Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano - Capítulo 27

  1. Inicio
  2. El Extra que Estaba Destinado a Morir se Convirtió en el Villano
  3. Capítulo 27 - 27 El Discípulo que No Podía Levantarse
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

27: El Discípulo que No Podía Levantarse 27: El Discípulo que No Podía Levantarse El silencio después de la batalla fue extraño.

No era el silencio de la derrota.

Ni el de la sorpresa inmediata.

Era algo más profundo.

Algo que tardaba en procesarse.

La arena del torneo de la Secta de la Espada Celestial estaba llena de discípulos que aún no terminaban de comprender lo que habían visto.

Un discípulo del Reino de la Fundación Espiritual Medio había sido derrotado.

Por alguien que, hasta hacía unas horas, estaba en el Reino Terrenal Avanzado.

Eso no era imposible.

Pero tampoco era común.

Y definitivamente no lo era con un estilo de combate que nadie reconocía.

En el centro del campo de combate… Chen Xuan seguía tirado en el suelo.

Mirando el cielo.

Sin moverse.

Ni un centímetro.

Su cuerpo estaba completamente rígido.

No por decisión propia.

Sino porque el sistema había sido muy claro.

[Movilidad bloqueada: 23h 41m restantes] Chen Xuan suspiró mentalmente.

Excelente.

Gané la final… …y ahora parezco un cadáver.

Algunos discípulos empezaron a acercarse.

Otros seguían mirando desde lejos.

Los murmullos crecían.

—¿Está muerto?

—No… está respirando.

—Entonces… ¿por qué no se mueve?

—¿Quizá fue alguna técnica de Lin Zhen?

— Chen Xuan escuchaba todo.

Pero no podía responder.

Esto es humillante.

A pocos metros de distancia, Lin Zhen se había incorporado lentamente.

Su respiración seguía pesada.

Pero su mirada estaba fija en Chen Xuan.

No había ira en su rostro.

Ni frustración.

Solo una mezcla de sorpresa… y respeto.

— —Ese ataque… murmuró para sí mismo.

Recordaba perfectamente la secuencia final.

El torbellino de patadas.

El golpe ascendente.

La esfera de energía.

Nunca había visto algo así.

Nunca.

— En las gradas elevadas… los ancianos de la secta estaban discutiendo.

No abiertamente.

Pero sí entre ellos.

Porque ahora venía la parte importante del torneo.

El reclutamiento.

Cada cierto número de años, los discípulos externos que demostraban mayor talento eran elegidos por los ancianos y maestros de los picos para convertirse en discípulos personales.

Ese era el verdadero premio.

No la victoria.

Sino el maestro.

Un anciano de barba gris habló primero.

—Ese joven Lin Zhen… Sus ojos brillaban.

—Su talento es extraordinario.

Otro anciano asintió.

—El linaje que usa es antiguo.

—Su control del qi es excepcional.

Un tercero intervino.

—Yo lo quiero para mi pico.

Las discusiones comenzaron.

Porque Lin Zhen era claramente el talento más refinado del torneo.

Pero no era el único nombre que se mencionaba.

—La joven Lian Ruyu también mostró un talento impresionante.

—Su afinidad fría es extremadamente pura.

—Su control de espada es muy elegante.

Los ancianos comenzaron a evaluar.

Pero entonces… uno de ellos frunció el ceño.

Mirando hacia la arena.

— —¿Y ese otro?

— El anciano señalaba a Chen Xuan.

Que seguía tirado en el suelo.

Sin moverse.

— Hubo un pequeño silencio.

Luego otro anciano habló.

—Su estilo es extraño.

—Primitivo.

Otro añadió.

—No pertenece a ninguna escuela conocida.

Un tercero negó con la cabeza.

—Golpes simples.

Patadas directas.

Movimientos sin refinamiento espiritual.

— Otro anciano suspiró.

—Tal vez fue suerte.

— Nadie mencionó que había derrotado a Lin Zhen.

Porque… no sabían cómo explicar lo que habían visto.

Desde el extremo del palco elevado… una figura no participaba en la discusión.

Solo observaba.

Una mujer.

Vestida con túnicas blancas y azules.

Su presencia era tranquila.

Elegante.

Pero había algo peligroso en su aura.

— Shen Qiuyao.

La maestra más poderosa del Pico de la Luna de Jade.

Y también… la más solitaria.

En toda la secta se sabía algo sobre ella.

Shen Qiuyao raramente aceptaba discípulos.

De hecho… solo tenía uno.

Su Qingyue.

La hermana mayor del Pico de la Luna de Jade.

Una cultivadora conocida por su carácter sereno, su dominio absoluto de las artes de hielo y su belleza tranquila que muchos discípulos comparaban con la luz de la luna reflejada sobre el jade.

Era la única discípula directa que Shen Qiuyao había aceptado en años.

Por eso… lo que estaba ocurriendo ahora resultaba tan sorprendente.

Sus ojos estaban observando tres figuras.

Lian Ruyu.

Lin Zhen.

Chen Xuan.

— Sus labios se curvaron apenas.

Una sonrisa pequeña.

Interesada.

— —Curioso.

La reunión de ancianos finalmente terminó.

Y el líder del torneo descendió a la arena.

Su voz resonó con fuerza.

— —¡Discípulos!

El público se calmó.

— —El torneo ha terminado.

—Ahora se anunciarán las decisiones de los maestros de la secta.

— El ambiente se volvió tenso.

Porque este momento… definía el futuro de muchos.

El anciano comenzó a nombrar.

Algunos discípulos eran llamados por picos menores.

Otros por maestros especializados.

Pero todos sabían… que los verdaderos talentos aún no habían sido llamados.

Finalmente… el anciano pronunció un nombre.

— —Lin Zhen.

— El silencio cayó.

Porque todos sabían que ese nombre provocaría problemas.

— Y así fue.

Tres ancianos se pusieron de pie.

Casi al mismo tiempo.

— —Mi pico lo recibirá.

—No, el mío.

—Sería un desperdicio no entrenarlo conmigo.

— Los murmullos crecieron.

Los discípulos miraban con emoción.

Eso era prestigio.

Eso era talento.

— Lin Zhen permaneció en silencio.

De pie.

Observando.

— Pero entonces… otra voz habló.

Tranquila.

— —Es suficiente.

— El silencio cayó de inmediato.

Porque todos reconocían esa voz.

— Shen Qiuyao.

— La maestra descendió lentamente desde el palco.

Su presencia hizo que los discípulos se apartaran.

No por miedo.

Sino por respeto.

Sus ojos se detuvieron frente a Lin Zhen.

— —Tu talento es excepcional.

Dijo con calma.

—¿Te interesaría entrenar en el Pico de la Luna de Jade?

— El público murmuró.

Porque todos sabían algo.

Shen Qiuyao casi nunca ofrecía eso.

— Lin Zhen la observó unos segundos.

Luego dio un paso adelante.

Sus manos adoptaron el saludo tradicional de cultivadores: el puño derecho cubierto por la palma izquierda frente al pecho.

Inclinó ligeramente la cabeza.

— —Este discípulo saluda al maestro.

— Los murmullos recorrieron el público.

Ese gesto significaba aceptación.

Entonces… los ojos de Shen Qiuyao se movieron.

Hacia otra figura.

— Lian Ruyu.

— La joven avanzó con calma.

Sus manos adoptaron la misma posición ceremonial.

Puño y palma frente al pecho.

Inclinó la cabeza.

— —Este discípulo saluda al maestro.

— Shen Qiuyao asintió ligeramente.

Luego… sus ojos se movieron una vez más.

— Hacia el suelo.

— Donde Chen Xuan seguía tirado.

Inmóvil.

— Hubo un pequeño silencio incómodo.

— Shen Qiuyao habló.

— —Chen Xuan.

— Nada.

— El público miró.

— —Chen Xuan.

— Nada.

— Un discípulo murmuró.

—¿Sigue inconsciente?

Otro respondió.

—Creo que sí.

— Shen Qiuyao inclinó ligeramente la cabeza.

Observándolo.

— —¿Deseas unirte al Pico de la Luna de Jade?

— Silencio.

— Todos esperaron.

— Nada.

— Chen Xuan estaba escuchando todo.

Perfectamente.

Pero su cuerpo… seguía completamente paralizado.

— Maestra… Me encantaría responder.

Pero no puedo mover ni un dedo.

— La situación empezó a ponerse incómoda.

Los discípulos se miraban entre ellos.

Los ancianos fruncían el ceño.

— Finalmente… una figura caminó hacia él.

— Lian Ruyu.

— Suspiró.

Se agachó junto a Chen Xuan.

— —¿Puedes levantarte?

Susurró.

— Chen Xuan respondió mentalmente.

No.

— Pero obviamente… no dijo nada.

— Lian Ruyu lo miró unos segundos.

Luego… simplemente lo agarró del brazo.

— Y lo levantó.

— Bueno… intentó.

— El resultado fue más parecido a arrastrarlo.

— Chen Xuan se deslizó por el suelo como si fuera un saco de arroz.

— El público quedó en silencio.

— Un discípulo murmuró.

— —¿…Está bien eso?

— Otro respondió.

— —Supongo que sí.

— Lian Ruyu lo arrastró hasta quedar frente a Shen Qiuyao.

Con total naturalidad.

— Chen Xuan seguía mirando el cielo.

Inmóvil.

— La escena era tan absurda… que varios discípulos no sabían si reír o no.

— Shen Qiuyao observó todo.

En silencio.

— Luego… sonrió.

— Una sonrisa pequeña.

Divertida.

— —Interesante.

— Miró a Chen Xuan.

— —Creo que este discípulo será… problemático.

— Lin Zhen observaba la escena en silencio.

Sus labios se curvaron apenas.

— Por primera vez en todo el torneo… había alguien que no entendía.

— Chen Xuan.

— Y eso… lo hacía aún más interesante.

— En el suelo… Chen Xuan pensaba algo completamente distinto.

— Genial.

Ahora oficialmente soy el discípulo más patético de la secta.

— Pero aun así… seguía sonriendo.

— Porque la historia… seguía cambiando.

Y eso… era exactamente lo que quería.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo