Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El fin de la era mágica - Capítulo 323

  1. Inicio
  2. El fin de la era mágica
  3. Capítulo 323 - 323 323
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

323: 323 Mano Devoradora 323: 323 Mano Devoradora Editor: Nyoi-Bo Studio Algunos años antes, Suyass había sido enviado al campo de batalla del Plano del Bosque Dorado.

Condujo a una legión de marionetas y luchó contra los Elfos Oscuros, luego se quedó tranquilo durante muchos años mientras se acercaba cada vez más al reino del Archimago.

Todos esperaban su avance con ansias, ya que eso sumaría otro Archimago a la Torre Mercurio.

Pero algo grave ocurrió en el Plano del Bosque Dorado.

Después de la conquista de Somal, una de las Siete Grandes Ciudades Mágicas del plano, apareció el cadáver de un Dragón Malvado del Abismo ante las fuerzas de la Torre Mercurio.

Aquel Dragón Malvado del Abismo había sido encerrado en el área subterránea del Plano del Bosque Dorado.

Su enorme cuerpo se extendía a lo largo de más de 500 kilómetros, tal como una cadena montañosa, y se conectaba con las Siete Grandes Ciudades Mágicas.

Lo que apareció ante los magos de la Torre Mercurio luego de apoderarse de Somal fue la cabeza del dragón y el aura que se escapaba a través de su sello se percibía sumamente violenta.

En ese entonces, eso provocó una conmoción en toda la Torre Mercurio.

Al ser una fuerza de alquimistas, el cadáver de un Dragón Malvado del Abismo era algo invaluable para ellos.

Como respuesta al descubrimiento, Nolan envió la orden de capturar el cadáver a cualquier precio.

Por consiguiente, la Torre Mercurio aceleró sus planes y se apresuró a conquistar las Siete Grandes Ciudades Mágicas, solo les llevó tres años derrotar a tres de ellas.

Pero nadie imaginó que la información acerca del Dragón Malvado del Abismo se filtraría…

Entonces, llegó la Torre Negra.

Ellos usaron algunos métodos desconocidos para localizar las coordenadas del Plano del Bosque Dorado y se enfrentaron a grandes peligros para matar a tres Archimagos y a diez Altos Magos de nivel nueve y, de esa forma, infiltrarse tranquilamente en el plano.

En ese entonces, la legión de marionetas de Suyass se había encontrado con una feroz resistencia en la cuarta de las Grandes Ciudades Mágicas y, al tener su atención ocupada, terminó cometiendo un gran error.

No había descubierto que se había filtrado la información acerca del cadáver del Dragón Malvado del Abismo y no se dio cuenta de que la fuerza enviada por la Torre Negra ya había llegado.

Por ende, sin que Suyass lo supiera, la fuerza de la Torre Negra se adentró en Somal y, con el poder combinado de los tres Archimagos y diez Altos Magos de nivel nueve, cortaron por la fuerza una esquina del sello y arrebataron uno de los ojos de Dragón Maligno del Abismo.

Ese ojo era ahora la Herramienta Mágica de Verdadero Espíritu, el Ojo de Dragón Maligno.

Luego del robo del ojo de Dragón Malvado del Abismo, Suyass actuó con rapidez.

Renunció a la captura de la Cuarta de las Grandes Ciudades Mágicas y, simplemente, dejó a toda la legión de marionetas allí mientras regresaba a toda prisa para lidiar con los intrusos.

Pero acabó encontrándose con Herman, que había quedado en la retaguardia.

Ambos hombres se enredaron en una feroz batalla que acabó con la derrota de Suyass.

Herman persiguió a Suyass por todo el Plano del Bosque Dorado durante tres días hasta que, finalmente, llegaron al lugar en el que habían quedado las marionetas.

Aquello fue una desgracia que Suyass nunca podría olvidar.

No solo había sido derrotado por Herman, sino que, además, sentía que su error había avergonzado a toda la Torre Mercurio.

La Torre Negra tomó el ojo de Dragón Malvado del Abismo del Plano del Bosque Dorado, pero se negó a admitir que hubieran enviado a alguien a ese plano.

A causa de eso, Nolan irrumpió enojado en la Torre Negra y apuntó a Harren al tiempo que lo maldecía.

Pero no importaba cuánto lo maldijera; no podría recuperar el ojo a menos que la Torre Mercurio tuviera la determinación de iniciar una guerra con la Torre Negra.

No tenía pruebas y, por ese motivo, no podía denunciarlos abiertamente.

En lugar de eso, la Torre Mercurio se vio obligada a soportar aquel repugnante agravio.

Lo más intolerable fue que, luego de aquel acontecimiento, Herman comenzó a realizar visitas frecuentes y solía solicitar la ayuda de la Torre Mercurio para hacer reparaciones a su Ojo de Dragón Maligno.

Cada vez que Suyass lo veía, cada vez que sus ojos se posaban sobre aquel Ojo de Dragón Maligno, sentía una enorme humillación.

Pero Suyass sabía que la Torre Mercurio no podía enfrentarse a la Torre Negra en ese momento.

Por consiguiente, lo único que podía hacer era aguantar.

Tal como ese día…

Aunque Herman fuera de visita con el Ojo de Dragón Maligno y se burlara por haberlo perseguido durante tres días y noches, Suyass solo podía contenerse.

Eso se debía a que la Torre Mercurio actual no podía permitirse que la Torre Negra se convirtiera en un enemigo.

Había una brecha considerable entre ambas fuerzas y, como consecuencia de los acontecimientos imprevistos que habían tenido lugar en el Plano del Bosque Dorado, la Torre Mercurio ya tenía sus manos ocupadas.

Si encima comenzaban una guerra con la Torre Negra, tendrían enemigos adelante y atrás, lo cual pondría a su torre en un gran peligro.

—Lo diré una vez más, Herman.

Mi amigo Merlin, no es un Mago de Batalla.

—Suyass puso freno a su ira con gran dificultad al tiempo que decía eso con el rostro pálido—.

Nuestra Torre Mercurio te da la bienvenida si deseas reparar tu Ojo de Dragón Maligno.

Pero no tengo tiempo para dedicar a otros asuntos.

Tras decir eso, giró hacia Lin Yun y dijo con una sonrisa desagradable—: Merlin, vamos a hablar en mi estudio, aquí hay demasiado ruido.

Pero antes de que Lin Yun pudiera responder, Herman volvió a intervenir—: ¿Irse?

Suyass, sí que eres ingenuo.

Hasta los niños de Okland saben del odio que la Torre Negra siente hacia esos Magos de Batalla de Gaugass.

¿Quién te crees que eres para osar llevarte a un Mago de Batalla ante mis ojos?

—continuó con una voz amenazante—: No me digas que esta es la posición oficial de la Torre Mercurio.

—Tras decir eso, Herman adoptó una expresión sombría.

Las fluctuaciones de maná de un Archimago se extendieron por los alrededores al tiempo que comenzaba a desbordar un aura imponente—.

Nadie se llevará a nadie hoy.

—Tú…

—Suyass se quedó helado.

—Niño, no pienses que Suyass puede protegerte.

Ahora sé obediente y sígueme hasta la Torre Negra…

—¡Herman!

¡No te pases!

En el laboratorio había un clima tenso.

Lin Yun sabía que no tenía otra opción que hacer algo él mismo.

—Está bien…

—Lin Yun palmeó el hombro de Suyass y luego se adelantó para salir de la protección de Suyass mientras miraba a Herman—.

Repito, soy de Ciudad de Mil Velas y no soy un Mago de Batalla.

—Ja, ja…

—se burló Herman de inmediato—.

No importa si tú o Suyass decís que no eres un Mago de Batalla.

Todo lo que tienes que hacer ahora es seguirme hasta la Torre Negra y someterte a la tortura en la Prisión Obsidiana.

Eso hará que desembuches todo.

—¿Y si no quiero?

—Hmpf, esto no es algo que puedas decidir…

—Tras decir eso, Herman extendió la mano.

Esta no parecía ni fuerte ni poderosa, incluso se veía algo frágil.

Ni siquiera Suyass pudo evitar cambiar su expresión al verla.

—¡Herman!

¡Cómo te atreves!

—Suyass entró en pánico al querer intervenir.

Pero ya era demasiado tarde.

La mano extendida de Herman provocó la agitación del maná que se encontraba alrededor.

Era como si el maná que estaba en la atmósfera estuviera siendo repentinamente devorado, como si Herman hubiera tenido en la mano un enorme torbellino que lo absorbía todo.

—¿Hmm?

—Lin Yun frunció el ceño.

«Esto no parece ser un hechizo» —¡Merlin!

¡Es la Mano Devoradora!

¡Ten cuidado!

—Suyass se veía preocupado.

De los pocos que se encontraban en la habitación, él era el único que había experimentado aquella Mano Devoradora en persona.

Suyass la había sufrido muchas veces durante esa larga persecución.

Luego de regresar del Plano del Bosque Dorado, Suyass examinó repetidas veces todo lo que había investigado sobre Herman y, recién luego, gracias a la ayuda de Karon y Nolan, pudo comprender que esa Mano Devoradora no era realmente un hechizo…

Era una habilidad similar a uno.

Pero no se trataba de una habilidad innata.

La Runa Conductora de Magia de Herman era el Agujero Negro, una de las tres Grandes Runas Conductoras de Magia de la Torre Negra.

El Agujero Negro podía considerarse una de las Runas Conductoras de Magia supremas del reino de Andlusa.

Su naturaleza era muy maligna y extraña.

Esta no era particularmente especial cuando solo había una o dos Runas Conductoras de Magia de ese tipo pero, una vez que la persona tenía cinco Agujeros Negros, el poder de aquella Runa Conductora de Magia podía manifestarse por completo.

El Agujero Negro tenía la habilidad innata de devorar lo que fuera.

Durante una batalla, el Agujero Negro podía incluso absorber el maná de los enemigos.

Eso demostraba lo perverso y único que era.

Pero, esa extraña y maligna Runa Conductora de Magia también era muy peligrosa.

Muchos Magos elegían el Agujero Negro al llegar al reino del Gran Mago.

La característica única de esa Runa Conductora de Magia permitía que la gente se enfrentara a oponentes que superaban su nivel.

Pero esos Grandes Magos no solían tener buenos finales.

El hecho de devorar maná sin filtrar era algo muy peligroso.

Si había un problema, en el mejor de los casos, provocaría que el maná propio no tuviera la pureza suficiente mientras que, en el peor de los casos, el maná superaría su límite de tolerancia y el Remolino de Maná colapsaría a causa del peso.

Podía decirse que, de diez Grandes Magos que intentaban desarrollar la Runa Conductora de Magia de Agujero Negro, nueve se quedaban a mitad de camino.

Incluso si tenían la fuerza suficiente como para formar uno, la mayoría era incapaz de alcanzar un nivel más alto.

A medida que pasó el tiempo, cada vez menos Grandes Magos escogieron el Agujero Negro como su Runa Conductora de Magia.

Herman fue una de las excepciones.

En una ocasión, Suyass escuchó a alguien mencionar que Herman era actualmente el único Archimago de la Torre Negra que tenía la Runa Conductora de Magia de Agujero Negro.

Y eso se debía a que Herman había obtenido un Conjunto de Leyes de Meditación que combinaba con el Agujero Negro.

Además, ese conjunto de Leyes de Meditación era exclusivo de Herman.

Él era el único de la Torre Negra que podía practicarlo.

Esa debía ser la causa por la que Herman era tan valorado en la Torre Negra, por eso le entregaron el Ojo de Dragón Maligno.

La Mano Devoradora que Herman exhibía en ese momento se había formado con el Agujero Negro como núcleo junto con su propio Conjunto de Leyes de Meditación.

Aquella era la única habilidad de Herman.

Era tan poderosa que ni siquiera Suyass se atrevía a afirmarse capaz de soportarla.

Si se lo dejaba, devoraría todo el laboratorio, ya que el maná de su interior estaba formando un huracán que tenía la mano como centro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo