El Exilio de la Villana - Capítulo 6
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6: Capítulo 5: Skip 6: Capítulo 5: Skip —…
Necromancia… eso… eso es… —Si tienes miedo de mi, estoy de acuerdo, yo tengo miedo de mi misma por lo mismo— dijo Amarilis para no hacerlo sentir mal pues mentía, le encantaba esa magia —No, es solo… pensé que… Tyler no podía encontrar las palabras adecuadas en el momento que ella le dijo eso… Era válido, había demasiada mala información así como desinformación sobre lo que era la magia negra… tenía sentido estar así.
—No te preocupes, si en algún momento te sientes incómodo no me molestará— dijo ella empatizando con él —…
No quiero sentirme así, menos contigo, no… algo como eso, hacerte algo como eso, sería imperdonable —…
En ese mundo, casi todo tipo de magia oscura era visto como algo malvado, muchos intentos de dañar al reino o las personas eran en su mayoría de gente así, claro que habían casos de otro tipo de magia, pero claramente y como era de esperarse, la magia negra dominaba ese ámbito que hacía un tabú entre todo el reino.
—Por algo esos sujetos se quedaron callados… esos tipos… —¿Y tú?
¿Señorito Caballero legendario?
¿Cómo andas?
¿Demasiada presión?— preguntó para cambiar el tema y que la incomodidad se fuera —…
Los dos estaban en un espacio en el árbol donde ella ese día escaló.
Tyler la miró, ambos habían dicho sobre su magia respectiva, pero era un tema serio al mismo tiempo.
—Más que presión, no han dejado de llegar cartas de maestros de espada de todo el reino diciendo que me quieren como su aprendiz Esto también era obvio.
Demasiado obvio.
—¿Y qué dices?— preguntó ella curiosamente —…
No sé, no quiero separarme de ti, menos en este tipo de situaciones y momentos Eran nobles sus intenciones, pero a su vez algo que ella no quería.
Así que se acercó y lo abrazó con un brazo.
—Tienes que hacerlo, si sigues así, te harán forzar a tomar una decisión, no es como si fuera el fin del mundo —Para mi si, no verte, menos cuando tienes eso… me da miedo, miedo de que- —Oye Y ella lo besó, muy a su edad muy a algo apresurado, ella lo hizo, era uno simple, estuvieron así un momento y después ella se apartó.
»Me conoces, sabes de lo que soy capaz y posiblemente cuando crezcamos, seré peor, así que si yo voy a ser una villana… Después lo toco con las dos manos en sus mejillas.
»Espero y tú puedas igualarme para detenerme, ¿No quieres que me pase nada verdad?
Menos cuando yo soy la que lo provocó El nego, algo avergonzado pero tranquilo.
»Entonces vuélvete fuerte, lo necesario para que yo no pierda el control, si lo haces bien, puede que vuelva a hacer esto Y le dió otro más, para después abrazarlo.
»Cuidate, en serio cuidate y no exageres, lo sabré, en serio que lo sabré y no tienes idea en qué problema te meteras Él también la abrazó.
—Me volveré fuerte, ya lo verás, te detendré… y te protegeré de todo lo que te haga daño, lo prometo Después unieron sus frentes en una promesa de niños.
—Intentalo si puedes— dijo para terminar sin dejar de ser ella misma —Nos vemos en ese lugar Ya todo estaba hecho, no quería interrumpir más allá de la historia, solo dejo de hacer lo que pensaba y se dedicó a mejorar, sabía que los problemas que se avecinaban podrían ser caóticos, molestos, destructivos e incluso amenazantes para todos… los que ella quería.
Así que el día, tiempo después de esa despedida unos años de separación, alegrías, dolores, magia y preparación necesaria, justo en que era el momento de la verdad, estarian todos en el lugar que provocaría cada cosa en lo que sería el inicio de la novela, ese día en especial después de todo, había llegado en un parpadeo.
Se estaba siendo todo preparado para la despedida de Amarilis y su hermano Max para ir a la academia, el lugar de más estadía y preparación para las clases que habían sido puestas desde que la edad de nueve años.
Ahora teniendo quince y dudando en ese lugar por cuatro años para su preparación.
—¿Ella estará bien?
¿Comerá como se debe?
¿Dormirá bien?— preguntó su padre nervioso como siempre —Ya, ya, cariño, ella ya está en esa edad en qué puede cuidarse sola, realmente puede hacerlo— dijo su esposa igual pero no demostrándole eso para calmarlo —Señorita, debería tranquilizarse, si la pone nerviosa ella empezará a ponerse igual de nerviosa— dijo Rumoka siendo la verdadera paz en persona en ese momento —Lo sé, lo sé, pero… Y en las escaleras del segundo piso apareció Max.
—Ah, ella bajará enseguida, dice que igual está nerviosa— dijo y fue hasta el último peldaño—, dice que no podrá controlar sus nervios y ya sabe cómo nos tratará, por eso se está tardando para al menos hacerlo lo menor posible —¿En serio esto está bien?— preguntó su madre—, esa costumbre extraña… —Igual a mi madre… no me molesta pero, será un problema —¿Cuando ella no ha sido un problema?— preguntó Rumika —Cierto— hablaron los demás —Que bien que usted estará en esa ciudad, que Max y Salom irán con ella —Es algo Adelantando un poco.
Muchos alumnos nuevos, de segundo año y tercero estaban reunidos en la entrada, dónde familiares desde afuera un poco más lejos de la entrada la observaban hacia ahí con tanta emoción, preocupación y seriedad, entre otros sentimientos.
Dentro no se quedaba tan diferente.
Nuevas caras, viejas caras para algunos que conocían a alguien de los demás grupos y otros tantos conocidos entre ellos.
Mucha expectativa se estaba arremolinando entre las voces y sensaciones de juventud entre los nuevos, así como juzgar desde la distancia con los profesores y algunos alumnos de segundo y mayormente de tercero.
Los carruajes seguían llegando dejando claramente a quienes irían a estudiar y sus acompañantes.
Pero más que nada, los rumores, varios tipos de personas habían dicho que ese año sería especial.
—¿Oíste?
El que obtuvo la clase de Caballero Legendario vendrá aquí —¿Al final si lograron conservarlo?
Vaya, debió ser un esfuerzo tremendo —Yo oí que igual la Santa estará también, ¿Creen que la profecía se hará realidad?
Estoy emocionada como asustada al respecto —Por algo se ve que la seriedad y el ambiente en ese lugar no será una broma —¿Llegarán juntos?
—Tienen que, son parte importante del Reino, sería algo raro que no fuera así —Nunca ha pasado eso, no me gustaría verlo Y hubo gritos de emoción, lo que decía que algo importante se acercaba.
Un carruaje militar, adornado con detalles en azul y morado, con caballos fuertes grandes y de pura sangre se acercaba a pasos de trote.
El ambiente se llenó de silencio como si aguantaran la respiración, la puerta se abrió y primero bajo un sujeto, alto, apuesto, de peinado corto rebelde pero sedoso y limpio, un uniforme que combinaba con el uniforme de la escuela, una funda de una espada pero no normal, sino algo más angosto y robusto de una promedio.
Miró a todos y algunas chicas se ruborizaron, los chicos solo veían eso con algo de indiferencia e interés.
Más él sin perder tiempo dió un golpe al suelo y se hizo a un lado, al instante una mano con un guante blanco apareció, lo que hizo que las chicas gritaran un poco.
Después apareció ella, la que era importante así como el chico, una chica de la misma edad que las de primero año, el cabello negro ocultando puntas rosadas, un rostro hermoso y amable además de una postura sencilla y cortez, ella fue deslumbrada un poco pero siguió el ritmo.
Bajó con ayuda de ese chico al extender la mano y después el carruaje avanzó, al liberar la vista la demás gente se emocionó en un grito sonoro, eso era esperado pero la chica parecía nerviosa.
—Vamos —…
Si Avanzando tranquilamente todo mundo observó su andar, aunque uno que otro se preguntaba algo.
—…
Pero… ¿No sé supone que deben estar unidos?
—…
—…
No es como si fueran pareja, debían ser pareja, pero él tenía solo a lado a la chica y esta parecía conforme de solo ser así.
Esa duda empezó a crecer en todos los presentes más allá de ver lo que querían.
Más alumnos empezaron a llegar, hasta que incluso él lo sintió.
El aire empezó a sentirse frío, no molesto sino como si fuera algo que no debía estar ahí, las aves enseguida se fueron volando de ahí nerviosas ante la presencia de eso.
—¿Sientes eso?
—Si, es raro, ¿Que es?
—Oi que hay una chica, una usuaria de magia negra —¿Magia negra?
¿Van a aceptar a una chica así?
—Es cosa de la escuela, eso explica el ambiente —…
¿Deberíamos preocuparnos?
—No, con ellos dos aquí eso no sería un problema —Cierto, cierto Ese era el alivio… pero si hubieran prestado más atención al chico, entenderían que él no dejaba de ver a dónde venía esa presencia.
Ella tampoco, pero más curiosa que él.
Repentinamente un carruaje llegó, no era el último pero si el que llamaba igual la atención como el de ellos.
Adornado lo más sencillo pero a su vez llamativo posible, para los que eran sensibles a la magia e incluso los maestros, sentían como si dentro de ese carruaje estuviera el peor enemigo de la humanidad, se sintió así hasta que de la nada, ese sentimiento se detuvo, como si fuera una llama apagándose al ser cubierta por un recipiente para que no recibiera más oxígeno para seguir ardiendo.
La puerta se abrió y de ahí salió un chico, apuesto, sencillo y nervioso, pero que enseguida no perdió el tiempo y bajó para ponerse a un lado.
—Max —¿Quien?
—Lo lamento, tengo que irme —Si… Y el chico que acompañaba a esa chica se alejó de ella, ante la mirada incrédula de todo mundo, algo así no era posible pero lo veían, se apresuró rápidamente y se puso del otro lado, pero no dijo nada, solo miró a Max.
Este lo miró y escupió a un lado, pero a él no le importó.
Pero no salía nadie, hasta que una mano con algunos anillos salió de ahí extendiendo un sobre para él.
—Léelo rápido, estamos retrasando a los demás — dijo Max El abrió rápido el sobre y leyó el contenido, después lo guardó.
—Clasico de ti, por mi no te preocupes, te prometí que te protegería, se que también puedes pero, siempre estaré ahí para ti, adelante Extendió la mano pero puso una rodilla en el suelo, Max también lo hizo.
Esa era una señal que quien iba a bajar de ahí era más importante que la chica rosada y claramente era algo que nunca debía haber pasado.
La chica del carruaje apareció, nerviosa pero con una expresión seria, una mirada tan filosa que aunque estuviera mirando al vacío era como si mirara a todos de una manera despectiva, vestida como los demás.
—Siempre tan exagerado… no me gusta pero por hoy y llegar aquí te daré el derecho de dejarte ser Y bajó los escalones con ayuda de los dos.
«Si alguien pregunta, ese sujeto me dijo que no dejará de ser la villana, solo estoy haciendo mi trabajo… ¡pero aún así no deja de ser incómodo!» —Vamos, hermana —¿Hermana?
—Ah si, te fuiste antes de saberlo, mis padres hicieron de Max mi hermano, así que mataré a cualquiera que le diga de otra forma —Vaya… eso no me lo esperaba… dijo, sobre eso- —No hay problema, tu eres el que siempre será perdonado, pero no estés tan seguro cuando digas algo que no debes— dijo ella tan directa que podías sentir la verdad en sus palabras —Si, entonces Y levantó el codo para que ella metiera su brazo.
»¿Nos vamos?
Y antes de que pasara algo, su hermano la tomó de su brazo.
—Lo siento, ¿alguien como el Caballero Legendario no debería estar con quién llegó?
Ella quería decir algo y antes que eso pasará, Tyler la tomó de los hombros y jaló hacia ella.
—Estaría de acuerdo, si no fuera por qué es mi prometida desde que tenemos 9 años Y se escucharon expresiones de sorpresa.
—Jodeer, lo siento hermano, tiene razón, además, tu ya me tuviste 6 años, lo lamento —…
Bien, bien, pero no será así siempre, no hasta que se casen Y ambos se miraron, Amarilis solo avanzó tranquilamente, incluso con eso ganado, Tyler aún seguía dónde estaba.
—Cuando terminen me avisan o me alcanzan Todo ese pequeño circo era algo simplemente de relleno, uno que hizo levantar la ceja a más de uno por varias cosas que quedaron claras, más cuando las dos chicas se miraron de frente.
Amarilis con su abanico cubriéndose la boca en una pose dominante y una mirada seria, la otra chica más sumisa con una mirada de cachorro regañado, pero sin dejar la postura de no inclinarse.
»Veo que valió la pena lo que hice, buen trabajo aguantando —…
Si, muchas gracias por lo de aquella vez… yo… siempre… —…
solo, no te metas en mi camino, ¿Ok?
Lo digo en el sentido de problemas, lo demás no me interesa— continuo sabiendo que ella quería hablar más Y avanzó tranquilamente, se acomodó para esperar a la última persona o alumno en llegar.
Pasaron algunas horas y todo parecía apenas normal, con todo lo que pasó era claro que ese año en adelante sería realmente un tiempo único.
Las presentaciones de profesores y clases pasaron tranquilamente, las clases y lugares donde cada uno de los alumnos estaba también.
Claro que con su respectivo deseo de no ser parte donde ella estaría y rezando en lo contrario con Tyler y Max.
«La historia indica muchas cosas que le han de pasar a ella y yo interviniendo de mala manera, unas cosas deben pasar sin mi y otras con los tipos con los que se junten… tengo que descubrir los momentos correctos sino, arruinare todo y mi exilio se verá en peligro» Su lugar estaba cerca del centro, en espacios como gradas, así que estaba rodeada, lo suficiente como para ver qué los demás estaban dudosos, temerosos y curiosos de ella.
«Al menos debería aumentar mi estatus de una vez si deseo ser la malvada, ¿Pero cómo?» Y el sonido muy fuerte de algo siendo azotado en su lugar no la asustó pero sí le llamó la atención.
Ante ella estaba un guante blanco, Amarilis sabía qué significaba eso pero al ver a quien le hizo ese reto… —¿Me recuerdas quién eres?
Y sintió como le tomaban del cuello fuertemente, algo que asustó a todos.
—¿¡Eres estúpida!?
¿Realmente me has olvidado?
Y ella hizo memoria… hasta que vió esa cicatriz en la nariz.
—¡AHH!
¡Niño racista!
¿Eres tú?
Después la soltó.
Frente a ella está un chico de su edad, fuerte, robusto y listo para matar a su objetivo, pero había algo raro en él, algo que ella miró detenidamente… —…
—…
—Sabes que me estoy aguantando la risa y sabes que es bien merecido —Callate —Ay, ¿la niña está triste?
¿Qué tiene la niña?
¿Ya supo lo que la otra niña tenía que aguantar de él y los demás?
¿Que tiene?
¿Quiere una paleta?
¿Otro color de pelo?
Y vió perfectamente como su expresión aumentó a una de furia y con toda la vena de la frente a punto de estallar.
Pues su cabello rojizo más oscuro estaba a la vista.
»No puedes enojarte, no tienes derecho alguno a sentirte así, ¿Cuando?— preguntó después de tomar el guante —He esperado nueve años para romperte el cuello, al final de la escuela, en la parte trasera —Nos vemos niño napolitano Y se fue de ahí, todo mundo se apartó pues podían sentir la intensidad de su furia a su pasó, Amarilis estaba tranquila, mirando el guante después haciéndolo girar al tomar uno de dónde se colocaba un dedo.
»bueno, no es como si también no hubiera hecho nada en este tiempo El reto fue un reguero de pólvora por toda la escuela, absolutamente todo mundo se enteró de eso, entre ellos claramente Tyler, Max, la chica y otros más.
—¿Esa chica está loca?
—Se de ese chico, dicen que su clase es espadachín y ha librado mucho hasta el nivel 4 en tan solo 3 años, los demás los perfeccionó entrenando —Escuche lo que dijo sobre algo que pasó hace nueve años, ¿No es demasiado falso?
—No sé de qué están hablando, ella le recriminó algo extraño, pero igual no creo que pueda —Está a un nivel superior, no tanto como el joven Tyler pero si es peligro —Deberían detener esto —Un reto es un reto, si los dos lados están de acuerdo no hay nada que hacer Y el momento llegó, ella tranquilamente avanzó al centro mientras a un lado había espectadores, del otro lado estaba ese chico igual con su uniforme, él y Tyler se miraron, pero Amarilis levantó la mano.
—Veo que estás solo, no preguntaré qué pasó, igual ellos no se meterán, no soy tan cobarde y si lo hacen, los desconoceré de inmediato— dijo y miró a esos dos—, ¿Entendido?
Avanzó más adelante dejándolos solos, más palabras y murmullos se escucharon.
Los dos estaban a una distancia prudente, pero algo más pasó.
—Soy Stone Grylard Dreadnought, de la familia Dreadnought, mi clase es espadachín de Quinto nivel, estoy aquí para saldar cuentas contigo— dijo y sacó su espada en modo de presentación Todo mundo se alteró, incluso ella.
Sabía que los espadachines se variaban en niveles del uno al diez, ser el séptimo era algo de admiración que pocos podían hacer.
El diez siendo el segundo lugar después del Caballero Sagrado.
Más ella se rió, no era una risa de burla, era una risa alegre por algo.
—Veo que el racismo te dió poderes, pero bueno, tengo que pagar con lo mismo— dijo y se inclinó — Amarillis Faldone Dramull, de la familia Faldone, mi clase es Necromancia, de quinto nivel, estoy aquí como representante de mis acciones para asumir las posibles consecuencias Y eso aumentó más, la magia negra como dije, no era rara, sino despreciable a un nivel raro.
—Eso explica mucho, pero no tu forma de pelear— dijo él guardando su espada —Nah, me gusta alardear, así que, ¿Cómo será?
Eres el retador —Quiero pelear en serio, pero… —Bien por mí si es sin límites —!
Amarilis¡ —Hermana Más murmullos se escucharon, incluso con el silencio de Stone decía que él se lo esperaba.
—Has estado soportando vencerme, ¿No sería malo no desahogarte ahora que estoy frente a ti?
Honestamente ni yo soportaría no hacer algo más de lo que puedo hacer si estoy en una situación así —…
—Te lo dije, estoy loca, pero no será algo fácil, si logró vencer, bueno, no se me ocurre nada, así que será a la final, ¿Está bien?
—Bien por mí —¿Tyler?
¿Haces los honores —…
Él avanzó y Max no lo detuvo.
Se puso en medio y levantó su espada.
—Esto comenzará justo cuando la punta toque el suelo Los dos no miraron eso, el alrededor no respiro, todos no querían perderse esto.
Tyler poco a poco bajo la punta y al pequeño impacto sin perder el ritmo.
Todo ocurrió.
Del lado de Stone este desapareció y después apareció justo del lado de Amarilis, su espada estaba detenida por el pie de ella mientras su fuerza estaba siendo medida entre los dos.
—!Haha¡ ¡Realmente tienes ganas de matarme¡ ¡Me encanta!
En un giro muy rápido dejó pasar la espada y dió un giro para dar un golpe con el codo, pero la palma de Stone la detuvo, el sonido del impacto llegó a los alrededores.
Ella enseguida con plena fuerza de su otra mano libre lo sujetó y trató de darle una patada doble por el costado pero él soltó su espada y detuvo con el antebrazo eso, ella se alejó con ayuda del empuje, quedándose a lado de la espada de él.
»Si, está es la idea Pateó la espada y él la levantó tranquilamente.
—¿Dejamos el calentamiento para después?
Absolutamente nadie se podía creer eso, ¿una especialista en magia estando al nivel de un espadachín de ese calibre?
—Así que es eso— dijo un sujeto mirando en los ventanales de la dirección —Esa niña está usando magia de refuerzo en su cuerpo, en partes específicas para aumentar el daño a costa de la defensa de su cuerpo— dijo otro—, el chico sabe controlar su respiración pero necesita de magia para sus reflejos, la velocidad de ella en usar el refuerzo para aumentar su velocidad es excelente, así como la habilidad de él en la espada… —Este año será grandioso Ella llegó con un golpe en la cara en un descuido de él, pero fue recibida por el intento de golpe con el pie, logrando destrozar parte de su uniforme.
—!
Gracias¡ Ella se alejó y notó un poco de sangre en esa parte, pero lo dejó, arrancó parte de su vestido dejando una tira y la amarró entre sus dos manos para extenderla.
»El que use curación es cobarde —Lo mismo pienso Y los dos desaparecieron, para después estar frente a frente, el golpe de ella en el pecho es fuerte, así como el intento de corte de él pero con defensa de la tira para disminuir el daño.
Otro golpe más pero está vez ya sin espada es para sus muslos, ella siente el dolor pero se hace a un lado y después el intento de un puñetazo da un salto muy rápido y fuerte, el impacto en la boca es brutal que lo hace escupir sangre enseguida pero no cae.
En vez de eso, reacciona y la atrapa en el aire, ella sabe lo que viene, todos lo saben.
—Ah, esto va a doler El impacto hacia atrás es tal, que levantó polvo, no pudo meter las manos por qué igual la había atrapado en un abrazo de oso, pero no la soltó, sino que se levantó y volvió a hacer lo mismo pero ahora al revés, de espaldas.
Ella ahora saca sangre y aire de sus pulmones en un grito ahogado.
—Huy, algo como eso absolutamente nadie puede reaccionar o defenderse —Menos de un nivel de espadachín como ese —…
Max quiere ir pero Tyler lo detiene.
Amarilis se mantiene en el suelo visiblemente, lo que lo hace detenerse.
—¿Lo lo- —Idiota Y sin esperar nada, ella en un impulso muy fuerte con sus manos, da un giro desde el suelo y conecta una violenta patada giratoria que lo hace girar y en el rebote del suelo ella lo toma de la cintura y con todas sus fuerzas lo levanta, otra vez todos vuelven a saber que estaba por hacer.
—¡ERES UN IDIOTA¡ El movimiento del suplex alemán es tal que no lo daña tanto pero si lo aturde, lo suficiente para darle una vuelta y hacerle una llave de estrangulación sanguínea.
»!ME TENÍAS HIJO DE PERRA, ME TENÍAS¡ ¡¿POR QUÉ TE DETUVISTE!?
Todo solo quedaba en resistir, nadie sabía a quién alentar, Stone se levantó y se azotó hacia atrás pero ella no lo soltaba.
»!Un animal herido es más peligroso¡ ¡¿No te lo enseñaron en dónde estabas?
¡¿Qué has estado haciendo?!
Se volvió a levantar pero está vez con dificultad, volvió a dejarse caer pero no como antes, al tercer intento no pudo, solo se quedó en el suelo y ella seguía sin soltarlo.
Hasta que tocó tres veces el suelo y ella lo soltó.
Totalmente sangrando de su cara, lastimada y con mechones de su cabello totalmente ya salvaje por todo lo que pasó, pero aún viva.
»Hacerse el muerto es el truco más viejo de la historia, ¿No sé supone que querías matarme?
Hay magia para saber si realmente uno ya no puede… idiota Tyler se acercó y ella se recargó, Max también y empezó a curarla mediante magia.
»El tiempo de espera es de un mes, inténtalo en ese tiempo y veremos si está vez piensas la verdadera razón por la que haces esto Ella se fue de ahí, dejándolo respirar, en el camino todos la miraban, claramente sin esperarse ese resultado, ni que decir del final, pues todos no dejaban de mirarla entre varías emociones al respecto sobre ella.
Pero ella resistió los golpes pues todavía sangraba a pesar de que estaba curándose por dentro.
—¿Estás bien?— preguntó Tyler —No, creo que es más interno el daño —Lo lamento hermana, me esforzaré más —No, creo que es también por el exceso de magia que use, ¿Recuerdas?
El collar restringiría parte de su magia, lo que tenía ahora era con lo que contaba, quitárselo era igual a no cumplir con la promesa.
—Ehm, ¿Puedo ayudar con eso?— preguntó una voz lejos de ellos Al mirar quien era, solo Tyler habló.
—Kyrla, ¿Estás bien con eso?— preguntó sabiendo que el alrededor también no perdía detalles Kyrla Fayet Ganz, la protagonista original y enemiga a muerte (indirectamente) de Amarilis.
—No me importa, ¿Puedo?
—No, soy de magia negra, ¿Te imaginas lo que pasaría si usas magia blanca?
Es literalmente veneno, déjalo así —Pero… —Mi hermana tiene razón, gracias pero no Kyrla se entristeció al respecto.
—Mejor ve a recuperar a Stone —Ya, ya lo hice por eso pregunté —…
—…
—!Jajajaja… ay, me duele Eso fue realmente rápido, por algo era especial para todos.
»Largo, me duele cuando me rio Momentos después estaba en su habitación, Salom estaba ahí ayudándole con las heridas superficiales, así como su hermano con las internas.
—Debería darle vergüenza, usted no debería hacer algo como esto— dijo Salom enojado—, una señorita refinada como usted no debería meterse en ese tipo de situaciones —Lo sé, Salom, pero era algo que quería hacer y sabía lo riesgos, no era como si no supiera que ese tipo se volvería loco, además, se que llamé demasiado la atención como para no sacarme de aquí —Sé que los duelos o retos son importantes, son la piedra angular de nuestro país… pero algo como esto a esta edad… —No trates de entenderla, Salom, lo sabes— dijo Max —No es como si fuera el fin del mundo— dijo ella tranquilamente y sonriendo —…
Así es usted, no se que pensar al final —Jsjs —Exacto
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