El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano - Capítulo 25
- Inicio
- El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano
- Capítulo 25 - 25 El Golpe del Dragón y la Ira del Protagonista
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
25: El Golpe del Dragón y la Ira del Protagonista 25: El Golpe del Dragón y la Ira del Protagonista La presión en la plataforma había cambiado.
Ya no era un combate de prueba.
Ya no era un intercambio de calentamiento.
Ahora… era una batalla real.
El qi de Lin Zhen se arremolinaba alrededor de su brazo como una corriente invisible, comprimida con una precisión aterradora.
No era un simple flujo de energía espiritual; era una técnica cultivada, refinada, heredada.
Un legado.
Chen Xuan lo sintió de inmediato.
El aire alrededor de su oponente se volvió más pesado.
Más peligroso.
Más decisivo.
Desde las gradas, los discípulos ya no hablaban.
Algunos incluso habían contenido la respiración.
Porque todos podían sentirlo.
Ese ataque… no era una técnica común.
— Lin Zhen avanzó.
Un solo paso.
Pero la presión espiritual se expandió como una ola invisible.
Sus ojos estaban fijos en Chen Xuan.
—Tu estilo es extraño —dijo con calma—.
Pausa.
—Pero termina aquí.
Su palma descendió lentamente hacia atrás, reuniendo energía espiritual.
El qi giró.
Se comprimió.
Y entonces… explotó.
— Palma del Linaje Celestial — Tercera Forma: Ruptura del Cielo.
El ataque descendió como una avalancha.
El aire se distorsionó alrededor de la palma.
Chen Xuan lo sintió antes de que llegara.
…Esto sí es peligroso.
Su cuerpo reaccionó.
Guardia.
Paso lateral.
Pero la presión del qi era demasiado densa.
El impacto llegó.
¡BOOM!
La explosión de energía sacudió la plataforma.
Chen Xuan salió despedido hacia atrás varios metros.
Sus pies se deslizaron sobre la piedra hasta detenerse cerca del borde.
El público estalló en murmullos.
—¡Ese golpe!
—¡Eso fue devastador!
—¡Lin Zhen va a terminar esto!
— Chen Xuan respiró con dificultad.
El impacto había atravesado su defensa.
El dolor recorría su torso como una corriente eléctrica.
Su visión se sacudió por un segundo.
Pero… no cayó.
Sus rodillas se mantuvieron firmes.
— Lin Zhen lo observó.
Un destello de sorpresa cruzó sus ojos.
…Sigue de pie.
— Chen Xuan inhaló lentamente.
El dolor estaba ahí.
El cansancio también.
Pero algo más estaba creciendo.
La frustración.
La determinación.
Y sobre todo… la negativa absoluta a perder.
— Desde las gradas, Lian Ruyu apretó ligeramente los puños.
Levántate… — Lin Zhen avanzó de nuevo.
Esta vez su postura era diferente.
Más directa.
Más final.
Había decidido terminar la pelea.
Su palma se elevó otra vez.
El qi se comprimió con más intensidad que antes.
La presión espiritual cayó sobre la plataforma como una montaña invisible.
—Terminemos esto.
— Chen Xuan lo vio venir.
Y por primera vez… sonrió.
Una sonrisa pequeña.
Peligrosa.
Porque en ese momento… recordó algo.
El sistema.
El entrenamiento.
Las sesiones interminables en la consola.
Los movimientos de Ryu.
El flujo del qi.
La postura.
El timing.
— Ahora.
Chen Xuan bajó ligeramente el centro de gravedad.
Sus pies se posicionaron con precisión.
Sus manos se colocaron frente a su cuerpo.
La energía espiritual comenzó a reunirse entre sus palmas.
Al principio… nadie lo notó.
Pero entonces… el aire vibró.
— Lin Zhen frunció el ceño.
¿Qué está haciendo?
— Chen Xuan habló en voz baja.
Casi como un susurro.
—Hadoken.
— La energía explotó.
Una esfera azul de qi comprimido salió disparada entre sus manos.
El impacto del ataque espiritual fue tan repentino que nadie en la plataforma lo esperaba.
Ni siquiera Lin Zhen.
— ¡BOOM!
La esfera de energía golpeó directamente su torso.
La explosión de qi sacudió la arena.
Lin Zhen fue lanzado varios metros hacia atrás.
Sus pies se arrastraron violentamente sobre la piedra antes de detenerse.
El público se levantó de golpe.
—¡¿QUÉ FUE ESO?!
—¡¿UNA TÉCNICA DE PROYECCIÓN DE QI?!
—¡¿QUÉ TÉCNICA ES ESA?!
— Lin Zhen se mantuvo de pie.
Pero el daño era evidente.
Su respiración se había vuelto más pesada.
Su túnica estaba rasgada en el pecho.
La energía residual aún chisporroteaba en el aire.
Sus ojos… ardían.
— Chen Xuan exhaló lentamente.
Su postura volvió a relajarse.
Pero por dentro… sabía algo.
Ese ataque había hecho daño.
Mucho.
— Lin Zhen apretó lentamente los puños.
Su pecho subía y bajaba con respiraciones profundas.
Nunca… nadie en este torneo lo había golpeado así.
Nunca.
— El silencio volvió a caer sobre la arena.
Y entonces… algo cambió.
— El qi alrededor de Lin Zhen comenzó a moverse.
Primero lentamente.
Luego… como una tormenta.
La energía espiritual empezó a fluir hacia su cuerpo desde todas direcciones.
Los discípulos cercanos lo sintieron de inmediato.
—¡¿Qué…?!
—¡Su qi…!
— Desde las gradas, varios ancianos se inclinaron hacia adelante.
Uno de ellos murmuró: —Está rompiendo el cuello de botella… — La energía espiritual giró alrededor de Lin Zhen como un remolino.
Su presión espiritual aumentó.
Más fuerte.
Más profunda.
Más dominante.
— Chen Xuan lo sintió de inmediato.
Y por primera vez… su sonrisa desapareció.
…Espera.
No.
— La explosión llegó de golpe.
¡BOOM!
Una onda de qi se expandió desde el cuerpo de Lin Zhen.
Su aura espiritual se volvió mucho más pesada.
Más refinada.
Más peligrosa.
— Un discípulo gritó desde el público: —¡Avanzó!
—¡Lin Zhen acaba de avanzar!
— Un anciano confirmó con voz grave: —Reino de la Fundación Espiritual… Pausa.
—Nivel Medio.
— La plataforma quedó en silencio.
El ambiente había cambiado por completo.
— Lin Zhen levantó lentamente la cabeza.
Sus ojos ahora brillaban con una intensidad completamente distinta.
El poder que emanaba de su cuerpo era mucho más profundo que antes.
— Chen Xuan sintió un pequeño escalofrío recorrer su espalda.
…Genial.
Exactamente lo que no quería.
— Lin Zhen habló con voz calmada.
Pero la presión detrás de sus palabras era aplastante.
—Gracias.
Chen Xuan levantó una ceja.
—¿Por qué?
— Lin Zhen dio un paso adelante.
La piedra bajo su pie crujió ligeramente.
—Ese ataque… Pausa.
—Me obligó a romper el límite.
Sus ojos se fijaron en Chen Xuan.
—Ahora… terminemos esto.
— Chen Xuan suspiró.
Luego se rascó ligeramente la nuca.
—…Hoy definitivamente no es mi día.
Pero su postura volvió a asentarse.
La guardia de Ryu apareció una vez más.
Sus ojos se afilaron.
Porque si algo era seguro… era que el combate… acababa de volverse mucho más peligroso.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com