El Exilio de la Villana - Capítulo 9
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- Capítulo 9 - 9 Capítulo 8 Preparando segundo impacto
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9: Capítulo 8: Preparando segundo impacto 9: Capítulo 8: Preparando segundo impacto Es otro día más y las cosas van tranquilas… lo más que se podía decir.
—Buenos días, Amarilis —Buenos días, señorita Amarilis —…
—…
El ajetreo del día era más que las clases o el día a día.
Tener a dos chicas de tu edad frente a ti, una extranjera de pelo rojo obsesionada contigo y la Santa del país… era demasiado.
—Buenos días, Ámbar, Kyrla… ¿Que las trae por aquí?
Era claro que ella no estaba sola, su hermano Max estaba con ella y por supuesto, estaba igual de sorprendido que ella.
—Bueno, nos encontramos y queríamos saber —Si podemos tomar el té con usted, claro, el joven Max puede acompañarnos —¿?…, ¿Dónde vendría siendo?— preguntó Amarillis sin salida Ellas sonrieron.
Poco después en un área especial para ese tipo de fiestas, ellas estaban ahí con Max, Salom y los demás sirvientes estaban ahí también al tanto de ellas.
Todo estaba tranquilo, pero aún así había algo para Amarilis que no es que no cuadrara, sino que le era poco opresivo.
—Ehm… y ¿Desde cuándo se conocieron?
Se ve que ya tenían planeado algo como esto— dijo Amarilis para aliviar ese tipo de tensión inexistente para ellas pero si para ella —Ahm, sobre eso, pues fue el día de la revelación— dijo Ámbar feliz de decirlo Kyrla sonrió asintiendo.
«Era demasiado obvio, al menos una cosa si se hizo real» —Ese día que todo empezó, pues desde el principio ya nos habíamos hablado y con lo que pasó… creo que fue espontáneo al respecto— volvió a hablar Ámbar —…
¿Y no te importa que ella sea la Santa?
Ámbar también esperaba escuchar algo como eso pero seguía tranquila tomando el té.
—Ella sigue siendo Kyrla, la Santa es un título importante, lo sé, pero no deja de ser una persona —Mmmh, buen punto —Ademas que la señorita Ámbar me habló de usted… de ti, Amarilis, ese día de la fiesta, me parece increíble que alguien de su edad pueda hacer eso, más siendo una mujer como yo y ella Amarilis tomo un poco de té algo orgullosa de si misma.
—Naj, hay personas que merecen un alto de cualquier forma, si no entienden, pues se hará lo que se pueda, soy así por naturaleza propia y posiblemente algún día eso me llegue a golpear, lo tengo muy claro —…
Vaya, eso es demasiado personal— dijo Kyrla—, pero creo que está bien que sea usted así, por qué, bueno, si le molesta lo que le voy a decir, puede enojarse conmigo… la estigmatización de los usuarios de Necromancia los ha hecho ver cómo si no pudieran hacer nada para ser relevantes, más usted es claro ejemplo que pueden hacer más —Eso es cierto, la señorita Amarillis es ruda desde que la vi en la fiesta y no cambió casi nada incluso después en el día de la revelación, ahora que puedo verla más seguido, me he dado cuenta que incluso esa magia con el carácter de usted ha dejado claro que puede hacer cosas que nadie más se atreve, nadie que no fuera de otro tipo de magia o marca Hasta Amarilis sabía que Max y Salom estaban orgullosos de lo que ellas decían.
—…
¿Tan alto me tienen?
¿Por qué?
Pregunta honesta, no voy a contradecir nada… —Para mi, pues aún no lo quiero decir— dijo Kyrla algo avergonzada —Por mi parte, diré que me impresiona mucho lo que ha podido hacer y más que nada, tal vez tenga razón en que estoy idolatrando casi sin sentido, pero quisiera hacerlo por el simple hecho… de que puedo ver qué hay personas que no se dejan de nadie Las palabras honestas de ambas decían mucho a pesar de todo lo que había pasado… podía sentir una calidez extraña viniendo de ellas… así que aunque fuera la villana no podía hacer algo para despreciarlas, no era su estilo.
—Solo no exageren, ni me acosen tanto, eso es molesto, solo seamos lo que quedamos, amigas— dijo evadiendo un poco esos sentimientos y tomando más té —!Si¡ —Y espero y soporten las cosas que haré, no lo estoy diciendo a la ligera… terminemos el té, se está enfriando Así paso un tiempo, la tranquilidad de esa área era palpable para cualquiera alrededor, hablando de la escuela, ciertos gustos, cosas de chicas y chicos, por lo que el tiempo pasó rápido.
—Perdonen ustedes, señorita Amarilis, ya casi es hora del asunto de hoy— dijo Salom con un paso al frente —¿Es hoy?— preguntó ella —Usted lo adelanto —Ah, si es cierto Ella se levantó no muy rápido, igual Max.
»Muchas gracias por la fiesta de té, me divertí mucho, espero poder regresarles el favor un día de estos —Gracias Las otras dos también lo hicieron.
—De nada —Lo esperamos con ansias —Hasta luego Ella avanzó tranquilamente y los sirvientes levantaron los utensilios.
Ellos se separaron en parejas, unos a la salida y las otras dos hacia dentro el edificio.
—Eso fue muy bueno, hermana, ¿Que planeas para la próxima fiesta —Max, ¿Puedes hacerme un favor?
—Lo que quieras —Sigue a esas dos —…
¿Eh?
—Desde hace rato nos han estado mirando, sabes que puedo sentirlo, quiero que me digas quienes son y que pueden estar buscando, no importa que pase, no te metas, solo registralo ¿Entendido?
—…
Si Hasta la cara tranquila de Max cambió y se fue a otro lado.
—Esas niñas van a llorar, pero bueno, necesito estar cerca de ellas para darles sus cosas y saber en qué momento harán lo que deben hacer… ya entiendo lo que siente Batman Dió un silbido y Axtriz apareció muy rápido, sin montura y recién levantado.
»Todo sea por mi exilio también para asegurarme tener algo, vamos Ella avanzó sin cambiarse hacia la salida y de ahí hacia las afueras de la ciudad.
No tenía que ir tan lejos, menos con un caballo muy rápido, así que no tardó tanto en llegar a una mansión a lado de una plantación de Azafrán y no muy lejos de ahí un criadero de vacas.
Ella bajo del caballo y sus ropas cambiaron al instante por unas más cómodas, casi ajustadas, y su singular abanico.
Ella entró a la mansión de golpe, haciendo sonar sus zapatos tan a propósito que era como si clavara algo al suelo.
Se dirigió al despacho apenas con alguien ajeno que apareció y ahí estaba alguien… ambos se miraron por un momento y el se levantó de golpe, tardando en procesar quien habla llegado.
—!Se-se-señorita Amarillis¡ ¡No sabía que- —Lo adelanté, siempre lo hago, déjate de estupideces Ella avanzó tranquilamente y se sentó dónde ese tipo estaba.
»¿Cómo va la producción?
Y quiero que seas sincero —Va muy bien, la carne de res así como el Azafrán, su demanda está empezando a dar frutos, a este ritmo tendremos que tener más espacio para cumplir la cuota —¿Se han enfermado las vacas?
¿Hay algún síntoma o algo?
—N-no, por el momento no, todos los días las revisamos como usted ha dicho y no han mostrado nada inusual —¿No ha aparecido la que quiero?
—¿La de las ampollas rojas?
Aún no… ¿Puedo preguntar?
—Para destripar a alguien que pregunte por asuntos que no le importan, ¿Contento?
—…
Ella siguió revisando los papeles así como el que apenas se estaba haciendo.
Después se levantó y camino hacia la puerta.
—Compra los terrenos alrededor pero que los dueños parezcan aún serlos, quienes no acepten dejalos en paz, pero ya sabes, que peleen por un precio aparentemente justo, dales lo que quieren y hazlos firmar, aumenta la seguridad en cuánto hagas eso, la distribución debe ser equitativa pero sin que las vacas vean el azafrán, compra si es posible semillas de pasto y una vez comprados los terrenos riegalos totalmente —Si Ella siguió hablando caminando por dónde ella entró, ahora había gente esperándola en fila, más los ignor aún saludándola, para ir dirigiéndose después al criadero.
Para que decir que las vacas no se incomodaron, no todas pero si algunas, los encargados estaban ahí y la construcción de su sistema para bañarlas así como los corrales se estaba haciendo a un lado.
—¿Cómo vamos, señor Martín?— preguntó ella a un adulto mayor Este estaba clavando una lámina de metal para reforzar una especie de corral a medio construir, se veía ya su edad avanzada pero no por eso decía que iba a detenerse.
El cabello canoso ligeramente negro, lo robusto y serio así como sudoroso entre los pliegues de su piel ya arrugada por la edad denotaban que no iba a detenerse.
Así como él habían más personas alrededor trabajando en distintas cosas.
—Ah, señorita Amarilis, si, vamos según sus especificaciones y detalles que ha dado, no tardaremos mucho y el sistema de riego está a la mitad de ser completado —Genial, sigan así, pronto les daré más trabajo —Muchas gracias, por cierto, ¿Puedo decirle algo?
Si es que me lo permite —¿Qué?
—Solo… este anciano le agradece la confianza en hacer este proceso, este trabajo —La confianza se gana con la calidad del trabajo que uno esté dispuesto a hacer y lo demuestra, no me sirve si no fuera así o máximo no lo notara, continue por favor —Con todo gusto Ella se fue de ahí dejándolo trabajar.
—Todo sea por mi exilio, pero tengo que estar al pendiente de estás cosas… aparte de las demás No era la única inversión que había hecho, habían más, pero por el momento solo eran ciertas cosas que tenía bajo su control, otros tantos hasta apenas parecía tenerlo.
—¿!Acaso estás loca!?
¿Realmente eres una niña estúpida como para pensar que puedo hacer esto?
—Dimelo tu, pedazo de hombre que desconfía de si mismo, ¿Que?
¿El pequeño herrero mezquino que se jacta de ser el mejor, ¿No puede?
—!Hablas como toda una mujer pero solo por qué las tetas las tienes tan grandes como una!
!Soy el mejor y eso no se discute!
!pero no soy un maldito sastre como para hacer algo como esto!
—¡Solo te estoy pidiendo la composición y enlace metalúrgico!
!No te estoy diciendo que lo hagas¡ ¿Tanto golpearte la cabeza con ese martillo te daño el oído o eres imbécil de naturaleza?
—…
!Dame eso¡ El enano Herrero le quitó el papel y lo miró… se quedó pensando en eso mirando más lo que ella tenía… »… —No tan mal, ¿Verdad mi pequeño insecto?
—…
Está vez ganaste pequeña zorra, ¿Tienes eso?
—¿Crees que me presentaría a ti sin tenerlo?
Enano testículos de pasa Y trajeron una caja de madera, ella la abrió y el herrero miró su contenido.
—…
Por toda la mierda del infierno, tu no deberías estar viva —Ay, no me halagues tanto, tomate tu tiempo, pero la prisa es un cierto privilegio que puedo tener yo, ¿No?
—Lo tendré en un mes, ni más ni menos —Okay, nos vemos entonces en un mes pequeño pene —Hasta ese día gorda puta Ella se fue de ahí esperando con ansias su pedido.
Llegando un poco tarde a la escuela antes del cierre del día.
—Okay, regresa al establo, nos vemos después y muchas gracias Axtriz asintió y camino lentamente a dónde se le dijo.
Ella avanzó tranquilamente hacia la entrada volviendo a como estaba antes de salir.
—El negocio de la agricultura y la ganadería no es broma, por el momento todo esta correcto, igual con mi pedido pero… Aún quedaba el asunto de los eventos adelantados.
Según la historia original ahora iba un duelo un mes después de la entrada, la Amarilis original iba a provocar una pelea entre Stone y Tyler, un malentendido por qué esos dos amaban a Kyrla, ella misma lo solucionaría junto a Ámbar y claro, Amarilis quedaría como la culpable, tenía más seguidores pero ahora ella la otra Amarilis estaba algo sola en cuanto a eso, así que debía hacerlo de una manera.
»Siento que si rompo la línea, se pondrá peor… lo haré pasado mañana, por el momento solo quiero descansar.
El motivo por el que empezó esto o más bien, la pelea no fue exactamente como se esperaba, pero había resultado como Amarilis creía, solo que… de cierto modo, las cosas fueron un tanto diferentes, claro, por todo lo que había hecho y pasó, era obvio que la línea no iba a ser tal cual se había establecido, sino de una manera… un tanto extraña.
Stone aunque lo ocultase ya no era racista, Tyler haría lo que fuera por Amarilis, Kyrla ya no era el centro de atención ni de Ámbar, así que debía ser de una manera en la que ambos lo hicieran por Kyrla, pero sabiendo que fue Amarilis… —Malentendidos En la tarde-noche ella preparó las cosas para el día siguiente, tenía que hacerlo sonar tan fuerte y tan disperso que se entendiera aún así de una manera lo que quería decir.
El día siguiente llegó y como parte de su plan dejó lo que quería debajo las puertas correspondientes, sabía que Tyler enseguida sabría quién fue, pero los demás no tanto, el siguiente paso era más sencillo.
—Vaya, Kyrla —¿Eh?
Amarilis, ¿Que la trae por aquí?
—Nah, solo vengo a matar el tiempo, ya hice mis trabajos y quería solo observar a los demás esforzarse pobremente, veo que al menos la Santa hace su trabajo Y si, podía ver qué las miradas de los demás estudiantes estaban dirigidas a mí.
—Por favor, Amarillis, el joven Tyler me ha dicho que suele decir cosas así, pero… —Es la verdad, venimos exclusivamente a esta institución a dar nuestro mejor esfuerzo, sean por las cosas que sean, una meta personal, alejarse de alguien, pero siempre el final es conseguir una parte de lo que se desea, el estudio es importante, tanto como para demostrar que no eres un tonto cualquiera, sino uno que sabe lo que hace —…
—Dime Kyrla, ¿Es más importante ser alguien respetado o ser el mejor?
—…
No sabría decirte… yo opino que ambos —Nadie que se respeta es el mejor en algo, sino, ¿Por qué hay gente que es malvada en puestos importantes?
—…
—¿Crees fácilmente que alguien así es respetuoso con otros?
Nadie está dónde está de la manera correcta, eso es muy claro, pero cuando logras ser alguien que todo mundo conoce, me gustaría ser alguien así, pero honestamente no me interesa ser ni respetada o querida… claro, con excepciones, solo importa mi mundo, mi alrededor, lo demás solo es un cero a la izquierda para mí —…
Ehm, Amarilis, no creo que eso siempre sea así, hablas como si todo mundo fuera así —Mira a los ojos a los demás, todos están tan llenos de expectativas que piensan que no esforzarse es esforzarse demasiado Kyrla si los miro pero algunos mantenían la mirada, otros la evitaron.
Hasta que sintió un toque en su cabeza.
»Por eso me alegra que estés comprometida a tu ritmo con la escuela, haces que lo que has hecho valga la pena —…
No sé por qué has dicho eso- —Te cuento un chiste y si te ries o alguien de aquí se ríe, dejaré que todo esté salón, me calle la boca de un golpe —…
Eso es innecesario y muy malo… pero- —Un esqueleto entra a un bar, pide una cerveza y un trapeador —…
—…
¡PFFF ha hahahaha —Nunca falla Y diciendo eso se fue de ahí con una sonrisa.
Ahora solo quedaba esperar, así que lo hizo afuera, no tan alejada en un espacio abierto, pero no para quedarse quieta, sino bailar.
Bailar moviéndose rápido, precisa y escuchando música por parte de su abanico, recordando los pasos y demás.
Cualquiera lejos de ahí diría que estaba haciendo un ritual, pero Salom que la estaba acompañando sabía que eso era normal en ella, no había forma que escuchase la música, pero habían algunas veces donde ella cantaba a capela alguna que escuchaba, así que estaba acostumbrado a eso al igual que todo aquel que la había visto antes… pero no quienes apenas lo hacían.
—La, Lala la♪♪ Así siguió, incluso cuando el caos fue provocado en uno de los pisos, y aún así ella seguía bailando, Salom miró algo curioso al lado de la explosión.
—¿Que está pasando?
Pero Amarilis seguia bailando un rato más, las explosiones seguían adelante e incluso más peligrosas cada vez.
»Señorita, deberíamos… Y aún así ella seguía moviéndose.
—Tatata tatarata tata♪♪ Todo estaba siendo un desastre y ella seguía bailando.
Para después irse caminando de ahí a ritmo de la música que solo ella escuchaba.
A su paso y ritmo todos los que estaban ahí la miraban de loca, sin entender que estaba haciendo, claro, lejos del desastre en uno de los lados de la escuela.
Y si, en un punto llegó al lugar y era como debía esperarse.
—Tú~~… —Yo~~ ¿Que?
Y Stone intento atacarla, pero Tyler lo detuvo tan fuerte que levantó a media pierna el vestido de Amarilis.
—!Te he dicho que te calmes¡ —!Eres una estúpida!
—No eres el primero que me dice eso… ¿Que está pasando?
Claro que ella se iba a ser la loca, más cuando tenía una coartada al respecto.
Pero ver a esos dos casi a harapos decía que realmente se habían tomado enserio el asunto que ella provocó.
—!
Señorita Amarillis!
Kyrla apareció por un lado junto a Ámbar, ellas se veían preocupadas, las demás personas estaban mirando eso con curiosidad y miedo, claramente ya también con morbosidad por la pelea.
—Señorita, Amarilis, ¿Usted dejo esto en nuestras habitaciones?
—¿Eh?
Le mostraron las cartas y ella solo seguía con su rostro indiferente.
—Si, lo hice yo —!TE DIJE¡ — grito Stone Y ese grito resonó por todos lados muy fuerte.
—Amy, ¿Por qué harías algo así?— preguntó Tyler buscando la explicación casi desesperadamente —…
Bueno, por qué es verdad Y Stone se acercó más furioso a ella.
Tyler aún dudoso se paró para protegerla pero ella lo pasó por un lado.
»A ver, a ver, espera, espera, voy a justificar lo que estoy diciendo y sabrás que no me estoy equivocando Y ella estuvo frente a él con una mano sosteniendo su abanico.
—¿Crees que sabes lo que le está- —Lo sé, por qué en primer lugar, tu por algo decidiste entrar a la militarizada, ¿No?
De Tyler lo sé, todos los saben, ¿Pero tú?
Viniendo de una familia acomodada y que nunca ha tenido algún familiar ahí?
¿No te parecería raro?
¿A nadie?
—…
Y hasta él se quedó en silencio.
Ella sabía por la historia original el hecho que su familia si o si iba a caer en desgracia, todo por un mal movimiento financiero de su padre.
Por ello también fue que lo mando a la militarizada, para tanto alejarlo como tener al menos algo de honor a pesar de como iba a terminar su familia.
—Ademas, todo mundo conoce a tu familia, ¿Por algo fue que cuando éramos pequeños molestabas a Ámbar, no?
—…!!
Y eso lo sobresaltó.
—Exacto, cuando yo mienta sobre algo, puedes enojarte y no diré nada mientras me grites, pero cuando pienses que le puedes echar la culpa a mi amiga por lo que va a pasarle a tu familia… bueno, es obvio lo que va a pasar, ¿No?
Lo que hice simplemente fue una amenaza, ¿Está justificado conociendo los antecedentes de tu familia?
—…
—Eso pensé— dijo y cerró su abanico —, así que si quieres que en unos días pelees conmigo como quedamos, es mejor que empieces a trabajar en algo que seas bueno y pueda mantenerte aquí… señorita Kyrla, ¿Puede hacer lo suyo?
Si no es mucha molestia —Si, enseguida Camino por otro lado alejándose de todo mundo para volver a su lugar En la historia original, Stone perdería su posición, eso desencadenaría el efecto de que se esforzaría por amor a Kyrla para demostrar que podía hacer algo, irónicamente quien le apoyaría más que ella sería Ámbar, pero ahora que ninguna de las dos está para él y ahora su motivación, la más infalible por el momento, era que él debía derrotar a Amarillis… así que la que lo provocó, tenía que hacer algo.
Volviendo a su lugar y empezando a cantar y bailar moviéndose al ritmo de la música ignoró todo a su alrededor, ni cuando algunos alumnos estaban mirándola bailar de una manera tan rara y extraña.
Otro día en la ciudad.
—¿Que te parece este Amy?
—…
Deja ese libro, está maldito —!!!
Y lo dejo donde debía.
—Veo que tú prometido trata de encajar contigo — dijo la “Bruja” Ramuko —Lo lamento mucho, Maestra, tenía que traerlo o no sé estaría en paz— dijo Amarilis —¿Y quién está afuera?— preguntó Ramuko al ver a alguien mirando los alrededores —Es la Santa— respondió Amarilis —…
¿Que?
—…
¿Que con que?
—¿Cómo que es la Santa?
—Lo es, no puede entrar por qué le dije que pueden pasar cosas que no, así que está esperando —…
Hasta aún con el velo cubriéndole el rostro, podía verse la confusión total, además de la sorpresa en su rostro.
»¿Y eso está bien?
—Tampoco podía hacer que él viniera solo, tenía que tener una coartada para los dos, así que eso pasó —…
Bueno, lo dejaré para una plática explicando todo lo que pasa para después, por el momento, así que… ¿Vamos a hacerlo?
—Si, por favor, confío en él y en ella —Si tu lo dices… Ramuko se metió por una puerta y después salió con una silla de madera de caoba color negro con algunas espinas en el reposa brazos y espalda.
Amarilis se quitó parte de su vestido en el lado superior.
—¿Amy?
—No te preocupes, esto es normal, una vez que veas para que es esto entenderás para que es —…
Aún así sabía que para las sociedades ver a una mujer así era algo indecoroso aún si no mostraba lo que realmente no se podía mostrar.
Ella se sentó y enseguida aparecieron cinturones que la sujetaron de los pies y muñecas.
Incluso Kyrla estaba mirando eso por la ventana y Tyler le dijo en señas que estaba bien.
—Bien, aquí vamos, ya sabes cómo es esto —Si, cuando quiera, Maestra Y Ramuko chasqueo los dedos, al instante el collar de Amarilis fue desprendido y todo ese alrededor se oscureció de golpe, más después fue comprimido en el espacio pequeño del alrededor de la silla.
Además que Ramuko le habló a Tyler para explicarle.
—Ya que eres su prometido es mejor que lo sepas, ella es una gran usuaria de magia negra y Necromancia, pero no tenía encontrado una forma de regularla que no sean mis anillos que tiene y el collar que me compró su padre, ella necesita hacer esto para regular su magia en su cuerpo— explicó Ramuko sin dejar de mirar a su alumna —, he estado también ocupada pero… está es la manera más complicada pero efectiva que pude encontrar —¿Que es?
—Una sangría, es un conjuro llamado Rocas de Sangre —…
—No estoy tan loca como para matarla pero vaciar una parte de su sangre y retener la magia que le excede en eso es la mejor opción —…
Ya veo… gracias por preocuparse por ella —Es mi alumna más querida, ¿Por qué no debería?
Eran las palabras más honestas de quién se suponía no debía sentirse así… Tyler podía sentirlo pero no dijo nada al respecto.
Media hora después de comer para recuperarse un poco, los tres salieron de ahí y de la calle, claramente con esos dos por delante y Amarilis un poco atrás, así debía ser.
Ella estaba pensando en lo que le dijo su maestra en privado.
—¿Estás segura que quieres hacer esto?
—Usted sabe que es necesario, aparte de mis padres, a usted no le puedo mentir en absoluto, que ellos sepan algo como esto solo serviría para poder detenerme, así que por lo tanto… es lo mejor, espero y lo entienda —…
Eres tan complicada, pero bueno, sigue así si crees que es lo mejor, si algo se sale de control yo también entraré para al menos detenerte un poco —Muchas gracias, Maestra Sabía que mostrar parte de su debilidad era una carta muy fuerte por el simple hecho que podría salir contraproducente conociendo a Tyler.
De Kyrla no tanto, ella es alguien de luz y sería imposible que pueda hacer algo, pero al menos serviría para apoyara quien quiera detenerla.
»Todo sea por mi exilio Unos días más pasaron, por lo que él siguiente evento tenía que hacerse, uno que incluso ella no quería participar, un torneo de magia y batalla.
De hecho ella no debía no hacerlo por el hecho que la Amarilis original no era buena peleando y se llevaba de la patada con todos los de la academia, incluso los profesores, ella se intentaría meter pero nadie la dejaría y el desarrollo de esos dos, Tyler y Kyrla aumentaría, pero Amarilis iba a tratar de eliminar a Kyrla, más sin embargo después eso se sale de control cuando el mercenario que ella manda obtiene más dinero de parte de alguien más y hasta la Amarilis original se mete para al menos salvar esa parte de su reputación.
—…
Conociendo como se va a torcer la historia original, yo no puedo hacerlo, sino que él lo hará o alguien más… Un ave se puso en su cabeza y soltó una hoja, ella atrapó la hoja en el aire y la leyó.
== Al menos ya lo entiendes == El ave se fue y el papel fue eliminado.
—En ese caso, sería mejor esperar a que ellos me elijan o meterme de lleno… bah, a quien engaño, me gusta hacer esto En otro lado de esa academia.
—Señorita Kyrla, ¿Entrara al torneo anual?— preguntó un chico que le hablaba a ella Estaban en el salón, era el momento de descanso y la convocatoria iba a ser incluida entre los alumnos que quisieran participar, además que igual era algo obligatorio que la Santa, el Caballero Sagrado o cualquiera que fuera de la guardia tendría que entrar ahí.
—¿Eh?
No, no lo sé, se que debe ser un requisito por todo lo que está pasando y más cuando ayuda a la gente a creer que todo está bien aún si pierdo pero… yo no me creo capaz aún de hacer algo como eso… pienso que mi poder no debería ser usado así a la ligera, menos en una situación que no requiera proteger a otros —Ah, eso es cierto, pero me gustaría verla aunque sea un poco, se que esto sonara mal pero… no me gustaría ver a la señorita Amarillis siendo demasiado dominante, ya es demasiado verla hacer lo que quiera aquí… es incómoda su presencia —Te entiendo totalmente, no sé si es ella o es su magia…— dijo otro Y hasta Kyrla sabía que ese pensamiento era también de todo aquel que empezase a conocerla.
—Creo que ella no sería capaz de hacer algo como eso, sería incluso algo ilógico que ella decidiera entrar ahí— dijo Kyrla defendiendola Y una chica entró corriendo.
—!Amarilis entrara al torneo¡ ¡Ya se está declarando ganadora la muy maldita!
Y eso hizo mella en todos los del alrededor, el chico quería ver a Kyrla pero hasta el sabía que ella estaba algo sorprendida y en shock por eso.
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