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El fin de la era mágica - Capítulo 279

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279: Capítulo 279: Fractura 279: Capítulo 279: Fractura Editor: Nyoi-Bo Studio Desafortunadamente, era demasiado tarde para que Stan Watson se diera cuenta de lo que estaba pasando.

La llama roja atravesó la gruesa Pared de Hielo, deslumbrante como el sol.

De inmediato, el hielo se derritió mientras que la incandescencia roja salió disparada.

De pronto, Stan perdió contacto con el suelo, y un brazo en llamas se aferró a su cuello.

Luego de eso se escuchó un chasquido.

De inmediato, todo quedó en silencio.

Todos se quedaron allí aturdidos.

Era una escena realmente impresionante.

La hermosa Experta Espadachina olvidó enviar un quinto ataque Luna Creciente, las élites del Grupo de Mercenarios Dragón Rojo olvidaron intentar salvar a su patrón.

Todos se quedaron allí aturdidos, llenos de asombro y miedo.

Stan Watson ya había sido famoso hacía diez años.

Se lo consideraba el futuro de la familia Watson, un Alto Mago de veinticinco años que impresionaba a todo Okland, y que había continuado progresando de manera constante a medida que pasaban los años.

Había avanzado con rapidez por el camino de la magia y ya se había transformado en un Alto Mago de nivel ocho.

Tal vez, si le daban tiempo, al cabo de tres años ya sería un Archimago.

Stan Watson era como una sombra que acechaba las mentes de todos los magos jóvenes de Okland.

Todos sabían que él era muy orgulloso y arrogante, pero nadie podía negar que era extremadamente talentoso.

Cualquiera que quisiera alcanzar la cima no tendría otra opción que enfrentar a Stan Watson.

Incluso la hermosa Experta Espadachina.

Anna tenía el linaje del Dios de Guerra.

Ella había derrotado al famoso Experto Espadachín, Rosen, y ahora era la vicelíder del Grupo de Mercenarios Dragón Rojo.

Su espada rara vez se encontraba con oponentes que valieran la pena, pero tenía que admitir que a ella todavía le faltaba mucho para estar al nivel de Stan Watson.

Con anterioridad, Stan había afirmado con arrogancia que solo un Santo de Espada estaba calificado para preocuparse por él.

En ese momento, aunque Anna se había molestado por eso, no respondió porque, de hecho, eso era cierto.

Él tenía una confianza increíble, al punto de llegar a la arrogancia.

Pero ahora…

El arrogante y formidable Stan Watson estaba muerto.

En efecto, aquel brazo, que aparentaba ser frágil y delgado, había atravesado la Pared de Hielo y había quebrado el cuello a Stan en un instante.

Ahora, Stan Watson era solo un cadáver que ese joven mago lanzó al suelo de manera casual.

La Encarnación Elemental de Fuego ya se había desparramado y el joven mago ya no emitía alocadas fluctuaciones de maná.

Miró afectuosamente a todos los que se encontraban a su alrededor con una sonrisa en su rostro.

Si no hubiera sido porque las chispas de la punta de sus dedos todavía no se habían disipado, nadie se hubiera imaginado que ese joven cuidadoso y de aspecto inofensivo acababa de quebrarle el cuello al genio más sobresaliente de la familia.

—Tú…

¡mataste a Stan Watson!

—Anna se quedó allí aturdida.

Se aferraba con fuerza a su espada pero era evidente que esta temblaba.

La hermosa Experta Espadachina ya estaba paralizada.

No podía dejar de pensar en las consecuencias de la muerte de Stan Watson.

El fracaso de la misión de acompañamiento sería un gran golpe para la reputación del Grupo de Mercenarios Dragón Rojo y, la familia Watson, sin duda investigaría el asunto.

Normalmente, la única opción de Anna como mercenaria contratada sería matar al asesino.

Pero no se atrevía a intentarlo.

Anna realmente no se atrevía porque el poder de aquel joven mago era escalofriante y extraño.

Simplemente no tenía la confianza para soportar ese poder, mucho menos, matar al oponente.

El solo hecho de mirarlo desde lejos le hacía sentir un miedo atroz.

Si hasta Anna se encontraba en ese estado, con más razón los otros mercenarios.

De hecho, todavía no habían reaccionado.

¿Cómo era posible que su perfecta misión de acompañamiento fallara de repente?

—¿De dónde vino ese joven mago?

¿Cómo es posible que tenga un poder tan escalofriante?

¿Acaso Stan no era el genio más sobresaliente de las generaciones más jóvenes de Okland?

¿El más talentoso?

¿Cómo es posible que no haya podido ni siquiera resistirse?

¿Cómo es que puede quedarse allí como si fuera otra persona la que le rompió el cuello?

Esto…

¿Qué está sucediendo?

Pero Lin Yun no les daba ninguna respuesta.

No se marchó de inmediato tras suspender la Encarnación Elemental del Fuego.

Por el contrario, se inclinó y levantó el mapa amarillo.

Había visto a Stan Watson sacarlo antes y parecía ser algo muy importante.

Luego de aparecer, Stan Watson no tuvo el tiempo de ocultarlo y, a causa de su muerte, el mapa había caído al suelo involuntariamente.

—¿Oh?

—Tras levantarlo, Lin Yun echó un vistazo al mapa y se interesó en lo que veía.

En el mapa amarillo estaba dibujada la forma de las montañas Aurij con una línea roja en la cima.

Lin Yun la estudió con detenimiento y vio que el final de esa línea parecía encontrarse al otro lado de las montañas Aurij, cerca de la región de Gaugass.

—Parece que he matado a la persona indicada.

—Lin Yun sonrió y dejó de estudiar el mapa.

Lo enrolló lentamente y lo guardó con cuidado en su bolsillo.

Seguir mirándolo sería una pérdida de tiempo.

La línea roja conducía a una región a la cual él no podía ingresar en ese momento.

En el futuro, se desataría una batalla que haría temblar el mundo y devoraría a Noscent en su totalidad.

Allí caerían incontables generadores, Archimagos, Santos de Espada.

En esa guerra solo habría carne de cañón, ya que en ella caerían más de una docena de Magos Celestiales.

Por esa razón, la muerte de Stan Watson no era injusta.

Intentar adentrarse en esa zona con la fuerza de un Alto Mago de nivel ocho…

—En verdad estaba cansado de vivir —dijo Lin Yun frunciendo la boca.

Ya no prestaba atención al cuerpo que se encontraba en el suelo y asintió en dirección a la hermosa Experta Espadachina que no dejaba de temblar—.

No te preocupes, no tengo malas intenciones.

Luego procedió a bajar de la montaña.

En ese momento, los cincuenta mercenarios de élite y la Diosa de Guerra de veinticuatro años no se atrevieron a detenerlo.

Ni hablar de detenerlo, ni siquiera se atrevían a respirar.

La figura de Lin Yun se fue perdiendo en la distancia.

—¡Un momento!

¡Detente!

—Anna parecía haber recuperado algo de coraje mientras perseguía a la figura desdibujada.

Pero luego, se detuvo.

Ni siquiera esa hermosa Experta Espadachina sabía lo que estaba haciendo.

¿Perseguirlo?

¿Había alguna diferencia entre eso y cortejar a la muerte?

El poder que había demostrado el oponente era capaz de arrollar a los Expertos Espadachines, y ella solo se encontraba en el nivel cinco.

Aunque hubieran pasado algunos años y ella hubiera alcanzado el nivel nueve, o incluso el nivel Santo de Espada, sentía que le habría resultado muy difícil ganar.

Pero…

Se sentía reacia a dejar que el oponente se escapara.

Anna no sabía qué debía hacer en ese momento.

La rubia Experta Espadachina estaba al borde de la desesperación mientras se encontraba de pie en su sitio.

No se atrevía a perseguirlo, pero no quería dejarlo ir.

Unos minutos después, cuando la silueta del joven mago desapareció por completo, Anna suspiró y le dijo a los cincuenta mercenarios que se encontraban detrás de ella—: Tomen el cadáver del joven Maestro Stan, regresemos…

Al mismo tiempo, en la casa de la familia Merlin.

—Qué coincidencia, he venido a encontrarme con nuestro joven primo hoy, pero él ha salido.

Olvídalo, no importa si nuestro primo no está por aquí, solo quería decirle algunas cosas.

Ross se quedó allí con su actitud condescendiente.

—El joven mago de antes ya estaba escondido detrás de Ross, temeroso de que aquel Hombre Bestia de Llama Oscura actuara por impulso.

—¿Qué era lo que querías decirle?

—He oído que los negocios de nuestro joven primo en Ciudad de Mil Velas van bastante bien, el negocio de alquimia llamado la Rosa Dorada parece tener éxito.

Está perfecto, yo acabo de formar un grupo de mercenarios y estoy preparando una expedición al Plano Rama del Río, de modo que necesito mucho equipamiento.

Espera un momento, haré que alguien redacte una lista y te la enviaré, así nuestro primo menor podrá enviar los artículos cuanto antes.

—Je, je…

—al escuchar eso, William comprendió de repente.

No era de extrañar que alguien estuviera buscando problemas.

Resultó estar obedeciendo a su maestro.

El asunto de la riqueza de la Rosa Dorada ya se había extendido por toda la familia Merlin.

No era solo Ofran el que sabía, hasta era probable que Ross y Aube tuvieran algo de información.

Estaba claro que Ross había oído que a la Rosa Dorada le estaba yendo bien en Ciudad de Mil Velas y, por esa razón, había enviado a un grupo de personas a buscar problemas para obtener algunos beneficios de la Rosa Dorada.

No era difícil de entender.

Mientras ellos estaban ocupados haciendo estragos, Ross parecía ordenar todo y aprovechar la oportunidad para pedir una partida de artículos de alquimia.

Como debía un favor y a causa del poder que tenía Ross, aunque Mafa no quisiera, se sentiría presionado a ocuparse de ese pedido.

Desafortunadamente, Ross todavía no había conocido a Mafa.

Si lo hubiera hecho, nunca se habría atrevido a chantajearlo, aunque fuera cien veces más valiente…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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