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El Exilio de la Villana - Capítulo 39

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Capítulo 39: “Gran Dieu sauve le Roi” (3)

—¿Por qué hay luz si se supone que vamos hacia más abajo?— preguntó Kyrla avanzando entre el camino rocoso que parecía más a una escalera rudimentaria que algo natural

—Creo que eso debieron preguntarse los que encontramos en el camino…

—…

Solo Tyler estaba callado.

—… Esos imbéciles vendidos

—…

La razón era simple, en el camino hacia la meta del laberinto, se habían encontrado con fuerzas mercenarias, eso ya era demasiado sospechoso y a su vez un intento “humano” por alejar a quienes se atrevieran a entrar.

Entre los mercenarios estaban soldados mismos de Barthog, la razón del enojo de Tyler.

—Justificado— dijo Amarilis

Los últimos por los que pasaron hicieron lo posible por alejarlos, incluso eliminarlos, pero Tyler fue quién se cargó a la mayoría de ellos.

—!Puedo decirte lo que quieras¡

—Ya se la respuesta, la que no, es ella, pero no le interesa

—Es cierto

Amarilis lo apartó y disparó justo como antes a Tyler.

—Eso es lo malo de dejarse llevar, los hombres nunca piensan en lo que pasaría cuando algo deja de ser costumbre

Dejando al sujeto suelto, este camino como si nada y se acomodó en donde estaba antes de que fueran eliminados.

—¿Qué es?

—Una maldición, es consciente de lo que hace pero no dejará de hacer lo que le pida, vigilará por si hay más de una guardia alrededor y nos avisará— dijo caminando más hacia dentro

El pequeño grupo de tres no se sentía con ánimos de dejar pasar lo que estaba sucediendo, cada uno con ciertas dudas y pensamientos reales sobre lo que estaba pasando…

Ni mirando el gran paisaje delante de ellos parecía calmar sus inquietudes, sabían perfectamente que tanto ese lugar, como los alrededores y más allá, iban a llegar a desaparecer y más cuando la ambición sin control tal vez deseaba algo más que simplemente destruir todo.

Aquel sitio delante era una llanura tan extensa como el gran cañón, montes verdes, bosques frondosos, fauna silvestre tanto en aire como tierra y más que nada, una tranquilidad tan aplastante que el aire se sentía aún más puro que el de fuera de ahí…

—Que asco, naturaleza forzada— dijo Amarilis sonando como ella misma podía ser de despectiva

—…

—…

Los otros dos no reaccionaron a lo que dijo.

—¿Entonces crees que hemos llamado la atención?— preguntó Kyrla preocupada y atenta

—… Seguimos vivos y hasta ahora no hay nada que nos estorbe… por el momento estaremos bien, pero no bajes la guardia— dijo Tyler también mirando el alrededor lleno de verdor

Amarilis aún tenía que ocuparse de un problema propio, esos dos podrían ver a las hadas, ella no.

—Que piñada…

—¿Y cómo encontraremos a las hadas? Siento que por lo que está pasando querrán sacarnos o máximo eliminarnos que hablar con nosotros— dijo Tyler

—Exactamente, si nosotros conocemos a esa familia y hasta donde va a llegar lo que quieren… creo que es mejor que vengan a nosotros que nosotros a buscarlas— dijo Amarilis

—¿Cómo?— preguntó Kyrla

Amarilis se dió la vuelta y la miró, después tomó con los dedos el broche del collar de su cuello.

—Amy, ¿Estás segura de esto? Le prometiste a tu padre…

—Se lo que le prometí, serán unos segundos, Kyrla, ponte en guardia y tú también, ocúpate de tus asuntos mientras estamos aquí y recuerden, no maten a las hadas, solo a los que no sean hadas y pónganse las máscaras que les di

—!Si¡

—Enterado

Volvió a dar la vuelta e inhaló profundamente como exhaló de la misma manera.

—Solo está vez papá, solo un momento

Y desabrochó su collar, al instante todo el ruido del bosque quedó tan en silencio que parecía muerto en vida, el mismo aire se sentía ahora pesado, la sensación tranquila habla sido ocupada por una de miedo, terror y más que nada, desesperación, podía incluso escucharse el correr de los animales que ahí habitaban, el sonido de sus pisadas en la tierra era como una marea de rocas bajando una montaña, todo por alejarse de el epicentro de dónde aquella oscuridad salió, todo lo anterior en tan solo dos segundos pues ella volvió a acomodarse el collar donde debía ser.

—…Eso fue rápido

Tan pronto Amarilis dijo eso, una roca gigante apareció del cielo, yendo directamente hacia ellos, haciéndose a un lado para esquivarla, aparecieron más por ese mismo lado.

—Realmente no nos quieren aquí— dijo Tyler moviéndose rápidamente

—¿No harías lo mismo?— preguntó Amarilis

Las rocas en el suelo parecían explotar pero solo en partes, para hacer aparecer golems de piedra, todas las rocas que estaban cayendo empezaron a hacer lo mismo una vez tocaron tierra.

—Eso es muy lindo…

El golem oscuro de Amarilis apareció encima de uno de ellos y lo aplastó.

»¡¡Pero el mío es mejor!!

Rápidamente fue cubierto por otros más que estaban alrededor. Más el Golem oscuro se movió aún más rápido que ellos y dio un golpe directo a uno, la vibración entre roca de lava y roca natural se escuchó y sintió en el impacto, prevaleciendo el de lava.

Los otros se quedaron quietos por momentos ante eso, cosa que Amarilis aprovechó.

—!Vayan, me encargaré de estos tipos con mi amigo, recuerden lo que dijimos¡

—…

—!Vamos, Kyrla¡

—!S-si¡

Tyler iba a un lado de Kyrla, eran los únicos que podían ver hadas por ser parte de la magia de luz, Amarilis no por ser Necromancer, pero serviría como distracción lo más que pudiera.

Los dos corrieron lejos de ahí, Kyrla sin perder el paso entre el bosque y Tyler atento a los alrededores.

—…

Kyrla quería decir algo pero hacerlo arruinaría la seriedad del asunto… más cuando de alguna manera lo sintió.

 

—!TYLER¡

Gritando su nombre lo sujetó con todas sus fuerzas de la cadera y casi quería enterrar los pies en la tierra para frenar de golpe.

Al instante una especie de laúd de lodo apareció de la nada justamente por su derecha, la diferencia con los normales es que este era de plenamente ácido o una sustancia parecida al ácido por el daño que hizo justamente a metros delante de ellos.

—¿Que demo-

Ahora él la tomó de la cadera para cargarla y saltó más hacia atrás.

Quedándose un poco en la vanguardia y más que nada ya en alerta máxima, sabían que no iban a avanzar más sin encargarse de quien provocaba eso.

—Cielos, así que no mentía con ustedes

Esa voz entre los árboles, no graciosa, sino cansada, átona y más que nada, era parte de lo que buscaban.

»Pero lo que más me sorprende es ver a dos de ustedes aquí, cuando se supone que no debe ser así

—…

—…

Amarilis les decía que posiblemente quienes estaban en esto querían sacar más información y hacer tiempo, así que no debían hablar más de lo necesario si justamente era necesario.

—¿Acaso no saben que no presentarse es de mala educación?

De entre uno de los árboles apareció un sujeto, vestido de manera muy extraña para ellos, pero si Amarilis lo mirase claramente tendría sentido lo que había pasado adelante.

Un traje de control de desechos tóxicos color amarillo con la estampa de radiación, la mascarilla con el casco y traje de solo una pieza, botas y guantes a pesar de no necesitarlos, sería demasiado poético para ella, pero en este momento, para los que desconocían lo que era, simplemente les pareció algo sin sentido.

»Como sea, me pidieron hacer algunas cosas en este lugar que ha estado ya deshabilitado por las hadas, ¿Acaso ellas les pidieron hacer esto? Imposible, estaba bajo control, ¿Cómo llegaron aquí?

La ventaja para Tyler y Kyrla es que ese sujeto era demasiado hablador, no había necesidad de responder.

Tyler se preparó pero en si desconocía lo que podía hacer alguien tan confiado como ese sujeto o lo que fuera.

—…

—…

—Bueno, está plática no irá a ningún lado si nadie empieza a hablar, así qué…— apunto con sus dedos hacia el frente, justo como Amarilis lo hacía— [UV]

Sin poder completar eso, Kyrla se movió rápido empujando un poco a Tyler, detrás de ellos no lo notaron, hasta que parte de algunos árboles quedaron en cenizas pero sin siquiera ser quemados.

—¿?

—¿Alquimista?

—No pero sí, es extraño, pero no creo que también deban respirar lo que hago

Tyler se quería acercar pero ese mismo olor estaba alrededor de ese extraño sujeto, lo que le hacía dudar por primera vez el hacerlo.

—!Si vas a atacar, hazlo sin miedo¡

De una forma extraña para él, los brazos de aquel ¿Traje? Se extendieron más allá de lo humanamente posible, tuvo que volver a moverse rápido antes que una marea extraña, verde pálido y con un olor nauseabundo lo inundase o cubriese encima.

Esa parte nuevamente quedó quemada como la anterior pero más rápido.

‹Dreodora, es parecido a cuando a ella le tocó enfrentarse a alguien así ›

«¿Enserio?»

‹Totalmente, me atrevo a decir que solo algunos detalles no son tal cual descritos pero ver esto no me hace dudar, se como vencerlo, pero ese chico tiene que irse, tal vez ya están moviéndose por lo que ahora estemos haciendo›

«… bien»

«Maldición»

Kyrla se acercó a Tyler y le susurró cerca de la mejilla, él la miró.

—Confía, se enojara de todas maneras

—… Bien

Tyler se fue por un lado pareciendo rodearlo, aquel sujeto lo miró y siguió, hasta que Tyler desapareció en un movimiento rápido al irse hacia atrás.

—!!! ¿Realmente dejará a esta chica? Debe ser un idiota

Al volver a mirar a Kyrla, ella tenía su bastón frente a ella, ella estaba haciendo un cántico y ya iba por la mitad.

—¿Realmente piensas que tú magia puede contra mí? ¿Si sabes dónde te encuentras?

—[[…]Heiliges Licht und Führer der Seelen, sammle deine Kraft und gib mir die Stärke, das zu besiegen, was dem Guten schadet, und das Böse zu kontrollieren.

Zerschmettere!]

Al instante él sintió el mundo darle vueltas y después al suelo.

—¿Eh?

—¡Zerschmettere!

Vió el cielo casi cerca de él sin sentir que estaba volando por los aires

—¡Zerschmettere!

—¡¿Cómo es que?!

Volvió a sentir el cuerpo pero ahora era más pesado, su visión cambió a mirar el suelo y sabía lo que venía.

»!Maldita sea¡

El impacto fue muy fuerte, levantando polvo y haciendo un agujero, pero hasta ella habla aprendido, nadie se debía subestimar.

 

De entre el polvo estaba una esfera muy extraña, era… como una mucosa extraña, no un slime, solo una bola acuosa, al instante está disparo algo a presión como una línea hacia Kyrla, ella solo tuvo momentos para reaccionar doblando parte de su cadera y ver pasar aquel líquido frente a ella, no quería mirar atrás cuando la línea terminó, pero el olor que desprendió era suficiente para saber que eso era muy peligroso.

—Se supone que la magia de los alrededores nos protege — dijo ese sujeto—, ¿Por qué entonces alguien como tú logró hacer esto?

Salió de aquel ¿Huevo? Poco a poco, pero se veía dañado.

»Como sea, pensé que esto iba a ser fácil, pero veo que no

De sus guantes y parte del cuerpo, salieron más líquidos extraños que hacían una especie de arcoíris mortal en el suelo, el olor igual era indescriptible, ella no quería respirarlo, pero era como si muy a fuerza eso entrase a sus poros.

»Por lo que señorita, no me contendre, espero y sepa en que se está metiendo

—Lo se muy bien, demasiado bien

La Santa Beatriz estaba detrás de ella, pero él no la veía, era uno de los trucos que Amarilis le obligó a hacer.

Tyler seguía adelante, no sabía hacia dónde pero no quería detenerse, en especial cuando sabía que iba por buen camino, medio perdido pero había una razón para creerlo.

—! Perdóname¡

El golpe con el borde plano de la espada de Crocsald impacto contra algo pequeño, se escuchó un chillido de dolor y después desapareció.

—¡Matenlo! ¡Detenganlo¡

—!A ti si ni quién te perdone¡— gritó Tyler enfrente a quien gritó lo anterior

El corte directo al corazón lo mató enseguida, esquivando más ataques mágicos como podía.

—!Mató al subcomandante¡ ¡¿Por qué es tan difícil de matar!?

—!Malditas hadas inútiles¡

Una lluvia de luces peligrosas apareció por el frente como balas de una metralleta, Tyler esquivó moviéndose entre los árboles y con su espada, pero aún así era algo difícil de avanzar por la cadencia de impactos.

—Malditos tramposos de porquería

Nunca nadie pensaría que la primera vez que un humano mirase a un hada en bastante tiempo fuera de esa manera.

Era tal como había visto en el libro de la biblioteca real, una especie de ser humano pequeño, halado, de nariz y orejas algo puntiagudas, en el libro aparecía radiante, hermosa, con una mirada apacible y un aura tranquila, limpia… Pero en ese momento era todo lo contrario, totalmente lo contrario, sucia, harapienta, con ganas de morirse de cualquier manera, era como si a su vez estuviera en el límite de su vida y estabilidad mental y emocional… todo mientras estaban encadenadas.

—…

Tyler sentía ganas de ir al frente y matarlos a todos, pero debía soportarlo, él les daría una muerte rápida, pero ella se tomaría su tiempo y no quería perderse de ver eso.

Enseguida sintió el movimiento del árbol y tuvo que moverse de su resguardo, la corteza estaba a punto de envolverlo, pero apenas lo rozó, toda esa área era una trampa para atraparlo y matarlo.

«Si Kyrla hubiera venido estaríamos en problemas…»

Era una zona peligrosa pero eso servía, significaría que estaba cerca del objetivo de los tres…

Siguió moviéndose entre varias cosas, pero había algo que no entendía… quería pensarlo más mientras podía acercarse.

—!Terminamos de rodearlo¡

—¡Bien! ¡Si dejamos que avance más, arruinara todo y nosotros estaremos más que muertos si dejamos que eso pase!— ordenó quien parecía ser el segundo al mando—, !todas las unidades, cierren el perímetro mientras se acercan y no dejen que escape¡

—!Entendido¡

Poco a poco fueron avanzando unos más adentro que otros, cuidando que aunque atacase a la primera línea, los demás estuvieran para dar apoyo rápido.

Había algo oculto en la copa de uno de los árboles, uno dio aviso a otros y así sucesivamente.

—¿Es estúpido?

Ordenó acercarse cerrando eso y apuntando a las hadas y estás solo levantaban una mano…

—…

—…

Solo esperaban la orden pero está no llegaba, ni las hadas se movían.

—¿?

Algo había pasado, también por qué a pesar de estar rodeado, aquel extraño no se movió de la copa del árbol en todo el rato…

—¿Líder?

Para cuando uno fue a mirar, ese mismo extraño le rompió el cuello al líder haciendo un sonido totalmente macabro como romper varios palillos de madera de golpe y con las manos.

—… ¿Qué?

Y antes de siquiera gritar lo que pasaba, Tyler se movió más rápido en un golpe al estómago igual de aterrador que lo dejó inconsciente y vomitando comida y sangre.

Lo que pasó después solo fueron varios movimientos con las armas de ellos y golpes certeros en la espada, cabeza y rostro.

Las hadas miraron eso con una simpleza…

—¿Quién?

—No importa— dijo acercándose medio desnudo y bajando su ropa y armadura que había acomodado con su espada como la silueta de una persona.

—!Viene, viene¡

—Lo sé, quédense atrás

Solo dio tiempo de acomodarse el peto y pantalones de su armadura, el impacto de dos espadas distintas resonó por todos lados.

—… Te vi desde que entraron

—… ¿Hace falta que me presente?

—¿El caballero Santo de Barthog necesita eso?

Y Tyler se quitó la máscara.

—Lo hiciste a propósito

—Harías lo mismo

Otro impacto fuerte por la parte baja que claramente intentaba ser un golpe bajo.

—Antes no, ahora sí

Tyler giró rápido y dio una estocada rápida, pero aquel sujeto se movió algo sorprendido y que incluso apenas logró bloquear eso.

—!Jo jo¡ El niño se ha hecho hombre

Más impactos, aquel tipo, ese sujeto que ha intentado todo lo necesario para cumplir su misión, que falló estrepitosamente en casi todas y que ahora se veía más emocionado que estresado por hacer esto… era lo que esperaba Amarilis.

Las hadas no sabían qué estaba pasando, aún seguían encadenadas pero solo miraron, no podían hacer más.

Una explosión más apareció por otra parte, era de un líquido verdoso pero en cantidades insanas, quemó el alrededor de esa área casi llegando a ellos, pero no parecían perturbados.

—!¿Por qué no te mueres!?

Kyrla se movió rápido ante esa oleada y se impulsó con su bastón en el suelo, en el aire parecía caminar y saltó mismamente sin base o superficie para regresar y esquivar más de esa cosa.

[¡Heilige Wirkung!]

Sacudió su bastón y ese sujeto sabía lo que venía.

—¿Otro impacto de luz?

Pero parte de esa oleada cubrió su frente como un muro.

»!El mismo chiste no funciona dos veces!

Pero la anterior movida en la que cayó y lastimó, era más como un mismo muro, y este para su sorpresa fue algo más circular.

»¿Eh?

Y más fuerte.

—¿!Qué te parece este!?

Ella misma se había hecho acompañar detrás del ataque aunque le quemase la ropa por la falta de potencia que apenas logró hacer en un agujero.

El golpe a su casco fue fuerte, sacudiendo su cuerpo y conciencia… pero no lo suficiente.

Una de las sustancias apareció del suelo justamente donde ella estaba por aterrizar y no tuvo tiempo de cubrirse, el impacto, el dolor, la sensación de ahogamiento por el olor la inundaron totalmente, era como dejarla fuera de combate con un solo golpe.

Igual la fuerza con la que fue empujada la alejó lo suficiente para que ambos tomarán aire, pero a ella le hacía falta más que eso.

—!Eso me tomó por sorpresa, lo digo enserio¡—dijo ese sujeto apenas como si nada

Ella lo miró y vio el agujero en su casco, solo tenía la parte de su rostro descubierta, dejando ver unos ojos azules pero con las córneas rojas.

»Te felicitaria con todo gusto pero eso arruinaría mi estado de ánimo… y debo decirlo, no me hace gracia lo que hiciste— dijo ese sujeto preparándose más fuerte que antes

Kyrla se levantó y aguanto la respiración y el dolor, podía sentir lo mojado y quemante de lo que le fue arrojado, pero no quería verse débil… más peleaba por mantener la conciencia.

—A mi me pareció demasiado gracioso— dijo una voz

A un lado de Kyrla apareció Amarilis, su golem estaba a un lado, limpiándose los restos de los demás golems.

»¿Puedo contar también mi chiste o las risas ya acabaron?

—…

—…

—… Debo suponer que es por tu amiga

—¿Qué te hace pensar eso?

—… Eso explica por qué están aquí… — dijo controlandose—, si, ya te habías tardado en venir… Filya tenía razón, mierda, perdí la apuesta, como sea, tu chica… esa— dijo apuntando a Kyrla que aún se mantenía de pie—… La próxima vez que la vea, la mataré aunque me mates a mí

—¿Realmente crees que este es su límite? ¿La dejarás crecer en el tiempo que la dejes en paz?

—… Me gustan los retos y más que nada, el gran asunto podría matarla antes que yo, adiós

Y se disolvió como agua, desapareciendo al instante de enfrente de ellas.

Amarilis enseguida le quitó toda la ropa a Kyrla y el golem oscuro la arrojó lo más lejos que podía.

—!Vi un lago no lejos, vamos¡

El golem la cargó y salió disparado hacia ese sitio.

—Amarilis…

—Calma, calma, respira, te pondrás bien, nada puede matarte, no aún, no si yo no lo permito…

Ella miró el alrededor y enseguida supo que era, o posiblemente que había ocurrido. Las quemaduras en la piel de Kyrla no eran tan severas, apenas visibles pero aún así preocupantes.

»Buen trabajo aguantando… déjame el resto a mi, ¿Si?

Kyrla asintió. Amarilis desapareció y volvió a aparecer después.

»Sabía, sabía que esto me iba a servir, conociendo a los que son como yo, aprovecharán todo lo que no pueden hacer en el otro lado

Tomó la cabeza de Kyrla y le dio algo en la boca, para después ofrecerle agua.

»No mastiques, pásalo con esto

Ella lo hizo. Y le indicó al golem que hacer.

—Mujer precavida vale por millones

Tyler por su parte sentía algo más allá de la pelea, como si ese sujeto que a duras penas y conocía por lo que había hecho, le tenía un odio injustificado.

Podía sentirlo, era una pelea a muerte con todas las de la ley, pero aún así podía sentir que para el motel sujeto, también era cuestión de orgullo, quería preguntarlo, pero sería estúpido, ya había intentado matar a Kyrla, habían sospechas de él justamente en el bosque donde Tyler consiguió la espada… pero aún así no entendía el odio que ese sujeto sentía por él.

Los movimientos de Tyler no eran los convencionales, había aprendido eso de los Semi-humanos, podía tomar por sorpresa al otro algo fácil, pero los años de experiencia podían incluso ser imprevisibles.

—¿Por qué peleas como un semi-humano?

—¿Por qué eres tan idiota?

Ninguno se estaba haciendo daño, pero no por eso los golpes eran básicos, las hadas podían sentir el poder físico, pero poco a poco podían también sentirlo, la resistencia estaba bajando de un solo lado.

En un movimiento, Tyler bloqueó un impacto a su pecho, pero eso lo hizo retroceder y exhalar pesadamente.

—… Vaya, apenas y eres lo que estaba esperando… pero aún así no me impresiona lo suficiente

—… Cómo si estuviera esperando tu aprobación, alguien que solo busca poder de esta manera, no debería hablar de cosas esperadas

—Ah, ¿Hablas de esto? No, sinceramente no me interesa, yo solo quiero llegar a algo… a alguien más y tú, eres mi pista para eso

—… ¿? ¿De qué hablas?

—Se que conoces a ese sujeto, ese maldito sujeto — dijo él con un odio acérrimo

—¿Kuu (Q)?

—¿Así se llama? Que nombre tan básico, pero… inesperadamente misterioso, entonces si lo conoces

—…

Tyler lo había arruinado, ahora entendía por qué se sentía tan odiado indirectamente.

—No lo conozco, apenas y hablamos, pero aunque lo conociera… definitivamente no te diría nada más que su nombre

—… Algo es algo, pero si ese sujeto es demasiado inteligente… se que no dejaría morir al Caballero Santo joven…

El odio que ahora sentía le había dado una razón, Tyler debía vencerlo aunque le costase, ese sujeto ya tenía claro que hacer, y sabía que dejarlo, arruinaría más las cosas que ahora.

—Armadura

—… ¿Qué?

—Ponte bien tu armadura, te daré el privilegio de lastimarte así

—… ¿Cómo sé que no me matarás por la espalda?

—… No soy como ellos

—…

Tyler fue a dónde estaba su ropa y lo más rápido que podía mientras no dejaba de mirar a ese sujeto, se la puso. Había cumplido su palabra…

»Eres raro

—No, solo quiero satisfacción

Tyler no sabía si estar de acuerdo o tener miedo de morir por alguien así…

»Y dile a tu chica que no se acerque o la mataré también

Eso lo alertó, Amarilis apareció por un lado.

—No, no, por mí sigan, yo solo vengo por esas de ahí y me iré a lo mío— dijo Amarilis haciendo como si pudiera ver a las hadas—, no los molesto más… oye, no te mueras

—… Bien

Ella fue con las hadas.

—Si están aquí, saben que esto se va a poner feo, así que muestren el camino y las ayudaré a salir de esto, ese sujeto de ahí nos dejará en paz, está en sus asuntos, si deja que yo haga los míos.

—No me interesa— dijo

—¿Lo ven?

Aunque no las mirase o sintiera su presencia, las hadas abrieron un camino de flores hacia la izquierda, Amarilis lo siguió y Tyler noto que las hadas estaban con ella.

—… ¿No se supone que es una Necromancer?

—Si, por eso la amo

Tyler se preparó y estaba renovado.

»No te lo planeo dejar fácil

—Lo sé, yo tampoco

Amarilis seguía el camino hasta un claro abierto, ahí había una gran muralla de madera y torres de vigilancia, parecía un cierto lugar de hace bastante tiempo.

—Un campo de concentración… vaya que se están pasando de listos estos idiotas…

Dio un pasó, pero sintió un pequeño jalón en su brazo… entendiendo que no querían que se acercara, sintió algo presionando esa parte un poco, débil.

»Se los diré a ustedes por qué veo que realmente es demasiado… vine a este mundo para arreglar mierdas como esa, muy a mi manera y forma, será cuestionable, si, pero efectivo, así que déjenme hacer esto y serán libres… o máximo no tan peor como ahora, se los prometo

Sintió la débil presión soltarse.

»Quédense aquí, esto se va a poner aún más feo

Camino tranquilamente hacia uno de esos muros. Mientras que Kyrla seguía flotando en el lago, automáticamente aquel veneno estaba esparciéndose en el agua, librándose de ello tanto de manera mágica como natural.

 

—¿Qué quiere decir Santa Iris?

<Bueno, nadie con conocimiento real puede rebajar los efectos de ese tipo de venenos, a la Santa Dreodora le costó mucho trabajo y parte de su vida el contrarrestar esos efectos cuando estaba viva, está chica sabe tratar parte de ello para que no te afecte… no se me hace algo normal, más cuando te hace entrenar justamente para casos así>

Aquella voz en su cabeza era la Santa Iris, una o mejor dicho, la segunda Santa que Kyrla podía invocar, ella era su maestra indirecta en conjurar hechizos, podía hacerlos más efectivos como un impulso, mientras Beatriz era la guerrera, también teniendo libertad en hablar con Kyrla, pero por momentos, no siempre.

—Bueno, ella tiene acceso a la biblioteca real y seamos sinceras, la Reina tiene tantos secretos que no sería sorpresa que Amarilis, siendo una Necromancer, pudiera encontrar, ¿No?

 

—Ha sabido de los semi-humanos, ha sabido de esto, es alguien sorprendente que extiende sus límites más allá de lo que alguien puede hacer… también respeta los límites de los demás y ve hasta donde llegan, quiero ser alguien que ella reconozca por ello, sin rayar en lo obsesivo…

<¿Lo dices por el chico Tyler?>

—Si, es una buena persona pero… no me agrada

 

—Lo sé…

Ella siguió descansando… mirando a la lejanía una columna de humo, sabiendo por instinto quién había empezado eso.

Aquella reunión era una que podía decirse, nunca se ha hecho pública por razones obvias, si supieran que el consejero de Pabellyon se reúne con la infame familia de Ámbar, La familia Flooder.

Aún con ese nombre tan básico, en varias culturas e historias no importaba como se llamase una familia, eran temidos por lo que podían hacer, cuando alguien hablaba de ellos tenía que vigilar que no escucharan más de lo necesario, su influencia podía abarcar lugares donde alguien nunca pensaría que podían llegar, era una familia peligrosa en términos tácticos, sociales y de otros tipos, extorsiones, fraudes, corrupción, todo el paquete latinoamericano pero más oculto y claro, todos los que han oído parte de lo que ellos hicieran, era solo una fracción de lo que otros lugares han escuchado…

Así que reunirse con ellos conlleva el riesgo de ser descubierto, podías librarte sin pruebas, pero un solo error y era más preferible enfrentarse a un escorpión del desierto que enfrentarte a esa familia.

Por lo que el consejero, oculto con contactos para que nadie se diera cuenta, y aún así era arriesgado, se reunión con ellos.

Pero lo que vió cuando entró a aquella mansión… era una real locura.

Varios cables, muchas máquinas extrañas, quería saber que era todo eso y se empezaba a dar cuenta como Amarilis y los demás, recordó lo que estaba pasando y el caos que se había provocado por bastantes fallas fuera de su control.

—Buenos días, señor

—Buenas, me mandó a llamar tu señor

—Por aquí

Toda la entrada era un mar de cables, no sabía cómo los había manufacturado, de hecho, siquiera para qué servían, pero era clara una cosa…

—Esto está tan mal a muchos niveles

Ya tenía mucho con el desastre que Kulmipura había dejado cuando aquel “sujeto” se la llevó, ahora ver esto cuando se suponía que no debía pasar… estaba nuevamente por superarlo.

No sé veía nadie indispensable por los alrededores, solo la seguridad de fuera con mercenarios o un pequeño ejército privado.

Aquel sirviente guío a Ludorf (el nombre como consejero) hacia una puerta detrás un armario, abriéndola y encendiendo las luces para ver escaleras hacia abajo.

Podía escucharse mucho ajetreo hasta más abajo, y sentir que una especie de fuerza mágica estaba haciéndose más fuerte cada vez más que bajaba las escaleras, podía ver incluso al sirviente caminar con algo de miedo, simplemente haciendo su trabajo por obligación y no por voluntad.

—…

Al llegar al final lo vió y se quedó en blanco, tan en shock que podía sentir que absolutamente todo su cuerpo estaba paralizado…

Frente a él estaba un ser tan grande como un edificio, justamente donde estaba era un barandal, una de las entradas a un hangar ya sea submarino o de aviones, los mismos cables que vió por la mansión estaban saliendo de entre las paredes y otros orificios alrededor…

—Por todos los dioses… ¿qué es lo que ha hecho?

Por mucho que quisiera hacer algo, no podía hacerlo, por mucho que supiera que esto estaba mal, no sabía por dónde poder al menos destruir todo… La Reina Hada estaba colgada, encadenada, posiblemente sedada o medio muerta mientras muchos de esos tubos estaban entre sus piernas, brazos, costados.

—Por ahí se encuentra mi señor

Esa voz lo tuvo que volver en sí muy a la fuerza.

—S-si

Avanzó por otras escaleras mientras podía sentir la magia salir de aquel gran ser, de aquella mujer cautiva.

Todo mientras más personas estaban en los alrededores, revisando, fijándose que todo estuviera bien, pero hasta él mismo podía verlo, ellos le tenían más miedo a su señor que a esa Hada…

Avanzó más hasta donde en una pequeña oficina, tocando la puerta lo más controlado que podía por qué quería respuestas…

—Ade-

Y no espero más, azotó la puerta tan fuerte que todo mundo, todo mundo escucho y miro eso.

—¿¡SE PUEDE SABER QUÉ PUTAS ESTAS HACIENDO¡?

Gritó Ludorf tan fuerte como sus pulmones podían hacer eso

—…

Pero quién estaba en el frente no se inmutó.

—¿De qué hablas?

—!!!

Realmente quería matarlo, pero se tragó su enojo como más podía.

»¿Que de qué hablo?, no sé — dijo acercándose —, ¿Podría ser el por qué has hecho de la gran hada que se te confío una maldita batería? ¿De qué otra cosa podría estar hablando?

—… ¿Y qué está mal?

La bilis estaba por volver a su garganta pero la regresó a voluntad.

—Si teníamos un trato y sabes que es así, se supone que tenías que resguardar a la Gran Hada sin hacerle daño, sólo cuando sea el momento debes soltarla… ¿No?

—Si

—¿Y me puedes putas explicar eso?

—Solo estoy drenando su energía, ¿Sabes cuánta podría hacer? Podríamos hacer muchas cosas con ello

—… Realmente eres un idiota a pesar de ser el patriarca de la familia Flooder…

—No le estoy haciendo daño, pero si vuelves a decirme eso, tal vez no vivas para contarlo

—… Jeje… jejeje

Ludorf se rió, la bilis ya estaba saliendo de su boca poco a poco y no aguantó más, de la nada, el patriarca sintió como su cabeza caía sobre su escritorio tan fuerte que su nariz le dolía.

—!!!

—El hecho que el orgullo, el ego, el poder, se te suba a la cabeza tan así de fácil, no significa que nosotros y repito, nosotros no nos interese lo que hagas, pero cuando se te ordena una cosa, debe ser hecha tal cual nosotros te decimos, ¿No quedamos en eso?

El patriarca quería decir algo pero la presión se hizo más fuerte, podía escuchar la madera romperse, su cerebro presionarse en su cráneo tan fuerte que apareció un dolor de cabeza brutal, podía incluso ver la sangre salir de su boca y nariz.

»Así que ver esto, ver a la gran hada de este modo sin una explicación más allá del “Está bien” no es grato para mí, uno que puede arruinar tu vida más allá de lo que cualquiera puede hacer… así que ¿Me vas a explicar lo que quiero, o te romperé el otro?

—¿El… otro?

Y lo sintió, uno de sus ojos fue destrozado por dentro, podía sentir el dolor inundar su ser, su visión borrosa de su lado izquierdo, pero sin despegar la cabeza de su lugar, solo sufriendo en silencio por orgullo.

—¿Quieres?

—!Si! !si¡

Y fue soltado, el dolor de cabeza y la falta de visión no se quitaron, seguían ahí, ante Ludorf que lo miraba ya más tranquilo, aunque guardando algo en su bolsillo y por si volvía a hacer lo mismo.

—…

Después de explicar la razón de todo eso, se dispuso a irse.

—¿Ves la diferencia cuando haces más cosas más fáciles y no te complicas?

—…

—Pero al menos las cosas son supervisadas, por qué si algo sale mal… bueno, ya sabes, todo o al menos una parte no podrá ser hecha y tú no vas a poder seguir siendo el imbécil prepotente que siempre has sido…

—…

Le curo el rostro, pero no el ojo, se veía normal pero ya no tenía visión.

—… Cambiando de tema… hay una chica, es amiga de tu nieta… Ámbar

—Yo no tengo nietas

—… — Ludorf se quedó en silencio «Ni con dolor deja de ser una porquería de hombre…» pensó—, como sea, esa chica, Amarilis, es una persona que se ha metido dónde no debe meterse y siento que podría estar involucrada en algo como esto, por eso mandé por precaución a dos de mis mejores hombres a ese lugar… Así que espero y tengas un seguro para esto, ella es impredecible

—… Podré ser un idiota, pero nunca dejaría algo como esto desaparecer tan fácil, si pasase eso, te aseguro que mataría a quien lo haga

—Eso espero… eso esperamos… no lo arruines

Camino ante la mirada de todos, era claro que ese sujeto era el jefe de su jefe, pero eso también les dió un miedo aún más fuerte.

Había alguien aún más grande que quien creían que era el jefe final.

Saliendo de ahí… algo le decía que no era tal cual sabía que iba a ser… no podía decir por más que así como Amarilis, él conocía la historia, así como también Kulmipura lo habló con ella (ya que usa la fachada de ser hombre) cuando se conocieron…

—Mejor muevo mis fichas a otro lugar, esto ya está perdido y les diré a los demás, no quiero desaparecer por una cosa tan estúpida como está

Y tenía razón, quería tener un poco de fe en ese sujeto y su familia, pero no le dejaba esperanzas en absoluto.

Sabía el final de esa familia, sabía cómo iba a terminar, ella y los demás solo querían usarlos como “empresa fantasma” para sus necesidades y negocios, pero al hacer eso cuando se le dijo que no hiciera algo estúpido… la hizo moverse y sabía que no sería la única haciendo eso.

—…

Dentro, en la oficina, el patriarca solo se quedó callado, con su orgullo lastimado, pero con la idea aún a flote, había arriesgado demasiado de si al hacerse el tonto, pero había valido la pena…

»Un ojo se pierde, el dinero viene y va, pero el poder… es eterno si se sabe manejar… pronto, muy pronto con esto, me deshare de todos ellos, si, todos esos sujeto de otro mundo… pronto morirán, pronto habrán llamas sobre ellos mismo y yo, solo yo dominare a todos… si, solo esperen, solo esperen

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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