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El Exilio de la Villana - Capítulo 33

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Capítulo 33: Capitulo 19: Metiches por todos lados

—Líder, sobre esto…

—Lo sé, estaba pensando así que pueden hacer…

—Líder, aquí hay algo que también pasa…

—… Es complicado, déjame ver y veré qué puedo decidir

—Líder…

—Lideer

—Líder~~

Terminando el día, afortunadamente todos se fueron de ahí, dándole un descanso momentáneo, sentado en su gran silla cercana a lo que parecía un trono.

—Buen trabajo, líder— dijo un semi-humano roedor, un hámster

—…

Tenía muchas cosas que pensar, antes todo era un poco más fácil de hacer, pero últimamente por lo que había pasado, la presión sobre los suministros, la reconstrucción y su familia… podía decirse que no se daba abasto…

»… ¿Podrías darme más de ese medicamento? Aún falta el papeleo para el conteo y administración de los campos de cultivo

—P-pero líder, le he dicho sobre los riesgos…

—Lo sé, aún así, quiero que todo esté bien antes que mis hijos tengan conciencia de su alrededor

—… Bien… pero perdón mi atrevimiento, debería tener un límite

—…

Nijil sabía que era verdad, pero no podía detenerse, no quería darles un recibimiento o primer recuerdo al ver todo su alrededor de una manera… tan brusca, quería lo mejor si debía hacerlo con todas sus fuerzas…, era algo que quería hacer sí o sí.

El tiempo pasó mientras seguía esperando y eso fue raro. Pero siguió esperando… incluso pasó una hora y ya no había señales de aquel sirviente que había hablado con él.

Así que se acercó a la entrada tratando de encontrarlo o saber que estaba pasando… para cuando abrió la puerta, enseguida la misma se regresó de golpe, dándole un impacto de lleno en el rostro.

—!Ah¡ ¡¿Qué demonios!?

Abrió nuevamente la puerta pero más fuerte.

—¿¡Son idiotas!? ¿¡Realmente creen que esto iba a servir!?

—P-pero es tradición, no podemos cambiar eso, los dioses no estarían contentos si no hacemos eso

—Eso muere momentáneamente conmigo, lo saben, así que o lo hacen, o les pasará lo de él

—!!!!

—! Enseguida¡ ! enseguida¡

Un par de Semi-humanos caninos corrieron enseguida con el papeleo en sus manos.

—!Ustedes¡ ¡¿Ya terminaron lo que les dije!?

—!S-so¡ !aquí está¡— un semi-humano ave le entregó otro papel

Ella lo revisó lo más rápido que podía, destruyó uno de esos papeles, el otro lo conservó.

—Largate a continuar lo demás, tu, hazlo de nuevo y sin errores está vez

—!Si¡

Todo lo que ocurría delante de él era como ver una marea de granos o piedras sobre un balde de metal arremolinándose a todos lados, haciendo y deshaciéndose en un caos organizado.

Nijil se acercó tranquilamente ante todos los que claramente lo ignoraban por conseguir lo que ella quería. Todo ocurría en el patio exterior, más allá podía verse más ajetreos como el de frente a él pero más organizados.

—… Ahm, ¿Hola?

Y ella lo miró deteniéndose rápido de revisar más papeles que tenía en un escritorio improvisado de más semihumanos, ambos se miraron por momentos.

»¿Que está-

—!Alto todo mundo¡— gritó Amarilis

Y como una orden absoluta, todos se detuvieron, incluso algunos agradecieron el descanso… sabiendo que venía después.

»¿A quién mandé a que le insistiera en dormir?— preguntó señalandolo con una voz tan profunda que dio un miedo instantáneo

Todos se miraron tan nerviosos y acusatorios, hasta que un grupo miró a uno entregándolo al verdugo solo con la mirada.

Un semi-humano Felino, un jaguar era la víctima.

—¿Eh?… Pero yo… yo solo quería ayudar a mi amigo… solo…. No pensé que tardaría, es que es mucho trabajo… — dijo tratando de salvarse diciendo su buena acción

—Cuelguenlo

Y lo sujetaron tan pronto él no reaccionó.

—!Espere, por favor¡ ¡Solo quería ayudar! ¡Solo quería…

—Lo siento compañero

—Perdón

Nijil quería objetar, pero ella lo miró intensamente como no permitiendo eso, quedándose callado al instante.

Pensó que no lo mataría, no haría algo así, pero a su vez el castigo sería algo peor a hacerlo y más públicamente.

Colocándole a la fuerza un calzón de tela y sujetando sus manos por la espalda se lo llevaron a un gran palo, enseguida de soltar un poco, algo más cayó mostrándose a media altura en un sonido de esfuerzo y gritos.

—!AHAAAA¡

Ese gritó vino de la tela presionando su entrepierna del semi-humano cuyo (hámster)

»¡Duele! ¡Duele! !por favor ya deténgase¡ !Esto es malvado¡ ¡Por favor¡ ¡Haré todo lo que pida¡

El lazo empezó a apretarle mientras más se movía para soltarse.

Hasta Nijil se quedó sin palabras. Ver a su asistente colgado de esa manera y con el calzón de tela presionando ese lugar ante todos… era bastante humillante para cualquier orgulloso semi-humano.

—Escuche que llevas tres días sin dormir, ¿Adivina cuántos días se quedará él así por no detenerte? ¿Y a ellos por no detenerte?

—…

—Largate a dormir de una vez, cuando despiertes todo será medianamente como antes… ¿O quieres que yo sea peor que ahora?— preguntó ella con una intensidad en sus palabras tan fuerte, que todos resintieron eso en escalofríos

Nijil no sabía qué decir, miró al jaguar seguir peleando hasta que lo colgaron de la misma forma, gritando después mientras lo subían. Así que solo se resignó a obedecer.

»Me encanta el olor a vergüenza de humillación furra por la noche… !A trabajar¡

Y todo volvió a su marcha.

Así que se dirigió a su habitación, entrando para ver a la mucama o nana de los bebés ahí vigilante.

—Líder… no esperaba que-

—Puedes irte, ven en momentos pero en silencio por favor, dormiré

—Si

Recostandose un poco y mirando la cuna donde los bebés dormían profundamente, tocarlos con sus manos… no pudo evitar suspirar.

—No sirvo bien estando solo…

Después durmió, para despertar a su parecer poco después…

Para cuando lo hizo, sorpresivamente todo se veía con un aire diferente. Incluso los bebés se veían un poco más activos aún sin abrir los ojos.

Arreglándose aunque sea un poco, salió de su habitación, caminando en solitario hacia la sala principal.

Al abrir la puerta, lo primero que vio fue a Amarilis, pero no estaba sola, había alguien más, un desconocido, uno que había escuchado en historias cuando era niño.

—¿Un elfo?

Esa pregunta hizo llamar la atención a ella y al otro.

—Ah, Miel, ven

Nijil miro a todos lados buscando a quien se refería ella.

»No te voy a llamar por tu nombre o nombramiento, se lo prometí a ella

—… ¿Eh?

—Soy Necromancer, ¿No lo recuerdas o necesitas más tiempo para recuperarte?

—… Ah, es cierto… !entonces mi esposa- — gritó corriendo hacia ellos

—No volverá, no puede y nunca dejare que hagas una estupidez sobre eso… yo te mataría antes que lo hicieras aunque esos dos niños me odien… y por qué es un tabú que no tengo permitido realizar, así que calma

—… ¿Entonces… hablaste con ella?

—Algo así, a medias y vaya que estaba enojada por lo que hiciste, no la culpo

—… Ya veo…

Ahora la melancolía estaba empezando a reinar.

—Pero bueno, un padre primerizo como tú debería tener un límite para dividir vida de obligaciones, así que… digamos que entre las dos tuvimos una idea

Y le mostró una pulsera de listón rojo.

»Extiende tu mano

Lo hizo y ella amarró el listón en el muñón derecho.

—¿Y esto para-

Sorpresivamente Amarilis lo tomó de la cabeza y unió su rostro al de él con la mirada puesta en sus ojos, como si escaneara su alma desde ahí.

—Calla y escucha, te lo diré solo una vez, esto sirve para que solo se escuche su voz, tus hijos tienen una igual pero solo tienen para canción de cuna, si me entero que lo usas para cosas que no deberías o si me entero que le dijiste a alguien que tienes esto, incluso si tus hijos lo dicen cuando tengan voz, olvídate para siempre de mi y lo que te estoy dando

—¿Ni siquiera a Kyrla o Tyler?

—¿Quieres que cumpla lo que estoy diciendo ahora?

—!!!!, Nonononono

Y lo soltó.

—Con eso dicho, él es Efeit, un elfo que te ayudará como asistente desde ahora y te pondrá límites, por qué tu gente es tan estúpida, que nunca lo hará, por qué te quieren mucho, esa es mi condición para lo que tienes

El elfo solo asintió y se inclinó un poco en saludos.

—Mucho gusto, Efeit Liralde Fresnel, a sus órdenes

—Nijil Imbae Saveg… ¿Por qué haces esto?— preguntó Nijil con toda la curiosidad y el profundo deseo de saberlo —, ¿Por qué tomarse tantas molestias en hacer algo con quién no tienes nada que ver? No puedo ofrecer nada que alcance el mismo valor de lo que me has dado, nos has dado… ¿Por qué haces esto si no hay nada que puedas ganar?

Amarilis se quedó pensando un poco, sabía cómo responder pero… quería hacerlo lo más a su modo posible.

—Para usarlos, ¿Por qué más?

Y eso absolutamente no enojó a Nijil, por mucho que conscientemente quisiera haberse sentido así.

»Los humanos somos criaturas simples, usamos lo que queremos porque así nos sentimos en la necesidad de llegar a dónde queremos, ¿Por qué alguien como yo que tiene el poder de saber las necesidades de otros y usarlas no puede hacer lo mismo?— preguntó sin una pizca de culpa o mal sentimiento

Realmente quería sentirse frustrado o furioso por las palabras de ella.

» De no ser por mi, ustedes sufrirían algo así pero mucho peor, yo les doy un respiro, les doy la oportunidad de seguir adelante a su manera… solo que al final, cuando yo quiera algo de ustedes… no podrán decir que no, menos tú

¿Por qué Nijil no se podía sentir mal? ¿Por qué no se podía sentir usado? Siquiera furioso, ¿Por qué?

»Así que mi pago, por todo lo que he estado haciendo… es su obediencia hacia mi, en lo que yo quiera, cuando yo quiera y en la forma en la que yo quiera

Por mucho que ella tuviera una actitud arrogante, altanera y creída… no sentía nada más que tranquilidad de escucharla.

»Así que, dejando eso de lado y sabiendo que me están mirando como si fuera un trato razonable… dime unas cosas que quiero saber

Incluso Nijil miró al elfo y esperaba alguna reacción como desagrado o pena, siquiera un mínimo atisbo de enojo… pero no, solo era el rostro neutral de alguien que va a trabajar como si nada.

Amarilis salió de ahí encima de su oso zombie, sabía que estaba haciendo, irónicamente suele ser sería y directa en sus cosas, pero ahora sentía algo distinto a lo de siempre.

—Me estoy comportando como las personas que eran así conmigo… pero la única diferencia es que yo dejo que hagan lo que quieran, sabiendo que en cualquier momento puedo arruinarlos… ellos no me dieron tiempo de siquiera respirar entre lo que yo hacía… creo que por eso, esos dos no se veían listos para matarme, así como yo y otros matamos a esos idiotas… si, realmente nunca olvidaré lo que me hicieron, pero no dejaré que eso afecte lo que estoy haciendo…

Ella sabía perfectamente cómo se estaba comportando, usando la ventaja del conocimiento en aquellos en los que conocía su debilidad… si eso no era ser malvada, no sabía lo que era ella.

Medio día después.

—Aquí tienes la información Kyrla, úsala como mejor te convenga

—Gracias, ¿Cómo están los niños y el líder?

—Nah, siendo lo que son, seres vivos, hablando de otro tipo de bestias, ¿Y cómo le fue a Stone?

—Ahm, no creo que tarde mucho en mostrarse

—!TYLER¡

—Ahí está— hablaron las dos

Esa voz provenía de afuera, por lo que se acercaron a las ventanas, sabiendo que no eran las únicas personas que harían eso.

Miraron a Stone venir con una gran espada en la espalda, era bastante robusta y pesada a la vista pero podía verse que para tenerla solo con una mano, no lo era para él.

—Un clásico— dijo Amarilis

—¿Que quieres Stone?— preguntó Tyler mirándolo venir y después a su espada

—Ambos sabemos lo que quiero, ¿Crees que podrías ayudarme a probar esto?— preguntó con toda la arrogancia posible

Se veía como un niño que consigue la mejor carta de ataque o el mejor personaje y trata de igualarse al que obtuvo otra casi igual.

Movió aquella espada para presumirla tanto a él, como a lo que les llamó la atención, todos sabiendo de dónde la consiguió por supuesto.

—Me hice una promesa, solo usar la espada de Crocsald para situaciones y casos de emergencia, no para alimentar orgullos y egos que no me interesan

—!HUIUUUUU

—UUUUUU

—Tampoco soy un cobarde por huir de esto pero, ¿Cómo quieres enfrentarte a mi si no puedes con Amarilis?

Y los gritos de burla se hicieron más fuertes.

—…

Conociendo al orgulloso de Stone, se podría decir que provocaría al otro.

»no estoy tan loco como para hacer que ella rompa esto, la pasaré con mi propia fuerza… contigo quisiera hacerlo así, y por lo que veo, ambos necesitamos esto

—… Eso no me convence pero… creo que me cobraré algo que tú hiciste— dijo y sacó una espada normal—, si logras hacer que la use, ya no me quejaré después

—De acuerdo

Y los dos tomaron sus posturas de combate.

—Pensé que la vendería para pagar sus deudas… bueno, Kyrla, está será otra prueba, curarlos en el momento donde veas o notes que están heridos, no queremos que demanden a la escuela

—!Si¡… Pero… pensé que te quedarías a ver esto

—Nah, tengo un asunto un poco más apremiante… y siento que no me dejara en paz si no hago esto

—¿? ¿Otra cita?

—Quiero pensar que es así, pero lo dudo mucho, no te preocupes, ahora sí será algo normal

—… ¿Por qué me dices eso?

—¿Corazonada?

Unos días antes de la cita y mientras Amarilis estaba con los semi-humanos…

—¿Que qué le gusta a mi hermana?… Comer, comer cosas nuevas en las recetas aunque estén medio quemadas, lo digo por experiencia, intenté unas veces hacerle algo y terminaba quemando la comida y aún así se lo comía… no le importaba nada que no fuera terminarse el plato… ahora no quemo nada pero… creo que lo hacía igual por no hacerme sentir mal o tal vez si le gustaba, por eso la quiero… ¿Otra cosa?… Pues hasta ahora no sé más que pueda superar eso, así que… no lo sé— dijo Max

—¿En serio?— preguntó Ámbar

—Lo digo de corazón, solo la he visto muy feliz terminándose una olla de carne y verduras, máximo un pastel de dos pisos, no la he visto de otro modo y eso que casi no me despegaba de ella

Ambos estaban en un solo salón, solos, pero ese no era el tema del momento.

—… Pero aún así, siento que ella no necesita que la lleve a un restaurante o algo así… no quiero que sea algo simple y que ella pueda hacer — dijo Ámbar

—Pues… podrías ser original, cocinarle algo o mostrar algo que no le has mostrado a nadie

—… Podría hacerlo, pero… aún así, ella es alguien increíble y que no creo que pueda sorprender

—Al menos podrías intentarlo, digo, ella es de esas personas que se quedarían esperando a ver qué haces sin juzgar, menos cuando eres su amiga, así que… por mi parte, diría que pienses en algo

—… Se que ya te pregunté pero… ¿Por qué suena como si no te importase las relaciones de Amarilis?

Esa pregunta no era molesta, era clara, Max sabía que está chica podía ser igual de cercana a Amarilis… pero no lo suficiente si no entendía el cómo él veía a su hermana.

—… Por qué ella está acostumbrada a hacer las cosas sola, la entiendo en eso, se que aunque se vea que tiene una vida tranquila, hace cosas que en absoluto no son de su edad, ¿Golpear al Príncipe de este país? ¿Rechazar al Caballero Santo? ¿Ser una Necromancer que pasea tranquilamente por todos lados aún sabiendo que todo mundo odia a los tipos así?… ¿Realmente crees que tú siendo su amiga sabes el por qué hace eso? Ni siquiera yo que soy parte de su familia lo sé— dijo Max confiando su palabra en Ámbar—, pero de lo que estoy absolutamente seguro, es que ella siempre trata de disfrutar los momentos cortos donde puede mostrar algo que a nadie más le puede mostrar tan fácil… el ser feliz, aunque sea por momentos, aunque sea por incluso un día… ella aceptaría con gusto lo que fuera de quien sea, con tal de tranquilizarse o sentirse bien al respecto… por ello creo que sería feliz con lo que tú más te esfuerces, por qué ella quiere compartir eso contigo o con quien sea

Dijo y se levantó.

»Pero de lo que tengo miedo, es que ella no disfrute demasiado o se presione más allá de donde puede… tal vez por eso…

—…

Hubo un silencio raro entre los dos, ella miró a Max como si estuviera recapacitando algo que había pasado y ahora entendía… menos ella.

—… No, olvida eso, ese asunto si es más familiar, así que, señorita Ámbar, intenté darle algo a ella que sea lo que usted quiera darle… verá que no le importara lo que sea, viniendo de usted

Dijo y se fue de ahí, todavía pensando en lo que estaba a punto de decir.

Por su parte, Ámbar sabía parte de eso, algunas veces acompañaba a Amarilis a la famosa pastelería y la veía comer tranquilamente casi todo el menú, ver esa expresión en ella de satisfacción aún cuando antes ya había probado el postre o pastel… le decía que realmente disfrutaba cada bocado, nunca antes había visto alguien así…

También sobre lo que hacía a escondidas de los demás. Su interés por ayudar a Kyrla, Tyler e incluso a Stone, sabía que estaba planeando algo muy grande o muy importante como para hacer eso, aún cuando Kyrla es totalmente lo opuesto a ella, Tyler dejó de ser su prometido e incluso siempre se ha peleado con Stone… algo que incluso sabe que ella ha arriesgado mucho tiempo y su vida por ello.

Ahora Kyrla estaba mejorando, Tyler igual a su modo y Stone había conseguido una mejora e incluso de actitud… ¿Pero ella? Ámbar… ¿Que había ganado de estar con ella si apenas podían verse?…

Sabía su secreto más grande, sabía lo que hacía, incluso podía decirse que estaba dispuesta a chantajearla por estar con ella… pero eso no sería suficiente, no sería lo necesario, no podría vivir consigo misma sabiendo que Amarilis podría odiarla… no con la persona que le salvó la vida, que la cambió… que inesperadamente aceptó su persona sin cuestionarse nada de lo que antes e incluso entre otras personas, era diferente…

Con eso al mirarla directamente a los ojos sin nada más, era suficiente para ella el continuar adelante.

Así que aún sabiendo que ella estaría encantada, con solo el que aceptó la cita y alguna comida especial era lo preparado de antemano para ese momento… o al menos así se suponía que debía ser.

—Oye, ¿Has visto a Ámbar?

—… No, no… de hecho no la he visto desde el día anterior a ayer, perdón

—De acuerdo…

Amarilis no está tan preocupada, pero el hecho que su acosadora número uno no estuviera, era raro. Más cuando se supone tenían una cita… e incluso también sobre sus secretos.

—¿Amarilis?

—Ah, Kyrla, hola

—Hola… venía a un asunto pero… ¿Qué haces por aquí? Es raro verte así de sola

—¿Verdad? Estoy buscando a Ámbar, ¿No sabes dónde está o qué le pasó?

—… Ahora que lo pienso, tampoco la he visto o sabido algo…

—…

Eso ya era algo que debía ser serio, algo había pasado a un nivel que Amarilis o Kyrla no sabían…

—¿Se estará vengando sobre que le oculté la cita con Vinley?

—Alguien como ella nunca te odiaría… aunque sí se sentiría como un castigo pero… aún así — dijo Kyrla siguiendo la corriente—… Si quieres puedo preguntar

—… No, pero algo me dice que es… bastante fuerte y no creo que nadie le guste que solo tú te centres en alguien que es tu amiga y no por voluntad, eso no sería bueno para ti

—… Bueno, gracias… venía a decirte que el director te busca

—… A, cierto, le dije que hablaría con él en algún momento…

Ambas cosas tenían que hacerse, así que por el momento, iría a esa oficina.

Después de tocar la puerta y presentarse, ella entró con Salom, pues podría ser un asunto sobre ella y otra cosa respecto a la escuela.

El director tranquilamente estaba haciendo un poco de té en tazas de porcelana.

Podías ver alrededor justamente lo que sería una excelente oficina escolar, arreglada, modesta, con algunos retratos de antigüos directores escolares, así como un olor a madera y tranquilidad profesional.

—Es la primera vez que hablamos, lejos de lo de esa vez

Aquel director que estuvo dispuesto a arriesgar su vida por ese libro, ahora se veía más relajado que antes, atento, tranquilo, algo apuesto y de gran edad a pesar de que no se veía apenas arruga alguna, podría decirse que rondaba entre los cuarenta y cincuenta años, pero aún así no se notaba demasiado. Laudrup Zander Filyal era el nombre que portaba esa descripción.

Cabello peinado hacia atrás, una sonrisa neutra pero expresando un poco de confianza, el porte no se diga, podías sentir demasiada seguridad tanto en su mismo que su alrededor podía contagiarse de ese sentimiento, era casi la viva imagen del orden y presentación hecha persona.

—Si, es interesante que usted me pida hablar… ¿Es sobre algo de lo que he hecho?

—Algo así — dijo el director tranquilamente—, ehm, no se por donde empezar por qué honestamente, si digo algo innecesariamente incómodo o molesto para ti, tu mayordomo no podría controlarse

—…

Eso decía que la cosa estaba bien fea o algo muy serio.

»Dígalo— dijo ella tranquila y atenta

—… Necesito una representante para cierto asunto escolar, algo así como una competencia pero no tan profesional de magia y honestamente hay gente en la escuela que piensa que serías buena candidata para eso

—… Pensé que me odiaban

—Lo hacen, se que no eres ajena al tipo de miradas y habladurías que dicen a tus espaldas— respondió el director —, pero algunos, no todos, opinan que eres una de las mejores opciones para esto

—…

En la historia original, no había algo así, ¿Tal vez sería otro evento aleatorio entre la historia? ¿Por qué pasaría esto?

»¿Desde cuándo se ha hecho esto?

—… Sobre eso… digamos que tiene un poco más de mi edad y la verdad… es algo que no debería existir pero… algunas veces tenemos que hacer cosas para mantener otras, ¿No?— preguntó cómo si esperara una aceptación inmediata de ella

—¿Qué tipo de competencia es esa o que?

—… Ilegal

—… Claro… entonces me odian a un nivel que quieren deshacerse de mí haciendo esto

Salom estaba escuchando y claro, miró seriamente al director.

»Salom, déjalo, lo advirtió— dijo después de decirle eso

Pero aún así él no dejó de mirarlo.

»… ¿Entonces tengo que ganar esto aún cuando posiblemente haya gente más fuerte que yo?

—No necesariamente, solo lo suficiente para no estar en números rojos, podría incluso como esa vez, dejarse perder a propósito y no le afectaría nada

—…

—…

Era algo que podría hacer, si, pero igual estaba el asunto del evento y todo lo que tenía en su cabeza… estaba pensando en eso hasta que tocaron la puerta.

—Ehm, ¿Director?

—Estoy ocupado Barisia, ¿Podrías venir después?

—No, es que, esto si es serio, en serio no podría esperar

Y ella paso para después mostrarle un papel.

—…

La cara tranquila pasó directamente al terror y preocupación a un nivel que su seguridad pasó de lado.

—Por toda la divinidad de la diosa…

—Lo revise, todo concuerda, el tiempo, el modo…

Amarilis estaba mirando eso, escuchando las voces preocupadas de ambos.

—… ¿Pasa algo?

Y ambos la miraron.

—… Señor Salom, ¿Puede acercarse?

—¿?

Él lo hizo y le enseñó el papel… para que decir que él también le cambió la expresión.

—¿Salom? ¿Qué pasa? Me estás preocupando…

—Señorita Amarilis… vaya a casa de Ámbar, AHORA

Y con eso dicho, ella salió disparada por la ventana.

—!!!AXTRIZ, AXTRIZ¡¡¡

Ese gritó retumbó por toda la escuela a un nivel que las ventanas temblaron.

El caballo apareció por el camino y ella se subió, la velocidad era increíble, algo había pasado, algo había llegado, algo que ella había dejado pasar porque ella era solamente la de los problemas, algo lo más preocupante posible y que si hasta Salom hacia esa cara, es que no debía ser algo para nada bueno.

Para cuando llegó a la casa de Ámbar… la encontró incendiada, apenas en ruinas de un reciente incendio pues habían magos auxiliadores afuera al igual que la gente que estaba mirando ahí.

—… Al fin, odio cuando usan queroseno para estás cosas— dijo uno de ellos lleno de hollín en su ropa y rostro

—Pero amigo, gastar dinero solo para esto… es que realmente no querían dejar nada atrás

—Si, ver esos cuerpos calcinados me tomó por sorpresa

Y hasta ellos lo sintieron, todos podían sentirlo, una fuerza oscura tan abrumadora que los llenó de terror inconscientemente…

Amarilis estaba a solo unos pasos de ahí, pero ellos, toda la gente alrededor y poco más allá podían sentirla, sentir los pasos, sentir la presencia, sentir una desesperación y tristeza y furia tan fuerte que podía decirse que les cerraba la garganta a la fuerza por la presión a un punto que incluso podías ver la oscuridad poco a poco envolviendo todo a su alrededor.

—!Amarilis¡ ¡Amarilis¡ ! Cálmate¡

Hasta Ramuko tuvo que llegar ahí, pero incluso ella tenía dificultades para que su voz llegase a ella aunque estuviera delante de su alumna.

»!AMARILIS¡— gritó Ramuko después de darle una bofetada lo más fuerte que podía

Solo así ella detuvo su paso y presión oscura…

—Maestra… ¿Eh? ¿Qué pasó?

Toda la presión desapareció, el aire volvió y el día en ese momento volvió a brillar.

—No vuelvas a provocar que tenga que hacer eso… cálmate, no es ella, no son ellos

—… Pero… pero es su casa… toda su casa está…

—No es ella, no son ellos…— dijo Ramuko y volteó —, en serio que no— dijo «Si así fuera, ni yo te detendría»

Después de pedir disculpas a todos por ello, les pidió que dieran a entender la situación.

—Pasó hace dos días, hubo una discusión extraña en un idioma que no entendía o no escuchaba pero gritaban fuerte— dijo una vecina—, un grupo de hombres salieron de ahí y uno más gordo estaba en el centro, pero se veía demasiado feliz como para que fuera algo urgente o malo

—¿No saben quién es?— preguntó Ramuko

—No parecían de aquí — dijo otra vecina—, tenía capuchas y un emblema en su ropa que no conocí, pero puedo darte un dibujo casi exacto

Ella entró a su casa rápidamente.

—Antes del incendio… puedo decir que esa familia estaba aceptando su destino— dijo un hombre, igual siendo vecino—, no se veía que estuvieran bajo algún hechizo o algo así, solo… subieron al carruaje y empezó el incendio…

—…

—…

La mujer le dio el dibujo a Amarilis… para que decir que reconoció el diseño… así como lo que estaba pasando, la razón de todo y que se le había escapado.

—¿Quieres guerra?… En serio no sabes el alacrán que te acabas de echar encima

Todos sintieron el intento de control en su voz, pero sabían una cosa, el que haya provocado eso, tal vez no iba a vivir mucho tiempo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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