo más relajado posible, como si ver a cuatro adolescentes extranjeros era el pan de cada día o máximo algo no tan raro.
—No preguntaré por qué actúan tan tranquilos, pero si… ¿Por qué no te cambias? ¿Vas a usar esa ropa extraña de combate para esto? ¿Aún con calor abrasador?— preguntó Stone a Amarilis
—Ah, ¿Esto?, no te preocupes, has visto que es multifuncional, aparte de lo de siempre, sirve como igual para cosas así, tiene una membrana mágica que regula mi temperatura, así que estoy bien con el calor, de hecho, le di una a Kyrla
—No estoy acostumbrada a climas así — dijo ella tímidamente—, pero no soy como Amarilis que expone su piel
—Bien…
Los chicos se colocaron sus armaduras de combate que Vinley consiguió. Después avanzaron en la calle de arena de aquel lugar hacia la entrada.
A su paso toda la gente caminaba tranquilamente, no podía verse que nadie les prestase atención aún cuando podría malinterpretarse el tener algo así en su forma de estar.
—… Había escuchado rumores pero, no pensé que eran ciertos— dijo Vinley
—¿Sobre la gente y que no nos miren raro?— preguntó Kyrla—, ¿Por qué hacen eso?
—Bueno, escuché de la propia Drunae, que hay ciertos lugares donde ellos no pueden entrar, algo como… ser parte del Reino, pero tener su propio sistema… es raro y pensé que estaba loca pero… la seguridad que tiene esta gente al no alarmarse, me dice que es así
—¿Algo así es válido? Y si es así… ¿Por qué?— preguntó Stone
—No le pregunté esa vez por qué claramente pensé que era una broma pero… creo que en parte es por las mazmorras, algo está ahí y eso los hace estar seguros, protegidos, pero nada más, eso último resonó entre algunos guardias que escucharon de otros de ese país cuando ella vino…
Ahí estaba parte del misterio que Amarilis quería saber. Todo el trayecto era tranquilo, incluso hubo uno que otro que los saludo como si los conocieran al pasar…
Llegando y después entrando a la entrada de aquel lugar, el ambiente cambió de golpe, el sol abrasador fue cambiado poco a poco a un tenue clima, ni tan frío ni tan caluroso, las pocas casas que se habían visto desde lejos …eran solamente bodegas para alimentos y agua, parecía como si nadie quisiera vivir ahí dentro aunque fuera mejor… lo que aumentaba más el misterio de lo mismo.
En la historia original, Stone iría ahí mismo por un rumor que se extendería en ese mismo tiempo, no antes… algo salió de esa mazmorra… algo desapareció al pueblo sencillo y tranquilo de aquel lugar… nadie supo cómo, sólo quienes llegaron un día miraron todo desolado, todo destruido… y después… un sonido, un peculiar sonido a metal chocando contra metal.
No era como si estuvieran peleando… más bien era como si alguien estuviera arrastrando metal que inevitablemente chocaba contra otra parte metálica, solo le dieron forma humana por qué era lo único que podían entender… pero lo demás no.
Partes metálicas en sus piernas, brazos, incluso sin tener cabello pues eran hilos extraños que desprendían chispas. Un robot o un androide completo de metal.
—Quiero verlo antes de que lo maten— dijo Amarilis con su verdadera razón
Continuando, ese “robot” había eliminado a toda la gente y puesto dentro la cueva, en la historia había una legión de soldados que fueron tras él, al final, solo quedaron pocos y Stone le había dado el golpe final, pero no sin antes el robot decir algo, en lo que los del mundo de Amarilis sabían que era código binario.
*01001110 01101111 00100000 01110011 01101111 01111001 00100000 01100101 01101100 00100000 11000011 10111010 01101110 01101001 01100011 01101111*
—*No soy el único*
Ella decidió aprender ese lenguaje por sí misma para no perder el encanto.
—¿Amarilis? ¿Dijiste algo?— preguntó Vinley al escucharla decir eso
—Nada, solo que estoy ansiosa por conseguir el material— dijo para evitar problemas
Para añadir una cosa más a la historia original… el autor nunca retomo ni en lo último esa subtrama.
«Y si yo lo sé, ellos o el también»
La entrada a la mazmorra era básicamente una cavernosa normal, no había inscripciones de antes, no había ni trabajo en las escaleras rudimentales, todo era tal cual algo natural y apenas tocado por humanos. Solo y únicamente un anuncio.
“Entrada”
Y ya.
Aquel lugar y aquella mazmorra era como las anteriores descritas, algunas bestias y Mabestias vivían ahí a pesar de la contrariedad.
Podía decirse que aquel poblado sacaba sus recursos de la misma cueva y por ello no se preocupaban de nada.
—¿Entonces? ¿La gente es descuidada por qué tienen lo necesario aquí?— preguntó Stone continuando el camino ya hacia abajo
—¿Te irías de un lugar donde consigues comida a dos pasos y con sombra?— preguntó Amarilis
—… No pero… ¿Y si alguna de estas cosas sale? ¿No tienen nada que los defienda?
—Si a Drunae no le interesa este lugar, solo está esperando a que eso pase, la conozco bien— respondió Vinley desinteresado
—Diosa— exclamó Kyrla
Las escaleras siguieron hasta un camino más abajo, todo el anterior apenas y estaba iluminado, solo la luz de afuera apenas dejaba ver aquel espacio ahora apenas oscurecido, de no ser por antorchas que estaban apagadas y a un lado lo que sería equivalente a un encendedor de pedernal.
«¿Y se preguntan por qué desaparecieron?» pensó Amarilis—, debería ser reglamentó el tener aunque sea un poco de vigilancia sin importar el nivel o tipo de mazmorra…
—Opino lo mismo — dijo Vinley
—¿Quieren que haga aparecer luz para iluminar todo? Puedo hacerlo— dijo Kyrla
—Hazlo, cuando descansemos pausa aunque nos quedemos a oscuras— dijo Amarilis
—Tengo una habilidad de detección, así que al menos sabremos si algo se oculta aquí— dijo Stone
—Bien
Nadie escuchó la trompetilla en voz baja de Amarilis. Kyrla apareció su bastón y de la punta una luz iluminó el área, Stone estaba en la mitad de ese grupo con Vinley al frente y Amarilis hasta atrás.
—Admin— susurró Amarilis
Una comadreja, la misma que antes era un mago humano, apareció lentamente más atrás de ellos, a una distancia prudente para que el hechizo de detección no lo notase.
“Kyu”
—Haz un mapa y reconocimiento de toda esta mazmorra, busca si realmente estamos solos o hay algo extraño aquí, si encuentras un humanoide extraño, olvidas lo demás y vienes a decirme
“Kyu”
La comadreja asintió y se fue por ese mismo lado, el grupo siguió adelante.
Esa mazmorra no era como una clásica, era más parecida a algo rústico, más allá de muros de tabiques de roca o pasillos con trampas, nada de trampas siquiera, solo varios caminos y bifurcaciones al frente que hacían elegir cuál tomar. Inclusive solo habían encontrado pocos monstruos como goblins, murciélagos grandes y serpientes de roca, que eran fáciles de eliminar su cortaba sus ojos… y ya.
—Al parecer, estamos cerca del nivel 3 y no hemos visto casi ningún monstruo… ¿Realmente aquí es donde encontramos lo que buscas, Amarilis?— preguntó Stone
—Tu confía en mí, posiblemente más abajo este lo que buscamos— dijo Amarilis con varios palos de madera y prendas para quemar
—¿Podemos descansar un momento?— preguntó Kyrla—, necesito un poco de tiempo para recuperarme
—Adelante, buen trabajo— dijo Vinley apoyando la decisión
Decidieron descansar un poco e hicieron una fogata.
—Al paso que vamos, podríamos descubrir si este sitio tiene más pisos hacia abajo antes que acabe el día — dijo Stone
—A mi me sorprende que ni siquiera sepan cuántos pisos tiene este, realmente tu amiga no le interesa— dijo Amarilis
—¿Puedo preguntar el tipo de relación que tiene usted con la princesa de Kangalet? Solo para matar el tiempo — dijo Kyrla curiosa
Vinley se quedó callado un momento… pero era algo que al parecer quería soltar desde hace tiempo.
—La odio, pero no puedo alejarme de ella
—… ¿Qué?
—… Suena complicado— dijo Stone
—Lo es
Amarilis solo escuchaba eso para ver la versión del Príncipe Vinley.
En la historia original, el intento de asesinato de él contra Kyrla en el torneo, no fue el único, claramente y como ha dicho, sus metas son claras, todo por lo mientras sea el deseo de su madre, pero a su vez, esa fue la razón por la que intento todo lo posible por eliminar a Kyrla, todas las demás veces detenido incluso por la Amarilis original.
La razón por la que aún después de ser descubierto y estar vivo, fue por qué en el último evento de ese volumen, Barthog hizo un trato con Kangalet, para que fuera verídico ante todos, Vinley tenía que casarse con Drunae si o sí… Y la chica era alguien extremadamente sensible a todo lo que no le gustase, algo así como la Reina, pero llevado al extremo.
—Drunae… es alguien amable, pero es muy volátil, digamos que Zyrax, yo e incluso el imbécil de Alvin la soportamos, ellos por compromiso, yo por qué, bueno, ella me agrada y he visto que no es tan mala… si no la provocas… además…
—¿Además?— preguntó Kyrla
—No… eso es más personal, solo digamos que algo nos ata más que nada
Y no evitó mirar a Amarilis de reojo.
«¿Quieres escapar de tu destino? ¿Por eso el tú original hizo todo eso? Si supieras, niño bonito, si supieras» se burló en su mente
Algo que añadir a esa historia que al parecer ya no quiere hacer… es que Barthog se hace país vasallo de Kangalet muchos años después de los eventos de Amarilis y demás, todo por esa boda y la estupidez del Príncipe.
“Kyuy~~”
Un susurró muy pequeño escuchó después que la volvió a la realidad, el administrador estaba en un lado y ella sonrió.
Esperando un poco y después volviendo al camino, encontraron una bifurcación.
—Dos caminos, ¿Cómo-
—Me voy con Kyrla— dijo Amarilis enseguida—, ustedes dos, pueden cuidarse, ¿No?
—…
—¿Realmente me vas a pagar por esto?
—¿No confías en mí?
—Ni un poco
—Que payaso
—Tranquilos, tranquilos, Stone, sabes que ella puede cuidar a Kyrla, además, no creo que haya algo más peligroso que lo que vimos antes, así que…
—… Si ella no paga, lo obligaré a usted hacerlo— dijo Stone y camino en el de la izquierda con una antorcha
—Yo no dije nada— dijo Amarilis y camino por el otro lado
—Debió haberse quedado callado— dijo Kyrla siguiendo a su amiga
Vinley se quedó en penumbras y suspiro, para ir con Stone.
—Idiota, que idiota
*Del lado izquierdo*
—Bien Kyrla, ya que eres de confianza te lo diré, estoy en búsqueda de descubrir algo
—Me lo imaginaba… ¿Fuiste tú o Sisi quien hizo más fácil el camino?
—Solo te responderé, que no te separes de mi, enserio
—… !!!
Y enseguida de decir eso Kyrla sujetó el brazo de Amarilis fuertemente.
»¿Los chicos estarán bien?
—Depende si trabajan en equipo…
—…No lo harán, menos con Stone que es competitivo hasta la médula
—Cierto, hice que fuera así, administrador
“Kyu”
La comadreja apareció nuevamente.
—Cuida que esos dos no mueran, haz lo necesario, pero disimuladamente posible para que no te noten
“¡Kyu!”
Volvió a desaparecer, mientras continuaban adelante.
En el otro lado, las cosas eran algo más tranquilas por el momento.
—¿Enserio hiciste eso? ¿Casi hacer que Tyler te ejecute? Realmente eres un idiota— dijo Stone
—… Lo sé
—No me disculparé, hasta para mi, eso fue demasiado
—… Fue sorpresivo— se excuso Vinley—, cuando menos vi, ella se metió en la discusión y luego pasó eso… no sabía qué hacer
—Fácil, tomar el reto por ella, eres un niño noble, mírate, ¿No se supone que por eso vas a ser el siguiente en sucesión?
—… ¿Y realmente confiarías en alguien que deja que eso pase?— preguntó Vinley
—Preferiría ser exiliado
—¿Lo ves?
—Pero confiaría en él si demostrase que puede mejorar aún después de ese error… claro, no lo dejaría de molestar por toda gran estupidez que pueda hacer, pero seguiría ahí si puede arreglarlo— continuó Stone—, tendemos a cometer errores, la mayoría no se da cuenta de ello hasta que es tarde… o pasa algo que te hace poner los pies en la tierra…
—…
—…
Los dos se quedaron callados por momentos.
—La odio tanto…
—Yo no…
—… ¿Por qué la diosa envió a alguien así con nosotros?
—No sé, ella actúa de maneras misteriosas… por lo tanto… creo que es algo así como un castigo hecho persona para todo aquel que se le cruce en el camino
—Tonterías
—… He je
En un momento dado de terminar de hablar, notaron algo más adelante.
—Mira, es… ¿Una puerta?
—La veo— dijo Vinley… ¿Es de metal?
—Eso parece… ¿Es normal encontrar algo así en mazmorras?
—… No, para nada… ¿Seguimos adelante?
—No hay forma de avisarle a ellas, es mejor que sigamos, si hay algo difícil adelante, creo que nos retiraremos…
Stone apagó la antorcha antes de empujar esa puerta.
Del otro lado las cosas eran más silenciosas.
Kyrla tenía las manos en la boca tan fuerte que antes de siquiera gritar, Amarilis alcanzó a taparle primero la boca y después le indicó que no hiciera ruido…
La escena había sido sorpresiva. Solo habían avanzado algunos metros adelante hasta que en una esquina la luz de sorpresa iluminó algo, más cuando dio un pasó, algo apareció de encima y colgando, eso fue lo que la asustó.
Era el cuerpo de un troll, despellejado, como si hubiera luchado hasta el último momento de su vida contra algo que le dejó la piel tan cortada y arrancará con lo que parecían ser garras, todo el regordete cuerpo estaba tan deshilachado en piel, huesos y vísceras que parecía como si aspas de una licuadora estuvieran destrozando dentro de él hasta no dejar nada o apenas algo ahí.
Un poco más de iluminación hacia el frente y no era el único, habían más criaturas como ese en el suelo, las paredes, incluso de cuerpo completo, pero chamuscados o cortados.
«¿Qué demonios pasó aquí?» pensó Amarilis
Administrador le había avisado sobre algo así, pero no sabía la seriedad de la situación.
Kyrla apretó más sus manos al brazo de Amarilis con más fuerza.
Y aún así avanzaron, los alrededores eran grotescos, varios cuerpos hechos girones, sangre ya seca, expresiones de sorpresa, dolor, y miedo en toda criatura con rostro casi humano dejaban ver qué lo que fuera que los atacó, era algo que ni ellos se esperaban o siquiera sabían que estaba ahí.
Repentinamente Amarilis se quedó quieta.
—¿Ama-
—Sh, apaga tu luz
Kyrla lo hizo enseguida y en la penumbra lo vieron, chispazos tenues al frente de ellas, más allá de donde apenas podías ver cómo estrellas fugaces pero en miniatura.
—¿Vamos a ir ahí?— preguntó Kyrla
—Iré a ver en silencio que es, si quieres, quédate aquí
—No, siento que estoy más segura contigo
—… Bien, si así lo quieres, pero obedece lo que te diga, no sé que está ahí y si nos sorprenden como a ellos, será difícil hacer algo
—Si
Las dos avanzaron y poco a poco los chispazos se hicieron más grandes así como el ruido de metales chocando.
—…
Kyrla por algún motivo se veía más intrigada que asustada y Amarilis lo notó.
—¿Kyrla?
—… Se que hay ruido adelante… pero no siento vida en ese espacio
—… Espera, ¿Puedes sentir cosas vivas?
—… La monja superiora me dijo que podía hacer eso por ser la Santa
—Ya veo…
Y eso ayudó a identificar que lo que estuviera pasando delante de ellas, no era normal, al menos para Kyrla, pues Amarilis vaya que sí sabía que eran o que estaba peleando ahí.
«Veamos qué tipo de robots hay ahí »
Siguieron hasta estar solo a unos metros de los chispazos y el ruido. Era tal cual esperado.
—¿Que son-
—Shh
Frente a ellas estaban dos seres metálicos, para descripción de la perspectiva de Kyrla, eran como golems delgados, de metal, algo como dijo, no vivo, pero que se movía con una presión y precisión tan perfecta que la defensa y ataque de esas dos cosas era como un baile sincronizado.
Desprendían luces y hacían ruidos al moverse, una especie de pitido o silbido cada momento antes de un golpe y antes de un desvío de las espadas.
Pero más que eso, alrededor habían más de esas cosas, como cuerpos humanos muertos pero hechos de ese mismo metal. No tenían sangre, sino… un líquido como el agua saliendo de sus cuerpos y más que cuerpos, eran totalmente cuadrados, son forma alguna que tuvieran carne, ojos, ni que decir cómo dijo, vida alguna, y aún así, delante de ella, dos de esas cosas, más vivas pero sin alma, estaban moviéndose y peleando hasta la muerte… si es que ese concepto existía ahora que veía eso delante de ella…
En la perspectiva de Amarilis… eran robots del tipo Steampunk, pero cercano a la modernidad, podía oír el clásico pitido electrónico que hace bastante no oía desde que llegó.
De cabeza y cuerpo esquelético casi tal cual uno humano pero con más metal del necesario para la movilidad.
Los movimientos coordinados, la cabeza de esas cosas intentando ser humana, sin expresiones, la electricidad escapando de sus cuerpos al lograr un ataque, las chispas diminutas en las articulaciones y movimientos. Era una vista nostálgica que bien si no tenía cuidado, podía matarlas a las dos… pero… había una situación que incluso podía decirse, aunque cambiada, podía verse de ambos lados.
«¿Cómo fue que fueron activados?»
En la historia original, no decían el cómo fue, pero ahora habían algunos detalles que darían pistas… las más importantes, la fila de muertos detrás de ellas, posiblemente fue algún semi-humano o criatura que por mera curiosidad encontró el lugar de estas cosas.
Incluso pudo haber sido algún metiche, como ha pasado anteriormente con el golem, la espada y ahora con esto… pero también quedaba la segunda pregunta
«¿Por qué se están peleando?»
Una cosa era la activación, otra muy distinta era la directiva y orden a dar… lo que decía algo en ello…
«Quien activo a esos dos, posiblemente siga aquí»
Moviendo un poco a Kyrla que seguía observando a los robots, decidieron rodearlos, dejarlos seguir en lo suyo, si ya de por sí desde el principio no les hicieron caso, podían aprovechar eso para ir más adelante. Siguieron caminando lentamente hasta sentir otra entrada…
—!Chicas¡ ¡No van a creer que-
Hasta que una patada en el estómago a quien grito, irrumpió por segunda vez instantáneamente a esos dos.
Kyrla incluso le ayudó a tapar la boca a Stone pues Vinley había sido el que gritó.
Y el ruido detrás de ellas se detuvo.
—¡Como odio cuando hacen eso!
Amarilis de un rápido movimiento le quitó la espada a Stone y en el giro logró desviar el ataque fuerte de uno de los robots mientras que en la inercia trató de atacar al otro que igual estaba tratando de atacar a Kyrla.
»!Kyrla! ¡Más luz¡, ¡creo que eso los aturdira!
—!Cierren los ojos¡
Ella enseguida hizo eso tan fuerte y rápido como podía, el sonido del pitido fue más fuerte acompañado con una especie de alarma, Amarilis enseguida tomó a Vinley y Kyrla mientras ésta tomaba a Stone.
La carrera fue a ciegas mientras detrás los robots seguían aturdidos, pero eso duró muy poco pues enseguida y con la poca luz que le quedaba a lo que hizo Kyrla, estos aparecieron enfrente.
—¡Son rápidos!— gritó Kyrla
Stone de alguna manera le dio un golpe a uno y Vinley también pero con una patada espartana.
—!Vengan¡
Los dos se llevaron a las chicas por el otro camino y siguieron corriendo, entrando por la puerta a la que ellos accedieron antes… pero estaba iluminada, lastimando su vista por momentos.
Sus ojos estaban tratando de acostumbrarse.
—¿Qué?
—¿Qué lugar es éste?
—No sabemos, la puerta puede resistir un poco pero, es mejor ver si hay una salida— dijo Stone
—Pensé que del otro lado también habría algo como esto, ¿Qué eran esas cosas?— preguntó Vinley
Kyrla estaba explicando la situación, Amarilis estaba mirando alrededor. Podía escuchar los golpes en la puerta de esos dos robots intentando entrar.
—… Tiene que ser una maldita broma
Era solo un gran, pero gran espacio en blanco, bueno, apenas en blanco, podías ver las líneas de polvo de lo que alguna vez algo estuvo ahí, desde cuadros lo bastante grandes, como posibles mesas, cubículos, vidrios rotos, papeles tirados, era básicamente una fábrica automática que fue desmantelada de golpe, podías ver los cables aún en las paredes, las grandes pinzas metálicas a medio dañar, todo lo que en el futuro hubiera sido una fábrica en movimiento, ahora solo eran las sobras y los dos robots de antes, lo último que quedó.
Ambos misterios habían sido descubiertos, pero ahora quedaba un tercero apenas creado, ¿Que estaban haciendo aquí?
—Admin, reúne todos los papeles y llévalos a la escuela, los veré después
“Kyu”
El asunto de la espada de Stone todavía estaba ahí, pero posiblemente ya no estaba justamente en ese lugar… ¿O si?
«Posiblemente los sistemas de seguridad se activaron, eso hizo que esos dos se activasen… pero ahora… creo que no estaban peleando seriamente, solo estaban vigilando y solo esperaban el mínimo ruido… un poco humano a mi parecer»
Era una apuesta muy arriesgada, pero era la más viable sabiendo que los dos robots estaban ahí… así que tenía que hacer una retirada estratégica.
—¿Encontraron aquí una salida?— preguntó Amarilis
—Hay una que posiblemente sea la salida— respondió Vinley—, pero creo que es mejor a nada
Las llevaron a una esquina y encima estaba un tubo de ventilación, para ellos solo era un respiradero, la única salida a la superficie.
—Vamos, esas cosas entrarán pronto— dijo Stone
—Creí que estarías dispuesto a enfrentar algo así— dijo Amarilis
—¿Con ustedes dos aquí?
—… Innecesario, ¿Vieron algo más como para decir eso?— preguntó Amarilis sabiendo que él no diría algo así
—…
—…
Ese silencio de los dos confirmó sus sospechas.
«“No soy el único”» pensó Amarilis
—Gracias Stone, Príncipe Vinley— dijo Kyrla
Decidieron salir de ahí por ese pequeño sitio hasta justamente un lado, detrás de la montaña donde está la mazmorra.
—Me sorprende aún así que algo como lo anterior exista, ¿Se tratara de una civilización anterior oculta?»— preguntó Amarilis como si no conociera del tema
—… Tengo legítimas dudas al decir que si esto lo planeaste tú— dijo Stone
Y todo se volvió más silencioso e incómodo a más no poder.
—Si así fuera, las cosas hubieran sido aún más fáciles, pero no, te estoy siendo totalmente sincera que no creí ver eso venir— respondió ella
—… Aún así… ese lugar, tenía marcas como si hubieran arrancado lo que estuviera pasando ahí— respondió Vinley ayudando a salir a Kyrla—, incluso con los cuerpos de los semi-humanos y bestias…
—¿Semi-humanos?— preguntó Kyrla preocupada
—¿No los vieron?…
—…
—…
—Creo que no— dijo Stone—,… Alguien los uso de carnada, definitivamente algo pasó ahí qué hizo a esos dos aparecer… pero… ¿Por qué aún con todo eso la gente está tranquila?— preguntó Stone—… A no ser…
Los demás tuvieron también una idea y mientras, podían aprovechar el momento, no querían dejar pasar eso.
Así que sujetaron a dos personas y las llevaron a un espacio apartado… para su sorpresa, nadie pareció asustado o alterado por hacerlo tan de golpe.
Amarilis primero lo intentó… pero no había ningún hechizo de control mental o sugestión alguno en su cuerpo o mente.
Lo mismo pasó con Kyrla, no había nada extraño a pesar de ver la tranquilidad de esas dos personas estando sujetadas contra su voluntad.
—¿Qué clase de magia es está?
—No es magia, es hipnosis— respondió Amarilis
—¿Hipnosis? Pero si no hay magia, es imposible algo así, más a toda esta gente— dijo Kyrla
—Los elementos que usamos en primer lugar, no lo son, ¿De dónde crees que toda la magia viene?… ¿De dónde crees que los humanos o cualquier ser con magia tomo ejemplo?— preguntó Amarilis sin sonar molesta
—…
—…
—Touche… entonces… ¿Qué debemos hacer?
—Necesito absoluto silencio, creo intentar algo, pónganse algo como… no sé, bolsas o algo que les cubra la cara
Amarilis se acercó a las dos personas y se puso delante de ellas.
»Bien, es hora de volver… ya hemos terminado lo que hicimos y es momento de que ustedes regresen… a la cuenta de diez, poco a poco, volverán a sus sentidos y recuerdos justo antes de caer en el sueño que les puse
—¿Les puse?
—!Shhh¡
—… Ahora imaginen una vereda, lejos de ahí hay un árbol, poco a poco y contando, irán hacia él para despertar… Uno: empiecen a caminar… Dos, sientan el suelo en sus pies, Tres, el aire les golpea, Cuatro su respiración pueden escuchar, Cinco, el árbol está más cerca, Seis, sus mentes empiezan a aclararse, Siete, sus cuerpos recuperan la energía antes de caer, Ocho, el árbol está frente a ustedes, Nueve, sienten las hojas, el ambiente cae al que ahora donde están, una habitación, conmigo y otros más, Diez, abran los ojos, despierten tranquilos
Ellos lo hicieron y ella preguntó cosas para ver si realmente estaban conscientes… está vez.
—¿Qué? ¿Dónde… ¿Qué pasó?
—Estás en una casa, ¿Están bien?
—… Si…
Ellos al notar lo que había enfrente de alertaron, era la primera vez en ese momento que alguien de ahí hacía algo más que estar tranquilo. Claro, todos tenían bolsas de paja que les cubrían el rostro.
—!¿Quienes son?¡
—… Digamos que quienes te liberaron de un hechizo de hipnosis, no te preocupes, no te haremos daño, de hecho… ¿Puedes decirnos lo último que recuerdas?
—¿Por qué? ¿Por qué deberíamos hacer eso?— preguntó el otro
—… Te lo mostraremos
Después de mostrar el alrededor y hasta ellos darse cuenta que algo no andaba bien, fueron ahora a otra casa.
—… Lo último que recuerdo… es un olor— dijo el que había preguntado antes, ahora sonando resignado—… Era… un olor extraño… yo lo sentí como un almizcle pero con tono agrio
—Igual yo, pero diferente… como que cada momento me sentía más liviano… después escuché una voz, no sé de qué pero le obedecí, no era de hombre o mujer solo… no sé cómo explicarlo
—No importa, tu sigue — dijo Vinley
—… Empezó a hablar extraño, no digo que en otro idioma sino… distante, algo raro como si a pesar de que le escuchamos… no entendieramos de todas maneras y después… nada… pero se sentía como volar, sin algún sueño o nada, solo esa sensación de estar flotando sin rumbo… hasta ahora…
—¿Y eso es todo?
—…
Kyrla le dio un golpe a Stone que había dicho eso.
—… Bueno, hubo algo que yo escuché al final, eso último como que puede malinterpretarse— dijo el otro,— una voz algo como un niño dijo… *Busquen la contraseña*…
—…
—Ahora si es todo— dijo Kyrla
—¿Pueden hacer algo con los demás? Verlos así… es extraño
Los otros miraron a Amarilis… pero ella negó.
—Aunque sea de una misma forma, es peligroso si las demás personas no responden igual, podría hacerlo, pero dependerá de esa persona si despierta… la forma más directa es que quien hizo esto, pueda deshacerlo, pero no tenemos pistas del todo de quién fue o el por qué lo hizo, justo como un hechizo, así que, lo lamento mucho, ustedes dos solo tuvieron suerte, por que así fue su voluntad de despertar…
—…
—…
—¿Pueden venir ustedes dos conmigo ?
Los demás miraron a Vinley.
—No creo que sea buena idea, no en este momento — dijo Stone
—… Solo quiero ocuparme de algo… y más que nada, golpear a alguien sin ser demasiado físico
Amarilis entendió el por qué de eso, aunque Vinley tuviera ese destino, no iba ahora a dejarse controlar totalmente.
«Un seguro»
Amarilis se quitó la bolsa y sacudió su cabello.
—! Amarilis¡ — gritó Kyrla
—Esto ya me cansó, solo venía por el ojo de un troll y terminé metiéndome en asuntos que no me interesan
—Aun así me pagarás— dijo Stone
Solo los otros tres se quedaron todavía con sus bolsas sin entender por qué hicieron eso.
—!A casa chicos¡
*!Kyu¡*
Las cosas estaban algo acomodadas para muchas cosas, pero lo que a ella le importaba por el momento, era regresar tan pronto llegasen a casa… porque sabía que esos dos robots dentro de esa cueva, irían a ser imparables si es que Vinley y Stone pensasen lo mismo… cosa que claramente era verdad y parte de lo que debía ser.
—… ¿Por qué hiciste sonar como si fueras tú la que hizo eso?
Y aún cuando ni se habían separado, Stone lanzó eso directamente a Amarilis. Aún cuando Salom estaba ahí para recibirlos.
—… ¿En serio?
—Stone, eres un idiota — dijo Vinley con todo su ser
—No, no, tiene un punto, claro, voy a arriesgar a la Santa, la persona más importante de este país seguido del Príncipe heredero el cual si le pasa algo, la Reina tendría más que camino libre a torturarme de las formas más enfermas posibles a mi y a mi familia, claro, yo planee cada momento y forma en la que está terminando esto, ¿Contento? ¿Tienes siquiera una prueba de que fue así? Tuvimos mucho tiempo ahí para que sacaras algo para mi…
—…
Stone estaba más que avergonzado de la respuesta de ella.
—La próxima que digas una estupidez ten siquiera la molestia de demostrar que fui yo y no quedes como un reverendo imbécil
Y le arrojó el dinero a su pecho.
»Tu dinero y un extra por las molestias… vámonos Salom, quiero dormir un rato
—Claro, señorita
Ella se fue y quedaron los dos así como los de ese poblado.
—Realmente eres un idiota— dijo uno de ellos
—¿Y yo soy ese? Vaya— respondió Vinley burlándose
Kyrla solo lo miró y se fue de ahí molesta, dejando solo a Stone ahí… claro que sintiéndose mal.
—Debería dejar de hacer eso
*Kyu* [No]
—Sea lo que sea que vieron esos dos, los alertó de una manera que harán una estupidez— dijo Amarilis mientras preparaba sus cosas ahí mismo—, no puedo dejar que esto se arruine
—…
Pero el entusiasmo de siempre de Ámbar, estaba apagado, algo que Amarilis notó enseguida.
—¿? ¿Qué pasa Ámbar?
—Nada… solo… estaba pensando cosas
—… Te he dicho que no comprendo para nada las indirectas, así que… si estás enojada conmigo por algo…
—!No nono no¡, no es eso… bueno, en parte sí pero no quiero sentirme así, más mis emociones… ah… no, es que…
Amarilis la tomó de las mejillas y la miró detenidamente.
—Respira y dime, tranquila, esas cosas todavía estarán ahí cuando vaya, tengo tiempo, ¿Hay algo que quieras decir?
—Si
La soltó y Ámbar presionó sus manos en su vestido de ese día.
»… Amarilis… ¿Qué pasaría si un día desaparezco?
—… ¿? ¿Qué?… ¿Eh? ¿Y eso a qué viene tan de golpe?— preguntó Amarilis tan desconcertada como podía ser
—Responde, por favor, quiero saber que piensas
—…
Amarilis sabía perfectamente a lo que se refería ella, el miedo podía verse en su rostro, un miedo tan palpable, que aunque se hiciera valiente, era un libro abierto, así que no podía simplemente decirle algo que fuera del tipo conformista, tenía que ser una manera en la que incluso, era una discusión directa de solo un lado.
—Diría que lo que acabas de decirme es la cosa más imbécil y pendeja que alguien me ha dicho y eso que he escuchado muchos insultos hacia mí
—…
Por supuesto que Ámbar se quedó en blanco, jamás había esperado que su mejor amiga le dijera algo como eso… pero no había terminado.
—¿Realmente eres de esas mujeres que desconfían tan fácil?— preguntó Amarilis acercándose furtivamente a Ámbar—, ¿Realmente crees que dejaría que eso pasé?
Y la sujetó de la boca, presionando sus mejillas no tan fuerte, pero no para dejar una marca mirándola directamente a los ojos.
»No me importaría cómo, ni cuánto me costaría o a quién debo hacer daño, buscaría hasta en el mismísimo infierno a una de las personas lejos de mi familia que más aprecio entre mi círculo y sabes que no son muchos
Después la soltó.
»Así que jamás se te ocurra decirme eso o hacerlo, sabes que lo haré
—Lo sabía… lamento mucho lo que dije, pero quería saber algo importante para mí… Amarilis, tu eres mi lugar seguro
—Solo no exageres como Tyler y estaremos bien
—¿Pedirte una cita sería exagerado? Solo entre las dos
—… Demasiado rápido
—Posiblemente creas que es raro pero-
—Pero no veo por qué no
Eso último hizo levantar nuevamente la mirada y abrir los ojos a Ámbar.
—¿Qué?… ¿Eh?
—No he pasado tiempo contigo por lo que he estado haciendo… Creo que sería un buen momento, así que, creo que si, pero me tengo que ir ahora, me dices después cuando-
—… Si… !Si¡ ¡SI¡ ¡PREPARARÉ TODO LO NECESARIO¡ ¡TE AVISARÉ¡
—Bien, nos vemos luego
Amarilis salió de la habitación rápido mientras Ámbar no sabía que más sentir por el momento, más se levantó y fue corriendo afuera a gritar de la emoción.
Dos horas después, Amarilis estaba cerca nuevamente de ese lugar.
—… A estas alturas… Ámbar ya es caso perdido conmigo, más con lo que le dije… ya que, ya lo arruine… pero ¿Realmente sería malo que dos mujeres salgan?… No creo que eso importe aquí, no es mi mundo… aunque sí será raro ver eso… pero soy yo, no debería ser una mala situación… verdad… ¿Verdad?
Llegó después al sitio por la tarde noche y vio que todo seguía igual, pero ahora la gente era poca.
»Al menos los dejan dormir…
Después entró con su armadura de estilo Q (Kuu) y fue directo a dónde habían estado esos dos robots… claramente los encontró pero solo estaban quietos, apagados. Ahora los podía ver mejor… pero el que los había hecho los diferenció de una manera tan… simple, que su peligrosidad no era a su vez visible, a no ser que se enfrentasen.
Uno de ellos era robusto, bien protegido y daba la sensación de ser lento, el otro era un poco más delgado y si, era contrario al otro… daba a entender que el complementarse entre sí era su esencia y letalidad.
»A mi no me hacen pendeja como hace rato— exclamó Amarilis sacando una lanza de el espacio a un lado de ella y extendiendo su abanico —, si vamos a hacer esto, que se haga de una vez
Y en ese momento ella desapareció… para después ser bloqueada por una espada justamente cuando atacó al otro.
»¿Lo ves?
El segundo robot atacó en un desvío instantáneo del primer ataque, pero la lanza se partió por sí misma de dónde fue desviada y sin esperar nada, creció una nueva punta para rajar el metal en un largo chispazo cuál soldadura en seco haciendo una grieta hasta el costado de ese mismo robot desde el hombro donde empezó.
El primero reaccionó al momento de ese daño y trató de atravesar a Amarilis con sus manos frías y metálicas, ella soltó la lanza dejándola en el suelo para irse hacia atrás en un largo paso y volver como si su cuerpo fuera un resorte.
El movimiento fue rápido, pero no fue un golpe del todo, paso igual de rápido que lo anterior descrito, ella dio una bofetada pero con agarre tan fuerte que levantó al robot delgado de la cabeza y lo estrelló directamente al cuerpo del segundo robot, el sonido de metal chocando así como medio retorciéndose se escuchó incluso fuera de la cueva, más no fue suficiente.
El primero y robusto se levantó tan pronto “sintió” el suelo en su cuerpo al caer, fue contra ella con sus manos y Amarilis lo recibió con las suyas.
—¿Realmente crees que no me sé lo que estás planeando?— preguntó ella
Al instante aflojó su fuerza y en un movimiento de judo lo levantó por encima de ella y azotó al suelo, para en la inercia preparar un golpe desde esa posición incómoda doblando su cuerpo, el impacto fue tan fuerte que ella vio incluso la vibración del metal en el cuerpo del delgado, y hubiera terminado ahí, de no ser por qué el otro le sujeto parte de su armadura con un pie metálico.
De alguna manera hizo que su pie que se veía normal tuviera dedos largos, algo que incluso llegó a asustarla e impresionarla después.
«Así fue como hicieron su masacre »
En ese mismo movimiento la sujetó por el mismo y con ayuda de sus brazos ahora como pies la arrojó al techo de cuerpo completo, y volver después a su posición original y golpearla en el costado, claro que la había tomado por sorpresa, lo suficiente para arrojarla lejos y sentir la incomodidad del dolor apenas sentido por aquel movimiento.
—Si, definitivamente ellos no sobrevivirán si estos dos están aquí… así qué…
Los dos robots no tardaron en ir tras ella, Amarilis se quedó quieta por un momento… después chasqueó los dedos.
»¿Pueden no aburrirme?— preguntó al hacerlo
Del suelo salió una línea, era como una serpiente pero de un metal extraño y solo el robot robusto lo vio, el otro tardó en reaccionar y fue arrojado violentamente hacia la derecha para sostener lo que había aparecido, el otro siguió adelante pero ella había desaparecido para después sus circuitos ser golpeados por la patada doble venida desde la espalda de él desde arriba y darle directamente en la espina.
La lanza que había distraído a ambos apareciendo de la nada atravesó el costado del otro robot que la sostuvo y rompió más pero el daño ya estaba hecho.
El segundo robot apenas se había movido y dio un giro lo más rápido que su cuerpo robótico y sin límites le permitió, sujetando a Amarilis tan fuerte del muslo que ella ahora sí sintió el dolor que no debía sentir, la acercó a él y el impacto al estómago apenas fue resistido por la armadura, más ella sujetó el brazo que intentó alejarse y de igual manera con todas sus fuerzas logró apenas romperle parte del mismo en un agarre que tuvo que soltar por qué el primer robot estaba ya encima de ella.
Más logró dañarla por una patada en lanza que intento darle y rasgó parte de la armadura de Amarilis del lado de su brazo izquierdo.
—!Hijos de piña¡ ¿!saben cuánto trabajo me costó hacer esto!?
El primer robot no tardó en desaparecer, Amarilis salto tan rápido como podía al techo y una ráfaga de aire levantó toda la tierra y alboroto el aire que se mantenía ahí, tuvo que bajar del techo impulsandose con sus manos aunque cayera de espaldas al suelo y vio la línea de corte en donde ella estaba.
El segundo robot no tardó en llegar a ella levantando más tierra y en una carga de toro de lidia dispuesto a no perder el darle a ella.
Ella se levantó enseguida y fue directamente al encuentro, no le importaba ya que el primer robot estuviera por ahí haciendo cortes, no le importaba que su armadura estuviera dañada, solo quería hacer lo que tenía pensado hacer, incluso ese desaparecido apareció encima del otro impulsando más rápido y fuerte, Amarilis solo aumentó la velocidad todo lo que podía, no sin antes reunir la composición de su armadura enfrente de ella.
Para después solo el robot dejarse caer, el segundo robot cayó al suelo sin poner las manos siquiera, el primer robot parecía aturdido aun cuando no había soltado sus manos de él. Para cuando su vista volvió a Amarilis, ella venía caminando tranquilamente, se quitó la máscara y el casco.
»me encanta cuando son tan fáciles de leer, por cierto, soy Kuu— dijo mostrando el rostro de quién ella quería mostrar
Ella siguió caminando delante de ellos.
El primer robot parecía estar buscando algo con que fue posible el que fueran vencidos de una manera tan… simple, tan tramposa… hasta que la comprendió al ver su pierna.
La armadura de ella se desgastaba a propósito, sea lo que sea que estaba compuesta, estaba inundando su cuerpo. No los quería eliminar, quería distraerlos… debilitarlos.
Amarilis claramente sentía todo su cuerpo como si hubiera estado en la turbulencia de un avión comercial sin abrocharse el cinturón. El modo de actuar de ella y su habladuría era solamente para engañarlos, podrían ser robots, pero no eran tan avanzados como los que ella conocía tanto por ciencia ficción como en su mundo original, así que apostó por solo la principal directriz.
“Atacar a todo lo que entre”
Ahora podía ir tranquilamente a dónde quería… para sus sorpresa era una puerta automática, cuadrada y metálica…
—Por los alrededores y a quienes vi… no llegaron más allá de donde estaban esos dos… siento que quien sabía de esto no quiso arriesgarse más… le falta ver más box
Forzando de todas maneras la puerta, entró… para su sorpresa, era un almacén de armas… todo repleto de armas.
»… ¿Esto debería ser un cliché o algo esperado?… No sé pero… quiero creer que el autor tenía algo planeado con esto… eso o es como esos prototipos o maquetas que sirven para crear ideas ya bien planeadas…
Había armas de todo tipo, lanzas, espadas, pistolas, armaduras de distintas formas y versiones, incluso más robots, pero visualmente poco trabajados.
»¿En serio aquí estará lo que busco?
Llamó a un grupo de comadrejas que salieron de entre las sombras, las hizo reunir todas las espadas que hubieran en ese espacio.
Momentos después todas las que encontraron estaban frente a ellas, con los animales sosteniéndolas…
»Podría hacer que ese viejo mequetrefe del herrero me haga una… pero sospecharía enseguida del lugar donde saque este material… ¿Seguros que son todas?
“Kyu”
»Entiendo… pero si son los prototipos, no me sirv-
Y escuchó un ruido, un clásico ruido que igual no creía escuchar en bastante tiempo o tal vez nunca.
Justo detrás de ella, de entre la entrada algo se aproximaba, las pisadas pesadas podían escucharse, incluso las comadrejas se quedaron quietas…
»… ya veo… esconder el tesoro a simple vista
Y tan rápido como pudo colocó las espadas, todas delante de ella, la ráfaga de poder chocó directamente contra cada metal destrozando hasta casi quedar pulverizadas todas esas.
»!Calidad sobre cantidad¡ ¡Nunca mejor dicho¡
Cuando terminó la onda expansiva ella se movió demasiado rápido, no podía llamar al golem por el espacio, no podía llamar a Sisi por qué no era salgo vivo y no podía usar su armadura que ya estaba siendo usada en ese robot.
El mismo robot delgado que sostenía una espada reluciente y sin bordes, que claramente podías saber que era el robot robusto convertido en eso.
»La segunda fase del jefe, divertido… divertido
Ella atacó con la lanza… y está vibró, no tenía que vibrar, tenía que ser firme y por primera vez en ese momento, ella se sentía en peligro más que cualquiera de sus anteriores experiencias.
»Si…
El corte fue demasiado rápido, mirando cómo logró separar parte de su cuerpo de una estocada en diagonal… para desaparecer después y mirar más abajo a Amarilis con el puño atrás y listo para darlo con todo.
»Asi me gusta
El impacto fue totalmente contra el cuerpo del delgado, la onda expansiva hacia atrás fue demasiado fuerte, haciendo temblar todo el lugar y dejando caer algo de tierra.
El robot salió disparado hacia atrás violentamente hasta la pared, y después ella apareció nuevamente con una patada voladora, más él se movió a un lado con el intento de otro corte, más ella se impulsó en la pared en un movimiento en diagonal lo bastante rápido como para hacer una patada de la misma manera y romper parte de la cabeza del robot.
Este quedó algo aturdido intentando descubrir cómo lo había hecho.
Pero ella no le dio tiempo para siquiera procesarlo.
Otro golpe a mano limpia apareció nuevamente y él no dejaba la espada aún con el daño empezando a crecer y aparecer.
Aunque se fuera hacia atrás ella lo perseguirá en cada paso, cada movimiento era desviado por ella de la misma manera en la que él intentaba contraatacar.
[”01001101 01101001 01110011 00100000 11000011 10110011 01110010 01100100 01100101 01101110 01100101 01110011 00100000 01110011 01101111 01101110 00100000 01110000 01110010 01101111 01110100 01100101 01100111 01100101 01110010 00100000 01100101 01101100 00100000 01101100 01110101 01100111 01100001 01110010 00101110 00101110 00101110 00100000 01001101 01101001 00100000 01110011 01100101 11000011 10110001 01101111 01110010 00100000 01101101 01100101 00100000 01101100 01101111 00100000 01101111 01110010 01100100 01100101 01101110 11000011 10110011 00101110 00101110 00101110 00100000 01000100 01100101 01100010 01101111 00100000 01101000 01100001 01100011 01100101 01110010 01101100 01101111 00101100 00100000 01100100 01100101 01100010 01101111 00100000 01101000 01100001 01100011 01100101 01110010 01101100 01101111””]
Repentinamente el robot empezó a hablar en números, incluso empezó a ser más lento cada momento.
En uno de esos para dar un golpe, cayó al suelo, parte de la armadura de Amarilis apareció de entre las articulaciones del robot, para tratar de levantarse nuevamente, pero costandole trabajo.
Así que ella caminó tranquilamente e hizo aparecer números delante de ese robot.
[”01000001 11000011 10111010 01101110 00100000 01101110 01101111 00100000 01101000 01100001 01110011 00100000 01100110 01100001 01101100 01101100 01100001 01100100 01101111 00101100 00100000 01110011 01101111 01101100 01101111 00100000 01110001 01110101 01100101 00100000 01101110 01101111 00100000 01110100 01100101 00100000 01110100 01101111 01100011 01100001 01100010 01100001 00100000 01100011 01101111 01101101 01110000 01101100 01100101 01110100 01100001 01110010 00100000 01101100 01100001 00100000 01110100 01100001 01110010 01100101 01100001 00101100 00100000 01110011 01101111 01101100 01101111 00100000 01110000 01100001 01110011 01100001 01110010 01101100 01100001”]
El robot aún así no se detuvo. Pero ella pasó de largo, no sin antes derretir todo lo que había ahí y derrumbar esa habitación
—Te espero en la entrada si es que quieres aún así continuar
Las Comadrejas la siguieron y claro, el robot también, pero lentamente, arrastrándose y auto reparandose.
Ya afuera y mirando el cielo estrellado de esa noche, ella suspiró desanimada y claro, decepcionada de sí misma.
—Vaya que doy asco al ser tramposa… pero se me ordenó ser malvada hasta el final… ¿Tengo opciones?— preguntó a las Comadrejas
Ellas no dijeron nada, pues todos en ese espacio sabían la respuesta.
“Kyuuau”
—Exacto… y otra cosa, hagan lo que sea necesario para que Stone obtenga la espada, no se dejen ver y no maten a nadie si no es necesario que sea enemigo o un idiota…
“Kyyuu”
Se fueron de ahí a descansar y esperar que todo saliera bien… o lo mejor posible.
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