El fin de la era mágica - Capítulo 281
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281: Capítulo 281: Revancha 281: Capítulo 281: Revancha Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Stan Watson!
—Ross tuvo un repentino ataque de ira al escuchar ese nombre y rugió—: ¡Lo aplastaré tarde o temprano y les demostraré a todos que Ross Merlin es cien veces mejor que él!
—¿Qué le sucedió?
—le preguntó Lin Yun a William con una expresión extraña.
No escuchó lo que decía Ross, ni siquiera le dedicó una mirada.
—Bueno, en el pasado…
—William no intentó actuar con tacto y dijo eso con una voz fuerte para que Ross pudiera oírlo.
—William, ¡cállate!
—El encolerizado Ross se puso furioso como un león.
Apretó los puños y se le pusieron los ojos rojos al tiempo que miraba a William con furia e intención asesina.
Para Ross, el nombre de Stan Watson era tabú.
Eso era un secreto a voces dentro de la familia Merlin.
Pocas personas se atrevían a mencionar ese nombre frente a Ross.
Tres años antes, Ross había ingresado en las profundidades del Plano de Llama Embravecida y había atacado el fuerte Escarlata, que estaba ocupado por mil Hombres Bestias de Llama Embravecida.
Había pasado siete días y siete noches luchando contra ellos en aquel lugar, hasta que derrotó al ejército y se apoderó del fuerte.
Luego de esa lucha, la posición de Ross dentro de la familia Merlin se había disparado.
De ser miembro de una rama lateral, se había convertido en uno de los miembros más importantes de la familia, uno de los tres genios junto con Leon y Aube, y hasta había obtenido un puesto en el Consejo de Ancianos.
Pero…
Mientras Ross estaba empapado en éxito, la familia Watson se unió a la lucha por el Plano de Llama Embravecida.
Esa fue la primera Guerra Planar en la que Stan Watson participó.
Ese joven genio de la familia Watson se transformó en una luz deslumbrante de la Guerra Planar.
La legión planar de la familia Watson era una fuerza irresistible bajo el liderazgo de Stan Watson y logró derrotar a tres legiones planares de la familia Merlin.
Cientos de miembros de esa familia murieron en manos de Stan Watson, incluyendo al hermano menor de Ross.
Al final, los dos genios deslumbrantes tuvieron una batalla decisiva al pie del fuerte Escarlata.
Esta causó conmoción en todo Okland.
Fue imposible calcular la cantidad de personas que, al enterarse, corrieron hacia el Plano de Llama Embravecida al para intentar ver algo de la decisiva batalla.
Pero…
Esta ya había finalizado.
Al Alto Mago de nivel seis, Stan Watson, solo le había tomado diez minutos deshacerse del Alto Mago de nivel cuatro, Ross Merlin, quien solo se encontraba a un paso de alcanzar el nivel cinco.
La batalla desilusionó a todos.
También quedó demostrado que el nivel cinco era una línea divisoria infranqueable.
El Manantial Infinito fue derrotado y Ross Merlin cayó de su arrogante posición.
Pasó tres años odiando a Stan Watson incansablemente, pensando en aquella desgracia y anhelando vengar a su hermano menor.
Pero no importaba cuánto entrenara, cuando levantaba la cabeza lo único que podía ver era la espalda de Stan.
Día tras día, año tras año…
Stan Watson ya se había transformado en su pesadilla.
Se volvía loco cada vez que alguien mencionaba su nombre.
—Ja, ja…
—rio William entre dientes.
Naturalmente, él sabía por qué Ross odiaba a Stan Watson.
Pero Ross no sabía que William lo odiaba aún más.
Aparte de William y su padre, no mucha gente sabía de ese asunto.
Más temprano, cuando William y Lin Yun se habían marchado del estudio de Ofran, William había dicho algo mientras caminaban.
Él tenía una hermana mayor que había muerto en el Plano de Llama Embravecida.
Lin Yun no había dicho nada de eso antes.
Pero William sabía que Stan Watson ya estaba muerto.
—¿Por qué desperdiciaste un Escudo Rúnico con ese Dragón de Fuego?
—Lin Yun ignoró por completo al encolerizado Ross, pero él tampoco prestó atención a William, que quería seguir hablando con Ross.
Solo lo miró preocupado mientras le hacía esa pregunta.
—Yo…
—William se veía incómodo.
—No me digas que no sabes.
En una batalla entre Altos Magos, cualquiera que se vea obligado a usar su Escudo Rúnico primero suele inclinarse ante su derrota.
¿Qué estabas pensando?
—Yo solo…
—respondió William en voz muy baja mientras, inconscientemente, bajaba la cabeza antes esas críticas—.
Solo sentí que no podía manejar a ese Dragón de Fuego…
—¡El Dragón de Fuego es solo un hechizo de quinto grado!
—Lin Yun no estaba satisfecho.
—Pero, su Runa Conductora de Magia es el Manantial Infinito…
—¡Ja, ja!
Él podrá tener el Manantial Infinito, ¿pero acaso tú no tienes Metamágicos?
¿Lo has olvidado luego de convertirte en Alto Mago?
Mientras tuvieras un Hechizo Potenciado y usaras un Campo de Hielo, te habría dejado resistir más de la mitad del daño.
Si después hubieras usado un Hechizo Instantáneo, te habrías podido ocupar fácilmente de aquel Dragón de Fuego.
Pero preferiste usar el Escudo Rúnico.
¿Acaso no sabías que si tu escudo se rompía no ibas a tener una reserva de hechizos defensivos decentes?
—Lo sé, pero…
—¿Pero qué?
¿No imaginabas el resultado?
Después de usar ese Escudo Rúnico, te aplastaron como a una mosca.
—La próxima vez pondré atención…
—No tengo tanto tiempo para perder contigo.
¡Ahora vete!
¡Si te vuelvo a ver usando el Escudo Rúnico con negligencia, tendré una conversación contigo acerca de cómo te aprovechas de mis asuntos!
William palideció de golpe.
Aunque Lin Yun no había dicho nada específico, ¿cómo era posible que William no supiera que se estaba refiriendo a Stan Watson?
Después de medio año en Ciudad de Mil Velas, William había llegado a entender mucho a su primo menor.
A ese joven Alto Mago no le preocupaban la vida o la muerte de Stan Watson.
Para él, Stan era solo un pase a la Tierra Ancestral.
Si el pase estaba intacto o se dañaba era algo que a ese joven Alto Mago no le importaba.
Pero si en el camino alguien sacaba ventaja de eso…
Eso definitivamente sería un problema.
Mafa no era Ross.
En el peor de los casos, su hechizo de fuego, le causaría heridas de gravedad…
Pero sería mucho más grave si disgustaba a Mafa.
El Hombre Bestia Dracónica lo había hecho en el recinto del tesoro.
Al final, Xiuban tuvo pesadillas durante dos semanas.
Cada vez que veía una llama se ponía a llorar, a aullar o a reírse de manera histérica.
William sintió que se le helaba la sangre al pensar en la condición de Xiuban.
—¡Iré de inmediato!
—William no se atrevió a dudar y, luego de levantar su bastón mágico, fue hacia allí—.
¡Ross, eres un cobarde!
¡Apenas escuchas el nombre de Stan Watson ensucias tus pantalones!
Si todavía no estás petrificado de terror, ¿qué te parece ir por una segunda ronda?
¡Debo ver si el Manantial Infinito es tan aterrador como dices!
—William…
—A Ross se le habían puesto los ojos rojos cuando se nombró a Stan Watson pero, al escuchar a William, se sintió completamente aterrorizado—.
¿Estás jugando con la muerte?
—Sí, estoy jugando con la muerte, ¡ven por mí!
—Bien, ¡cumpliré tu deseo!
—Luego de decir eso, el aura de Ross se modificó mientras el Manantial Infinito volvía a activarse y estallaba con todo su poder.
Grandes cantidades de maná salieron volando y hasta provocaron que el maná que se encontraba alrededor fuera absorbido alocadamente como por un remolino.
—¡Mierda!
—William estaba estupefacto.
Al parecer, antes Ross no había aprovechado todo el potencial del Manantial Infinito.
Ese Ross era el mismo que se había apoderado del fuerte Escarlata sin la ayuda de nadie y había derrotado a mil Hombres Bestias de Llama Embravecida.
Esas fluctuaciones de maná solo podían describirse como algo escalofriante.
Incluso un Alto Mago como William sentía terror al encontrarse en aquel torbellino de maná.
Pero…
Era solo un atisbo de miedo.
Eso no podía compararse con el hecho de tener que enfrentarse a su primo menor.
Sin dudarlo, William se aferró a su bastón mágico con fuerza y lanzó el primer hechizo de la batalla.
Era una Llamarada, una Llamarada que contenía su determinación.
William quería ganar la iniciativa siendo el primero en atacar.
Solo había dicho esas palabras para enfurecer a Ross.
A los ojos de William, un Ross furioso inevitablemente se abalanzaría y atacaría, por lo que la Llamarada que lanzó debía ser capaz de conseguir algunos resultados.
Aunque no pudiera herirlo, eso debía lograr que Ross se pusiera nervioso.
Pero no esperaba que, incluso antes de que él lanzara su Llamarada, Ross ya había preparado un contrahechizo.
—Demonios…
—maldijo William.
Ese contrahechizo era demasiado desagradable.
Este detuvo la Llamarada en el momento más crucial.
Si no hubiera cambiado su Juego de Leyes de Meditación por el Corazón Escarlata, lo cual había mejorado mucho el control que tenía sobre los hechizos de fuego, esa Llamarada lo habría dejado en una situación incómoda.
«Demonios, ese Ross es demasiado astuto…» William descubrió de pronto que, tras comenzar la pelea, Ross ya no estaba tan enojado como antes.
Mantenía sus emociones bajo control y era como una precisa máquina.
Confiaba en su contrahechizo para obtener la ventaja antes de reaccionar con hechizos certeros con los cual fuera difícil lidiar.
William se encontraba en un estado lamentable.
—Ya veo, eres un verdadero tonto…
—Esta vez, una voz impotente resonó a sus espaldas—.
Aunque tu Juego de Leyes de Meditación es el Corazón Escarlata, ¿acaso ese significa que estás limitado a hechizos de fuego?
—¿Eh?
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