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El Exilio de la Villana - Capítulo 7

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7: Capitulo 6: Primer impacto 7: Capitulo 6: Primer impacto Y como era de esperarse, solo bastaron pocos días para que la mala fama de ella empezara a esparcirse muy rápido, incluso lejos de la academia.

Pero era algo que era esperado por ella, en sí era lo que quería y necesitaba.

—Es el momento de empezar, no se por que no debería tener este estatus de popularidad… aunque… Había algo raro, según la historia, Kyrla estaría a estas alturas rodeada por un pequeño grupo de gente, sabía que Tyler no estaría ahí, era el más importante pero los demás estarían con ella sin importar nada, aún sabiendo que era lo que era ella.

Pero igual lo que hizo era raro, además de estar sola pues la observaba disimuladamente para ver sus movimientos.

»Si, esto es extraño… tal vez… fue mala idea priorizarse con esos dos, menos con la pelea… Y si, pensándolo bien, esa actitud y lo que hizo aunque no quisiera, hicieron de la situación algo que no existía en el juego Además que en ningún momento, salvó el día en que se describió y descubrió el poder de Kyrla, esas dos estuvieron o interactuaron, solo fue que Amarilis sentía envidia de una chica pobre por ese poder… »Tal vez eso fue demasiado  Además que tenía al Caballero legendario comiendo de su mano.

»Ok, creo que si fue demasiado… pero… Aún así no había nada que ese semi-dios hubiera enviado, era como si la dejaran libre de hacer cosas.

»Me dijo que podía hacer lo que quisiera sin dejar de ser la mala… no me dijo que no podía hacer nada más, además de otras cosas para él… Era verdad, había hecho cosas que en absoluto iban en contra de la historia, era como una ruta alterna a la original… tal vez ese tipo quería algo más, algo interesante o diferente… incluso llegar a alguien gracias a esto… »Da un poco de miedo pero… si puedo hacer algo en esto creo que es mejor, seguiré con lo mío de evitar una ejecución creo que esa si es casi inevitable y tengo que cumplir Siguió avanzando hasta que algo interrumpió sus pensamientos, en uno de los lados estaba un grupo de chicos y chicas, mirando por la ventana.

Ella observó y vio a ese tipo junto a Tyler , Kyrla y otros más esperando en fila, era raro ver eso pero no era una situación de otro mundo.

Repentinamente de entre la puerta aparecieron un par de jinetes de caballo en fila, con un estandarte, el estandarte del país.

«…

Espera, espera espera espera, este evento… tiene que pasar en medio año, ¡¿Cómo ahora?!» Y en ese mismo lugar en la ventana apareció un ave, teniendo un papel en el hocico y sin miedo de ella.

Pues lo sintió, era algo que en absoluto era de ese semi-dios.

Ella tomó con cuidado al ave y tomó la nota.

Ahí solo había un… “Por favor, sabes que tiene que pasar” Y eso dió idea a una teoría.

«¿Y si desde el principio este mundo está mal?

Esto podría confirmar lo que pienso, es demasiado apresurado y más cuando ese sujeto acaba de pedirme esto, que yo sé cómo debe terminar…» Ese evento era en el momento donde Kyrla estaba aprendiendo de su poder gracias a la escuela y Tyler, incluso con ayuda de la molestia de Amarilis, algo como esto en casi el inicio era algo sumamente importante y peligroso.

Cómo un videojuego sin tutorial.

¿Pero cómo abordarlo?

¿Qué hacer?

Simplemente no podría presentarse y decir que le entraba, sino que la correrían enseguida y le negarían eso tanto por ser mujer como por la falta de experiencia… que le sobraba.

«¿Qué puedo hacer?» Y después le llegó la idea, casi al instante, pero antes de hacerla, tenía que moldear una coartada correcta y esperar el momento exacto donde podía hacerlo, iba a ser por la media noche, así que era tiempo para prepararse.

«Enviaré algo para alertarme» Se fue corriendo hacia su habitación, tenía una idea pero aún faltaban los arreglos rápidos y de emergencia.

Además de tratar con Salom y posiblemente con Max.

Y como caída del cielo en la entrada de su habitación estaba una chica, ella la conoció enseguida y abrió la puerta demasiado rápido, para pasarla enseguida de un empujón.

—Gracias gracias gracias —¿Eh?

¿Ah?

—¿Sabes arreglar el cabello?

¿Presionar los pechos como para hacerlos menos?

¿Algo?

—¿Ah?

No, no entiendo Y Amarilis sacó algo de su cajón, una pluma y una libreta.

—Por favor, dibuja algún diseño para una máscara, no tengo mucho tiempo, por favor —S-si Aquella chica de cabello rojizo tomó eso y empezó, mientras Amarilis buscaba algo en su ropero para ayudarla.

—¿Qué debería hacer?

¿Cómo?

Más bien… Tomó algunos y miró detenidamente.

—Listo —Muestrame Y la chica lo hizo, enseñando algo no tan raro.

—…

—¿Feo?

—No, de hecho, me gusta, bien —¿Puedo ayudarte con el peinado?

No sé que harás pero veo que tienes prisa y quiero ayudarte más —Por favor, trata de recogerlo lo más que puedas Y mientras la chica lo hacía, Amarilis apuntó al suelo, de entre el espacio se abrió un agujero y de ahí salieron un grupo de huesos de animal, en especial un fémur junto a un cráneo de un carnero.

—Si, esto ayudará Moldeo a base del dibujo esa máscara los huesos uniendolos.

—Vaya, realmente eres usuaria de Necromancia  —Si, me alegra tanto —Listo, ¿Qué más?

—¿Qué magia usas?

—Ninfas de agua, tengo contacto con ellas —…

Eso es increíble… como sea, esperaba un poco más de refuerzo en mi ropa —!Puedo hacerlo¡ Tengo entendido que dan algo de suerte a lo que le pida —Genial, solo déjame elegirlo Haciéndolo y decidiendo ella se preparó, era solo un vestido convertido en uno más apretado pero igual de libre movimiento, añadiendo a la máscara era algo un poco macabro pero aún así no dejaba de verse lo humano.

—Ah, creo que ya es hora Y se dirigió a la ventana.

»Dejaré una nota, si alguien pregunta, estuve contigo, te lo compensare cuando vuelva Y se fue de ahí por la ventana.

—No hace falta… Salió corriendo atravesando todo lo que pudo.

El sol ya se había ocultado, con el tipo de color que eligió le era más fácil moverse entre los árboles.

—[Refuerzo] [Astucia] [Premonición] [Reflejos]…

Siguió diciendo conjuros para sí misma mientras seguía avanzando y después a la lejanía lo vio, un gran incendio que era la señal más grande, se acercó lo suficiente.

Pero tuvo que detenerse mientras escuchaba el alboroto.

»Bueno, creo que es momento de sacar mi armamento real, y creo que a ese señor le gustaría que usará esto en situaciones así Y dió un par de giros a uno de sus anillos y lo metió más a su dedo, después lo sintió.

Era una presión rara, interna, sintiendo el cuerpo de una manera extraña, no dolorosa sino como si sus propios huesos estuvieran acomodándose para hacer lo que ahora estaba por hacer, todo sin algún cambio externo.

»Listo, tengo cerca de una hora para hacer esto, lo suficiente para empezar… y lo suficiente como para no querer hacer esto tan seguido Volvió a correr hacia ahí y dió un salto muy grande.

*Horas antes* —Esto es ridículo, ¿Por qué nos llaman justo a solo días de salir?— preguntó Stone —Por que así hemos quedado para ser soldados, incluso la señorita Kyrla está aquí, ella es el soporte vital de todo mundo, como para llamarla significa que las cosas no están marchando bien— respondió Tyler sin perder su postura —Aun así esto es molesto, pero bueno… hagamos lo que podamos Más Kyrla se veía más nerviosa, antes en todo el tiempo que había pasado desde que le mandaron a llamar, era solo para entrenarla en el ámbito de ser quien debía curar las heridas de los soldados, aprender sobre su magia y cómo emplearla lo mejor posible a quien lo necesitaba.

—No se preocupe señorita Kyrla, la protegeremos con todas nuestras fuerzas  —Si —Déjelo en nuestras manos El otro grupo aparte de esos dos la ánimo.

—Muchas gracias —No es por joder chicos— dijo Tyler —, pero en serio, si no pueden, pidanme ayuda Y los caballos llegaron, junto con otros para ellos, en el camino hacia donde iban, les explicaron que estaba pasando.

Tanto el país dónde Amarilis vivía (Bartogh) como un país vecino algo retirado lejos entre el Este (Pabellyon) tenían desde siempre conflictos pasivo-agresivos.

La historia original decía sobre eso, una guerra que había estado llevándose a cabo entre las dos naciones, todo por poder y terrenos, pero que se han mantenido neutrales por los conflictos con otras bestias salvajes que igual han hecho estragos en ambos lados, nadie sabe quién es el Rey de esas bestias pero no han hecho disminuir para nada los conflictos entre los dos países.

Así que hay momentos donde facciones poderosas intentan tomar el control de terrenos de otros reinos, esto es una situación similar.

Los otros países restantes se ocupan igual con sus aliados así como con esas bestias, igual habían rumores que conspiraban para obtener de otras maneras el poder de tanto sus enemigos como aliados, así que todo era un desastre y nadie podía caminar sin mirar a sus espaldas y a lado de él o ella.

El gran mal a vencer era el Rey Bestia y sobrevivir a las escaramuzas de los otros reinos, dependiendo igual a los países anexados de los mismos pues cuatro eran los más grandes, otros pocos eran no países pero sí lo suficientemente fuertes y poderosos como para estar aliado o en contra de otros, básicamente podían hacer lo que quisieran y así sería más desastre que lo que se había estado llevando, todo dependiendo siempre de como llegar a un acuerdo.

Pero igual de importante, era como mucho antes se dijo.

Cada país contaba con su propio Caballero Legendario, incluso su propia Santa, tratada a muy al estilo de cada país.

En dónde vivía Amarillis y los demás, era tratada igual a como un soldado así como tal cual, el soporte vital en los conflictos.

Eso aunado a qué la iglesia era una sola, pero no podía manejar del todo el trato con la Santa pues dependía como se dijo, en la forma en la que se cría.

Ese país hacía esto para darle confianza a la gente y soldados para no rendirse.

Fungía como un farol para ambos lados y si, era una de las cosas que hacía que ese país se volviera la parte principal de la historia original así como la de mayor conflicto… por qué eso servía mucho para la iglesia y el reino.

Pero como dije, los demás lados trataban de distintas formas y maneras a sus Santas.

Por ejemplo, el país que estaba atacando desprevenidamente apoyaba mayormente a los soldados que a su gente, está última sólo lo necesario para seguir luchando.

Así que no querían verse débiles ante nadie y más que nada, querían eliminar de cualquier manera las amenazas de los demás países, sea como sea.

Habían rumores que fue por qué la Santa tanto como el Caballero Legendario, nacieron y aparecieron al mismo tiempo, esa era una de las más grandes ventajas, por qué los dos lados estarían cubiertos.

La desigualdad de edades en ambas partes era totalmente una desventaja, por qué cuando uno de los dos lados fallece, el otro toma a la fuerza la carga que dejo el otro, han habido casos donde la eutanasia forzada no ha funcionado, todo siempre dependía de la suerte o en este caso, el destino.

Por ello es que era de suma importancia el hecho de entrenar a ambos e incluso que sean pareja… pero esto último de parte de dónde vivía Amarilis no fue así, por ella misma.

Dejando en poca ventaja a Bartogh y una forma de aprovechamiento de otros más como Pabellyon u otro país.

Así que enviar casi siempre a Kyrla era una ventaja para ambos lados y debía ser cuidada mientras igual era llevada a cabo la batalla.

Pero las cosas no pintaban bien.

Había cuerpos muertos en descomposición alrededor, incluso en donde ellos estaban.

—!El flanco izquierdo está en el límite¡ —!

Capitán, los magos están siendo presionados¡ —!¿Qué está pasando?¡ Incluso Tyler se veía presionado, aún cuando podía sentir que eliminaba a muchos, no podía moverse de dónde estaba, ni qué decir de Stone, era una máquina de muerte con su espada, pero igual sentía lo mismo.

—Ellos saben presionar bien, pero… esto es extraño — dijo el capitán en la retaguardia—, se supone que no hay tantos pero… Kyrla no estaba muy lejos, rezando y lanzando magia curativa a todos los aliados, servía pero aún así ese tipo de infame presión estaba poco a poco mermando su resistencia.

Todo se veía justamente como si supieran a dónde y cómo hacer todo, era como si leyeran exactamente lo que querían hacer.

—…

Capitán —!Todos, retrocedan, protejan a la Santa!— ordenó sabiendo que estaban en problemas  Era mejor no arriesgar algo como esto, lo sabían «Inteligencia dijo que no eran muchos pero… lo hacen parecer así… ¿Y si?» Cuando lo pensé fue tarde, por qué ocurrió.

De entre los muertos que ya estaban ahí aparecieron.

Gritando y apareciendo de golpe como cuerpos zombies levantándose buscando carne, vestidos claramente con los colores de Pabellyon.

—!NO¡ Hacer lo que dijo el capitán fue una buena idea, pero arriesgada aún así pues los heridos aumentaron por el ataque sorpresa.

La aparente neutralidad se fue de golpe, Kyrla podía sentir el aumento de dificultades así como Tyler y Stone además de sus compañeros.

—Debo soportar… debo… Kyrla aún así no se dejaba, seguía adelante aún sintiendo su cuerpo estar a punto del desmayo, Tyler aceleró su fuerza como pudo, Stone ya estaba con los demás, apoyando, pero aún así el daño no dejaba de ser fuerte, hasta que sintió algo húmedo en su costado, de una manera lograron darle.

Intentaron matarlo, pero Tyler como pudo logró atravesar con su espada al atacante de Stone.

—¡Estoy bien!

¡Ve!

!Ya¡ Pero aún así todo volvió al principio.

—!Mierda!

¡Mierda¡ No eran para nada buenos, eran solo carne de cañón y los del lado de Tyler lo sabían, pero aún así eran peligrosos por eso.

Del lado de Kyrla, ella se rindió, la situación era demasiado para ella y cayó al suelo pero consciente sudando y cansada.

—Lo siento, lo siento Uno logró atravesar la defensa por encima y como pudo lanzó el ataque desde el aire, justo para cortarle la cabeza… Todos miraron eso, desesperados, alegres, muchas emociones en tan pocos segundos… hasta que del lado de su derecha, una sombra lo empujó hasta tirarlo al suelo, después rematarlo por el pecho.

—Lo siento, no eres el personaje principal, nunca lo fuiste Desclavando su arma y después arrojándola horizontalmente a otro que igual se veía cerca.

El vuelo hacia atrás fue brutal que hizo girar y clavarse más la espada, además de dejar en algo de pausa a todos a su alrededor.

Más solo sirvió para arrojarse a otros más que tanto como los que protegían a Kyrla, no sabían qué o quién era.

—!No importa!, ¡Sigan adelante!— gritó el capitán al ver una gran abertura  Tyler, Stone y los demás soldados así como pocos estudiantes que estaban todavía con movilidad tomaron la ventaja.

Pero solo los dos primeros no dejaban de ver a quien había llegado.

Desde cortes en diagonal hasta arrojar más armas para dar en el blanco, pero nada de alejarse de Kyrla que seguía en el suelo, descansando.

El capitán se unió a él y ambos defendieron como más pudieron ese espacio mientras la presión de la defensa de sus fuerzas seguía igual.

Hasta que escucharon un ruido de trompeta a la lejanía.

—!Son los refuerzos, siguen presionando¡ —{!Corte de tres líneas¡} —{¡Terremoto de espadas¡} Y demás hechizos de último momento fueron lanzados, el caos reinó para una abertura y posiblemente no dejar a nadie vivo que no fueran los de Pabellyon.

El sonido de los cascos de caballos se escucharon más cerca, además de un… —!

Retirada¡ ¡Retirada¡ —!RETIRADA MIS HUEVOS¡ Y una espada le atravesó la boca a quien gritó eso haciendo la continuación del agujero.

Los refuerzos llegaron y acabaron con quienes intentaron huir, todo mientras la parte resguardada estaba descansando y aún vigilante de un ataque sorpresa.

»Que nadie se mueva de aquí, aún pueden hacer algo o tener algo entre manos —No sé quién eres pero- Y como un fantasma, él desapareció.

Todo de ahí en adelante solo fue una victoria… como debía ser en la historia original.

Se tuvo que ir rápido porque casi pasaba la hora establecida de su habilidad, dejó tirado en un camino las armas que aún tenía.

Sin importar siquiera que los refuerzos le mirasen saltar encima de los árboles y correr lo más rápido que podía.

Podía sentirlo, el cambio de lugar y acomodo de sus huesos empezando poco a poco, logró llegar a la ciudad y saltó la gran muralla un poco corriendo por las paredes y después saltar enseguida de llegar arriba, no le importaba ya nada más, aún le mirase quien sea, saltando por los techos, yendo por las calles, solo quería llegar, y lo hizo, a tiempo.

Entrando por la ventana y tirándose a la cama enseguida de llegar y logrando arrojar su ¿Casco?

A un lado.

—Bienvenida —…

Ah, estás aquí, pensé que te habías ido —Pensé que necesitarías ayuda, ¿Cómo fue?

—Mañana lo verás… mientras… me da vergüenza decir esto pero, ¿Me quitas la ropa?

No puedo moverme y no quiero manchar más mi cama con sangre que no es mía —Si, lo que sea por ti Aquella chica se acercó y le dió la vuelta para desabrochar su nueva ropa.

—…

Cierto, nunca pregunté tu nombre y creo que desde ahora ambas compartiremos esto, ¿Cómo te llamas?

—Ambar, Heiby Naru Ámbar.

Puedes decirme como más te guste —Okay, creo que de mi parte ya sabes cómo me llamo —Si, ¿Puedo decirle Amy?

—Por el momento no, ese solo es de mi prometido —Ah, cierto… ¿Mily?

—Okay Y no vió el rubor de la aceptación en el rostro de Ámbar.

—Mily —¿Qué?

—…

Necesitamos una mejor forma para hacer esto— dijo sonriendo de oreja a oreja —Lo sé… Pero había algo más en Amarilis que le empezó a aparecer… «¿Dónde habré escuchado antes ese nombre?» Al día siguiente llegó con ello las clases y más que nada, las esperadas noticias de lo que pasó ayer.

El grupo que se había ido llegó no muy temprano a la academia, todos viéndose mal pero no heridos.

—Vaya, vaya, pero mira que trajo la cigüeña, ¿Tan mal les fue?

Quien había dicho eso fue Amarilis que estaba paseando libremente por los alrededores.

—Amy —Deja de molestar, estúpida, tengo tanta hambre y sueño que no estoy para tus cosas Kyrla estaba durmiendo aún montada en su caballo.

De alguna manera parecía acostumbrarse a eso.

Pero no importaba, pues ella no dejaba de mirarlos detenidamente con una sonrisa satisfactoria.

—Lo sé, lo sé, pero si no les molesta, ¿Podrían seguirme?

Les aseguro que no se arrepentirán y es más, podría decirse que me lo agradecerán después Pero Stone se bajó y fue con ella demasiado furioso y rápido.

—Mira, no estamos para tus… Y algo lo detuvo, increíblemente parecía calmado al instante, algo que extraño a sus compañeros.

—Bien lo dijo tu madre, el olor de tu comida favorita no escapa de tu nariz Y eso le abrió los ojos.

»Como dije, síganme, ¿O quieren probar algo de siempre de la cafetería?

No lo recomiendo por el momento Y si, la siguieron hasta un espacio abierto, había estaba un buffet sencillo, tan sencillo que a todos les pareció algo familiar.

Algunos de los sirvientes de ellos estaban ahí, listos para servir.

»No esperen esto de mi todos los días o cuando vayan a batallar, disfrútenlo pero recuerden, me deberán un favor —…

Los demás fueron ahí, menos Stone, Tyler se quedó a lado de ella, Kyrla estaba algo soñolienta pero se podía poner de pie.

—¿Qué?

¿No decías que tenías hambre?

Y Stone la miró, no sabía qué decir ni qué hacer.

»Soy malvada por qué así quiero ser, pero hasta yo dejaría de lado mi orgullo por aquellos que pelean por un bien mayor, tómalo o déjalo, no me importa Y se fue sin decir nada más, pero había algo más que eso en lo que hizo.

—Buen trabajo, hermana— dijo Max en una esquina  —Si, lo sé, pero creo que me la dejaron barata por solo una joya —Aunque me sorprendió que la familia de ese Stone te dijera lo que querías —…

Si, pero siento que lo tomaron como una redención indirecta— dijo—, «Además que igual sirve como una disculpa de mi parte » La razón de todo esto.

—Ah, señorita Amarilis— dijo la chica pelirroja con un sirviente a un lado —Hola, Ámbar Ella sonrió cuando fue llamada por su nombre… que en realidad no debía llamarse así, ni que decir sobre Stone.

Heiby Naru Ámbar y Stone Grylard Dreadnought.

En la historia original, por los desastres de Stone hacia los de distintos colores de cabello, hicieron que sus padres se divorciaran, él se quedaría con su padre que lo metería al ejército a temprana edad y cambiaría, así como su nombre.

Mientras que Ámbar por la discriminación sería lo mismo pero se quedaría con su madre, los problemas seguirían pero había un común denominador entre los dos.

Kyrla.

La santa los encontraría y trataría como amigos, les haría cambiar de parecer y ambos serían pareja en algún punto de la historia, pero ahora… Ambos eran totalmente desconocidos y no tenían interés el uno en el otro.

De ahí también la razón del buffet.

—¿Hará algo está tarde?— preguntó Ámbar estando algo cerca de Amarilis —Haré algo de ejercicio, estiramientos rápidos y entrenaré mi magia, ¿Por?

—Quería ver si podía acompañarla, no tengo nada que hacer, ¿No sería una molestia?

Y era también obvio que Ámbar, la niña que salvó dos veces, la tenía más que en la mirá.

—No, en absoluto, ¿O hay algo que podamos tratar?

¿Hermano?

—No, creo que es mejor que hagas esto, conozco algo a la señorita Ámbar pues está en mi salón y le dije que estarías aquí «Hija de la… » Era demasiado obvio.

Ella apuntó a la confianza de la familia para no tener problemas con situaciones así.

—Entonces, nos vemos en la tarde, hasta luego — dijo y se fue de ahí Pero el sirviente le lanzó una mirada de odio a Amarilis.

—…

¿Max?

¿Puedes decirme algo?

—¿Qué cosa?

—¿Tan fácil es engañar a los hombres o estoy loca?

—¿Engañar?

¿Sobre qué?— preguntó genuinamente confundido Amarilis suspiró y puso su abanico entre su boca.

—…

Si, es bastante buena, pero no me interesa, como sea… creo que iré a estudiar un rato en la biblioteca  —Iré contigo —…

Cómo sea, vamos Ellos se fueron caminando hacia la biblioteca, lejos de todo el asunto mientras la historia seguía su curso casi como se suponía que debía ser… Si, casi.

Una espada en llamas estaba frente a la cara del capitán, no lo lastimaba pero era claramente una amenaza muy seria de quién tenía el control del arma.

—Cuida tus palabras frente a la Reina, decir lo que acabas de decir es fácilmente algo que absolutamente nadie podría perdonar jamás —Lo sé, pero mi príncipe, puedo jurarle por lo que usted quiera, lo que yo quiera, sea mi familia, mi honor, mi casa e incluso mi vida que lo que pasó, quien apareció… era quien totalmente podía reconocer aún debajo esa máscara tan extraña, lo juro, lo prometo por lo que usted quiera y mantendré eso Pero la espada no volvió ni se apagó.

Las palabras del capitán eran demasiado honestas y serias como para ser una burla algo más allá de ser deshonroso o incluso una herejía al reino además de blasfemia.

—Déjalo hijo, confío totalmente en lo que el capitán Draton está diciendo —Madre La Reina levantó la mano y el príncipe bajó su espada, después ella se acercó lentamente, vistiendo ropa exuberante además de extendido, justo como cualquier historia de aristocracia.

Pero con una mirada dura a quien sea que ella dirigiera su vista que lo haría mirar hacia abajo sin resistencia.

—Se que el capitán sabe los riesgos de mentir en semejantes palabras… pero como he sabido, fue una situación desesperada… el que quien sea que haya sido, no creo que fuera tu padre, mi esposo, fue algo más, alguien más… ¿O acaso hay algo que falte decirnos?

El capitán se quedó callado por un momento y habló.

—Solo algo último… y estuve en la última legión que el comando y siempre amaba matar al primero que dijera retirada en un lanzamiento perfecto… ví el mismo modo esa noche… traje la cabeza de quién fue su víctima como prueba Había una bolsa a un lado y la abrió sin miedo… el corte era perfecto, sin lastimar los lados de las comisuras de los labios o dientes… Era un tiro perfecto.

Y la Reina lo miró.

—Retírate y si es posible, aleja eso… no le digas a nadie más de esto o te mandaré a matar —A sus órdenes Y se fue de ahí, dejando a esos dos solos.

El príncipe miró a su madre y por lo que escucho, ella no quería aceptar que justamente es lo que haría su esposo en batalla, menos ver claramente que fue así.

—También me retiro, madre —Si, adelante Dejándola sola en ese espacio… ella solo suspiró, eran solo suposiciones… pero debía saberlo, también era claro que algo como eso, esa situación era demasiada desesperada como para no ser ayuda alguien así… más nunca quien murió de la misma manera… Tenía claros sentimientos encontrados al respecto… pero debía saber si era verdad o mentira, mientras tanto, solo debía esperar, sabiendo que no sería la única que se sentía así, debía al menos hablar con su hijo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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