El fin de la era mágica - Capítulo 295
- Inicio
- El fin de la era mágica
- Capítulo 295 - 295 Capítulo 295 Eventos del Pasado
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
295: Capítulo 295: Eventos del Pasado 295: Capítulo 295: Eventos del Pasado Editor: Nyoi-Bo Studio Al escuchar eso, Ritch tuvo ganas de golpear a Ross.
«¿Qué quieres decir con que hiciste una verificación del entorno?
¿Acaso no podías ir tú mismo a Ciudad de Mil Velas para ver lo influyente que es la Rosa Dorada allí…
Para ver qué piensan de tu primo menor las figuras famosas de esa ciudad, como Solomon, Cadgar, o Lys?
No es tan difícil…
«Solo se necesitan un par de días para ir desde Okland hasta Ciudad de Mil Velas, solo te hubiera llevado un par de días visitarla y verificarlo!
Habrías entendido por tus propios medios por qué tu primo no está interesado en lo que le ofreciste….
¡Es un Maestro Alquimista que ni siquiera ha cumplido veintidós años!
¡Es una persona que ha derrotado a un Archimago cuando solo era un Gran Mago de nivel nueve!
Todos los genios de Okland son muy inferiores a tu primo lejano.
¿Qué Aube Merlin?
¿Qué Leon Merlin?
¿Qué Stan Watson?
Todos están muy por debajo de él…» «¿Si hubieras sabido eso, habrías usado tus técnicas de alquimia y tu conocimiento mágico como baza de negociación?» Ritch realmente quería contarle la verdad a Ross.
Pero no podía decir nada.
Su amistad con él era realmente especial.
Le debía un gran favor desde el Plano Llama Embravecida.
Fue por eso que no se molestó en contarle a Ross que iba a encontrarse con una personalidad importante muy especial o incluso algunos de los asuntos que tenían que ver con esa persona importante.
Esas cosas ya eran sabidas por muchos dentro de la cámara de comercio Cuerno Negro y no se trataba de un secreto demasiado confidencial.
Pero la identidad de la personalidad importante…
Eso no podía decirse.
Por el momento, nadie más lo sabía aparte de ese líder de los guardias y de él mismo.
Tenía que reportar ese asunto a sus superiores de inmediato y esperar que ellos decidieran hasta qué punto debía mantenerse esa información en secreto.
Antes de eso, no podía contar nada de eso, ni siquiera a Ross.
El problema era que, si no decía nada, lo más probable era que Ross causara problemas.
Ross todavía no sabía lo escalofriante que era su primo lejano.
Él pensaba que el joven mago era solo una persona común de una pequeña y lejana ciudad e, incluso, había querido ofrecerle esas miserables técnicas y conocimientos a cambio de algo.
Eso era demasiado peligroso.
Por lo que Ritch sabía acerca de Ross Merlin, podía afirmar con toda seguridad que, si su transacción fallaba, se valdría de amenazas y usaría la fuerza para apoderarse de ese objeto.
En ese momento Ross estaría acabado.
Aunque el patriarca Ofran en persona apareciera, no podría protegerlo.
«¿Qué debo hacer?» Ritch veía la confianza de Ross como imprudencia.
«¿Y si le doy algunas pistas?» Al pensar en eso, Ritch tosió.
—Bien, Ross, yo creo que tu primo lejano no es tan sencillo.
¿Por qué sino tu patriarca tendría tanta prisa por recuperarlo?
—¡Ja, ja!
Eso debe ser por William —se burló Ross.
William lo había molestado varias veces al bloquear su camino—.
Después de su visita a Ciudad de Mil Velas, William siguió enviándole información a la familia, engrandeciendo el poder de la Rosa Dorada.
El patriarca Ofran ya está convencido de que la Rosa Dorada tiene una riqueza increíble.
Piensa que, mientras pueda controlar esa riqueza para la familia Merlin, podrá superar a la familia Watson en algunos aspectos.
¡Es ridículo!
La lucha entre la familia Watson y la familia Merlin se ha extendido durante un milenio, ¿cómo podría resolverse solo con riqueza…?
—Tú…
—Ritch se había arriesgado a revelar el secreto para darle una pista, pero Ross seguía sin tener idea.
De modo que Ritch no tuvo otra opción que conservar una sonrisa en su rostro y darle otra—.
Eso parece un poco arbitrario.
¿Crees que tu primo menor podría obtener tanta riqueza en Ciudad de Mil Velas solo por confiar en William?
—Bueno…
—Ross se desanimó al pensar en eso—.
Mi primo menor es dueño de una fuerza escalofriante.
Es muy probable que un Archimago lo esté protegiendo.
Ya debes haberte enterado de la muerte de Stan Watson.
Sospecho que eso es obra de un Archimago del bando de Mafa.
Le pregunté a Anna del Grupo de Mercenarios Dragón Rojo y dijo que había sido hecho por alguien muy joven, probablemente de un poco más de veinte años, y que esa persona tenía un bastón con un Ámbar Elemental incrustado en él.
Ayúdame a buscar esa persona si es que puedes hacerlo.
Sospecho que es una sombra que sigue a Mafa…
—…
—Ritch casi explota de la furia.
Miró a Ross durante un largo rato hasta que, finalmente, suspiró y optó por no decir nada más.
«¿Cómo puede ser que seas tan inteligente en tus expediciones planares y tan lento con un tema así?…
La Mercenaria Dragón Rojo, Anna, ya dijo que fue un joven mago de poco más de veinte años, ¿cómo no puedes relacionar eso con tu primo lejano?
¿Acaso tu primo no tiene esa edad?» Ritch tenía muchas ganas de sacar su bastón y golpear a Ross en la cabeza, al menos dos veces, solo para ver si eso le acomodaba las ideas.
—Está bien, no hablemos de esto aquí…
—Ross no notó ningún cambio en la expresión de Ritch y suspiró antes de continuar diciendo—: Ayúdame a echarle un vistazo a la lista de invitados, quiero saber dónde se sienta mi primo menor…
—Yo…
—Los ojos de Ritch estaban fijos sobre Ross.
Después de un rato, apretó los dientes y dijo—: Está bien, te ayudaré a revisarla.
Ritch se rindió.
No se podía hacer nada al respecto.
¿Qué más podría hacer él?
¿Decirle directamente que el primo lejano del que no dejaba de hablar era, en realidad, la personalidad destacada que acababa de ingresar?
Eso podría acabar causándole grandes problemas…
Todo lo que podía hacer ahora era confiar en que Ross se contendría.
Amenazar a su primo después del fracaso de la transacción significaría jugar con la muerte.
Ese joven Alto Mago tenía en sus manos el pase dorado para personas importantes de la cámara de comercio Cuerno Negro.
Solo los pocos ejecutivos supremos tenían el poder para llevarlos.
En los territorios de la cámara de comercio Cuerno Negro, cualquiera que tuviera un pase dorado para personas importantes estaba bajo su protección.
Incluso si esa persona mataba a otra, la cámara de comercio Cuerno Negro haría todo lo que estuviera a su alcance para protegerlos.
Eso quería decir…
Si Ross Merlin cometía un error, moriría en manos de Mafa Merlin sin que este último sufriera ninguna consecuencia.
—Se fue para adentro, quinta fila.
Está sentado con William —Ritch suspiró mientras le decía eso a Ross.
Pero no se quedó demasiado tranquilo al dejar el asunto a un lado, por lo que instó—: Ross, puedes hablar de negocios con él, pero, si eso no sale bien, no actúes impulsivamente.
Este es el territorio de la cámara de comercio Cuerno Negro.
Me resultará muy difícil hacer algo si llega a haber un problema…
—Gracias, Ritch.
—Ross le dio una palmada en el hombro—.
Entiendo, no haré nada allí dentro…
—…
—Ritch luchaba por mantener la compostura.
«Demonios, eres un Alto Mago de nivel cinco, ¿cómo puedes ser tan retardado?
¿Acaso solo te dije que no hicieras nada aquí dentro?
Te estoy diciendo que si no llegas a un acuerdo tendrás que marcharte de aquí.
¡No es alguien a quien puedas darte el lujo de ofender!» Desafortunadamente, Ritch no podía permitirse decir eso de manera explícita, mientras que Ross estaba completamente ajeno.
Con una sonrisa amigable, ingresó en el salón de subastas.
—Pedazo de idiota…
—maldijo Ritch al ver que Ross se marchaba.
Pero luego de maldecir, no pudo evitar ir tras él.
Para que ese joven Alto Mago no lo percibiera, Ritch se sentó bien atrás.
Saludó distraído a algunos invitados que reconoció mientras miraba a Ross sin pestañear, con miedo de que desatara una calamidad.
La subasta ya había comenzado pero, por el momento, solo se exhibían algunas cosas ordinarias, algunas pociones comunes, Herramientas Mágicas de nivel Hereditario, materiales mágicos de todo tipo que no podían considerarse exóticos…
cosas de ese tipo.
A Lin Yun no le interesaban, por lo que solo charlaba con William.
—Primo, ¿tú conoces a ese tipo que encontramos afuera?
—¿El tipo de afuera?
—Al principio, William estaba distraído y no lo recordaba—.
Ah, ¿te refieres al que está vestido de dorado y tiene alhajas que enceguecen a todos?
Por supuesto que lo conozco, es Salen Charlotte.
La familia Merlin y la familia Charlotte habían sido enemigos mortales pero, desde la aparición de Santon Merlin y la muerte Fussen Charlotte, han mantenido un perfil bajo.
Muy pocos miembros de la familia Charlotte participan en la lucha de Okland.
Pero, de alguna manera, la familia Charlotte consiguió algo de apoyo en los últimos años y su fuerza se elevó con rapidez, de la misma forma en la que un fénix renace de las cenizas.
De hecho, hace algunos años, organizaron una expedición al Plano Llama Embravecida.
Soy bastante allegado a ese Salen Charlotte…
—¿Sí?
—En ese momento, todas las fuerzas más importantes de Okland participaron en la batalla por el Plano Llama Embravecida y, la familia Charlotte, también envió su propio ejército planar.
Salen Charlotte se encontraba en él.
En aquel entonces, yo era el segundo de Leon.
Nos dieron la tarea de atacar el fuerte Radiante.
Pero cuando llegué al lugar, descubrí que el fuerte ya estaba ocupado por la familia Charlotte…
—Ya conoces el carácter de Leon.
¿Cómo iba a dejarle el Fuerte Radiante a la familia Charlotte?
Ordenó un ataque directamente.
En ese momento, la fuerza de Salen era similar a la mía.
Luchamos durante media hora y terminamos empatados.
Una vez que Leon se apoderó del Fuerte Radiante fue a toda prisa a ocuparse de Salen.
Yo salí perjudicado…
Salen no se atrevió a desquitarse con Leon, por lo que se conformó conmigo.
La última vez que regresé a Ciudad de Mil Velas me provocó durante algunos días…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com