El Exilio de la Villana - Capítulo 40
- Inicio
- Todas las novelas
- El Exilio de la Villana
- Capítulo 40 - Capítulo 40: Que cosas, ¿No?∆2∆
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 40: Que cosas, ¿No?∆2∆
Aquella reunión era una que podía decirse, nunca se ha hecho pública por razones obvias, si supieran que el consejero de Pabellyon se reúne con la infame familia de Ámbar, La familia Flooder.
Aún con ese nombre tan básico, en varias culturas e historias no importaba como se llamase una familia, eran temidos por lo que podían hacer, cuando alguien hablaba de ellos tenía que vigilar que no escucharan más de lo necesario, su influencia podía abarcar lugares donde alguien nunca pensaría que podían llegar, era una familia peligrosa en términos tácticos, sociales y de otros tipos, extorsiones, fraudes, corrupción, todo el paquete latinoamericano pero más oculto y claro, todos los que han oído parte de lo que ellos hicieran, era solo una fracción de lo que otros lugares han escuchado…
Así que reunirse con ellos conlleva el riesgo de ser descubierto, podías librarte sin pruebas, pero un solo error y era más preferible enfrentarse a un escorpión del desierto que enfrentarte a esa familia.
Por lo que el consejero, oculto con contactos para que nadie se diera cuenta, y aún así era arriesgado, se reunión con ellos.
Pero lo que vió cuando entró a aquella mansión… era una real locura.
Varios cables, muchas máquinas extrañas, quería saber que era todo eso y se empezaba a dar cuenta como Amarilis y los demás, recordó lo que estaba pasando y el caos que se había provocado por bastantes fallas fuera de su control.
—Buenos días, señor
—Buenas, me mandó a llamar tu señor
—Por aquí
Toda la entrada era un mar de cables, no sabía cómo los había manufacturado, de hecho, siquiera para qué servían, pero era clara una cosa…
—Esto está tan mal a muchos niveles
Ya tenía mucho con el desastre que Kulmipura había dejado cuando aquel “sujeto” se la llevó, ahora ver esto cuando se suponía que no debía pasar… estaba nuevamente por superarlo.
No sé veía nadie indispensable por los alrededores, solo la seguridad de fuera con mercenarios o un pequeño ejército privado.
Aquel sirviente guío a Ludorf (el nombre como consejero) hacia una puerta detrás un armario, abriéndola y encendiendo las luces para ver escaleras hacia abajo.
Podía escucharse mucho ajetreo hasta más abajo, y sentir que una especie de fuerza mágica estaba haciéndose más fuerte cada vez más que bajaba las escaleras, podía ver incluso al sirviente caminar con algo de miedo, simplemente haciendo su trabajo por obligación y no por voluntad.
—…
Al llegar al final lo vió y se quedó en blanco, tan en shock que podía sentir que absolutamente todo su cuerpo estaba paralizado…
Frente a él estaba un ser tan grande como un edificio, justamente donde estaba era un barandal, una de las entradas a un hangar ya sea submarino o de aviones, los mismos cables que vió por la mansión estaban saliendo de entre las paredes y otros orificios alrededor…
—Por todos los dioses… ¿qué es lo que ha hecho?
Por mucho que quisiera hacer algo, no podía hacerlo, por mucho que supiera que esto estaba mal, no sabía por dónde poder al menos destruir todo… La Reina Hada estaba colgada, encadenada, posiblemente sedada o medio muerta mientras muchos de esos tubos estaban entre sus piernas, brazos, costados.
—Por ahí se encuentra mi señor
Esa voz lo tuvo que volver en sí muy a la fuerza.
—S-si
Avanzó por otras escaleras mientras podía sentir la magia salir de aquel gran ser, de aquella mujer cautiva.
Todo mientras más personas estaban en los alrededores, revisando, fijándose que todo estuviera bien, pero hasta él mismo podía verlo, ellos le tenían más miedo a su señor que a esa Hada…
Avanzó más hasta donde en una pequeña oficina, tocando la puerta lo más controlado que podía por qué quería respuestas…
—Ade-
Y no espero más, azotó la puerta tan fuerte que todo mundo, todo mundo escucho y miro eso.
—¿¡SE PUEDE SABER QUÉ PUTAS ESTAS HACIENDO¡?
Gritó Ludorf tan fuerte como sus pulmones podían hacer eso
—…
Pero quién estaba en el frente no se inmutó.
—¿De qué hablas?
—!!!
Realmente quería matarlo, pero se tragó su enojo como más podía.
»¿Que de qué hablo?, no sé — dijo acercándose —, ¿Podría ser el por qué has hecho de la gran hada que se te confío una maldita batería? ¿De qué otra cosa podría estar hablando?
—… ¿Y qué está mal?
La bilis estaba por volver a su garganta pero la regresó a voluntad.
—Si teníamos un trato y sabes que es así, se supone que tenías que resguardar a la Gran Hada sin hacerle daño, sólo cuando sea el momento debes soltarla… ¿No?
—Si
—¿Y me puedes putas explicar eso?
—Solo estoy drenando su energía, ¿Sabes cuánta podría hacer? Podríamos hacer muchas cosas con ello
—… Realmente eres un idiota a pesar de ser el patriarca de la familia Flooder…
—No le estoy haciendo daño, pero si vuelves a decirme eso, tal vez no vivas para contarlo
—… Jeje… jejeje
Ludorf se rió, la bilis ya estaba saliendo de su boca poco a poco y no aguantó más, de la nada, el patriarca sintió como su cabeza caía sobre su escritorio tan fuerte que su nariz le dolía.
—!!!
—El hecho que el orgullo, el ego, el poder, se te suba a la cabeza tan así de fácil, no significa que nosotros y repito, nosotros no nos interese lo que hagas, pero cuando se te ordena una cosa, debe ser hecha tal cual nosotros te decimos, ¿No quedamos en eso?
El patriarca quería decir algo pero la presión se hizo más fuerte, podía escuchar la madera romperse, su cerebro presionarse en su cráneo tan fuerte que apareció un dolor de cabeza brutal, podía incluso ver la sangre salir de su boca y nariz.
»Así que ver esto, ver a la gran hada de este modo sin una explicación más allá del “Está bien” no es grato para mí, uno que puede arruinar tu vida más allá de lo que cualquiera puede hacer… así que ¿Me vas a explicar lo que quiero, o te romperé el otro?
—¿El… otro?
Y lo sintió, uno de sus ojos fue destrozado por dentro, podía sentir el dolor inundar su ser, su visión borrosa de su lado izquierdo, pero sin despegar la cabeza de su lugar, solo sufriendo en silencio por orgullo.
—¿Quieres?
—!Si! !si¡
Y fue soltado, el dolor de cabeza y la falta de visión no se quitaron, seguían ahí, ante Ludorf que lo miraba ya más tranquilo, aunque guardando algo en su bolsillo y por si volvía a hacer lo mismo.
—…
Después de explicar la razón de todo eso, se dispuso a irse.
—¿Ves la diferencia cuando haces más cosas más fáciles y no te complicas?
—…
—Pero al menos las cosas son supervisadas, por qué si algo sale mal… bueno, ya sabes, todo o al menos una parte no podrá ser hecha y tú no vas a poder seguir siendo el imbécil prepotente que siempre has sido…
—…
Le curo el rostro, pero no el ojo, se veía normal pero ya no tenía visión.
—… Cambiando de tema… hay una chica, es amiga de tu nieta… Ámbar
—Yo no tengo nietas
—… — Ludorf se quedó en silencio «Ni con dolor deja de ser una porquería de hombre…» pensó—, como sea, esa chica, Amarilis, es una persona que se ha metido dónde no debe meterse y siento que podría estar involucrada en algo como esto, por eso mandé por precaución a dos de mis mejores hombres a ese lugar… Así que espero y tengas un seguro para esto, ella es impredecible
—… Podré ser un idiota, pero nunca dejaría algo como esto desaparecer tan fácil, si pasase eso, te aseguro que mataría a quien lo haga
—Eso espero… eso esperamos… no lo arruines
Camino ante la mirada de todos, era claro que ese sujeto era el jefe de su jefe, pero eso también les dió un miedo aún más fuerte.
Había alguien aún más grande que quien creían que era el jefe final.
Saliendo de ahí… algo le decía que no era tal cual sabía que iba a ser… no podía decir por más que así como Amarilis, él conocía la historia, así como también Kulmipura lo habló con ella (ya que usa la fachada de ser hombre) cuando se conocieron…
—Mejor muevo mis fichas a otro lugar, esto ya está perdido y les diré a los demás, no quiero desaparecer por una cosa tan estúpida como está
Y tenía razón, quería tener un poco de fe en ese sujeto y su familia, pero no le dejaba esperanzas en absoluto.
Sabía el final de esa familia, sabía cómo iba a terminar, ella y los demás solo querían usarlos como “empresa fantasma” para sus necesidades y negocios, pero al hacer eso cuando se le dijo que no hiciera algo estúpido… la hizo moverse y sabía que no sería la única haciendo eso.
—…
Dentro, en la oficina, el patriarca solo se quedó callado, con su orgullo lastimado, pero con la idea aún a flote, había arriesgado demasiado de si al hacerse el tonto, pero había valido la pena…
»Un ojo se pierde, el dinero viene y va, pero el poder… es eterno si se sabe manejar… pronto, muy pronto con esto, me deshare de todos ellos, si, todos esos sujeto de otro mundo… pronto morirán, pronto habrán llamas sobre ellos mismo y yo, solo yo dominare a todos… si, solo esperen, solo esperen
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com