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El fin de la era mágica - Capítulo 327

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327: 327 Fórmula de Alquimia 327: 327 Fórmula de Alquimia Editor: Nyoi-Bo Studio —Merlin ha venido para ayudarlos a resolver el problema de la solidificación mágica de la Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad… —¿Qué?

—Las palabras de Suyass provocaron una conmoción.

Todos reaccionaron con intensidad mientras pensaban: «Entonces, ¿es el discípulo de Suyass o no?» Todos pensaban que Suyass lo había llevado solo para presentarlo y que pudieran mostrar más consideración hacia él en el futuro.

Naturalmente, tendrían que mostrar un poco de respeto… Suyass era el discípulo de Nolan y, como Karon y él se encontraban en el Plano del Bosque Dorado, Suyass era la persona a cargo de la Torre Mercurio.

Además, Suyass solía tener muy buen carácter.

Con la excepción de que era un poco arrogante, se podía decir que era casi perfecto.

Tenían que mostrar un poco de consideración cuando este les presentaba a su discípulo.

Eso fue lo que pensaron al principio.

Algunos de ellos, incluso, pensaron que tenían que avanzar otro paso y se estaban preparando en secreto para darle algunos obsequios.

Pero las siguientes palabras de Suyass dejaron a todos perplejos.

Querían preguntarle: «Señor Suyass, ¿qué quiere decir?

Todos le hemos dedicado un buen tiempo a eso, sin embargo, no hemos podido resolver la solidificación mágica de la Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad.

Usted dice que su discípulo puede resolverlo… ¿qué piensa de nosotros?

Ni siquiera es un Artesano…» En el laboratorio había un silencio sobrecogedor, y todos los alquimistas miraron a Suyass con el ceño fruncido.

Todos se sentían insatisfechos, pero nadie replicó por respeto a Suyass.

—Merlin, deberías decir algunas palabras.

—Está bien —asintió Lin Yun.

Dio un paso adelante y no fue tan cortés como Suyass porque no tenía tiempo de serlo, ya que prefería ir directo al grano.

Si el Bastón de la Fatalidad alcanzaba el nivel de Espíritu Verdadero un día después, significaría que Lin Yun tendría que esperar un día más antes de poder ingresar en las Montañas Tulan.

Sería otro día en el que no tendría el Conjunto de Leyes de Meditación del Rey de Gaugass.

Eso afectaría el futuro camino mágico de Lin Yun y eso era más importante para él que perder tiempo con cumplidos.

—Tengo dos maneras de completar la solidificación mágica de la Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad —dijo Lin Yun mientras sacaba dos trozos de papel de su bolsillo.

En ellos se encontraban los planes de procesamiento que había preparado de antemano.

Pero algunos lo interrumpieron apenas había empezado a hablar.

—¡Ridículo!

—Un anciano de cabello gris salió de entre la multitud.

Parecía tener los pelos de punta, probablemente a causa de estar demasiado nervioso—.

Niño inmaduro, ¿te atreves a venir aquí a hablar tonterías?

¿Al menos conoces alguna de las Siete Grandes Fórmulas?

¿Comprendes siquiera el Teorema de Hawkins?

No creas que puedes ignorar a los demás tras aprender un poco de alquimia con Suyass.

Este viejo puede no ser talentoso, y quizás no tenga la suerte suficiente como para convertirme en Artesano en mi vida, ¡pero he vivido durante más de cien años y yo mismo completé, al menos, cincuenta Herramientas Mágicas Espirituales!

¿Has visto semejante cantidad?

¿No vas a mirarme?

Bien, con una palabra, este viejo puede hacer que ya no seas bienvenido en la Torre Mercurio y tengas que marcharte con tus materiales mágicos.

—Tío Griffith, no se preocupe… —Suyass se acercó con una sonrisa amarga.

—¡Largo!

—Pero al que Suyass llamó «Tío Griffith» ni siquiera miró a ese reciente Archimago mientras lo apartaba.

Si se hubiera tratado de otra persona, ese movimiento habría bastado para cometer una ofensa importante.

Después de todo, Suyass era un Archimago y un Maestro Alquimista supremo, era una de las existencias más importantes de la Torre Mercurio, sin embargo, lo apartaban de esa manera… Sin embargo, Suyass no se atrevió a enojarse.

En lugar de eso, forzó una sonrisa mientras intentaba aconsejar al anciano con incomodidad.

Porque aquel anciano era Griffith… Era una de las figuras principales de la Torre Mercurio.

Había comenzado a seguir a Nolan varias décadas antes, cuando todavía era un joven.

Aunque no tenía demasiado talento en el campo de la alquimia, confiando en el trabajo duro y la diligencia había llegado con dificultad al reino de Maestro Alquimista en ochenta años y se había convertido en uno de los pilares de la Torre Mercurio, junto con Karon y Suyass, que eran algunas décadas menores.

El talento innato de Griffith no valía la pena.

Pero ese hombre sin talento tenía cierta jerarquía en la Torre Mercurio.

Era una persona que había seguido a Nolan durante casi un siglo.

Siempre había sido muy serio y había hecho muchos aportes a la Torre Mercurio.

Hasta Karon mostraba respeto ante él.

Pero… Toda la Torre Mercurio sabía que Griffith era irascible.

Suyass lo había visto con sus propios ojos.

En esos días, cuando Suyass acababa de convertirse en discípulo de Nolan, la primera tarea que él le asignó fue ser el asistente de Griffith.

Suyass sufrió durante tres años completos.

Honestamente, Griffith era muy buen maestro para los conocimientos básicos.

Tenía muy buen dominio de lo esencial y era un maestro muy riguroso y adecuado.

Solo que su carácter no era muy bueno… Suyass todavía podía recordar su temperamento… Le había resultado difícil no cometer errores cuando acababa de convertirse en asistente.

Fue entonces cuando Suyass descubrió el mal temperamento de ese anciano.

La primera vez que cometió un error recibió un grito atronador.

Eso aterrorizó por completo al Suyass de veinte años.

Y, pronto, cometió un segundo error.

Esa vez, fue golpeado por un vaso volador.

Aquello continuó durante tres años.

Como consecuencia, Suyass se volvió meticuloso con su trabajo de alquimia.

Nunca olvidó las enseñanzas infernales de Griffith, incluso después de convertirse en Maestro Alquimista supremo, y su trabajo siempre fue fiel a los libros de texto.

Eso demostraba lo inflexible e irritable que era Griffith.

Cuando Suyass vio que quien se quejaba era él, gruñó para sus adentros.

Si se hubiera tratado de otra persona, Suyass habría usado su autoridad para presionar.

Pero no se atrevía a hacer eso con Griffith.

Esos tres años habían sido una pesadilla para él y lo habían dejado con un profundo trauma.

Por eso, Suyass retrocedió.

—¿Dijiste que tienes dos métodos para resolver el problema de la Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad?

Bien, te daré una oportunidad de probar lo que dices… —Tras decir eso en un tono áspero, Griffith sacó un trozo de papel de su bolsillo y escribió una fórmula en él.

Luego resopló con frialdad diciendo—: Resuelve esta fórmula y creeré en tus habilidades.

Griffith estaba muy enojado.

Suyass e incluso los otros Maestros Alquimistas y Grandes Alquimistas no pudieron evitar retroceder un poco.

El temperamento de aquel hombre era famoso en la Torre Mercurio, y su jerarquía era tan alta que podía compararse con la de Karon.

Nadie en la torre sería tan tonto como para ofenderlo.

Esta vez, muchos comenzaron a simpatizar con ese Mafa Merlin.

En verdad tenía mala suerte.

Normalmente, al ser presentado por Suyass, aunque este dijera algo desagradable, ellos habrían simulado no escucharlo por respeto a Suyass.

Pero ese día había tenido mala suerte porque Griffith estaba allí… Ese anciano era demasiado inflexible y tomaba el campo de la alquimia con mucha seriedad.

¿Cómo podría no intervenir cuando escuchó a ese joven jactándose ante él de esa manera?

¿Y acaso el joven debía retractarse ahora que Griffith había puesto sus ojos sobre él?

Todos pensaban en eso, sentían que ese joven mago solo podía negarse a intentar aquella fórmula.

El campo de la alquimia era vasto… ¿Quién se atrevería a afirmar que dominaba todas las fórmulas?

Ese asunto se resolvería siempre y cuando Mafa Merlin se atreviera a decir que él no tenía dominio sobre ella.

Aunque perdería algo de prestigio, era la única manera a esas alturas.

Griffith tenía casi cien años, ¿podía obligar a aquel niño de veinte a levantar una pluma y un trozo de papel y trabajar en esa fórmula?

A ojos de aquellos alquimistas, la opción de Mafa Merlin estaba clara.

Además, no había otra manera.

¿O pensaría que él realmente podía descifrarla?

Griffith había estudiado alquimia durante casi cien años.

Aunque su talento era limitado, luego de pasar ochenta años recorriendo ese camino con dificultad, ni siquiera Suyass podía compararse con él en términos de experiencia.

¿Acaso sacaría una fórmula de alquimia que cualquier persona promedio podía descifrar?

Pero contra lo que todos suponían… El joven ni siquiera lo pensó y se dirigió a levantar el trozo de papel.

—¿Seguro?

―Oh…

Muchos de ellos pensaron que habían escuchado mal.

«¿Cómo?

¿Acaso ese Mafa Merlin está loco?

¿Quiere convertirse en un hazmerreír?» «Está siendo demasiado obstinado…» —¡Ja, ja!

Bien.

Veré si puedes mantener la reputación de la familia Merlin… —Tras escuchar la respuesta de Lin Yun, Griffith hizo una mueca de desdén mientras le entregaba el trozo de papel.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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